Fondo para el Medio
Secretaría de Ambiente
Ambiente Mundial
y Desarrollo Sustentable
PROYECTO PREVENCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN COSTERA
Y GESTIÓN DE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA MARINA.
GEF/BIRF Nº 28.385 AR PROY. PNUD ARG02/018
ANALISIS DE DIAGNOSTICO TRANSFRONTERIZO
(ADT)
Documento Final
Febrero 2008
Banco Internacional
Programa de las Naciones Unidas
de Reconstrucción y Fomento
Para el Desarrollo
El Informe del Analisis de Diagnóstico Transfronterizo reflejó las actividades
realizadas para cumplir con el objetivo de identificar los problemas actuales y
emergentes que afecten o pueda afectar la zona marino patagónica, sus efec-
tos sobre los recursos y las causas raíces de los mismos, incluyendo un análi-
sis de la cadena causa-efecto y una priorización de los mismos para una eficaz
conservación y uso sostenible.
El proceso de ADT tomó en cuenta e incorporó la siguiente información y do-
cumentación:
· La información de la fase de preparación del Proyecto
· Los resultados preliminares del Proyecto en el documento "Consultoría
para la Evaluación Técnica del Fortalecimiento Institucional e Impactos
del Proyecto
· La Evaluación sobre herramientas de efectividad en materia de áreas
protegidas
· Los avances y resultados de las actividades y tareas llevadas a cabo por
los co-ejecutores PREFECTURA NAVAL ARGENTINA Y SERVICIO DE
HIDROGRAFIA NAVAL
· Los avances y resultados de los contratos de consultoria y actividades
en ejecución
· La experiencia del personal de la UEP y otros expertos de la región
· La experiencia y trabajos específicos del grupo de especialistas en re-
cursos acuáticos (GTRA-SSPYA-SAYDS) y de otros profesionales vincu-
lados a los objetivos del Proyecto
Las actividades asociadas al cumplimiento de los objetivos fueron:
a) la revisión de los antecedentes del GEF relativos a las OP2, OP 8 y OP
10 así como los ADT elaborados para otros proyectos
b) la revisión y análisis de toda la información existente
c) en consulta con el personal técnico del Proyecto elaborar un Primer Bo-
rrador conteniendo la problemática ambiental de la zona marino costera
patagónica
d) realizar consultas con los principales actores involucrados en un ADT
e) integrar todo el trabajo desarrollado en un documento llamado ADT Pre-
liminar (DP)
f) participar en reuniones de trabajo técnico-institucionales con base en las
instituciones referentes del Proyecto.
2
g) presentar el ADT ajustado luego de recibidos los comentarios
El contenido del Primer Informe Parcial (Documento Parcial) reflejó los elemen-
tos de línea de base ambiental necesarios para realizar el posterior análisis de
la cadena causa-efecto y una priorización de los mismos. Se tomó como base
los antecedentes elaborados en la formulación del Proyecto y los resultados
preliminares del Atlas de Sensibilidad Ambiental.
En las actividades porsteriores se realizaron encuentros con los puntos focales
de las provincias patagónicas habiéndose recogido la experiencia y las opinio-
nes de estos actores en relación con los posibles aspectos ambientales de na-
turaleza transfronteriza que hubieran identificado como resultado de su gestión
y los posibles cambios asociados con las actividades del Proyecto.
Se siguieron los diversos documentos elaborados para guiar el proceso ADT en
particular las guías tituladas "Practitioner Guidelines for Preparation of Trans-
boundary Diagnostic Analysis and Strategic Action Programme in East Asian
Seas Region" y "Internacional Waters Managers'Insights Regarding the GEF
Internacional Waters Program Study (Transboundary Análisis Demonstra-
tions,Sustainability and Lessons Learned)".
De los resultados de las consultas efectuadas y de las opiniones emitidas por
expertos y gestores surge que el espacio de la plataforma continental del mar
argentino en la patagonia es un espacio que recibe impactos y aspectos am-
bientales relacionados con las actividades de terceros países no vinculados
directamente por límites geográficos salvo en el caso del Canal de Beagle en el
límite sur de la República Argentina. Este es un caso particular el cual a dife-
rencia de mares cuya cuenca es compartida por varios países con jurisdicción
sobre el cuerpo de agua (Mar Caspio o Mar Negro) no tiene, como menciona-
mos países limítrofes con los cuales interactúe directamente. Sin embargo las
diversas actividades de flotas internacionales, el transporte de mercaderías e
hidrocarburos,la pesca, la introducción de especies exóticas, el turismo interna-
cional y otras actividades tienen asociados aspectos de naturaleza interancio-
nal y transfronteriza.
En este Informe se identificaron aquellos aspectos de la línea de base que re-
sultaron significativos para este análisis de diagnóstico transfronterizo (Capítu-
los 1 a 13); se identificaron y analizaron los instrumentos jurídicos que norman
y controlan las actividades que pudieran tener impactos transfronterizos (Capí-
tulo 14); se evaluaron las acciones del Proyecto que actuaron sobre la línea de
base para mejorar, mitigar o compensar los impactos sobre la biodiversidad
identificados en las etapas tempranas del mismo ( Capítulo 15 ) y se inició el
proceso de análisi de causa-efecto y los posibles escenarios y recomendacio-
nes para la etapa del Plan de Acción Estratégica.( Capítulo 16).
Se incluye en esta etapa la bibliografía que soporta el diagnóstico de línea de
base ambiental y los autores de los capítulos del Atlas de Sensibilidad Ambien-
tal que forman parte de este Análisis.
3
Tabla de Contenidos
1
ANTECEDENTES GENERALES ........................................................................................7
1.1
Priorización de las amenazas a la biodiversidad............................................................8
1.2
Areas Sensibles ............................................................................................................10
2
LA PLATAFORMA PATAGÓNICA....................................................................................12
2.1
Geografía ......................................................................................................................12
2.1.1
Chubut ..................................................................................................................13
2.1.2
Río Negro .............................................................................................................13
2.1.3
Santa Cruz ...........................................................................................................13
2.1.4
Tierra del Fuego ...................................................................................................14
2.2
Ambiente costero ..........................................................................................................14
2.3
Ambiente marino ...........................................................................................................17
2.3.1
Morfología ............................................................................................................17
3
GEOLOGÍA........................................................................................................................21
3.1
Sedimentos recientes ...................................................................................................21
3.2
Dinámica sedimentaria en plataforma ..........................................................................23
4
GEOMORFOLOGÍA ..........................................................................................................25
4.1
Plataforma.....................................................................................................................25
4.1.1
Terraza Rioplatense .............................................................................................25
4.1.2
Frente deltaico de los ríos Colorado y Negro ......................................................25
4.1.3
Golfos Norpatagónicos.........................................................................................25
4.1.4
Plataforma interior Patagónica .............................................................................26
4.1.5
Plataforma de Tierra del Fuego ...........................................................................26
4.1.6
Plataforma exterior patagónica ............................................................................26
4.1.7
Plataforma de las Islas Malvinas..........................................................................26
4.2
Talud y áreas contiguas................................................................................................26
5
OCEANOGRAFÍA .............................................................................................................27
5.1
Temperatura superficial del mar ...................................................................................27
5.2
Ecoregión del Mar Argentino ........................................................................................28
5.3
Zonificación según áreas de productividad diferencial .................................................30
6
ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS .................................................................................32
6.1
Demografía ...................................................................................................................32
6.2
Vivienda ........................................................................................................................34
6.3
Necesidades básicas y educación................................................................................34
6.4
Urbanización y modelos de desarrollo..........................................................................35
6.5
Problemas ambientales asociados a la urbanización...................................................35
4
6.6
Turismo y balnearios urbanos.......................................................................................36
7
CONTAMINACIÓN COSTERA MARINA ..........................................................................38
7.1
Actividades principales en los puertos en la zona costera ...........................................40
7.2
Zonas de protección especial .......................................................................................41
7.3
Contaminación generada por las ciudades sobre su entorno marino ..........................43
7.4
Efluentes líquidos urbanos e industriales .....................................................................44
7.5
Residuos sólidos urbanos (RSU)..................................................................................45
7.6
Residuos industriales generados en tierra y que impactan en el mar..........................49
7.7
Residuos industriales generados en el mar..................................................................49
7.8
Vulnerabilidad ...............................................................................................................50
7.9
Hidrocarburos................................................................................................................51
7.9.1
Concentración de hidrocarburos en sedimentos de la zona costera...................51
7.9.2
Rutas de los buques petroleros en el mar argentino ...........................................54
7.9.3
Producción actual y futura off-shore de petróleo y gas........................................55
7.9.4
Perspectivas de exploración off-shore (costa afuera)..........................................56
7.10
Introducción de especies exóticas ................................................................................57
7.10.1
Especies exóticas introducidas en el litoral marino .............................................57
8
REGIONALIZACIÓN. AMBIENTES SENSIBLES E IMPACTOS DE ACTIVIDADES
PRODUCTIVAS..............................................................................................................................64
8.1
Distribución y características de los Humedales ..........................................................64
8.2
Grado de utilización de agroquímicos ..........................................................................68
8.3
Actividades mineras......................................................................................................71
9
PESQUERÍAS ...................................................................................................................77
9.1
La pesca y sus efectos sobre la ictiofauna del Mar Argentino .....................................77
9.2
Especies principales de peces......................................................................................79
9.2.1
Especies demersales ...........................................................................................79
9.2.2
Especies pelágicas...............................................................................................81
9.2.3
Especies principales de crustáceos y moluscos ..................................................81
9.3
Sector de recolección comercial ...................................................................................83
9.4
Efectos de las actividades pesqueras en la biodiversidad marina ...............................83
9.4.1
Productividad primaria y secundaria ....................................................................84
9.4.2
Estructura comunitaria .........................................................................................84
9.4.3
Alteraciones físicas y destrucción del hábitat ......................................................85
9.4.4
Exceso de pesca ..................................................................................................86
9.4.5
Pesca secundaria y desecho ...............................................................................86
9.4.6
Interacciones con la fauna superior (Mamíferos y aves marinos). ......................87
9.4.7
Efectos de la pesca sobre la biodiversidad genética ...........................................92
9.4.8
Desechos marinos................................................................................................93
5
10
BIODIVERSIDAD DEL MAR ARGENTINO.......................................................................94
11
AVES MARINAS ...............................................................................................................96
11.1
Introducción...................................................................................................................96
11.2
Aves marinas presentes en el Mar Argentino que no reproducen en su litoral ............98
12
MAMÍFEROS MARINOS.................................................................................................104
12.1
Introducción.................................................................................................................104
12.2
Evaluación de principales amenazas .........................................................................104
13
ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD MARINA .............................108
13.1
Estado de la biodiversidad del Mar Argentino ............................................................108
13.2
Un sistema de Areas Marinas Protegidas (AMPs) para el Mar Argentino..................108
13.3
AMP bajo consideración: Golfo San Jorge .................................................................108
13.4
Potenciales áreas de interés.......................................................................................109
14
LEGISLACIÓN E INSTITUCIONES ................................................................................114
14.1
Zonificación según las jurisdicciones .Legislación Internacional................................116
14.2
Legislación Nacional ...................................................................................................128
15
EL PROYECTO MARINO PATAGÓNICO ......................................................................138
16
ANÁLISIS DE CAUSA EFECTO FUTUROS ESCENARIOS Y RECOMENDACIONES
PARA EL PLAN DE ACCIONES ESTRATÉGICAS .....................................................................202
16.1
Conclusiones...............................................................................................................222
17
BIBLIOGRAFÍA ...............................................................................................................223
18
AUTORES DE LOS CAPÍTULOS DEL ATLAS DE SENSIBILIDAD AMBIENTAL QUE
FUERON INCLUIDOS EN ESTE ESTUDIO ................................................................................264
6
1
ANTECEDENTES GENERALES
El litoral costero argentino representa uno de los ecosistemas marítimos tem-
plados más ricos y de más alta producción del mundo, extendiéndose a lo largo
de 5.000 kilómetros entre el Río de la Plata y el estrecho de Magallanes.
La corriente cálida del Brasil que fluye hacia el sur sobre la vasta y poco pro-
funda plataforma patagónica, al sur de la Argentina, junto con las aguas frías y
ricas en nutrientes de la corriente de las Malvinas, han dado como resultado
aguas con alto contenido de nutrientes que sustentan una variedad sorpren-
dentemente rica de mamíferos marinos carismáticos, aves de mar, peces e in-
vertebrados. Estas dos corrientes representan un límite ecológico distintivo que
traza una divisoria oriental del gran ecosistema marítimo y lo separa de la
cuenca oceánica del Atlántico Sur. De norte a sur, el gran ecosistema marino
de la plataforma patagónica se extiende aproximadamente desde Cabo Frío en
Brasil (ligeramente al norte de Río de Janeiro), hasta el sur del Banco de Burd-
wood (al este de Ushuaia).
El litoral marítimo patagónico sirve de área de cría de colonias de especies mi-
gratorias, como elefantes marinos, ballenas patagónicas, pingüinos, leones ma-
rinos, delfines, cormoranes, gaviotas de mar, orcas y ballenas jorobadas.
Una cantidad de especies de aves migratorias, entre las que se encuentran el
cormorán imperial, el petrel gigante del sur, la gaviota real y el albatros de ceja
negra, utilizan el litoral marítimo para descansar y alimentarse. En términos de
especies marinas, el litoral marítimo patagónico es a nivel mundial uno de los
más productivos desde el punto de vista biológico, y también uno de los más
complejos en términos de las interacciones entre la flora, la fauna y los elemen-
tos físicos tanto de los ecosistemas terrestres como marinos.
La pesca en la plataforma patagónica ha sido una de las de mayor crecimiento
en el mundo durante la década del 90. La captura total de peces e invertebra-
dos se duplicó entre mediados de la década del 70 y 1987, y se volvió a dupli-
car entre 1988 y 1997. Entre los peces teleósteos, la especie más importante
que se explota en este sistema es la merluza común (Merluccius hubbsi). Esta
especie abunda al norte de la plataforma patagónica y en la plataforma urugua-
ya y del sur del Brasil y se distribuye a profundidades que oscilan entre los 40 y
los 800 metros desde el paralelo 55°S hasta los paralelos 28 a 30°S, represen-
tando el rubro más codiciado y exportado de las pesquerías argentinas
La administración de estas pesquerías es compleja, tiene lugar en una de las
plataformas continentales más grandes del mundo, en donde gran parte de la
captura se da a lo largo de las márgenes de la zona de exclusión económica
argentina, tanto en aguas nacionales como internacionales.
7
1.1
Priorización de las amenazas a la biodiversidad
La diversidad de las especies en los océanos y las áreas costeras del mundo
se ha alterado sustancialmente a un ritmo veloz Se han producido muchos
efectos potencialmente irreversibles por las actividades humanas. Resulta evi-
dente que hay muchas causas complejas e interrelacionadas de la degradación
de la biodiversidad. A escala mundial, la causa principal es la tasa de creci-
miento y la densidad elevadas de la población humana. Se estimó a este nivel,
que las fuentes de contaminación procedentes de la tierra constituyen una im-
portante amenaza a la biodiversidad marina y costera
Los tipos de amenazas a la biodiversidad en el litoral patagónico no son muy
diferentes a aquellas de la mayoría de las áreas costeras del mundo
1: exceso de explotación, 2: alteraciones del medio físico, 3: contaminación
marina y terrestre, 4: introducción de especies exóticas y 5: el cambio atmosfé-
rico en el mundo.
Exceso de explotación
Pesca excesiva lo que ha ocasionado una disminución de la biomasa re-
productiva llegando a valores inferiores a los valores de referencia lìmites.
Tal es el caso de la merluza común
Interacción con las pesquerías, pesca incidental de invertebrados y de pe-
ces y captura accidental de mamíferos y de aves
Descarte de especies no comerciales
Alteraciones del medio físico
Actividades mineras en la costa
Desarrollo urbano y costero (puertos, caminos.)
Degradación del substrato ocasionada por los arte de pesca de pesca y el
desarrollo costero
Erosión costera
Turismo
Contaminación
Fuentes de contaminación de origen terrestre de casi todas las municipali-
dades en las áreas costeras, lo que ocasiona eutroficación en ciertas zonas
Contaminación de petróleo proveniente de barcos, instalaciones en el mar e
instalaciones de carga y descarga
8
Desperdicios originados en buques pesqueros, tanques petroleros, barcos
de turismo y plantas
Contaminación con metales pesados provenientes de operaciones mineras
antiguas y centros urbanos.
Contaminación con pesticidas provenientes de escorrentía agrícola
Floraciones de algas tòxicas
Dada la identificación de amenazas a la biodiversidad marina resulta necesario
cuantificar la magnitud de los efectos y seguir su evolución en el tiempo. Des-
de el Proyecto Marina Patagónico algunos de estos temas han sido abordados
( ver Cap.15)
Introducción de especies exóticas
Balasto y sedimento de los buques
Cultivo de organismos marinos en su medio
Fenómenos mundiales
Agotamiento del ozono
Cambios climáticos
La alteración física o destrucción del hábitat de los ecosistemas marinos ocurre
principalmente en zonas poco profundas de la costa como consecuencia del
dragado, la construcción de puertos, estabilización costera, construcción de
terraplenes, creación de estanques para la cría de organismos marinos en ese
medio, las tierras ganadas al mar, las arte de pesca de pesca y la minería.
El vertido de productos químicos o de otros elementos tales como sedimentos
o desechos sólidos ocasiona contaminación en el mar.
La introducción intencional o no de especies exóticas fuera de su área de dis-
tribución natural es de una magnitud considerable, y estas invasiones presen-
tan un desafío enorme a la supervivencia de la biota nativa en todo el mundo.
9
1.2
Areas Sensibles
En el litoral patagónico, los pocos estuarios que se encuentran, constituyen
probablemente los ecosistemas más sensibles. Los estuarios son el hábitat
más importante para la cría de muchas especies marinas tales como las ostras,
las almejas, el camarón, los cangrejos y los peces.
Las bahías, los pantanos y los lechos de algas también constituyen áreas de
cría bien conocidas para las larvas y los ejemplares jóvenes de muchas espe-
cies de peces y de pájaros. La vegetación costera es crítica como detrito y
fuente de nutrientes, que contribuyen a la producción costera. Dicha vegetación
también sirve de filtro para la escorrentía, ofrece protección contra las tormen-
tas costeras y sirve como trampa para el sedimento y como estabilizadores del
sedimento.
Los pantanos salobres costeros están dominados por las hierbas y por los ar-
bustos bajos, que son muy productivos, y brindan hábitat para muchos orga-
nismos tanto de origen terrestre como marino. Suministran sitios para que ani-
den muchas aves migratorias y lugares de cría y hábitat para ciertas especies
en vías de extinción o raras. Los lechos de algas son intermareales o subma-
reales y se encuentran principalmente en las aguas poco profundas de los es-
tuarios y bahías protegidos. Estos lechos de algas interactúan con otros hábi-
tats y desempeñan un papel de importancia para impedir la erosión del litoral
marino.
Existen playas de arena y dunas a lo largo de la costa abierta, golfos y bahías.
La vegetación juega un rol fundamental en la formación y la estabilización de
dunas de arena costeras. La vegetación, las dunas y la playa actúan como un
sistema único dinámico, que resulta esencial para mantener las playas, prote-
ger la vegetación en tierra e impedir la erosión costera.
Se han identificado 46 humedales costeros en el litoral patagónico, que consti-
tuyen extensiones de agua de régimen natural saladas y salobres, tanto mari-
nas como estuarinas. Incluyen ambientes ubicados en estuarios, bahías, playas
rocosas y algunas islas pequeñas.
Las zonas rocosas entre mareas son de suma importancia para el propósito de
explorar la vinculación entre la biodiversidad y la función del ecosistema, dado
la interacción entre la oceanografía costera y el transporte de larvas como un
aspecto básico para comprender la presencia, ausencia y distribución de las
especies.
Las plataformas continentales representan la gran interfase entre los continen-
tes y el mar abierto, donde tiene lugar una gran parte de las pesquerías mun-
diales en zonas de pozos profundos y en plataformas amplias de escasa pro-
fundidad.
La extensa área fuera de la plataforma patagónica es un hábitat rico que se
basa en analogías de otras partes del mundo. En la profundidad del fondo del
mar, hay una gran variedad de esponjas, corales en forma de abanico y pluma,
10
anémonas, corales, musgos, estrellas de mar, equinodermos, erizos, pepinos,
calamar, pulpo, cangrejos, centollas, y un gran número de peces.
El Proyecto Costero Marino Patagónico financió y coordinó la realización de un
Taller Regional sobre Humedales Costeros Patagónicos los dias 2 y 3 de Julio
de 2007 en la Ciudad de Buenos Aires. En este Taller se discutieron aspectos
relacionados con la planificación y gestión de zonas costeras, con los aspectos
de participación y educación, con la formulación y manejo de areas protegidas
y con los aspectos científicos de las especies más sensibles de estos ambien-
tes.
11
2
LA PLATAFORMA PATAGÓNICA. PROVINCIAS CON LITORAL
MARINO PATAGÓNICO
2.1
Geografía
El litoral argentino abarca 4.497 kilómetros desde el Río de la Plata hasta Tie-
rra del Fuego. El litoral patagónico se extiende por 159.839 km y puede dividir-
se geológica y geomorfológicamente en dos áreas, una al norte y la otra al sur
del Río Colorado, donde comienza el área que se conoce como la Patagonia.
La región de la Patagonia cubre prácticamente la totalidad de la parte sur con-
tinental de la Argentina. Con un área de alrededor de 673.000 km2, constituye
un área vasta de estepa y desierto que se extiende desde la latitud 37°S hasta
el paralelo 51°S. Se encuentra limitada, aproximadamente, por los Andes pata-
gónicos hacia el oeste, el Río Colorado hacia el norte (excepto donde la región
se extiende al norte del río hacia los faldeos de la Cordillera de los Andes), el
Océano Atlántico hacia el este, y el Estrecho de Magallanes hacia el Sur. La
región que se encuentra al sur del Estrecho es Tierra del Fuego, que se divide
entre la Argentina y Chile.
La plataforma patagónica es una subregión del sistema de la plataforma conti-
nental sudamericana entre las latitudes 23°S y 60°S, que cubre aproximada-
mente 2 millones de km2 de océano desde el Cabo Frío en Brasil hasta Burd-
wood Bank, al sur de las Islas Malvinas.
Al exterior de la Provincia de Buenos Aires, la amplitud de la plataforma au-
menta hasta 300 km, con una profundidad promedio de hasta 60 m. En la costa
patagónica, se encuentra una plataforma interior, una media y una exterior. El
ancho de la plataforma continental alcanza casi 380 km, mientras que su pen-
diente es de 60 m en 200 km. La topografía del borde de la plataforma y de la
pendiente superior es muy irregular, con cañones, pasos, y terrazas, especial-
mente entre las profundidades de 100 y 450 metros. Hay dos bancos submari-
nos cerca de la Península de Valdés: uno al noreste de la península, de menos
de 20 metros de profundidad en el centro y el otro al sudeste de la península
con una profundidad de menos de 50 metros. Hacia el sur de la península hay
bancos ubicados al sur de Punta Tombo rodeando el extremo norte del Golfo
de San Jorge. En el paralelo 51°S, la amplitud es de aproximadamente 850 km.
El patrón normal del clima en la región patagónica lo constituyen los fuertes
vientos del oeste. Por ejemplo, en el Puerto de Río Gallegos (51°37'S), los
vientos provienen del cuadrante oeste y sudoeste con una velocidad media
anual de 12 m/s. Durante el otoño y la primavera, la velocidad del viento supera
los 13 m/s.
12
2.1.1
Chubut
La Provincia de Chubut limita al este con el Océano Atlántico y al oeste con
Chile y cubre un área de 224.686 km2. Su población actual es de 413.240 habi-
tantes. Al oeste, los faldeos fértiles y boscosos de los Andes están salpicados
de lagos, al este las cadenas montañosas aisladas, las salinas planas y los la-
gos salados. El Río Chubut cruza la provincia de oeste a este. La escorrentía
media del Río Chubut en el desierto de la Patagonia es de 56m3/s; la del Río
Santa Cruz es de 700m3/s. Los asentamientos iniciales de los colonos, inmi-
grantes galeses, fueron Puerto Madryn, Trelew y la capital provincial Rawson.
Las actividades predominantes que iniciaron los colonizadores galeses fueron
la cría de ovejas y la producción lanera. El petróleo es una fuente importante de
ingresos, siendo el campo petrolífero ubicado al sur de la provincia (Cerro Dra-
gón) cerca de Comodoro Rivadavia, uno de los más grandes del país. Este
campo produce aproximadamente el veinte por ciento del petróleo de la Argen-
tina.
La actividad pesquera de merluza, langostino y otras especies es también im-
portante fuente de recursos económicos.
2.1.2
Río Negro
La Provincia de Río Negro se extiende de este a oeste del Océano Atlántico a
la Cordillera de los Andes y limita con la Provincia del Neuquén. Al Sur del Río
Negro, la mayor parte del terreno consiste de mesetas áridas. Al oeste se en-
cuentran las cadenas de lagos y los valles boscosos de los Andes. El litoral
Atlántico tiene una saliente profunda, el Golfo de San Matías, en cuyo extremo
norte se encuentra el pequeño puerto de San Antonio Oeste.
Se construyó un dique sobre el Río Negro cerca de Neuquén que hizo posible
la irrigación de un área extensa entre los ríos Colorado (el límite norte de la
provincia) y Negro, donde se cultiva la alfalfa, las peras y las manzanas para
exportación y se crían ovejas. La capital de la provincia, Viedma, se encuentra
cerca de la boca del Río Negro. La Provincia cuenta con un área de
203.013 km2. La población es de 552.820 habitantes.
2.1.3
Santa Cruz
La Provincia de Santa Cruz se extiende de este a oeste del Océano Atlántico a
la Cordillera de los Andes en el límite con Chile. Su extensión territorial de
243.943 km2 está muy poco habitado. Santa Cruz es una región de vientos
constantes y de tormentas de polvo, que barren sus mesetas secas y su costa
árida y escarpada. Sin embargo, a pesar de la latitud de la región, el clima es
relativamente templado, con temperaturas moderadas por la proximidad del
océano. La escorrentía promedio en el Río Santa Cruz es de 700m3/s. El borde
occidental de la provincia comprende los faldeos boscosos de los Andes y una
cantidad de lagos glaciales, entre los que destaca el Lago Argentino, en donde
13
el turismo es la actividad económica principal. Los glaciares descienden de las
pendientes andinas a este lago.
Hay estancias dedicadas a la cría de ovejas en los cañones protegidos que
atraviesan el desierto central, empero la agricultura es escasa. La línea princi-
pal de comunicación de la provincia es el servicio de buques que une sus puer-
tos del Océano Atlántico donde se recogen la lana y la piel de las ovejas del
interior para ser enviadas a Buenos Aires. Río Gallegos, el puerto más austral
de la Argentina continental, y la capital de la provincia, también es centro del
tráfico de ovejas. La población de la Provincia se estima en 196.960 habitantes.
Es importante la actividad pesquera principalmente en Caleta Paula y Pto De-
seado.
2.1.4
Tierra del Fuego
La Provincia de Tierra del Fuego consiste en la mitad oriental de la isla triangu-
lar del mismo nombre, y limita al norte con el Estrecho de Magallanes, al sur
con el Canal del Beagle, que se encuentra al extremo austral de América del
Sur, y cuenta con una superficie territorial de 1.002.445 km2. Un valle ventoso,
estrecho, estructural que corre de este a oeste está marcado por el Lago Fag-
nano en el sector argentino y que se continúa con el nombre de Bahía Almiran-
tazgo en el sector chileno. Esta región cuenta con una vegetación abundante.
Al pie de las montañas se encuentra una planicie y una región de terrazas con
excelente terreno de pastura para las ovejas y el ganado vacuno. Finalmente,
hay una llanura a lo largo de la costa nororiental cerca de la ciudad de Río
Grande, que cuenta con bosques abiertos que cubren las laderas de las mon-
tañas cercanas.
La capital de Tierra del Fuego, Ushuaia, se encuentra en el Canal de Beagle.
Existe muy poca agricultura en la isla, pero se han explotado reservas de gas y
de petróleo. Se han establecido muchas firmas textiles y electrónicas en Río
Grande y en Ushuaia, las dos ciudades principales de la isla. La actividad pes-
quera se concentra en los cangrejos araña, centolla, centellón, merluza negra,
surimeros, mejillones y otros moluscos. La población de la Provincia se estima
en 101.080 habitantes.
2.2
Ambiente costero
La costa argentina se extiende, considerando sus inflexiones, a lo largo de
unos 5.000 km, tiene una orientación general nordeste-suroeste, paralela al
margen continental, rasgo heredado como consecuencia de la separación de
Sudamérica de África. Además de este lineamiento geotectónico mayor, exis-
ten otros grandes rasgos geológicos del continente los cuales presentan una
dirección noroeste-sureste transversal a la costa, caracterizada por presentar
una sucesión alternante de estructuras positivas y negativas (intercuencas y
cuencas sedimentarias), las cuales ejercen un control en la configuración de la
costa.
14
Los rasgos positivos están representados por los sistemas de Ventana y Tandil,
más hacia el sur por el macizo Norpatagónico, del Deseado y por último la ex-
tensión sur de la Cordillera de los Andes de Tierra del Fuego, constituidos por
rocas graníticas, volcánicas y metamórficas que resisten a la erosión y al avan-
ce del mar. En cambio las estructuras negativas se corresponden con las cuen-
cas sedimentarias cuyos materiales ofrecen una menor resistencia a los proce-
sos de erosión marina, de esta manera existe una correspondencia entre aque-
llas áreas con sedimentos no consolidados con amplias entradas, golfos y
bahías, y aquéllas con presencia de salientes costeros con zonas de roca, pro-
pias de las áreas positivas.
Además del control estructural y litológico, durante el Plioceno-Cuaternario, las
costas y la plataforma estuvieron afectadas por fluctuaciones relativas del nivel
del mar de origen esencialmente climático que generaron regresiones y trans-
gresiones, y por movimientos verticales del continente. Tanto unos como otros
en algunos casos originaron niveles aterrazados, plataformas y depósitos que
se preservan en el registro geológico y que marcan el desplazamiento de la
línea de costa por encima y por debajo del nivel del mar actual.
Los grandes lineamientos y proceso ocurridos en la costa explican las diferen-
cias morfológicas. De ahí que algunas costas sean bajas como las que se en-
cuentran en llanuras costeras y estuarios, y otras en cambio son altas y están
formadas tanto por rocas sedimentarias blandas que favorecen los procesos
erosivos -donde se desarrollaron barracas o acantilados semirectilíneos-, o
bien constituidas por rocas más resistentes a la erosión que dan lugar a formas
irregulares, a veces relacionadas con presencia de islas
15
Fig.1 Mapa de la costa argentina mostrando las principales áreas de acumulación (de Atlas de
Sensibilidad Ambiental, PMP 2007 en Kokot, 2004).
Estos tipos de costas en general se corresponden con dos regiones geográfi-
cas: la pampeana (con costas bajas) y la patagónica (con costas acantiladas).
16
Hacia el continente estas costas se encuentran delimitadas por cadenas de
médanos, cordones litorales, acantilados o llanuras bajas, mientras que hacia
el mar se continúan con la plataforma submarina. En los sectores donde la co-
bertura de sedimentos de la playa es delgada y se hace discontinua, y el sus-
trato rocoso está cercano a la superficie, aparecen restingas. En el caso de la
plataforma submarina, el efecto producido por las transgresiones y regresiones
ha uniformizado la cobertura sedimentaria de manera que muchos rasgos pro-
pios de las regiones costeras han sido obliterados y cubiertos.
Las características oceanográficas que afectaron a la costa están marcadas
por el comportamiento de las olas y las mareas. Al norte de los 42°S aproxima-
damente, el rango de mareas es =2 m (micromareal), y al sur de dicho paralelo,
en el litoral patagónico, tanto la amplitud de la marea como de la altura de la
ola van incrementándose, y en algunos lugares el rango de mareas supera los
10 metros.
2.3
Ambiente marino
Los ambientes marinos de plataforma y talud pertenecen al Margen Continental
Argentino, que tienen una superficie de 2 millones de km2, extendiéndose entre
los 35°S y 60°S, con una longitud de 2.500 km y un ancho entre 200 y
1.000 km.
2.3.1
Morfología
Plataforma
Cubre un área de 960.000 km2, abarcando desde la línea de costa hasta el
borde superior del talud. Su ancho oscila entre 170 y 1.000 km. Su borde exte-
rior tiene una profundidad variable: entre el Río de la Plata y Península Valdés
oscila entre 115 y 130 m, luego desciende bruscamente a 240 m a los 48°S,
para volver a ascender hasta alcanzar entre 150 y 165 m en el extremo sur. Su
rumbo es irregular ya que la tendencia general NE-SW adquiere una configura-
ción muy diferente alrededor de las Islas Malvinas.
Si bien la plataforma está constituida por una superficie regular, se manifiestan
desniveles representados por una sucesión de superficies subhorizontales (te-
rrazas) a diferentes profundidades (-35 a -40 m, -80 a -90 m, -100 a - 130 m y
185 m) separadas por escalones de fuerte pendiente.
Estas se denominan respectivamente niveles I, II, III y IV .Tienen una dirección
predominante NNE-SSW, subparalela a la línea de costa, aunque no están uni-
formemente distribuidas.
El nivel I (tope de la terraza a 25-30 m de profundidad), el más septentrional, se
extiende a lo largo de 900 km al este de la región pampeana entre los 35°S y
42°S. En su sector medio, a la latitud de Mar del Plata, está interrumpido de
manera que queda subdividido en dos sectores (el sector norte es denominado
17
Terraza Rioplatense). Su ancho es de 150 km en la boca del Río de la Plata y
100 km frente a Bahía Blanca.
Fig.2 Mapa batimétrico del margen continental argentino y área oceánica adyacente. (de Atlas
de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
18
Fig.3 Morfología de la plataforma y niveles de terrazas (de Atlas de Sensibilidad Ambiental,
PMP2007 en Parker et al., 1997).
La terraza II, a 85-95 m de profundidad, es la más desarrollada. Se extiende a
lo largo de 2.500 km entre el Río de la Plata y Tierra del Fuego (35°S a 55°S),
con un ancho máximo de 200 km. La terraza III (a 110-120 m) tiene la mitad de
19
la longitud de la anterior; está desarrollada en la mitad sur de la Patagonia (en-
tre 43°S y 54°S), con un ancho que no excede 100 km.
La terraza IV (130-150 m) es la menor de todas teniendo solamente 700 km de
longitud y un ancho de 150 km; está localizada al oeste de las Islas Malvinas
(46°S a 52°S). Los escalones entre terrazas no son uniformes sino que inclu-
yen pequeñas terrazas menores.
Talud
Se extiende desde el borde exterior de la plataforma hasta profundidades va-
riables entre 2.000 y 4.500 m con una pendiente promedio de 2°. Su superficie
es de 700.000 km2 y su ancho varía entre 50 y 270 km. Este rasgo tiene irregu-
laridades dadas por cambios de relieve que pasan de sectores más empinados
a superficies aterrazadas intermedias. La característica particular del talud es
que está surcado por sistemas de cañones submarinos que lo atraviesan tanto
en forma transversal como oblicua y a veces paralelamente a las isobatas.
20
3
GEOLOGÍA
La plataforma descansa sobre corteza continental, mientras que el talud y
emersión lo hacen sobre corteza oceánica.
El espesor de los sedimentos sobre esos sustratos llega, en las zonas de
cuencas, a 8 km. Desde el punto de vista estratigráfico, el margen está com-
puesto por diferentes unidades geológicas pero a los fines de la descripción
con implicancias ambientales solamente interesa la cubierta superior de sedi-
mentitas del Neogeno- Cuaternario (últimos 20 millones de años de la historia
de la tierra) que forman las secuencias que se extienden en la Pampa y Pata-
gonia que afloran en los acantilados costeros y se extienden en el subsuelo de
la plataforma, donde están cubiertos por una capa superior correspondiente a
los sedimentos recientes que forman el lecho marino.
La plataforma submarina estuvo sujeta durante los últimos 3 millones de años a
una sucesión de transgresiones y regresiones marinas, es decir avances y re-
trocesos del nivel del mar que ocurrieron en respuesta a cambios climáticos
globales. De esta manera, la actual plataforma fue cubierta y descubierta por el
agua en repetidas ocasiones.
3.1
Sedimentos recientes
La plataforma continental argentina tiene una cobertura de sedimentos recien-
tes originados en el continente y llevados al mar a través de diferentes proce-
sos de transporte y deposición. No hay sedimentos originados en el mar. Ese
manto alcanza un máximo de unos 15 m de espesor.
Los sedimentos predominantes son arenas, que constituyen aproximadamente
el 65% de la superficie de la plataforma, antes y durante la transgresión marina.
Son mayoritariamente arenas bioclásticas finas a medianas, con fracciones
gruesas y muy finas subordinadas, moderadamente a bien seleccionadas como
consecuencia del intenso trabajo por las olas y corrientes, y de colores amari-
llentos, castaños y grisáceos.
Su distribución regional revela predominio de las fracciones finas a medianas
en el ámbito adyacente a la región central y norpatagónica, con fracciones algo
más gruesas en el litoral bonaerense y en el sur patagónico.
En las inmediaciones de los ambientes litorales semiprotegidos (Río de la Pla-
ta, Bahía Blanca, Golfos San Matías y San Jorge) abundan las arenas muy fi-
nas en transición a limos. En algunos sitios, como en el litoral del este bonae-
rense (Cabo San Antonio), y en el sector comprendido entre Bahía Blanca y
Golfo San Matías, las arenas constituyen dunas modeladas en sistemas de
bancos paralelos entre sí formados por acción de corrientes de marea.
21
Fig.4 Sedimentos de la plataforma (de Parker et al., 1997 en Atlas de Sensibilidad Ambiental
PMP 2007).
Las arenas tienen origen en rocas volcánicas, plutónicas, metamórficas y sedi-
mentarias denotando distintas áreas de aporte (regiones cordilleranas, Patago-
nia, Pampas y Escudo de Brasilia).
22
Las conchillas forman el segundo tipo dominante, presente en un 12.5%, aun-
que también hay depósitos, generalmente cordoniformes y paralelos a la línea
de costa, donde las conchillas (principalmente de moluscos y foraminíferos)
representan el material dominante. Este tipo de sedimentos predominan al nor-
te de 43°S señalando, probablemente, la posición de antiguas líneas de costa.
Las gravas se hallan en proporciones semejantes a las conchillas (entre ambas
forman el 25% de la cobertura sedimentaria de toda la plataforma), extendién-
dose preferentemente aguas afuera de la desembocadura de los principales
ríos patagónicos. Son particularmente comunes entre el sur patagónico y las
Islas Malvinas. Su origen se asocia a aporte fluvial vinculado a áreas de proce-
dencia de materiales de origen glacifluvial, particularmente las terrazas patagó-
nicas.
Los fangos (limos y arcillas) cubren un 8% de la superficie de la plataforma,
limitándose en su distribución a las áreas costeras vecinas a estuarios, bahías
y golfos, particularmente en los ámbitos del Río de la Plata, Bahía Blanca, gol-
fos San Matías, San José y Nuevo, San Julián, Bahía Grande y San Sebastián.
Los fangos son de colores verdosos oscuros, suelen tener diferentes grados de
cohesión y contienen generalmente altas concentraciones de materia orgánica.
3.2
Dinámica sedimentaria en plataforma
La dinámica sedimentaria del litoral argentino está dominada por el efecto
combinado de la corriente de Malvinas, que fluye hacia el norte, y las corrientes
litorales producidas por olas bajo el control de los vientos dominantes.
Esto condiciona patrones regionales de circulación que transportan sedimentos
hacia el norte, a excepción de las áreas localizadas con circulación diferente a
la regional por influencias geomorfológicas. Ello ocurre en ambientes semipro-
tegidos como golfos, bahías y estuarios, en los sitios con puntas o promonto-
rios hacia el mar que desvían las corrientes, y en las bocas de los ríos mayores
donde el aporte de agua dulce modifica el patrón de circulación oceánica.
La región norte de la plataforma está ubicada en el área de influencia del Río
de la Plata, el cual interactúa con el ámbito marino de manera que aquí la acti-
vidad fluvial imprime sus rasgos dominando muchas veces sobre los procesos
marinos. Desde el punto de vista oceanográfico este sector está dominado por
olas de baja energía con un rango de mareas micromareal. Por estas razones
la morfología y la sedimentología submarina en el ámbito vecino al Río de la
Plata está altamente influenciada por los depósitos de origen estuárico-deltaico,
con sedimentacion predominante de arcillas en todo el ámbito litoral desde el
sur de Uruguay hasta el sureste de Brasil.
La región central, que comprende las áreas adyacentes a la región sur pam-
peana y gran parte de la Patagonia, está mayormente dominada por procesos
marinos que se caracterizan por la transición de un predominio de acción de
ola en la región norte a mayor influencia de mareas al sur, aunque la acción de
la ola es mayor que en la región norte.
23
La región sur, en el extremo sur de Patagonia y en Tierra del Fuego, es un típi-
co ámbito marino con escasa influencia fluvial y predominio de las mareas so-
bre las olas, pues aunque estas últimas son gradualmente mayores por efecto
climático y acción del viento, el rango de mareas sube hasta llegar a 12 m en
algunos ámbitos costeros.
La dinámica que reguló la distribución de sedimentos recientes en la costa y la
plataforma submarina estuvo influenciada por procesos litorales ocurridos du-
rante la transgresión marina que cubrió la plataforma en los últimos 18.000
años a partir de la finalización de la última era glacial. Durante ese evento, los
procesos marinos actuaron sobre un substrato más antiguo de sedimentos po-
co consolidados provocando la erosión de la superficie con el consecuente rá-
pido retroceso costero que dio lugar a la formación de acantilados y la resedi-
mentación de los materiales erosionados que así cubrieron la plataforma.
Por otra parte, el territorio argentino se caracteriza por la presencia de redes
fluviales que, con escasas excepciones, transportan hacia las regiones coste-
ras volúmenes sedimentarios relativamente reducidos y aún los ríos más cau-
dalosos generalmente tienen en sus desembocaduras ambientes estuáricos
que retienen la mayor parte del material.
Para la totalidad de la costa argentina, y teniendo en cuenta que la influencia
del Río de la Plata no es significativa en plataforma al quedar la mayor parte de
sus sedimentos retenidos en el delta, se verifica el predominio del aporte de
sedimentos por erosión costera antes que por la llegada de materiales por vía
fluvial.
24
4
GEOMORFOLOGÍA
4.1
Plataforma
Los rasgos fisiográficos más conspicuos son: Terraza Rioplatense, Frente Del-
taico de los ríos Colorado y Negro, Golfos Norpatagónicos, Plataforma Interior
Patagónica, Plataforma de Tierra del Fuego, Plataforma Exterior Patagónica y
Plataforma de las Islas Malvinas .
4.1.1
Terraza Rioplatense
Es el sector que se extiende desde la boca del Río de la Plata y la línea de cos-
ta hasta los 70 m de profundidad. Su borde oriental tiene orientación NE-SW.
Cerca de Punta del Este la terraza está interrumpida por el paleovalle del Río
de la Plata (Canal Oriental, relicto de un antiguo cauce del río hoy parcialmente
cubierto de sedimentos). Hacia el norte limita con el sector continental urugua-
yo y hacia el oeste con las llanuras costeras bonaerenses.
Sobre la terraza se desarrollan rasgos secundarios que le imprimen caracterís-
ticas morfológicas particulares, como la plataforma deltaica que se extiende en
su extremo noroccidental, el sistema de bancos alineados en su extremo sur, y
el banco La Plata en su borde oriental, que representan formas de fondo con
morfología de barras y composición arenosa.
En el sector sur de la Terraza Rioplatense es donde se desarrollan los sistemas
de bancos alineados de origen mareal
4.1.2
Frente deltaico de los ríos Colorado y Negro
Es el resultado de la influencia de los deltas de estos ríos, particularmente el
Colorado, que evolucionaron durante el Pleistoceno-Holoceno.Está formado
por sedimentos bioclásticos de carácter arenoso a gravoso.
4.1.3
Golfos Norpatagónicos
Son uno de los rasgos más llamativos de la fisiografía de la plataforma; son
cuencas semicerradas separadas del mar abierto por bocas que desarrollan un
umbral de menor profundidad que la parte central de la cuenca. Su origen po-
dría estar vinculado a antiguas depresiones continentales de carácter eólico,
posteriormente invadidas por el mar, probablemente con formación de lagos
interiores.
25
4.1.4
Plataforma interior Patagónica
Este sector de plataforma se extiende entre el sur de Golfo Nuevo y el Río San-
ta Cruz, y su característica primordial es su relieve subhorizontal caracterizado
por rasgos lobulados que podrían estar vinculados a paleoambientes deltaicos
de los ríos patagónicos.
4.1.5
Plataforma de Tierra del Fuego
Al este de la isla la plataforma tiene características peculiares que permiten
separarla del resto de la plataforma submarina. Su composición sedimentaria
es en gran parte gravosa, vinculada probablemente a procesos de origen gla-
cial ocurridos durante el Pleistoceno final.
4.1.6
Plataforma exterior patagónica
Es el sector más extenso de la plataforma argentina y el ubicado más al este,
ya que se extiende entre la boca del Río de la Plata y Tierra del Fuego, y su
borde oriental se conecta con el quiebre hacia el talud.
4.1.7
Plataforma de las Islas Malvinas
Es chata y relativamente uniforme. Representa la continuación morfológica y
geológica de la plataforma exterior patagónica.
4.2
Talud y áreas contiguas
El talud continental es más o menos homogéneo a lo largo de su extensión.
Está surcado por sistemas de cañones submarinos (denominados Río de la
Plata, Colorado-Negro, Ameghino y Patagonia), que representan las vías de
transporte de sedimentos desde la plataforma hacia los fondos marinos. Su
origen se asocia a erosión submarina debida a corrientes de fondo. No hay evi-
dencias concretas de que puedan estar conectados a procesos fluviales ocurri-
dos durante etapas de nivel del mar más bajo que el actual.
26
5
OCEANOGRAFÍA
Las mareas tienen un alcance que se encuentra entre los más grandes del
mundo y generan fuertes corrientes, con un máximo que oscila entre un máxi-
mo de 12,1m en el Puerto de Santa Cruz y la Bahía de San Sebastián, 8,55m
en San Julián, y 8,7m en el Golfo de San José.
La distribución de la temperatura del agua, de la salinidad y de la densidad de-
pende principalmente de la escorrentía, de la fuerza atmosférica y de la inter-
acción entre las aguas de la plataforma y los principales sistemas de corriente
sobre la pendiente continental. La corriente del Brasil y la de las Malvinas, que
fluye hacia el norte paralelamente a la costa Argentina, caracterizan la circula-
ción general del Atlántico del sudoeste.
La salinidad aumenta de la costa hacia la plataforma exterior y del sur al norte,
entre los paralelos 50°S y 36°S. La salinidad más baja en el litoral patagónico
se halla en Santa Cruz y la más alta en el Golfo de San Matías y el Golfo Nue-
vo.
Hay otra distinción entre las aguas costeras y las de la plataforma exterior: las
aguas costeras se caracterizan por una columna de agua homogénea vertical-
mente inducida por la agitación producida por las mareas y el viento en todo el
año, mientras que las aguas de la plataforma exterior cuentan con una estratifi-
cación persistente que solamente se altera en invierno (del mes de junio al de
agosto).
5.1
Temperatura superficial del mar
Durante todo el año la temperatura superficial presenta una cuña de aguas frí-
as a lo largo del borde exterior de la plataforma continental, asociada a la pene-
tración hacia el norte de la Corriente de Malvinas. Al norte y al este de dicha
región se encuentran aguas cálidas, de origen subtropical, asociadas a la Co-
rriente de Brasil, con aproximadamente más de 17°C .La transición entre las
aguas cálidas de la Corriente de Brasil y las aguas frías de la Corriente de Mal-
vinas es bastante abrupta, generando fuertes gradientes horizontales de tem-
peratura) y otras variables ambientales. Durante todo el año las aguas ubica-
das sobre la plataforma continental son más cálidas que en el talud. En gene-
ral, sobre la plataforma las temperaturas superficiales decrecen hacia el sur y
en algunos sectores también cerca de la costa, debido a la mayor mezcla verti-
cal en esas regiones, debida a la interacción de las corrientes con el fondo ma-
rino, que lleva aguas más frías hasta la superficie.
27
Fig.5 Distribución media de la temperatura superficial del mar (en °C) calculada a partir de los
datos climatológicos de Casey y Cornillon (1999). El intervalo entre contornos es 1°C. (de Atlas
de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
5.2
Ecoregión del Mar Argentino
Una eco-región es un conjunto geográfico y ambientalmente distintivo de co-
munidades naturales interdependientes. El territorio continental de la Argentina
28
se divide en 15 eco- regiones de las cuales una sola corresponde al mar, y se
encuentra subdividida en:
Sub-región Litoral-Costera: franja de costas hasta la profundidad de
40 m, con aguas verticalmente homogéneas por acción del viento y las
mareas. La costa incluye los ecosistemas marinos comprendidos en el
infra, meso y supralitoral. El área supralitoral es la franja nunca cubierta
por el agua pero influenciada por el mar, donde ocurre la nidificación y
reproducción de la mayor parte de las aves y mamíferos marinos de la
costa.
Sub-región de la plataforma exterior: de los 40 m hasta la de los
200 m, con un estrato superior de mayor temperatura entre primavera y
otoño y una marcada estratificación vertical. Esta subregión se encuen-
tra bajo los efectos de los sistemas de corrientes de Brasil y Malvinas.
Fig.6 Zonificación del Mar Argentino según regímenes oceanográficos (en Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
29
5.3
Zonificación según áreas de productividad diferencial
Como consecuencia de la gran extensión de la plataforma continental Patagó-
nica y de las diferentes masas de agua (Guerrero y Piola, 1997), existe una
gran diversidad de frentes en cuanto a sus escalas espacio- temporales (Acha
et al., 2004). En la plataforma se han identificado cinco sistemas frontales:
El frente estuarial del Río de la Plata
El frente costero de El Rincón
El frente de mareas de la Península de Valdés
El frente del Golfo San Jorge y litoral de Santa Cruz el gran sistema fron-
tal del borde del talud.
El principal frente estable del ecosistema es el del borde de la plataforma (o
talud), y debe su predictibilidad espacial a su dependencia de la batimetría. Los
frentes costeros son más inestables y dependen de mareas y vientos.
Existe una íntima relación entre frentes de alta productividad y las áreas de re-
producción y alimentación de los predadores tope. Los sistemas frontales gene-
ran una alta producción biológica, ofrecen habitats tróficos y/o reproductivos
para peces, calamares, aves y mamíferos marinos, actúan como áreas de re-
tención para las larvas de especies bentónicas, y permiten el establecimiento
de densos bancos de invertebrados bentónicos en sus inmediaciones, los que
se benefician de la producción orgánica en el frente.
30
Fig.7 Frentes y áreas productivas en el Mar Argentino. (en Atlas de Sensibilidad Ambiental,
PMP 2007)
31
6
ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS
6.1
Demografía
El porcentaje de la población que vive en los municipios linderos a la costa ma-
rítima varió muy poco entre los dos últimos censos de población (1991: 5,45%;
2001: 5,49%). La densidad ínter censal relativa para el mismo período fue
11,9%, un poco superior al valor nacional (11%).
La densidad media de los partidos/departamentos del litoral marítimo es ape-
nas 11 habitantes por kilómetro cuadrado, inferior al promedio nacional (13
habitantes por kilómetro cuadrado). En algunos casos, la densidad poblacional
es considerablemente alta (>250 habitantes por kilómetro cuadrado en General
Pueyrredón, La Costa y Pinamar). Las ciudades localizadas sobre la costa con
mayor población son Mar del Plata, Bahía Blanca, Necochea, Puerto Madryn,
Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Río Grande, que superan los 50.000 habi-
tantes; es probable que Ushuaia también haya superado ya esa cantidad, te-
niendo en cuenta que en 2001 había más de 45.000 habitantes y la variación
ínter censal relativa superaba el 50%.
A pesar de la baja densidad promedio, el crecimiento poblacional en el litoral
marítimo argentino tiende a aumentar. La variación ínter censal en la costa ma-
rítima de la provincia de Buenos Aires fue 23,64%, mientras que en la costa
patagónica fue 20,32%. La variación ínter censal de toda la zona costera en su
conjunto fue 21,17%, que duplica la observada para el resto de la población
argentina (10,8%).
De acuerdo los censos poblacionales entre 1991 y 2001 (INDEC, 2001), si bien
para Buenos Aires y Río Negro el incremento global ha sido entre el 8 y el 9%,
para las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego como así también
en la Antártida y las Islas del Atlántico Sud fue del 15,23 y 46% respectivamen-
te. En Buenos Aires, los municipios costeros de: Pinamar, La Costa, Monte
Hermoso, Villa Gesell, Tordillo, Mar Chiquita, General Alvarado y Castelli su-
peraron el incremento del 9% observado para toda la provincia. Los cuatro pri-
meros municipios citados mostraron un aumento de la población superior al
50%. En la provincia de Río Negro, la población del Departamento de Adolfo
Alsina (Viedma) ascendió en un 14%, valor superior a la media provincial. En la
provincia de Chubut, los Departamentos de Viedma (Puerto Madryn) y Florenti-
no Ameghino (Bahía Langostinos) mostraron un incremento del orden del 30%
entre los dos censos citados. El Departamento Puerto Deseado tuvo un incre-
mento del 28%, mientras que en Ushuaia (Tierra del Fuego), éste fue del 56%.
32
Provincia
Área en km2
Población
Densidad
Población
poblacional
costera
(hab. por km2)
Chubut
224.686
418.579
1,9
330.965
Río Negro
203.013
583.079
2,9
81.403
Santa Cruz
243.943
191.292
0,8
193.600
Tierra del Fuego
21.5711
99.862
4,6
100.000
Total
671.642
1.292.812
1,9
705.968
Cuadro 1 Estimados de población en las provincias patagónicas en 1997 (INDEC 1997)
Provincia
Población (habitantes x 1000)
Variación
Variación
absoluta
relativa %
1991
2001
Buenos Aires
12.594,97
13.827,20
1.232.229
9,8
Río Negro
506,77
552,82
46.050
9,1
Chubut
357,19
413,24
56.048
15,7
Santa Cruz
159,84
196,96
37.119
23,2
Tierra del
69,37
101,08
31.710
45,7
Fuego
Cuadro 2 Censos poblacionales entre 1991 y 2001 (INDEC, 2001). (en Atlas de Sen-
sibilidad Ambiental, PMP 2007)
1 Sin considerar la Antártida y el resto de las islas.
33
100000
50
10000
40
)
(%
1000)
o
1000
tiv
(x
30
lare
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je
100
20
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ab
o
10
h
10
p
1
0
Buenos
Río Negro
Chubut
Santa Cruz Tierra del
Aires
Fuego
1991
2001
Variación relativa %
Fig.8 Evolución de la población en provincias con litoral marítimo. (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
6.2
Vivienda
La calidad de la vivienda varía de manera similar en todos los parti-
dos/departamentos costeros. Los hogares clasificados como CALMAT I (vi-
vienda con materiales resistentes y sólidos en todos los componentes constitu-
tivos e incorpora todos los elementos de aislamiento y terminación) correspon-
dían a más de 60% del total de hogares. Los porcentajes más bajos se
registraron en municipios de Chubut y Buenos Aires; en Santa Cruz y Tierra del
Fuego representaban más de 70% de las viviendas. Los hogares clasificados
como CALMAT IV (la vivienda presenta materiales no resistentes ni sólidos o
de desecho al menos en uno de los componentes constitutivos) en todos los
casos eran 1-2% (excepcionalmente 3%).
6.3
Necesidades básicas y educación
El porcentaje de hogares con necesidades básicas insatisfechas osciló entre 5
y 19%; los menores porcentajes se encontraron en municipios de Buenos Aires
y Santa Cruz.
El grado de alfabetización en los municipios costeros superaba el 98%, con
pocas excepciones (Patagones y Villarino, en Buenos Aires; Florentino Ameg-
hino, en Chubut).
34
6.4
Urbanización y modelos de desarrollo
La costa marítima de la provincia de Buenos Aires está dividida en 16 partidos
que ocupan 58.609 km2.
Las principales ciudades de la provincia de Buenos Aires son Mar del Plata,
Bahía Blanca, Necochea Quequén y Punta Alta.
Mar del Plata concentra la mayor capacidad hotelera y de viviendas en alquiler;
en la segunda mitad del siglo XX creció de manera exponencial gracias al auge
de la construcción de las décadas 1960 y 1970, alcanzando una meseta hacia
fin de siglo, llegando a recibir unos tres millones de visitantes por año (Mantero,
1997). Además de ciudad balnearia, es un verdadero centro urbano multifun-
cional. Su puerto está destinado no sólo a la actividad pesquera (incluyendo
procesamiento y conservas) sino también industrial, cerealera (silos y molinos),
deportiva, militar y de combustibles. Ofrece además servicios educativos (Uni-
versidad estatal y privadas) y centros de investigación, culturales, sanitarios y
comerciales, y su industria se destaca en los rubros textil, alimentación, frigorí-
ficos y maquinaria agrícola.
Bahía Blanca actúa como cabecera regional y punto de enlace con la Patago-
nia; se destaca su puerto de exportación de granos, su complejo petroquímico,
las industrias químicas y alimentarias, complejos agroindustriales y frigoríficos.
Esta ciudad cuenta también con una Universidad Nacional y en sus inmedia-
ciones está la principal base naval de la marina de guerra de la Argentina
(Puerto Belgrano), que dio origen al núcleo poblacional de Punta Alta.
La costa de Río Negro está dividida en dos departamentos que se extienden
22.828 km2; en ella se encuentra San Antonio Oeste.
En el caso de Chubut, los cuatro departamentos costeros ocupan 46.965 km2,
con Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn como principales centros urbanos.
La costa de Santa Cruz está dividida en cuatro departamentos (143.780 km2),
destacándose Río Gallegos, y la de Tierra del Fuego, en dos (21.571 km2), con
Río Grande y Ushuaia como principales centros.
6.5
Problemas ambientales asociados a la urbanización
Los mayores problemas de contaminación orgánica en las costas marítimas
argentinas provienen de actividades y usos urbanos. La contaminación de
aguas superficiales tiene como origen el funcionamiento de puertos (Mar del
Plata, Quequén, Bahía Blanca), el vertido de aguas cloacales (Mar del Plata) y
los desagües industriales (Mar del Plata, Bahía Blanca). Existen problemas de
contaminación en la gran mayoría de la las localidades urbanas principalmente
de la Provincia de Buenos Aires
35
Otros conflictos se generan por la demanda de espacios para la deposición de
residuos sólidos, la pérdida del espacio público, y la localización de actividades
y usos incompatibles entre sí.
6.6
Turismo y balnearios urbanos
El turismo tiene un efecto importante sobre la economía local de las zonas cos-
teras de Chubut y Tierra del Fuego y en la zona de atracción de Río Negro y de
Santa Cruz.
La actividad turística principal que se practica en la zona costera es observar a
las ballenas, aunque hay otras actividades de esparcimiento importantes tales
como observar los pingüinos, las focas, los leones, los elefantes marinos y los
guanacos, hacer buceo acuático, pesca deportiva, natación, caminatas, acam-
par y pasear en motocicleta por las dunas de arena. En la actualidad no existe
una evidencia clara de cuáles son las repercusiones en las ballenas de su ob-
servación en la zona.
Las repercusiones principales del fomento del turismo en la zona costera se
dan durante la fase de la construcción, aunque en algunos casos hay proble-
mas también durante la fase de operación. Los temas principales durante la
fase de construcción son el ingreso súbito de trabajadores, la destrucción del
hábitat, la expropiación de tierras, las operaciones de desmonte, los derrames
menores de petróleo, el polvo y la eliminación de los desperdicios sólidos, las
aguas negras y el cieno. En muchas provincias, las canteras de arena con pro-
pósitos de construcción es un tema muy serio.
Durante el período de operación, los problemas principales que las provincias
tienen que enfrentar son la eliminación y el tratamiento de las aguas negras y
de los desechos sólidos, no solamente la basura que se genera en los hoteles
y en los establecimientos turísticos, sino también la de los barcos, que es un
problema cada vez más grande.
36
· Pérdida de hábitats costeros tales como dunas, estuarios, zonas de cría y
esteros salados
· Más inundaciones en las zonas costeras por medio de la pérdida de panta-
nos
· Mayor deterioro de la calidad del agua, junto con la urbanización acelerada
por medio de efluentes sin tratar, carga elevada de sedimentos, eliminación
inadecuada de desechos sólidos, .
· Aumento del consumo de agua en las zonas áridas
· Remoción de arena y piedra de las zonas costeras para propósitos de edifi-
cación sin regulaciones
· Ausencia de procedimientos estandardizados y contenidos para las EIA
· Planificación estratégica inadecuada
· Integración no apropiada de la planificación económica, costera y uso de la
tierra
· Aumento cada vez más rápido de las necesidades de servicios básicos e
infraestructura
· Necesidad de capacitación y educación de turistas y operadores de turismo
Cuadro 3 Temas clave a ser considerados en el sector de turismo
37
7
CONTAMINACIÓN COSTERA MARINA
Las ciudades costeras de Argentina se han desarrollado a lo largo de la costa
siguiendo un patrón relacionado con eventos históricos de importancia princi-
palmente en la Provincia de Buenos Aires.
Otras ciudades crecieron por constituir puntos estratégicos en el crecimiento
del país, como Carmen de Patagones y Puerto Santa Cruz. Puerto Madryn y
Comodoro Rivadavia crecieron lentamente gracias a la colonización galesa y
boer (campesinos sudafricanos), respectivamente. Pero el descubrimiento del
petróleo en 1907 en Comodoro y el desarrollo de la industria de los metales
livianos en 1973 en Puerto Madryn generaron un crecimiento explosivo en am-
bas. En la provincia de Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Necochea y Ba-
hía Blanca tuvieron una mirada hacia el mar, generador de buena parte de su
riqueza. El desarrollo del turismo de playas ha incorporado otras ciudades en la
zona costera de las provincias con litoral marítimo. Todas estas ciudades expe-
rimentaron recientemente un crecimiento poblacional importante por la diversi-
ficación de sus actividades y por el creciente tráfico marítimo nacional e inter-
nacional. En muchos casos se observa que paralelo a este crecimiento ocurrió
una notable degradación del ambiente costero, continental y marítimo.
La instalación de servicios no está respondiendo a la demanda que este au-
mento poblacional requiere, en especial en lo que concierne específicamente al
tratamiento de líquidos cloacales, drenajes pluviales, efluentes industriales y
residuos sólidos urbanos. Las consecuencias previsibles y observables son: el
vertido al mar de efluentes cloacales e industriales con poco o ningún trata-
miento y la generación de cantidades cada vez más importantes de residuos
sólidos urbanos de diverso tipo que se dispersan en la zona marítima adyacen-
te lo cual afecta la fauna o flora marinas y genera tanto dificultades en la nave-
gación como problemas sanitarios y estéticos en zonas balnearias.
El ingreso de contaminantes al ambiente costero puede ser a través de: efluen-
tes industriales y urbanos, vertido desde las embarcaciones, transporte atmos-
férico, aportes de lodos desde los ríos, desechos derivados de la extracción de
materiales orgánicos e inorgánicos desde el mar y contaminación producida por
industrias relacionadas con la navegación.
Entre los productos escasamente degradables se destacan principalmente
hidrocarburos y metales pesados, que se encuentran entre los contaminantes
más difundidos en los ambientes acuáticos. Pueden tener alta toxicidad aún
cuando sus concentraciones se midan a nivel de trazas. Los hidrocarburos de-
rivados del petróleo provienen de actividades en puertos y zonas de carga, así
como por el transporte de petróleo crudo en la zona costera. Los plaguicidas se
encuentran también en este grupo y han demostrado tener efectos secundarios
(ambientales) que nada tienen que ver con el objeto propio de su síntesis. Aun-
que se encuentran naturalmente en el ambiente, los metales pesados derivan
principalmente de actividades que se desarrollan en la costa. Su concentración
fuera de los valores naturales, originan toxicidades letales o subletales.
38
En cuanto a las actividades humanas que utilizan los recursos del mar como
fuente de materia prima con fines económicos, están la pesca, las extracciones
de algas, guano y áridos y aquellas actividades relacionadas con los usos no
consuntivos como el turismo.
Estas acciones generan residuos sólidos y líquidos tales como: el descarte
pesquero tanto de especies no blanco, es decir aquellas que se descartan por
carecer de valor económico.
También los procesos de eutroficación cultural (el aporte de nutrientes en ex-
ceso en las zonas costeras) que se encuentran amplificados aún más por el
incremento del turismo, los residuos sólidos los cuales terminan en el mar inter-
firiendo actividades marítimas de todo tipo (transporte, pesca, acuicultura y uso
balneario de la costa entre otros) y el polvo en suspensión generado en las ciu-
dades o los efluentes gaseosos originados desde la industria.
Otras actividades emplean el mar o sus costas para transporte de productos
manufacturados o no. Sus impactos principales se relacionan con problemas
potenciales de su propia carga o por el transporte involuntario de sustancias y/u
organismos que pueden afectar al ambiente mediante invasión de especies
exóticas. Estos organismos pueden instalarse en los tanques de lastre o bien
sobre los cascos de los buques, esperando un momento y calidad de agua
propicia para su desarrollo.
La mayoría de estas actividades requieren la construcción de puertos y muelles
en donde se concentra la flota específica. De acuerdo al volumen de carga
transportada, éstos serán de diferente magnitud e importancia. El impacto de
los puertos en las zonas costeras es otro de los aspectos a tener en cuenta.
Los procesos de contaminación costera fueron aumentando sensiblemente de
magnitud y cambiando su grado de importancia en las últimas décadas, consti-
tuyendo actualmente un problema ambiental global. La zona costera argentina
no escapa a esta generalidad. La información disponible de los impactos
humanos sobre el entorno marino es insuficiente para enfrentar acciones de
mitigación adecuadas.
Esta caracterización fue el punto de partida del Componente 1 del Proyecto
Costero Marino Patagónico y de las actividades formuladas para su concreción.
39
7.1
Actividades principales en los puertos en la zona costera
De los puertos de la Provincia de Buenos Aires se destacan los complejos
portuarios de La Plata, Mar del Plata, Quequén y Bahía Blanca. La Plata opera
con cargas líquidas, sólidas, aceros, cargas generales, pesqueros y porta con-
tenedores (multimodales). El puerto de Mar del Plata realiza principalmente
actividades turísticas, pesqueras, multimodales, científicas y militares. La prin-
cipal actividad de Quequén y Bahía Blanca es la carga de cereales. A este úl-
timo se agregan la existencia de dos boyas de carga de combustibles, la base
naval más importante del país, carga de aceites y productos petroquímicos. El
volumen total asciende a las 13 x 106 toneladas/año.
En la Provincia del Río Negro, se destacan principalmente dos puertos dentro
de la bahía de San Antonio, el de San Antonio Oeste y el de San Antonio Este.
El primero con uso casi exclusivo para la flota pesquera costera, mientras que
el segundo exporta particularmente frutas y jugos de fruta, en buques que
hacen el cabotaje sobre la costa argentina o buques de ultramar. Recientemen-
te y luego de 14 años de inactividad, se ha puesto en funcionamiento el puerto
de Punta Colorada, para carga de mineral de hierro proveniente de la mina de
Sierra Grande.
Para la Provincia del Chubut, hay dos muelles en la localidad de Puerto Ma-
dryn; el muelle Luis Piedra Buena, con uso fundamental para cruceros turísti-
cos y el muelle A. Storni, que trabaja con pesqueros de altura, buques de cabo-
taje sobre la costa argentina o buques de ultramar, con importación de alúmina
y exportación de aluminio principalmente y transporte multimodal. El muelle de
la localidad de Langostinos, recientemente re-construido, tiene actividades re-
lacionadas principalmente con la pesca. El sistema portuario de Comodoro Ri-
vadavia posee en la localidad de Caleta Córdova una monoboya de carga de
petróleo crudo que se envía a las refinerías del norte (Bahía Blanca, La Plata,
Buenos Aires). Los volúmenes transportados (5.500.000 m3 anuales) constitu-
yen prácticamente el 50% del volumen movilizado por esta vía en la zona pata-
gónica (Esteves et al., 2006b). En la ciudad de Comodoro Rivadavia, hay un
puerto principal destinado a mercaderías generales, de la pesca de altura y
reparaciones navales y un muelle utilizado para la descarga de combustibles
líquidos (29.000 l/mes).
La Provincia de Santa Cruz posee en Caleta Olivia una boya de carga de cru-
do similar a la existente en Caleta Córdova, con una producción del orden de
las 5.000.000 toneladas/año (Esteves et al., 2006b). En la misma localidad
existe el puerto multipropósito de Caleta Paula, destinado particularmente a
operaciones de pesca de la flota de altura. En Puerto Deseado, existe el muelle
homónimo con actividades multipropósito y flota pesquera de altura principal-
mente. El muelle de Punta Quilla está ubicado sobre la margen sur del río San-
ta Cruz, con actividades relacionadas con la pesca de altura y multipropósito.
Sobre la ría del río Gallegos existen dos muelles principales siendo el de Punta
Loyola, en la desembocadura del río Gallegos, el que se utiliza fundamental-
mente para carga de petróleo crudo y carbón. Por las fuertes corrientes y las
40
grandes amplitudes de marea, es poco apto para operar con buques medianos
y pequeños. El volumen exportado de crudo por desde este muelle es del or-
den de los 750.000 ton/año (Esteves et al., 2006b).
La Provincia de Tierra del Fuego posee cargaderos de petróleo crudo en la
bahía San Sebastián y en Cullen, mediante monoboyas alejadas de la costa. El
puerto de Río Grande es utilizado para las embarcaciones de servicios petrole-
ros. El sistema portuario de Ushuaia, posee muelles con distintos objetivos. El
muelle principal está destinado a recibir embarcaciones de pesca de altura,
reparaciones navales, cruceros de turismo, mercaderías generales y transporte
multimodal. Existe un muelle de combustibles, un muelle militar y también mue-
lles deportivos.
En términos de vulnerabilidad, se describen como de vulnerabilidad alta aque-
llos muelles o terminales marítimas que se encuentran expuestos a vientos de
distintas direcciones, oleajes importantes o corrientes de marea fuertes, en
donde las maniobras de ingreso o egreso de los mismos son riesgosas. Po-
seen además una alta densidad de tráfico y manejo de productos peligrosos.
De vulnerabilidad media son aquellos muelles o terminales marítimas que se
encuentran expuestos parcialmente a vientos o corrientes moderados o en
donde las maniobras de ingreso o egreso de los mismos conllevan alguna difi-
cultad. Poseen una densidad media de tráfico. Finalmente, la vulnerabilidad
baja involucra sitios abrigados de vientos y corrientes, con bajo tráfico maríti-
mo.
7.2
Zonas de protección especial
La Prefectura Naval Argentina ha designado doce Zonas de Protección Espe-
cial (ZPE) en el litoral costero de Argentina (PNA, 1998). Las ZPE son aquellas
que por sus características oceanográficas y ecológicas deban ser protegidas
con medidas especiales. En ellas se prohíbe cualquier tipo de descarga de re-
siduos desde los buques, incluyendo todos los residuos que contengan hidro-
carburos. Varias de estas zonas, además de poseer características ecológicas
que las convierten en zonas especiales, comparten las actividades económicas
de la región como la pesca, la explotación petrolera, las actividades turísticas y
las actividades portuarias. Los puertos de San Antonio Oeste, Puerto Madryn,
Río Grande y Ushuaia se encuentran ubicados en ZPE. En la ZPE de Bahía
San Sebastián-Río Grande, se realiza explotación petrolera off-shore, y existen
dos boyas de carga de petróleo para el transporte por medio de buques tanque
(Monoboya SPM Nº 3 Cruz del Sur, ubicada en la Bahía San Sebastián y la
Terminal Marítima Río Cullen) (Nievas y Esteves, 2006).
El Taller de Legislación organizado por el Proyecto Costero Marino Patagónico
realizado en Buenos Aires en mayo de 2007 discutió aspectos relacionados
con las restricciones ambientales y la protección a las Zonas de Protección Es-
pecial.
41
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
1.
Bahía Samborombon
2.
Bahía San Blas
3.
Caleta de los loros
4.
Bahía San Antonio
5.
Golfo San José
6.
Golfo Nuevo
7.
Punta Tombo
8.
Cabo Dos Bahías
9.
Puerto Deseado
10.
Cabo Vírgenes
11.
Bahía San Sebastián
12.
Bahía Ushuaia- Bahía Lapataia
Fig. 9 Zonas de protección especial según datos de PNA -1998 (en Atlas de Sensibilidad Am-
biental, PMP 2007)
42
7.3
Contaminación generada por las ciudades sobre su entorno ma-
rino
Uno de los principales problemas que enfrentan los municipios costeros está
referido al manejo del ambiente. Dentro de éste, el tratamiento de efluentes
líquidos, así como la gestión integral de residuos sólidos, constituyen aspectos
insoslayables que deben ser enfrentados con una particular dedicación. El ma-
nejo de los efluentes urbanos, crudos o provenientes de plantas de tratamiento,
se debe maximizar ya que es uno de los principales déficit a los que se enfren-
ta cualquier localidad de la zona costera.
La distribución de las ciudades sobre el perfil costero de la República Argentina
es relativamente homogénea, con mayor distancia entre ellas a medida que se
incrementa la latitud. Entre las ciudades y poblaciones costeras sobresalen Mar
del Plata y Bahía Blanca por su cantidad de habitantes.
La primera con una población media muy inferior a la que puede observarse en
temporada estival, llegando a quintuplicarla. Del resto de las ciudades, sólo
Comodoro Rivadavia supera los 100.000 habitantes. Si se compara con el resto
del país, existe un porcentaje relativamente elevado en cuanto a la cobertura
de la población con sistemas cloacales (varían entre 40% para la Provincia del
Río Negro a 80% para la Provincia de Tierra del Fuego). Sin embargo, existe
un déficit notable en cuanto al tratamiento de los efluentes cloacales genera-
dos.
1000000
100000
esntta 10000
biaH
1000
100
ar
a
esel
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este
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Patagones V
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Puerto
Puerto
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Puerto
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Puerto
Fig. 10 Poblacion de las ciudades costeras patagónicas (de Atlas de Sensibilidad Ambiental,
PMP 2007)
43
Fig.11 Distribución de la población en la zona costera argentina. El diámetro de los círculos es
proporcional a los rangos según la siguiente escala (de menor a mayor): 429-5.000 habitantes,
5.000-15.000 habitantes, 15.000- 50.000 habitantes, 50.000-500.000 habitantes y 500.000-
12.000.000 habitantes. ( en Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
7.4
Efluentes líquidos urbanos e industriales
En la mayoría de las ciudades costeras de la República Argentina, los efluentes
urbanos sometidos a alguno o ningún tratamiento, termina en el mar o en el río,
generando problemas de eutroficación creciente en el entorno a las mismas.
Actualmente varias ciudades de Patagonia están desarrollando mejores siste-
mas de provisión de agua potable a través de acueductos que cubren grandes
distancias. Sin embargo no se ha avanzado en el tratamiento de los efluentes
generados. En el caso de ciudades ubicadas en zonas en donde la precipita-
ción pluvial es superior a la evaporación, la derivación hacia cuerpos de agua
adyacentes (ríos, lagos o el mar), a través de dispersores u otros sistemas tec-
44
nológicos, parece ser una solución siempre y cuando este flujo adicional de
agua llegue en condiciones bioquímicas adecuadas o la zona costera que los
recibe presente mecanismos de dilución adecuados (caso de la ciudad de Us-
huaia). En casi toda la región patagónica, la relación precipitación - evapora-
ción llega a ser de 1:10. El déficit de agua extremo obliga a repensar la estrate-
gia de tratamiento y re-uso del agua. En este sentido, solamente la ciudad de
Puerto Madryn, lleva adelante programas de tratamiento y re-uso integral del
agua tratada urbana sin vuelco al mar.
La mayoría de los efluentes industriales generados en la costa se vuelca al mar
con tratamientos parciales no siempre adecuados. Otras veces, los sistemas de
tratamiento no son los convenientes para las condiciones meteorológicas de la
zona. En los casos analizados, muchas veces la autoridad de aplicación de las
normas ambientales es la provincia en los parques industriales y recae en los
municipios en otros sectores de la misma comunidad. Como consecuencia, el
conflicto de intereses que se genera entre la provincia y los municipios es mu-
chas veces aprovechado convenientemente por particulares para la emisión
ilegal de efluentes industriales.
7.5
Residuos sólidos urbanos (RSU)
Los residuos sólidos urbanos así como los desechos patogénicos y los genera-
dos por la industria, producen problemas de contaminación y degradación del
aire, el suelo y las aguas subterráneas y superficiales, y constituyen un proble-
ma crítico, cuya solución recae fundamentalmente en los municipios.
En general se encuentran localizados dentro o muy cerca de la ciudad y los hay
municipales y clandestinos. Su recolección y disposición se consideran como
un gasto en el presupuesto comunal. Sin embargo, mediante las nuevas tecno-
logías de tratamiento pueden convertirse en un recurso económico.
Algunas localidades de Argentina han llegado a transformar estos basurales en
verdaderos emprendimientos productivos ya sea desde un punto de vista eco-
nómico como social que ha repercutido positivamente en la comunidad y su
entorno. Si bien la basura no ha sufrido modificaciones cualitativas de impor-
tancia en lo que se refiere a sus principales componentes, sí aumentó su con-
tenido en elementos de alto poder contaminante, tales como metales pesados,
plaguicidas, productos químicos y materiales no degradables.
Se realizaron estudios de residuos sólidos urbanos de localidades patagónicas,
con el fin de caracterizarlos, cuantificar la cantidad de material, estimar los vo-
lúmenes de sustancias reciclables o compostables, evaluar los costos de estos
materiales y la posibilidad de generar acuerdos intermunicipales para una ges-
tión integrada de los residuos (Esteves et al., 1999).
Los beneficios de estas prácticas se relacionan con un retorno económico por
la venta de productos reciclables, mejoras sociales al incorporar al "ciruja" en la
estructura comunitaria, disminución de superficies aplicadas a basurales, en-
tornos adecuados de la ciudad, mayor compromiso de la comunidad, .
45
Dos ciudades (Caleta Olivia y Río Gallegos) encararon formalmente el trata-
miento de RSU en la región costera patagónica, con mayor o menor grado de
éxito. En el resto, el "cirujeo" y el enterramiento posterior en sitios confinados
por alambrados perimetrales parece ser la mejor solución. En esta región los
fuertes vientos dispersan los RSU hasta varios kilómetros de distancia de la
fuente o terminan en el mar con efectos nocivos sobre la fauna o negativos so-
bre otras actividades socio-económicas, como el turismo y la recreación.
Desde el año 1992, los residuos sólidos urbanos de la ciudad de Bahía Blanca
se depositan en un relleno sanitario a unos 12 km de la Ciudad. El sistema está
concesionado y la Municipalidad de Bahía Blanca efectúa los controles ambien-
tales correspondientes.
En general los basurales de la costa reciben residuos provenientes de la ciudad
(basura doméstica) y de la industria. Aquellos basurales provenientes de la ac-
tividad pesquera, se caracterizan por atraer todo tipo de organismos (aves ma-
rinas y terrestres, roedores, insectos), que aprovechan la disponibilidad de ali-
mento.
La gaviota cocinera es la especie que más aprovecha los residuos humanos.
Los basurales donde se deposita descarte pesquero mostraron abundancias
mayores que los exclusivamente urbanos (Yorio et al., 1996). Constituyen fuen-
tes alternativas de alimento muy atractivas para las poblaciones de gaviota co-
cinera de la región. Se ha observado a través del análisis microbiológico de las
fecas de las gaviotas cocineras, que entre el 80 y el 100% de los casos anali-
zados, dieron resultados positivos de enterobacterias (Yorio et al., 1996).
Las consecuencias negativas del aprovechamiento por parte de las gaviotas
cocineras de los residuos de origen antrópico podrían evitarse con medidas
adecuadas de manejo de los basurales urbanos y pesqueros, tendientes a una
reducción en la disponibilidad de estas fuentes de alimento a través de su tra-
tamiento y reciclado (Yorio et al., 1996).
46
Provincia
Ciudad
Lat. S
Long. W
Máximo
Vertido
Población
Impactosobre
tratamiento
el río o sobre
la costa
Buenos Aires
Villa Gesell
37°14,3'
56°57,3'
Primario
Al mar
24.282
Medio
Buenos Aires
Mar del Plata
38°2'
57°31'
Primario
Al mar
564.056
Medio
Buenos Aires
Miramar
38°15'
57°50'
Primario
Al mar
34.391
Medio
Buenos Aires
Necochea
38°44'
58°44'
Primario
Al mar
89.096
Medio
Buenos Aires
Monte Hermoso
38°59,5'
61°16'
Primario
Al mar
5.602
Medio
Buenos Aires
Bahía Blanca
38°54'
62°6'
Primario
a la Ría
284.776
Alto
Buenos Aires
Carmen de
41°3'
62°48'
Primario
Al río
27.938
Medio
Patagones
Rio Negro
Viedma
41°3'
62°48'
Secundario
Al río
47.437
Medio
Rio Negro
San Antonio Oeste
40°34'
64°50'
Sin tratamiento
Al mar
16.966
Alto
Chubut
Puerto Pirámide
42°35'
64°17'
Sin tratamiento
Pozos negros
429
Bajo
Chubut
Puerto Madryn
42°44'
65°1'
Secundario
Reuso agua
57.791
Medio
Chubut
Trelew
43°21'
64°55'
Sin tratamiento
A lagunas
89.547
Bajo
Chubut
Rawson
43°21'
65°3'
Secundario
Al río
26.183
Medio
Chubut
Langostinos
44°33'
65°22'
Sin tratamiento
Pozos negros
1.079
Bajo
Chubut
Comodoro
45°52'
67°28'
Sin tratamiento
Al mar
137.061
Alto
Rivadavia
Chubut
Rada Tilly
45°57'
67°28'
Secundario
Al mar
6.208
Bajo
Santa Cruz
Caleta Olivia
46°25'
57°29'
Secundario
Al mar
36.077
Alto
47
Provincia
Ciudad
Lat. S
Long. W
Máximo
Vertido
Población
Impactosobre
tratamiento
el río o sobre
la costa
Santa Cruz
Puerto Deseado
47°46'
65°54'
Secundario
Al mar
10.237
Medio
Santa Cruz
San Julián
49°18'
67°43'
Secundario
Al mar
6.143
Medio
Chubut
Luis Piedra Buena.
50°7'
68°0'
Secundario
Al río
4.176
Bajo
Santa Cruz
Puerto Santa Cruz
50°7'
68°15'
Primario
Al río
3.397
Bajo
Santa Cruz
Río Gallegos
51°37'
69°13'
Primario
Difusor Al río
79.144
Medio
Tierra del Fuego
Río Grande
53°47'
67°42'
Primario
Al mar
55.131
Medio
Tierra del Fuego (1)
Ushuaia
54°49'
68°19'
Primario
Difusor Al mar
45.785
Medio
Cuadro 4 Contaminación generada por las ciudades sobre su entorno marino. Efluentes cloacales. Datos poblacionales según censo 2001 (INDEC). (1) el
impacto es alto cuando el difusor submarino en bahía Golondrinas no esta en servicio (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
48
7.6
Residuos industriales generados en tierra y que impactan en el
mar
Las actividades industriales están restringidas a algunas ciudades a lo largo de
la costa. Su impacto está relacionado con el tipo de industrias, los volúmenes
involucrados, los peligros potenciales de estas sustancias.
En términos de vulnerabilidad, aquellos puertos que trabajan con HC crudos y
livianos son quienes encierran los mayores peligros potenciales por accidentes.
Mientras que los puertos pesqueros, por la actividad de faenas típicas en tierra,
involucran problemas de eutroficación en la zona costera. La industria del alu-
minio no involucra problemas en el ámbito marítimo, el mayor impacto se rela-
ciona con la contaminación atmosférica.
7.7
Residuos industriales generados en el mar
Ha sido una práctica común que los residuos industriales se vuelquen al mar.
Si se trata de un buque de pesca, aprovecha los tiempos muertos para hacer
mantenimiento y esto involucra la liberación de estos residuos. Este vertido se
produce en general dentro de la zona de pesca y genera una contaminación
crónica cuyo efecto sobre la fauna, motivo de la pesca, se desconoce.
Desde el año 1995 funciona en el puerto de Madryn, la "lancha basurera", que
recoge diariamente los residuos sólidos y líquidos proveniente de buques. La
foto y los gráficos ilustran el proceso de "lancha basurera". El volumen de resi-
duos colectados en este puerto a más de 1.000 buques, ascendió a unos 6.000
m3 y 7.000 m3 de residuos sólidos y líquidos de sentina respectivamente, en
algo más de cinco años.
Los denominados residuos de sentina son líquidos de naturaleza compleja ge-
nerados en las operaciones normales de los buques, constituidos principalmen-
te por sustancias provenientes del cuarto de máquinas (grasas, aceites, gas-oil,
fuel-oil) y filtraciones de agua de mar. Normalmente constan de una fase oleo-
sa con alto contenido de hidrocarburos (80-100%), una fase acuosa con hidro-
carburos disueltos y dispersos en microgotas (100- 1.000 ppm de hidrocarbu-
ros) y en algunos casos presentan lodos oleosos (Karakulski et al., 1998; citado
por Nievas, 2006).
Como la mayoría de estos residuos sólidos industriales y líquidos de sentina
corresponden a buques pesqueros, el retiro de estos residuos en puerto ha re-
percutido positivamente en las áreas de pesca, que se ven así liberadas de un
impacto por contaminantes de todo tipo los cuales afectan directa o indirecta-
mente las pesquerías.
49
Fig. 12 Residuos sólidos extraídos en la rada de Puerto Madryn. (de Atlas de Sensibilidad Am-
biental, PMP 2007)
Fig.13 Líquidos de sentina extraídos en la rada de Puerto Madryn. (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
7.8
Vulnerabilidad
La vulnerabilidad del sector costero está relacionada con la geografía del lugar,
las condiciones oceanográficas o fluviales, el tipo de tratamiento de efluentes
50
líquidos o RSU y los volúmenes descargados. Costas abrigadas, con volúme-
nes significativos de agua tratada o sin tratamiento, generarán un importante
impacto por eutroficación; mientras que en zonas abiertas, con gran amplitud
de mareas o flujos importantes de ríos y caudales de efluentes bajos, sus im-
pactos serán mínimos. De esta manera se podrían estimar en general, tres
grados de impacto. A juzgar por el conocimiento existente (Commendatore et
al., 1997) las ciudades incluidas en cada grupo serían:
Ciudades con impacto
Ciudades con impacto
Ciudades con impacto
ambiental alto
ambiental medio
ambiental bajo
Buenos Aires
Villa Gesell
Puerto Pirámide
La Plata
Mar del Plata
Langostinos
Bahía Blanca
Miramar
Rada Tilly
San Antonio Oeste
Necochea
Luis Piedra Buena
Puerto Madryn
Monte Hermoso
Puerto Santa Cruz
Comodoro Rivadavia
Carmen de Patagones
Caleta Olivia
Viedma
Ushuaia
Trelew
Rawson
Puerto deseado
Puerto San Julián
Río Gallegos
Río Grande
Cuadro 5 Susceptibilidad de ciudades costeras a la contaminación (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
7.9
Hidrocarburos
7.9.1
Concentración de hidrocarburos en sedimentos de la zona coste-
ra
El Mar Argentino constituye, entre otras cosas, una zona de tráfico marítimo
entre puertos patagónicos y el de Bahía Blanca y Buenos Aires. El petróleo
crudo, que se traslada desde las zonas de explotación hasta las refinerías, es
el principal producto transportado por esta vía. Esto genera potenciales riesgos
de contaminación por hidrocarburos en la zona costera ya sea por maniobras
operacionales (deslastre, vaciado de sentinas,) como por accidentes que pro-
vocan derrames de diversa magnitud.
Existen pocos derrames declarados. En el Estrecho de Magallanes, República
de Chile, el Buque Petrolero "Metula" de 206.000 Toneladas de carga perdió
51
más de 53.500 toneladas el 9 de agosto de 1974 que se distribuyeron a lo largo
del estrecho de Magallanes (Hann, 1975; Schwarz, 1978). Frente a Punta del
Este (Uruguay), el buque "San Jorge" derramó unas 500 toneladas de petróleo,
llegando a cubrir 25 kilómetros de playas, afectando a la fauna y al ambiente
costero uruguayo.
En la zona de Magdalena, Provincia de Buenos Aires, el buque petrolero "Es-
trella Pampeana" tuvo una colisión el 15 de Enero de 1999, con el buque mer-
cante "Sea Parana". Se derramaron más de 250 toneladas de crudo liviano que
se esparció a lo largo de unos 20 km de costa. Recientemente, se produjeron
accidentes en Puerto Deseado (1991), que aunque menores en magnitud, cau-
saron efectos que pueden dañar seriamente la fauna de la Ría. Por otra parte,
han existido y existen derrames no declarados: Bahía Bustamante en 1982
(que afectó seriamente a industrias algueras como Soriano S.A.); Bahía Lan-
gostinos en 1987, Puerto Melo en 1982 y 1990; Isla Leones en 1985, Cabo 2
Bahías en 1987 (empetrolamiento de pingüinos) y en Península Valdés en
1989 y 1991 (empetrolamiento de pingüinos); contaminación de playas en Isla
Leones en 1985 y en Caleta Olivia en 1991/92 (Esteves et al., 2000).
Los ríos Colorado y Negro, no mostraron concentraciones importantes de
hidrocarburos. San Antonio Oeste, dentro del golfo San Matías mantuvo valo-
res elevados de hidrocarburos; esto es un reflejo de la actividad principalmente
pesquera y los hidrocarburos mayoritarios tienen su origen en los combustibles
y lubricantes utilizados en su muelle. La misma situación se da en el río Chubut
en donde los valores más elevados correspondieron a la zona del puerto, con
intensa actividad pesquera. La provincia del Chubut mostró en general valores
bajos en sus costas. Dentro del golfo San Jorge se encontraron, con algunas
excepciones, los valores más elevados de la costa. Península Aristizábal, ale-
jada de rutas terrestres o marítimas, en la costa norte del Golfo, mostró gran
variabilidad en las concentraciones.
Es una zona de acumulación de residuos marinos de todo tipo generados por
las corrientes y los vientos (Commendatore et al., 2000; Esteves et al., 2000).
Caleta Córdova, Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia presentan un impacto
antrópico directo. Tanto en Caleta Olivia como en Caleta Córdova se encuen-
tran las boyas de carga de hidrocarburos de la cuenca San Jorge. En la locali-
dad de Comodoro Rivadavia se ubica el muelle de descarga de hidrocarburos
livianos. Las antiguas prácticas para estas operaciones se ven reflejadas en los
hidrocarburos observados en los sedimentos.
52
Area
Latitud
Longitud
Hidrocarburos
Hidrocarburos
Fuente
alifáticos totales
aromáticos totales
Río Colorado
40°0'S
62°20'W
0.50 0.57
0.50 0.90
1
Río Negro
41°0'S
62°40'W
1.70 3.30
0.60 0.80
1
San Antonio Oeste
40°43.5'S
64°56.2'W
33.38 138.85
5.20 25.30
1
Río Chubut
43°18'S
65°5'W
3.10 458.00
2
Provincia del Chubut
42°44'S a 44°33'S
65°1'S a 65°22'W
0.01 3.33
0.20 1.50
1, 3, 6
Faro Aristizábal
45°9'S a 45°13'S
66°28'S a 66°35'W
1.76 1304.70
12.20 737.60
1, 3
Golfo San Jorge
45°13'S a 46°25'S
66°31'S a 57°29'W
10.70 106.30
8.90 107.80
1, 3
Provincia de Santa Cruz
47°46'S a 51°37'S
65°54'S a 69°13'W
2.10 5.40
4.60 41.60
1, 3
Costa Atlántica Tierra del
52°40'S a 54°18.5'S
68°36.7'S a 66°41.9'W
0.01 6.01
4, 5
Fuego
Canal Beagle
54°53.1'S a 54°52'S
67°22.7'S a 68°33.6'W
0.37 4.63
4, 5
Bahía Ushuaia
54°47.6'S a 54°49.1'S
68°17.6'S a 68°19.9'W
6.32 93.26
4, 5
Isla de Los Estados
54°39.5'S a 54°50.9'S
68°3.3'S a 68°52'W
0.05 1.03
5
Cuadro 6 Concentración de hidrocarburos en sedimentos superficiales (0-6 cm) en varios puntos de la costa argentina. (Cada uno de los rangos presentados
está basado sobre varias (2 a 23) muestras). Fuentes: 1: Commendatore et al. (2000); 2: Commendatore y Esteves (2004); 3: Esteves y Commendatore
(1993); 4: Esteves et al. (2001); 5: Esteves et al. (2006a); 6: Massara Paletto (2003). (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007).
53
La zona costera de la provincia de Santa Cruz, presenta valores bajos; la con-
centración media de 41,6 µg/g correspondió a la zona portuaria de Puerto De-
seado. La contaminación por hidrocarburos en la zona costera de la Provincia
de Tierra del Fuego fue baja. En Isla de los Estados, los niveles fueron meno-
res de 1 µg/g, con origen predominantemente biogénico derivado de fuentes
terrestres y marinas. Sobre la costa atlántica y en el canal Beagle, las concen-
traciones fueron bajas, aunque algunas muestras se identificaron con un origen
antrópico derivado de la explotación de petróleo y de actividades portuarias. En
la bahía Ushuaia, los hidrocarburos tuvieron un origen predominantemente an-
trópico; las concentraciones mínimas superaron los máximos observados en el
resto de la Provincia. Estas concentraciones pueden ser consideradas como de
contaminación moderada (Esteves et al., 2001; 2006a).
7.9.2
Rutas de los buques petroleros en el mar argentino
La ruta que desde siempre siguieron los buques petroleros encargados del
transporte del crudo entre los puertos patagónicos y los puertos de Bahía Blan-
ca (Puerto Rosales), La Plata y Buenos Aires, pasaba muy cerca de la costa.
En su momento, la explicación de los capitanes era que se navegaba en rum-
bos fijos hasta avistar puntos notables de la costa como Cabo Blanco, Cabo
Dos Bahías, Punta Delgada, . En esa época era habitual observar sobre la cos-
ta indicadores claros de su presencia como manchas de petróleo o aves empe-
troladas. La Prefectura Naval Argentina, luego de recomendaciones surgidas
desde algunos organismos nacionales y ONGs, generó la Ordenanza Marítima
13/97 (PNA, 1997). Entre los considerandos a la Ordenanza, se puede citar:
"Que en consecuencia es necesario establecer una derrota alejada de la costa
para los buques autorizados a transportar cargas totales o parciales a granel de
hidrocarburos o sustancias nocivas líquidas de las Categorías A, B y C, mien-
tras efectúan navegación en nuestro litoral marítimo, con el objeto de minimizar
los efectos dañinos que un eventual accidente podría producir, aumentando
asimismo el tiempo disponible para organizar y llevar a cabo una respuesta
efectiva de protección de las zonas costeras amenazadas."
La citada Ordenanza, en su Anexo II, dispone el cambio de las rutas de los bu-
ques que transportan hidrocarburos y sustancias nocivas líquidas a granel, en
navegación marítima nacional, entre el Río de la Plata (Cabo San Antonio) y el
Estrecho de Lemaire (Cabo San Diego). Estos deberán llevar una derrota ver-
dadera que los mantenga a 20 millas náuticas o más al Este de su isobata de
varadura. Cuando deban acceder a puertos, pasos o cargaderos, deberán
hacerlo por una derrota tal que implique el menor tiempo de tránsito por la zona
comprendida dentro de las 20 millas. En el Anexo I de esta Ordenanza se in-
cluyen algunas derrotas ideales de recalada/zarpada, que implican el menor
tiempo de tránsito en dicha zona. La figura 14 (Esteves, 2001), ilustra algunas
posiciones relativas de buques petroleros que navegaron en el mar argentino
antes y después de que la citada Ordenanza entrara en vigencia. La tendencia
actual es hacia una mejora en las condiciones de seguridad en la navegación y
en el mantenimiento de rutas alejadas de áreas sensibles.
54
-40
-50
-70
-60
Fig.14 Posiciones de buques petroleros antes (rojo) y después (azul) de la entrada en vigor de
la Ordenanza Marítima 13/97 (fuente: Prefectura Naval Comodoro Rivadavia). (de Atlas de
Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
La Prefectura Naval Argentina presentó en el Taller de Legislación organizado
por el Proyecto Costero Marino Patagónico los resultados de la implementación
de la Ordcenanza Marítima 13/97.
7.9.3
Producción actual y futura off-shore de petróleo y gas
Actualmente la producción costa afuera en la Argentina se realiza exclusiva-
mente en la Cuenca Marina Austral frente a las costas de Tierra del Fuego y en
la boca del Estrecho de Magallanes (Lesta, 2002). Representan alrededor del
5% de la producción total del país. Particularmente la producción de gas natural
muestra una tendencia creciente de la producción off-shore .Las empresas que
55
operan las áreas costa afuera son: Sipetrol Argentina S.A, Total Austral y Con-
sorcio Total Austral-Pan American Energy-Winthershall.
3500
10%
9%
3000
era
8%
fua
2500
ta
7%
s
3
m
co
ed
6%
2000
do
s
ci
en
5%
odu
1500
pr
millo
4%
al
n
ur
e
1000
3%
atnsa
2%
G
500
1%
0
0%
1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
Año
Total prod. off-shore
Total off-shore/Total país
Fig.15 Producción anual de gas natural en Argentina en pozos costa afuera (off-shore). Canti-
dad en millones de m3 y expresado como porcentaje de la producción total del país. Fuente:
datos de la Secretaría de Energía, 2006. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
7.9.4
Perspectivas de exploración off-shore (costa afuera)
Desde el año 2003, hubo un crecimiento sostenido de esta actividad. Dentro de
las concesiones adquiridas para actividades de exploración y en las que se es-
pera que se desarrolle la mayor actividad en el futuro inmediato, se encuentran
las siguientes:
56
a) Áreas en la cuenca Colorado Marina: En el año 2005 ENARSA firmó un
acuerdo con las empresas Repsol-YPF S.A. y Petrobras ambas opera-
doras en Argentina y Petrouruguay. Estas empresas conformaron un
consorcio con para comenzar actividades de exploración de tres bloques
exploratorios de alto riesgo en la cuenca Colorado Marina. El primer po-
zo se estima que se perforará en el 2008 (Repsol-YPF, 2006).
b) Áreas en el Cuenca del Golfo San Jorge: Repsol YPF y Energía Argenti-
na S.A. (ENARSA), firmaron en enero de 2006 un acuerdo para la explo-
ración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. El prime-
ro de ellos es un convenio estratégico con una vigencia de 10 años. El
acuerdo comprende todas las áreas y/o bloques, cuya titularidad al
100% sea de Repsol YPF o de ENARSA, ubicados costa afuera, dentro
de tres zonas de interés del denominado talud continental (desde la fron-
tera con Uruguay hasta las Islas Malvinas), el Golfo San Jorge y en la
Cuenca Austral. El convenio establece que Repsol YPF y ENARSA se
predisponen a colaborar para la exploración y el eventual desarrollo de
la plataforma continental argentina.
c) Áreas en el Cuenca Austral Marina: ENARSA, Sipetrol Argentina S.A. y
Repsol YPF, firmaron en febrero de 2006 un acuerdo de exploración y
producción de hidrocarburos en la plataforma marina frente al estrecho
de Magallanes (ENAP, 2006).
7.10
Introducción de especies exóticas
A partir de la información volcada en el Taller sobre Introducción de Especies
Exóticas organizado por el Proyecto Costero Marino Patagónico en Octubre de
2005 se conoce la situación actual de las especies exóticas marinas (Crassos-
trea gigas, Undaria pinnatifida y Carcinus maenas) en las provincias de Tierra
del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Rio Negro y Buenos Aires.
Asimismo se obtuvieron recomendaciones de manejo para prevenir y controlar
la introducción potencial y actual de especies exóticas y para gestionar el agua
de lastre en el litoral argentino
7.10.1 Especies exóticas introducidas en el litoral marino
La introducción de especies exóticas se ha reconocido como una amenaza im-
portante a la biodiversidad costera y marina.
Estas introducciones pueden presentar una amenaza seria dado que pueden
repercutir sobre los organismos en el ecosistema, las especies y/o el nivel ge-
nético.
Las introducciones pueden afectar la estructura comunitaria cambiando la
competencia y la depredación interespecífica. Las especies exóticas pueden
acarrear cambios de importancia a un ecosistema íntegro sin dominar en forma
57
necesaria ya sea en cantidades o en biomasa. La ausencia de depredadores
para estas especies exóticas y el aumento consiguiente en la depredación de
las especies nativas puede llevar a las poblaciones nativas al borde de la extin-
ción.
En forma similar, las especies exóticas pueden introducir enfermedades o pro-
ducir toxinas que pueden poner en riesgo o competir con ventajas con las es-
pecies del lugar. Por último, el apareamiento entre las especies nativas y las
introducidas (hibridización) puede conducir a la extinción al substituir parte del
material genético.
Las introducciones pueden ser intencionales o accidentales. La mayoría de es-
tas se derivan de las descargas de agua de balasto y de las incrustaciones.
Los ejemplos de especies exóticas introducidas por accidente en la Patagonia
comprenden las algas wakame (Undaria pinnatifida), introducidas por accidente
en Puerto Madryn mediante las descargas de agua de balasto de los buques
extranjeros y al cangrejo verde (Carcinus maenas).
Undaria pinnatifida estaría ampliando rápidamente su presencia en la zona del
Golfo Nuevo.
La mayoría de las introducciones intencionales documentadas en la Patagonia
han sido para las operaciones de acuicultura. La ostra del Pacífico (Crassos-
trea gigas), el salmón chinook (O. tshawystcha) y la trucha arco iris (O. mykiss)
son las especies principales que se utilizan en la Patagonia. Aunque actual-
mente no se piensa que la acuicultura sea una amenaza a la biodiversidad ma-
rina, podría convertirse en eso si estas especies pudieran mezclarse con exis-
tencias salvajes que podrían introducir nuevos patógenos y por medio de la
reproducción entre ellas reducir la diversidad genética. Las costas expuestas
de la Patagonia hacen improbable que se lleven a cabo pronto las operaciones
de acuicultura lejos de la costa en gran escala.
Cangrejo verde
· Actualmente abarca el Golfo San Jorge, entre Caleta Carolina y Cabo Blan-
co.
· Se prevé una expansión, que podría llegar hacia el norte hasta los 29°S y
hacia el sur hasta el Estrecho de Magallanes.
· Su expansión estaría limitada por la tolerancia térmica de la especie (mini-
ma y máxima), y no por la salinidad.
· La vía de dispersión natural estaría dada por la dispersión larvaria como
consecuencia de la circulación costera, aunque no se descarta la movilidad
de adultos.
· La vía accidental sería el transporte en las estructuras de barcos, cascos y
cadenas de anclas para ejemplares adultos, aunque resta evaluar el posible
transporte de ejemplares adultos en aguas de lastre.
58
· La dispersión intencional no es considerada como probable para esta espe-
cie.
Efectos sobre el ambiente
Ambiente Natural - Componente no biótico:
· Efectos de desnaturalización sobre fondos rocosos, indirectos y a largo
plazo, por extracción de adultos, dado que los recolectores remueven los
intermareales para extraer los cangrejos.
Ambiente Natural - Componente biótico:
· Depredación sobre bivalvos, gasterópodos, crustáceos, y algas
· Competencia por recursos tróficos o de hábitat con especies nativas
· Probable interacción (competencia por recursos y hábitat) con Centolla,
(Lithodes santilla)
Ambiente socioeconómico:
· Efecto negativo sobre recolectores intermareales.
· Impacto sobre recursos pesqueros
· Efectos negativos sobre actividades de cultivo, depreda sobre semillas
de bivalvos
· Amenaza del patrimonio natural, base de algunas economías regionales
Manejo:
· Restricción de la dispersión larval.
· Detección temprana.
· Erradicación en los sitios detectados.
· Control de la densidad y la distribución.
· Ratificar el Convenio de Gestión y Control de Agua de Lastre.
· Establecer una red de alerta, con su correspondiente centralización ope-
rativa.
Alga wakame
· La distribución actual es parcialmente conocida, se requieren relevamientos
para conocer su distribución en las costas de Patagonia.
59
· Se prevé una expansión en la distribución de la misma como consecuencia
de una dispersión natural, accidental e intencional.
· Con respecto a la dispersión natural estarían influyendo las corrientes cos-
teras y la deriva sobre objetos flotantes.
· Dentro de la dispersión accidental se encuentran el agua de lastre y fouling
de los barcos, y a las actividades recreativas (buceo, paseos, .).
· Los buques lastrados y deslastrados locales pueden ser tan perjudiciales
como los interoceánicos, como vías de dispersión dentro de la región.
· Vía de dispersión intencional: si se implementa su cosecha como mecanis-
mo de control, esto podría motivar su expansión intencional a otros sitios
(por ejemplo siembras con fines de cosecha).
Efectos sobre el ambiente
Ambiente Natural - Componente no biótico:
· Disminución de corrientes locales, de penetración de la luz y aumento de
turbidez.
· Cambios en el sustrato por desprendimientos, ocupación del sustrato.
· Aumento de materia orgánica en los fondos, aumentos en los nutrientes
por descomposición de frondes, y efectos de cascada asociados.
· Consumo de nutrientes durante la fase de crecimiento.
Ambiente Natural - Componente biótico:
· Disminución de la riqueza en especies, competencia por el sustrato con
otras especies (ej. otras macroalgas).
· Cambios en la disponibilidad de refugios para otras especies. Por un la-
do aumenta la disponibilidad en grampones, por otro, disminuye la oferta
al cubrir los existentes (por ej. para pulpos y peces).
· Posibles aumentos en las poblaciones de otras especies, que podrían
provocar desbalances no deseados. (ej. erizos)
Ambiente Socio-económico y Cultural:
· Actividades recreativas con perjuicios, como el buceo, en especial en
parques submarinos.
· Desembarcos en playas de uso turístico, con los costos asociados que
esto genera.
· Efectos negativos sobre algas de interés comercial (caso Gracillaria).
60
· Alteraciones del paisaje natural, efectos sobre el "valor del paisaje".
· Su presencia podría eliminar bancos de bivalvos de interés comercial.
Manejo
· Erradicación en sitios de detección temprana
· Detección e identificación de sitios sensibles con el objeto de establecer
planes de contención y control.
· Detección e identificación de los vectores de dispersión del sitio a controlar
· Control mediante actividad extractiva, prohibiendo la translocación y el culti-
vo
· Ratificar el Convenio de Control y Gestión de Agua de Lastre
· Prevención a nivel de limpieza de los barcos y control de lastre
· Fomento a la educación con folletería en las entradas a las ciudades coste-
ras
· Creación de páginas web para difusión
· Fomento a la transferencia tecnológica para su aprovechamiento comercial.
Ostra japonesa
· Su distribución actual en las costas argentinas es parcialmente conocida.
Se la encuentra en el sur de la Provincia de Buenos Aires, San Blás y Bahía
Anegada, y se han detectado bancos en el balneario El Cóndor, en la Pro-
vincia de Río Negro.
· Se debe confirmar su presencia en Caleta de los Loros y Pozo Salado, en la
costa norte del Golfo San Matías.
· Se prevé la expansión de la especie hacia el norte hasta el Río de la Plata y
hacia el sur hasta el Golfo San Jorge.
· La dispersión natural estaría dada por la deriva larvaria, alta fecundidad,
plasticidad y eurioicidad
· Dentro de las vías de dispersión, se considera a la accidental como la me-
nos probable, la cual estaría dada por transporte en diferentes tipos de es-
tructuras náuticas.
· Los transportes y potenciales siembras para cultivo, como una vía de dis-
persión intencional, se reconocen como altamente probables.
61
Efectos sobre el ambiente
Ambiente Natural - Componente no biótico:
· Alteración del sustrato
· Alteración de la disponibilidad de nutrientes en la columna de agua (co-
mo el resto de los bivalvos).
· Modificación de la dinámica sedimentaria de costa
· Aceleración del reciclado de nutrientes (como el resto de los bivalvos)
Ambiente Natural - Componente biótico:
· Cambio en la estructura y dinámica de las comunidades.
· Potencial vector de organismos patógenos para otras especies de bi-
valvos.
Ambiente Socio-económico y Cultural:
· Antecedentes locales (San Blas): afectación a las actividades recreativas
y turísticas por la acumulación de conchilla en la playa, afectación de la
actividad de pesca deportiva de costa y uso de la especie a través de la
actividad extractiva y de cultivo.
· Potencial vector de organismos patógenos para especies de valor co-
mercial
· Potencial conflicto con las actividades turísticas.
Manejo
· Estudios bioecológicos exhaustivos de la especie, con un enfoque ecosis-
témico.
· Control de los cascos de todas las embarcaciones que operan en áreas de
distribución de esta especie durante el verano para eliminar la fijación de
ostras cóncavas
· Diseño de un plan de control a través de la explotación de bancos para al-
canzar niveles mínimos de población que disminuyan la expansión median-
te la comercialización de la especie.
· Incentivo a la recolección.
· Desarrollo de cultivos con individuos estériles y explorar la posibilidad de
cultivos con base en tierra.
· Apoyo a productores que dan un valor agregado a la ostra de banco para
que se utilicen todas las tallas disponibles.
62
· Canales comerciales y desarrollo de una planta de expedición que certifique
la sanidad.
· Estudio del valor económico total de esta especie
· Campañas de concientización de los riesgos de la introducción de especies
exóticas.
La elaboración de material de difusión y concientización para docentes en
Aportes para el Aula # 3 Especies Exóticas fue una actividad del Proyecto Cos-
tero Marino Patagónico en línea con las recomendaciones del Taller de sobre
Especies Exóticas tambien organizado por el Proyecto.
Nuevas introducciones
La mayoría de las especies previstas se introducirían mediante aguas de lastre.
La ostra japonesa, puede resultar de interes su introducción en las costas de
Chubut y Santa Cruz con el objeto de cultivarla (ya fue introducida en San Ju-
lián) Se prevé la posible introducción del cangrejo verde Carcinus maenas en
otros puertos de la región.Otras especies exóticas marinas ya introducidas:
· Camarón Palaemon macrodactylus. Se encontró en el puerto de Mar del
Plata
· Cangrejo Pyromaia tuberculata: las larvas fueron encontradas entre Mar del
Plata y San Clemente, los adultos frente a Miramar y en el puerto de Mar
del Plata
· Tunicado Ascidiella aspersa citada para la costa argentina
· Varias especies se registran en la literatura reciente
Gestión del agua de lastre
· Ratificación del Convenio Internacional de Gestión y Control del Agua de
Lastre.
· Extensión de las restricciones vigentes en el ámbito del Río de la Plata al
resto de los puertos del país (Resolución PNA 7/98)
· Políticas de control y gestión de la problemática del agua de lastre y las in-
troducciones en el marco regional.
· Cumplir las convenciones internacionales y normativas nacionales respecto
de la introducción de especies exóticas.
· Promoción de una instancia de discusión interestatal-interinstitucional a cor-
to plazo para unificar decisiones de gestión. (organismos gubernamentales
provinciales del área ambiental y pesca y gobierno nacional a través del
área ambiental, de Acuicultura y Prefectura Naval Argentina)
63
8
REGIONALIZACIÓN. AMBIENTES SENSEBLES E IMPACTOS DE
ACTIVIDADES PRODUCTIVAS
8.1
Distribución y características de los Humedales
Los humedales costeros tienen gran importancia para la conservación de la
biodiversidad natural. Cumplen diversas funciones: sitios de nidificación de
aves acuáticas; zona de descanso e invernada de limnícolas migratorias; área
de reproducción de mamíferos marinos; sitio de desove de peces de interés
comercial; hábitat de muchas especies que dependen de las condiciones de los
humedales para su supervivencia (Yorio, 1998). Los humedales costeros inclu-
yen caletas, estuarios, bahías, islas e islotes. Tienen extensas zonas interma-
reales fangosas y canales de marea, bancos, playas de arena y limo o guija-
rros, dunas costeras, acantilados, lagunas, salinas y bañados costeros de agua
salobre. Abundan los cangrejales y las restingas. Algunos de los humedales
costeros están incluidos en áreas de reservas naturales o de paisajes protegi-
dos, total o parcialmente.
Fig 16 Cuencas hidrográficas (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
64
Fig. 17 Departamentos costeros. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
El término humedales se refiere a una amplia variedad de habitats interiores,
costeros y marinos que comparten ciertas características.Generalmente se los
identifica como áreas que se inundan temporariamente, donde el agua subte-
rránea aflora en la superficie o en suelos de baja permeabilidad cubiertos por
agua poco profunda. Todos los humedales comparten una propiedad primor-
dial: el agua juega un rol fundamental en la determinación de su estructura y
funciones ecológicas. La Convención sobre los Humedales los define en forma
amplia como "las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies
cubiertas de agua sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o
temporales, estancadas o corrientes, dulces,salobres o saladas, incluídas las
extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda los
seis metros". En esta definición quedan incluídos todos los ambientes acuáticos
continetales y la zona costera marina.
De acuerdo con la definición anterior de la Convención Ramsar toda la zona
costera son humedales sin embargo se han identificado 46 sitios de humedales
65
costeros con particular valor de conservación. El 52% de ellos han sido desig-
nados como reservas naturales de algún tipo, entre las que se encuentran 6
reservas provinciales, dos sitios Ramsar (Bahía San Borombóm y Bahía San
Sebastián) y el primer Parque y Reserva Nacional costero, de reciente creación
(Monte León).
Siete de los 46 humedales se encuentran en puntos de riesgo de contamina-
ción por actividades mineras y 13 en puntos de riesgo de contaminación por
hidrocarburos.
66
Fig.18 Distribución de humedales costeros de especial valor de conservación. (de Atlas de
Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
67
8.2
Grado de utilización de agroquímicos
Por ahora el riesgo de contaminación es muy bajo porque la aplicación de
agroquímicos es localizada y baja.
Superficie
Porcentaje de superficie tratada
sembrada
(Ha)
Fertilizante
Insecticida
Herbicida
Fungicida
Bs. As.
10.221.231,2
54,2
32,37
51,69
25,35
Chubut
40.876,7
10,09
3,29
2,42
2,6
Río Negro
42.655,4
39,17
318,67
24,63
52,48
Santa Cruz
208,2
138,3
318,67
24,63
52,48
Tierra del
0
Fuego
Cuadro 7. Cantidad de superficie sembrada en cada provincia y porcentaje de superficie trata-
da con cada agroquímicos. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
La mayor extensión de cultivos se encuentra en las cuencas de la Provincia de
Buenos Aires y que drenan en la costa de dicha Provincia. La mayor parte de
los cultivos son granos y cereales anuales. De la superficie sembrada, entre el
55 y el 25% es tratada con alguno de los agroquímicos. En el Chubut predomi-
nan las forrajeras, que consumen pocos agroquímicos y hay una reducida ex-
tensión de frutales; por ello el porcentaje de la superficie sembrada que es tra-
tada con agroquímicos es muy reducida. En Río Negro y Santa Cruz predomi-
nan los frutales, que consumen muchos insecticidas en varias aplicaciones por
temporada, por eso las superficies tratadas tienen valores que superan el
100%. Sin embargo, tanto el área sembrada como la tasa de aplicación de
agroquímicos es muy baja, por lo cual el riesgo de contaminación es bajo. En
Tierra del Fuego no se registran cultivos.
Fertilizante
Insecticida
Herbicida
Fungicida
Bs. As.
22,08
0,63
3,34
0,21
Chubut
220,81
0,62
3,34
0,2
Río Negro
22,08
0,63
3,33
0,21
Santa Cruz
22,09
0,63
3,32
0,18
Cuadro 8. Cantidad de producto aplicado por hectárea tratada (g/ha). (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
68
Menos de la mitad del área de las cuencas que drenan en la costa marina de la
provincia de Buenos Aires está ocupada por cultivos, y las proporciones son
ínfimas en las otras tres Provincias.
Sembrada
Fertilizante
Insecticida
Herbicida
Fungicida
Bs. As.
45,43
24,62
14,71
23,49
11,51
Chubut
0,23
0,02
0,01
0,01
0,01
Río Negro
0,2
0,08
0,64
0,05
0,11
Santa Cruz
0
0
0
0
0
Cuadro 9. Porcentajes de superficie sembrada y tratada en relación a la superficie de cuencas
en cada provincia. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
A estos factores debe agregarse que la mayor parte de las tierras cultivadas se
encuentran en los partidos alejados de la costa por lo tanto el riesgo de conta-
minación depende de la escorrentía hacia los ríos, lo cual depende del grado
de cobertura de la superficie, especialmente de los bordes ribereños, y del flujo
de los ríos y su capacidad de arrastre.
Provincia
% Superficie
Buenos Aires
39,49
Chubut
25,97
Río Negro
1,85
Santa Cruz
0
Cuadro 10. Porcentaje de la superficie sembrada de cada provincia ubicado en los partidos
costeros. (en Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
Los puntos de riesgo de ingreso de agroquímicos al mar son pocos, especial-
mente en la Patagonia. Probablemente los puntos más críticos se encuentren
en la Provincia de Buenos Aires, por la mayor superficie sembrada y, en la
desembocadura del río Colorado, por ser el valle de este río un importante pro-
ductor de frutales y hortalizas, ambos con consumos comparativamente gran-
des de agroquímicos.
69
Fig. 19 Puntos de riesgo de derrame de agroquímicos en el mar. (de Atlas de Sensibilidad Am-
biental, PMP 2007)
En las costas patagónicas no se encontró contaminación generalizada por pla-
guicidas organoclorados (empleados en las producciones frutihortícolas de las
cuencas de los ríos Colorado, Negro y Chubut) en aves; los valores mayores,
que son muy bajos, se encontraron en el pingüino de Magallanes, que es una
especie migratoria; en la gaviota cocinera, que es una omnívora de basurales
urbanos y de industrias pesqueras y en algunos de los mamíferos marinos es-
tudiados (Gil et al., 1996). Aún cuando las concentraciones actuales de estos
plaguicidas en los tejidos de animales clave en la red trófica son bajos, la exis-
tencia de ellos alerta acerca de la existencia de un riesgo asociado a la exten-
sión de los cultivosya la tasa de aplicación de los agroquímicos. En cuanto a
los fertilizantes, su uso es escaso en las áreas de cultivos y no hay datos que
demuestren contaminación por estos productos.
70
8.3
Actividades mineras
Las actividades mineras incluyen la explotación de petróleo, su industrialización
y transporte y la explotación de minerales. A diferencia de lo que ocurre con la
contaminación agríclola, las zonas de mayor riesgo se encuentran en la costa
patagónica.
Los pozos petroleros se ubican preferentemente en las áreas costeras, encima
de las cuencas petroleras; zonas en las cuales puede haber hidrocarburos con-
taminantes en los sedimentos.
Fig.20 Actividades petroleras. Verde claro: cuencas petroleras, verde oscuro: zonas de pozos
petroleros. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
Otras fuentes de contaminación por hidrocarburos son las refinerías de petró-
leo, las usinas eléctricas y otras plantas en las que la energía química se con-
vierte en energía eléctrica y las zonas porturarias de carga y descarga de pe-
tróleo y sus productos
71
Fig. 21 Distribución de los puntos de riesgo de contaminación por hidrocarburos: refinerías, pozos, plantas generadoras de electricidad y puertos de carga y descar-
ga. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
72
Las actividades mineras se distribuyen en todo el territorio de la Patagonia y
Sur de Buenos Aires y son de tres tipos: exploración minera, minas y canteras
y yacimientos minerales
Fig. 22 Distribución de las actividades mineras en las cuencas que descargan en la costa mari-
na. (en Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
73
El derrame a la costa marina de los desechos mineros se produciría en la des-
embocadura de los ríos. Los sitios de actividad minera ubicados en los depar-
tamentos costeros son los de mayor riesgo de contaminación por su cercanía a
la costa. De los 94 puntos detectados, cerca de la mitad (43) se encuentran en
los departamentos costeros: 11 de exploración minera; 30 minas y canteras y 2
yacimientos minerales.
En síntesis, en la costa patagónica (terrestre) se ha detectado contaminación
localizada por hidrocarburos y por metales. La primera se asocia a sitios de
actividad petrolera y, excepcionalmente en áreas alejadas probablemente por
transporte por las corrientes marina (Commendatore et al., 1996). En el caso
de los metales, no se ha detectado contaminación generalizada y el estado de
las costas es bueno excepto en la bahía de San Antonio, donde se vincula con
la actividad minera (Commendatore et al., 1996; Gil et al., 1996a).
74
Fig.23 Puntos de riesgo de derrame de contaminantes producidos por la actividad minera. (de
Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
Hasta el presente no se evidencia contaminación generalizada por actividades
agrícolas o mineras, pero sí por hidrocarburos.
75
Los problemas de contaminación costera terrestre y marina en las costas pata-
gónicas provienen de las actividades urbanas y se producen en torno a las
mismas. En relevamientos rápidos se ha encontrado contaminación en la gran
mayoría de la las localidades urbanas y se dan datos detallados para las estu-
diadas exhaustivamente, como por ejemplo: San Antonio Oeste, Puerto Ma-
dryn, Bahía Engaño y en el valle inferior del río Chubut, Puerto Deseado (Fun-
dación Patagonia Austral, 1999) y Río Gallegos (Gil et al., 1996b).
El 30% de los humedales costeros de importancia para la preservación de la
biodiversidad y como refugio de aves migratorias se encuentra en sitios de
riesgo de contaminación por hidrocarburos por la presencia de boyas de carga
y descarga de petróleo en sus cercanías.
El Proyecto Marino Patagónico ha disenado e implementado dos subcompo-
nentes (1 y 2) cuyos objetivos han fortalecido la planificación, gestión y control
de la contaminación. Algunos de ellos son:
· El fortalecimiento del sistema de gestión de los planes de contingencia y de
emergencia.
· La capacitación de personal para respuesta a derrames de hidroca rburos
en el mar
· La evaluación de la capacidad de respuesta ante der rames y necesidades
de equipo complementario para el centr o de capacitación
· La implement ación de un sistema de predicción del comportamiento de de-
rrames
· El fortalecimiento del sistema de registro y contr ol de las normas del
MARPOL sobre descar gas de r esiduos para permitir la planificación de su
manejo.
· El equipamiento y mejora en las comunicaciones
· La implementación de un modelo matemático para predecir las corrientes
marinas oceánicas y costeras
· La obtención de información por medio de boya oceanográfica costera y
oceánica
· La obtención de información por estaciones oceanográficas convencionales
desde buque
· La obtención de información mediante sensores remotos satelitales
· La elaboración de un Atlas de sensibilidad ambiental del mar y de las costas
· La estandarización de la información (intercalibración de laboratorios químicos)
76
9
PESQUERÍAS
9.1
La pesca y sus efectos sobre la ictiofauna del Mar Argentino
En los últimos diez años, la captura de peces comerciales ha fluctuado entre
804.140 y 436.407 t con un máximo en el año 1997 y un mínimo en el 2000.
Estas fluctuaciones están gobernadas por las capturas de merluza.
La actividad pesquera en la Argentina está basada fundamentalmente en la
merluza común (Merluccius hubbsi).
Es la que tiene más amplio rango de distribución y sobre la que se ejerce la
mayor presión pesquera, con los mayores volúmenes de captura de toda la
pesquería desde el inicio de la pesca de altura.
Esta especie demersal es característica de aguas templado-frías, relacionada
con la corriente de Malvinas, se distribuye sobre las plataformas continentales
de Argentina y Uruguay entre los 80 y 400 metros de profundidad entre los
35°S y 54°S. A partir de 1995 se definieron dos efectivos de manejo, una al
norte y otra al sur de los 41°S, además de la población del Golfo San Matías.
Luego de la crisis que sufriera en el año 1999 cuando se entró en emergencia
pesquera y su captura fue menor a 190.000 t en el año 2000, los desembar-
ques han ido aumentando, con capturas promedio en el periodo 2002- 2006 de
363.015 t; aplicándose estrictas medidas de manejo al recurso. Para el período
2005-2006 la captura de esta especie tuvo una disminución del 1.6%.
A partir de las evaluaciones y estudios efectuados por el INIDEP, ya en 1986
se diagnosticó un sobredimensionamiento de la flota que explota a esta espe-
cie, alertándose que las densidades del recurso se hallaban por debajo de los
valores óptimos.
En 1990 se advirtió que el desembarque total de esta especie excedió el ren-
dimiento máximo sostenible, y el esfuerzo de pesca había superado el nivel
óptimo de explotación. Posteriormente los estudios fueron refinándose incorpo-
rando técnicas de análisis de mayor sofisticación, concluyéndose que tanto el
efectivo norte como el sur presentaban síntomas de explotación excesiva, una
tendencia decreciente en la biomasa total, una biomasa de reproductores infe-
rior al nivel biológicamente aceptable y una disminución en el número de clases
de edades que sostienen a la pesquería (véase una reseña en Aubone et al.,
2004).
77
600000
Merl uza h ubbs i
500000
400000
300000
200000
100000
0
140000
Mer luza de cola
120000
100000
80000
60000
40000
20000
0
90000
80000
Po la ca
70000
60000
50000
40000
30000
20000
10000
0
40000
An ch oíta
35000
30000
25000
20000
15000
10000
5000
0
30000
Ab ad ej o
25000
20000
15000
10000
s
5000
dala
0
ne
25000
oT
Raya
20000
15000
10000
5000
0
30000
Pe sc ad ill a
25000
20000
15000
10000
5000
0
30000
Co rv in a ru bi a
25000
20000
15000
10000
5000
0
12000
Mer lu za n eg ra
10000
8000
6000
4000
2000
0
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
Fig.24 Captura de las principales especies (toneladas) en el decenio 1997-2006 (Fuente: Sub-
secretaría de Pesca y Acuicultura de Atlas de Sensibilidad Ambiental PMP 2007)
78
9.2
Especies principales de peces
9.2.1
Especies demersales
Merluza argentina
El recurso merluza argentina (Merluccius hubbsi) se encuentra distribuido prin-
cipalmente en las plataformas continentales de la Argentina y del Uruguay en-
tre los paralelos 34° a 54°S a profundidades que oscilan entre los 50 a los 400
metros. Las ubicaciones y las profundidades varían entre el invierno y el verano
con un ciclo de migración bien definido en la plataforma. La merluza argentina
es una especie con una vida relativamente larga. Hay tres cardúmenes princi-
pales: uno al norte del paralelo 41°S, otro al sur de este, y en la zona del Golfo
de San Matías. Aunque la flota argentina opera en la mayoría de la zona de
distribución de la especie (34° a 54°S), los desembarcos del cardumen austral
(al sur del paralelo 41°S) representaron el 81% de los desembarcos totales en
1997. El arte de pesca principal en esta pesca es la red de arrastre de fondo.
Los productos comerciales incluyen el pescado entero y eviscerado y descabe-
zado congelado, los bloques de pez regulares, los filetes interfoliados, los file-
tes desgrasados, los filetes de grado CIT y las porciones y los bastoncitos em-
panizados.
Merluza de cola (o granadero patagónico)
La merluza de cola (Macruronus magellanicus) es el recurso más abundante de
la plataforma al sur del paralelo 45°S. En contraste con la merluza argentina y
con la polaca; esta no es una especie de larga vida. Llega a su madurez y
aproximadamente la mitad de su longitud máxima a la edad de tres años. El
arte de pesca principal en la pesca es la red de arrastre de fondo. Los produc-
tos comerciales principales comprenden el pescado con cabeza y visceras, el
pescado eviscerado y descabezado, los filetes interfoliados sin piel y la pasta
de surimi.
Polaca
La polaca (Micromesistius australis) se distribuye entre los 37° y los 47°S du-
rante el invierno y la primavera y entre los 47° y los 56°S a profundidades ma-
yores a los 130 metros durante el verano. Esta especie es relativamente de
larga vida. Es una especie depredadora muy importante para muchas pesque-
rías de la plataforma patagónica tales como la merluza argentina, la merluza
austral y la merluza de cola. La pescan principalmente con redes de arrastre de
agua media. Los principales productos comerciales comprenden la pasta de
surimi, el pescado entero congelado, descabezado y eviscerado y los bloques
regulares de pescado.
Abadejo
79
Las concentraciones principales de abadejo (Genypterus blacodes) se hallan
entre los 40° y los 48°S, a profundidades que oscilan entre los 50 a los 350 me-
tros. El abadejo es una especie de larga vida, crecimiento lento y poca fecundi-
dad. Es pescada por la flota arrastradora de fondo y palangrera Los principales
productos comerciales incluyen el pescado entero congelado eviscerado y des-
cabezado, los filetes interfoliados y los filete de grado CIT.
Corvina
La corvina (Micropogonias furnieri) se encuentra distribuida a lo largo de las
costas argentinas y uruguayas desde el paralelo 34° hasta el 41°S. Las mayo-
res concentraciones se hallan en la región de El Salado en los meses de junio
a septiembre. El corvina es una especie de vida larga que habita el piso areno-
so y barroso hasta una profundidad de 60 metros. Es capturada principalmente
mediante redes de arastre y los productos principales incluyen el pescado ente-
ro congelado con cabeza y visceras (H&G), los filetes interfoliados, y los filetes
de grado CIT.
Merluza negra patagónica
Las concentraciones más grandes de la merluza negra patagónica (Dissosti-
chus eleginoides) se hallan entre los paralelos 37°5' y 39°5' S en la plataforma
continental y al sur de las Islas Malvinas entre los paralelos 52°5' a 54°5' S du-
rante el invierno. Durante el verano, tornan a dispersarse más a lo largo de la
plataforma. La merluza negra patagónica es una especie de vida relativamente
larga y de crecimiento lento. Las artes de pescas principales en esta pesca son
las redes de arrastre de fondo y los palangreros. Los principales productos co-
merciales comprenden el pescado entero congelado con cabeza y visceras
(H&G) y los filetes.
Pescadilla de Red
La pescadilla de red (Cynoscion guatucupa) es una especie costera que se
halla entre los paralelos 22°S y 44°S. Las mayores capturas se realizan en la
zona pesquera común argentino-uruguaya y en la zona de El Rincón, donde se
hallan la mayoría de los adultos. La pescadila de red es una especie de creci-
miento lento y de larga vida (20 años). Los principales productos comerciales
son los filetes frescos y congelados y el pescado entero congelado con cabeza
y visceras (H&G).
Bacalao del sur
El bacalao del sur (Salilota australis) se distribuye al norte y al oeste de las Is-
las Malvinas a profundidades de alrededor de los 200 metros durante el invier-
no. En el verano, el recurso se halla en la plataforma de Santa Cruz. Las redes
de arrastre apuntan hacia el recurso del bacalao del sur. Durante el invierno, el
bacalao tiende a formar cardúmenes bien definidos mientras que durante el
verano tienden a dispersarse. Los principales productos comerciales son el
pescado entero congelado con cabeza y visceras, o los filetes salados y secos.
80
Mero
El mero (Acanthistius brasilianus) se encuentra todo el año a lo largo de la cos-
ta y la concentración mayor se detecta al norte del Golfo de San Jorge y de la
Península de Valdez. La arrastradora de fondo es el arte de pesca principal en
esta pesca. Los productos comerciales comprenden el pescado entero con ca-
beza y visceras (H&G), los filetes interfoliados, los filetes de grado CIT y las
porciones y los bastoncitos empanizados.
9.2.2
Especies pelágicas
Anchoita
La anchoita (Engraulis anchoita) habita desde las costas del Brasil hasta el pa-
ralelo 48°S. Hay dos cardúmenes principales: el de Buenos Aires y el de la Pa-
tagonia. El cardumen de Buenos Aires va desde el Brasil hasta el paralelo 41,
mientras que el de la Patagonia va desde el paralelo 41°S al 48°S. Las anchoi-
tas revisten un importante rol ecológico dado que sirven de alimento para mu-
chas especies de importancia comercial tales como la merluza argentina, el
calamar, la caballa y la pescadilla de red. Las redes de aro y las redes de
arrastre de media agua son las principales artes de pesca utilizados. Los prin-
cipales productos comerciales son el pescado entero, con cabeza y visceras
(H&G) y filetes enlatados en aceite.
Caballa
El recurso de la caballa (Scomber japonicus) se distribuye entre el paralelo
35°S y el 45°S. Hay dos cardúmenes principales: el del norte de la Provincia de
Buenos Aires y el cardumen de la región austral de "El Rincón". Estos cardú-
menes están delimitados geográficamente por el paralelo 39°S. Los aparejos
principales son la red de cerco sin jareta (lampara) y las redes de arrastre de
media agua. Los productos principales son o bien enteros o con cabeza y en-
trañas (H&G) y enlatados en aceite o en salsa de tomate.
Bonito del Atlántico
El bonito (Sarda sarda) se encuentra en la plataforma de la Provincia de Bue-
nos Aires. Los cercos de jareta se dedican principalmente a estos cardúmenes.
Los principales productos comerciales comprenden el pescado entero con ca-
beza y visceras (H&G) y el enlatado en aceite.
9.2.3
Especies principales de crustáceos y moluscos
Calamar
El recurso del calamar argentino de aleta corta (Illex argentinus) cuenta con
una distribución amplia. En el otoño, se lo halla entre los paralelos 38° a 42°S,
mientras que en el verano se concentran a la altura de Puerto Deseado y de
Golfo Nuevo. El calamar argentino de aleta corta tiene un ciclo vital corto que
81
dura de 12 a 14 meses y finaliza después que desovan. En las especies con un
ciclo vital corto, el concepto de rendimiento máximo sustentable no se aplica
dado que los niveles de recolección a largo plazo que garanticen la capacidad
reproductiva del recurso no pueden definirse. La disponibilidad del recurso de-
pende en gran medida del éxito de cada estación reproductiva y de los aconte-
cimientos que llevan al reclutamiento. La pesca se maneja principalmente mo-
nitoreando el reclutamiento de cada año y su evolución y garantizando que
haya suficiente escape de desove que asegure un reclutamiento adecuado al
año siguiente. Las artes de pesca principales son las potas y las redes de
arrastre de fondo. Los productos comerciales principales comprenden el cala-
mar entero congelado, las cabezas, los tentáculos y las aletas, los tubos, los
tubos sin la cobertura, los anillos y los anillos empanizados.
Langostino
El langostino (Pleoticus muelleri) se distribuye entre los paralelos 23° y 50°S.
Se halla de junio a marzo en las regiones del litoral atlántico patagónico y bo-
naerense y hay grandes poblaciones en Bahía de Langostinos y en el Golfo de
San Jorge. Este recurso tiene un ciclo de vida relativamente corto (que se esti-
ma en 2 años) con tasas de crecimiento elevadas en extremo y variables. Tal
como en el caso del calamar, el concepto de rendimiento máximo sustentable
no es apropiado para propósitos de gestión. Las principales arte de pesca que
se utilizan son las redes de arrastre con tangones. Los principales productos
comerciales comprenden el langostino entero congelado, de grado y las colas
tanto con como sin cáscara.
Vieira patagónica
La vieira patagónica (Zigochlamys patagonica) se distribuye desde Tierra del
Fuego hasta el paralelo 35°S a profundidades que oscilan entre los 40 a los
200 metros. Las principales concentraciones se hallan entre los paralelos
39°30' y 42°30' a profundidades que oscilan entre los 80 a los 120 metros. Es-
tos son organismos sésiles que no realizan migraciones reproductivas que mo-
difiquen sus zonas de distribución. Las redes de arrastre de fondo y las rastras
de vieiras son las artes de pesca principales en esta pesca
Centolla austral
El recurso de la centolla austral (Lithodes santolla) está ubicado a lo largo de la
costa entre Tierra del Fuego y el Golfo de San Jorge. Se halla al norte del Golfo
de San Jorge en la costa siguiendo la corriente de las Malvinas hasta el sur del
Brasil. Aunque las centollas se encuentran a menudo a profundidades de 700
metros, las concentraciones más elevadas se hallan normalmente entre los 30
y los 120 metros. Las redes de arrastre de fondo y las trampas son los tipos
principales de arte de pesca. Los principales productos comerciales compren-
den la centolla entera y las patas.
Falsa centolla austral
El recurso del centollón (Paralomis granulosa) se distribuye entre las Islas Mal-
vinas y Tierra del Fuego hasta el Golfo de San Jorge. Hay dos cardúmenes: el
82
del Canal del Beagle y el del litoral atlántico de Tierra del Fuego. El tipo princi-
pal de aparejo en la pesca es una trampa. El principal producto comercial es la
centolla falsa entera.
9.3
Sector de recolección comercial
POR ARTE DE PESCA
Capturas
Cantidad de bu-
(mayormente arrastre de fon-
ques
2007
do y de media agua)
COSTEROS
(algunos utilizan trampas y
164
127.653
nasas en algunas épocas del
año)
FRESQUEROS DE ALTURA
148
280.066
CONGELADORES
48
200.394
TANGONEROS
87
42.819
VIEIREROS
4
7.525
SURIMEROS
3
43.423
Cuadro 11. Composición de la flota comercial de pesca. ( en La pesca marítima en el
República Argentina: antecedentes y situación actual (en preparación). Sánchez, R.,
Navarro, G., Ruiz J.M., Del Castillo, F. Dirección Nacional de Planificación Pesquera.
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
9.4
Efectos de las actividades pesqueras en la biodiversidad marina
Las actividades humanas repercuten sobre la biodiversidad tanto directa como
indirectamente. Las actividades no sustentables, la contaminación, la introduc-
ción de especies exóticas y el cambio climáticol se encuentran entre las ame-
nazas antropogénicas más serias.
83
9.4.1
Productividad primaria y secundaria
La explotación intensa puede llevar a cambios importantes en la estructura y la
productividad de los ecosistemas marinos. Las actividades de pesca pueden
crear presiones sobre los ecosistemas marinos suprimiendo cantidades impor-
tantes de producción primaria y secundaria. En promedio, las pesquerías elimi-
nan alrededor del 8% de la productividad primaria del océano. Pauly y Chris-
tensen (1995), sin embargo, demuestran que en las plataformas no tropicales,
las pesquerías podrían eliminar alrededor del 35% de la producción primaria.
Las actividades de pesca no sólo reducen la productividad primaria sino tam-
bién la secundaria, que pueden alterar en forma importante la estructura y la
dinámica de las redes alimenticias. Pauly y otros (1998) analizaron el impacto
de las actividades de pesca en las redes alimenticias marinas y hallaron que en
las últimas cuatro décadas disminuyó el nivel trófico global medio. Se atribuyó
la declinación a la transición gradual en los desembarcos de los peces piscívo-
ros de larga vida y alto nivel trófico hacia los invertebrados de poca vida y bajo
nivel trófico y a los peces pelágicos plantívoros. El aumento de la abundancia
de peces pelágicos plantívoros puede reducir la disponibilidad del plancton a
otras especies. Resulta interesante notar que aumentó el nivel trófico medio en
el Océano Atlántico sur y este central. Los autores manifestaron que la tenden-
cia reflejaba probablemente el fomento de nuevas pesquerías en la región simi-
lares a las que se hallaron en la plataforma patagónica. El fomento de nuevas
pesquerías tiende a ocultar las disminuciones en los niveles tróficos en las
pesquerías más explotadas.
9.4.2
Estructura comunitaria
Las actividades de pesca pueden tener efectos en cascada en la totalidad de la
cadena alimenticia modificando las relaciones competitivas y depredatorias.
Por ejemplo, al recoger en exceso los principales depredadores, la abundancia
de las especies depredadas y competidoras puede aumentar en forma marca-
da.
Si bien no se ha informado que se hayan registrado cambios de importancia en
la plataforma patagónica, hay alguna evidencia que sugiere que la abundancia
de las especies pelágicas puede estar en aumento como resultado de la fuerte
presión de pesca sobre el recurso de la merluza y la corvina.
La explotación excesiva de las especies depredadoras también puede registrar
una repercusión importante en la estructura y la dinámica de las redes de ali-
mentación marina. Aunque actualmente está poco explotada, la inadecuada
gestión del recurso de la anchoita (Engraulis anchoita) podría tener consecuen-
cias serias en el ecosistema del Atlántico sudoccidental. La anchoita es un ru-
bro importante en la dieta de varias especies de peces, incluso de la merluza y
de la caballa, del calamar y de ciertos mamíferos y aves marinos.
Muchas especies marinas de peces con aletas y crustáceos sufren la depreda-
ción de los mamíferos y las aves marinos. El aumento de la tasa de explotación
84
ha conducido a la inquietud acerca de la posible competencia entre las pesque-
rías y estos depredadores debido a que la supervivencia de estos depende de
la oferta abundante de aquellas. La desaparición de efectivos causaría un efec-
to negativo sobre la supervivencia de los mamíferos y aves marinos reduciendo
la disponibilidad de alimento e induciendo la dispersión.
En el Mar de Bering, el aumento de la pesquería del abadejo arrojó como resul-
tado la disminución de varias poblaciones de mamíferos marinos incluyendo los
leones de mar (Eumtopias jubatus disminuyó en un 76% desde 1975) y las fo-
cas (Callorhinus ursinus, en un 60% y Phoca vitulina un 85% desde 1950).
De manera similar, las poblaciones de aves marinas piscívoras disminuyeron
debido a la disponibilidad inadecuada de alimentos y las disminuciones en la
abundancia de abadejo joven.
9.4.3
Alteraciones físicas y destrucción del hábitat
Las actividades pesqueras pueden causar una repercusión más seria en el
ecosistema marino por la alteración física del lecho del mar que simplemente
por la remoción de la biomasa.
Esta alteración ocasionada por el arrastre puede cambiar potencialmente las
tasas de procesos claves bioquímicos mundiales. Por ejemplo, la fauna sedi-
mentaria marina desempeña un papel de importancia en el carbono global, ni-
trógeno y ciclado del azufre. Los organismos marinos de todos los tamaños
desempeñan papeles de importancia.
Las bacterias, los protozoos y los hongos constituyen elementos importantes
para la descomposición y sirven como enlace trófico para los organismos más
grandes. Las bacterias también constituyen un componente de importancia de
la dieta del alimentador del depósito. La macro y la mega fauna, debido a su
tamaño, son importantes en la distribución de sedimentos y de las materias
orgánicas relacionadas, que a su vez afectan la disponibilidad de nutrientes a
los diferentes grupos bacterianos.
Las actividades de pesca afectan la fauna sedimentaria durante el arrastre de
fondo, quitando o dañando físicamente los organismos y destruyendo las es-
tructuras de hábitat creadas por la presencia o la actividad de los organismos
de epifauna y de infauna. Las disminuciones en la complejidad del hábitat re-
ducen las oportunidades de alojamiento para los ejemplares jóvenes de los pe-
ces y, por consiguiente, aumentan las tasas de mortalidad debido a la depreda-
ción de los grandes peces. De manera similar, el barrido del fondo del océano
resulta en la resuspensión del sedimento y en la pérdida de su estabilidad.
Aunque se reconoce que el arrastre del fondo ocasiona repercusiones de corto
y largo plazo sobre las comunidades bénticas, algunas de estas repercusiones
pueden ser beneficiosas en algunos casos para la productividad de las espe-
cies comerciales.
85
La repercusión de las actividades de pesca en las comunidades sedimentarias
y los hábitats en la plataforma continental patagónica es, en gran medida, des-
conocida. Ha habido alguna investigación concentrada sobre las líneas de base
establecidas principalmente en los campos de langostino y de vieiras
9.4.4
Exceso de pesca
La amenaza más seria para la biodiversidad al nivel de las especies es la pre-
sión pesquera excesiva. En algunas especies resulta complejo establecer las
razones profundas de la disminución de la población dado que es difícil separar
la variabilidad que produce el ambiente y los cambios inducidos por el hombre.
Sin embargo, durante una parte de la década del 90 las capturas superaron las
capturas máximas permisibles, especialmente en la merluza común. Se reco-
nocen ampliamente las repercusiones del exceso de pesca sobre las especies
valiosas desde el punto de vista comercial tales como la merluza, la merluza, el
corvina y la centolla, entre otros.
El mantenimiento de tasas de recolección no sustentables es uno de los temas
más desconcertantes en la gestión de las pesquerías dado que el esfuerzo de
la pesca por inercia puede desplazarse a otras pesquerías. Si se deja sin con-
trolar, el esfuerzo de pesca desplazado puede seguir a un patrón secuencial de
exceso de explotación. En el caso de la flota litoral de merluza, se ha transferi-
do algún empeño a la pesca de merluza de cola.
Otra repercusión del exceso de pesca es que al quitar en forma selectiva los
peces grandes y de más edad, cambiará el volumen y la estructura etaria de la
población explotada. Al reducir la abundancia de las especies más grandes y
más viejas no solamente se reduce la actividad reproductiva de la población,
sino también la probabilidad del éxito en el reclutamiento.
9.4.5
Pesca secundaria y desecho
Muchas especies marinas tales como los mamíferos y las aves marinas, son
rara vez el blanco de los pescadores comerciales, pero en muchos casos pue-
den constituir una pesca incidental importante de muchos pesqueros.
La pesca incidental se da debido a la naturaleza no selectiva de los pesqueros
y debido a que muchos pescadores a menudo cuentan con un incentivo impor-
tante de recolectar más pescado que lo que pueden retener.
En la Argentina, se considera que la flota costera desecha del 25% al 30% de
su captura mientras que se considera que la flota costera descarta alrededor
del 25% de su captura (Caille, 1998; Caille y González, 1998).
Los diferentes artes de pesca conducen a tipos y tasas distintos de pesca se-
cundaria. Asimismo en las pesquerías de arrastre de langostino se registran las
tasas más altas de captura incidental, y se atrapan muchos ejemplares jóvenes
de especies de pescados valiosas desde el punto de vista comercial. La pes-
quería del langostino registra una cantidad importante de pesca incidental de
86
merluza. Roux y Fernández (1997) estimaron que las proporciones de captura
merluza/langostino varían entre 1,2 y 12, mientras que las de pesca incidental
total (de peces e invertebrados) en la pesca del camarón oscilaron entre 1,4 y
22,7, dependiendo de la zona y de la estación.
En forma similar, Pettovello (1999) informa que las proporciones merluza y ca-
marón oscilaron entre 0,1 y 35,6 mientras que las proporciones totales de la
pesca incidental y el camarón variaron entre 0,7 a 51,8.
Otra pesquería con niveles importantes de pesca secundaria y de descarte es
la de la merluza argentina.
Especie
Frigorífico-factoría
Congeladores
(% de la captura total)
(% de la captura total)
Merluza negra (Merluccius hubbsi)
77,50
80,1
Calamar (Illex argentinus)
5,18
4,46
Sps de la flia Nototheniidae
4,31
3,82
Abadejo (Genypterus blacodes)
2,44
1,57
Merluza de cola (Macruronus
2,47
1,52
magellanicus)
Raya (Rajidae)
1,37
1,94
Cuadro 12: Especies principales de pesca incidental recogida con la merluza Fuente: Cañete y
otros, 1999. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
Cañete y otros (1996), examinaron el proceso de descarte de las redes de
arrastre frigoríficas y factoría que se dedican a la merluza. Hallaron que la cap-
tura declarada representaba solamente el 61,9% de la captura real. Asignaron
la diferencia porcentual a los desechos y las variaciones en las tasas de con-
versión. Los autores indicaron que las elevadas tasas de desechos se debían
no solamente al uso de redes pequeñas, frecuentemente en zonas de concen-
traciones elevadas de ejemplares jóvenes, sino también a las grandes capturas
que no guardan ninguna relación con la capacidad de procesado de los bu-
ques. Las líneas de procesado mal estructuradas y el equipo mal calibrado re-
ducían aún más el rendimiento y la calidad de la materia prima.
Caille y González (1998) estudiaron la situación de la pesca secundaria en la
flota costera entre 1993 y 1996. Informaron que de 100 especies capturadas, el
85% a menudo se desechaban. También indicaron que de 36.000 toneladas
atrapadas, se desechaban alrededor de 6.000.
9.4.6
Interacciones con la fauna superior (Mamíferos y aves marinos).
La tasa de explotación creciente de las pesquerías patagónicas en el transcur-
so de las dos últimas décadas ha aumentado la probabilidad de las interaccio-
nes entre los mamíferos y las aves marinas. Aunque hay una cantidad aprecia-
87
ble de información cuantitativa de las interacciones entre mamíferos y aves ma-
rinos y operaciones de pesca comercial, hay pocos informes cuantitativos para
dar una indicación de la magnitud del problema.
Si bien muchas especies se enredan normalmente, algunas son más propen-
sas que otras por la conducta del animal, la estacionalidad y el tipo de aparejo.
Por ejemplo, los leones de mar australes jóvenes son más propensos a enre-
darse por la forma en que buscan alimentos. La selectividad del aparejo tam-
bién juega un papel importante en determinar la tasa de enredo, en general los
tipos de aparejo de pesca menos selectivos tales como la pesca por enmalle y
de arrastre, a menudo llevan a tasas de enredo más altas. Sin embargo, se ha
reconocido más recientemente que incluso las arte de pesca más selectivas
como los palangreros y las trampas tienen desventajas. Los palangreros pue-
den tener tasas importantes de enredo de aves marinas, y las trampas "perdi-
das" pueden seguir pescando en forma activa ("pesca fantasma").
Mamíferos marinos
La costa patagónica y la amplia plataforma continental alojan hasta 40 especies
de mamíferos marinos. De este total, hay 18 (15 cetáceos y 3 pinípedos) que
se sabe que se reproducen en la costa mientras que otros 22 (16 cetáceos y 6
pinípedos) se alimentan o migran encima de sus aguas. A diferencia de la cos-
ta uruguaya, que ha sido estudiada íntegramente en lo que respecta a las in-
teracciones entre las pesquerías y los mamíferos marinos desde 1974, ha
habido pocos estudios sobre la costa argentina, especialmente en la Patagonia
(Crespo y otros, 1994). Los estudios informados de captura incidental de mamí-
feros marinos se centraron principalmente en los delfines y en los leones mari-
nos.
Flota costera
Goodall y otros (1994) analizaron la captura incidental y dirigida de mamíferos
marinos por parte de la flota costera en Tierra del Fuego meridional y septen-
trional entre 1975 y 1990. Su estudio demostró que los mamíferos marinos no
se ven afectados por las trampas de canastas de mimbre, la pesca con líneas y
los arrastres a la playa en Tierra del Fuego meridional. No hay registros de que
se hayan capturado mamíferos marinos en redes de cangrejos en el lecho del
Canal del Beagle. Estas redes fueron prohibidas por ley en 1976 en la Argenti-
na y en 1977 en Chile. Sin embargo, se ha documentado bien que los mamífe-
ros marinos fueron arponeados para carnada en las trampas
En Tierra del Fuego septentrional y en áreas aisladas de Santa Cruz meridio-
nal, existe una pesquería artesanal pequeña para la merluza austral (Merluc-
cius australis) y el róbalo (Eleginops maclovinus). Esta pesquería por enmalle a
menudo atrapa delfines Commerson (Cephalorhynchus commersonii), focas
con anteojos (Australophocaena dioptrica), delfines Peale y delfines Burmeister
(Phocoeana spinipinnis).
Los delfines Commerson siguen al róbalo y al pejerrey en sus movimientos
próximos a la costa. Los pescadores sostienen que los delfines Peale pueden
retroceder o luchar para salirse de las redes mientras que los Commerson se
88
desmayan, permanecen quietos y se ahogan (Goodall y otros, 1997). El uso
cada vez mayor de redes de monofilamentos puede llevar a más muertes de
delfines. Aunque los pinípedos también se enredan, normalmente se pueden
liberar rompiendo las redes.
Más recientemente, Caille y González (1998) examinaron la captura incidental
de mamíferos marinos utilizando los observadores biológicos en la información
de programas a bordo. La información de observador cubrió las actividades de
la flota de redes de arrastre costeras en los puertos de San Antonio Oeste
(Provincia de Río Negro), Rawson y Caleta Córdoba (Provincia del Chubut) y
Río Gallegos (Provincia de Santa Cruz). Sus análisis demostraron que la captu-
ra incidental de mamíferos marinos de parte de la flota de redes de arrastre
costeras era baja, estimando que se capturaban anualmente menos de 110
leones marinos australes (Otaria flavescens) en forma incidental.
Flota de altura
Hay pocos estudios que describan las interacciones entre los mamíferos mari-
nos y las flotas de altura con las excepciones de Crespo y otros (1994) y
(1997).
Flota de arrastre
Crespo y otros (1994) examinaron la interacción entre los mamíferos marinos y
las pesquerías a lo largo de la costa argentina. Dividieron esta en cuatro zonas:
(1) Provincia de Buenos Aires, (2) Patagonia septentrional y central incluyendo
las provincias de Río Negro (Puerto de San Antonio Oeste) y Chubut (Puerto
Madryn, Rawson, Langostinos, Caleta Córdoba y Comodoro Rivadavia) y la
parte norte de la Provincia de Santa Cruz (Puerto Deseado), (3) Patagonia me-
ridional (al sur de Puerto Deseado, Provincia de Santa Cruz), y (4) la Provincia
de Tierra del Fuego.
En la región de Patagonia central y septentrional, los autores hallaron que los
leones marinos australes fueron los más afectados por la flota de redes de
arrastre
La cantidad de animales atrapados osciló del 1 al 2% del volumen estimado de
la población local (aproximadamente 30.000 ejemplares). De acuerdo con sus
propios estimados, entre el 58 y el 65% de la captura total (dependiendo de la
metodología utilizada) se debía a las redes de arrastre de langostinos mientras
que la flota de redes de arrastre frigoríficas de merluza representaba del 16 al
18%. La mayoría de la pesca secundaria de leones marinos eran machos jóve-
nes que prefieren la merluza, que a menudo es descartada en la pesca del ca-
marón.
Crespo y otros (1994), también examinaron las interacciones de los delfines
Hallaron que los buques arrastradores camaroneros a media profundidad re-
presentaban del 25 al 79,4% y del 56 al 93,5% de la captura parcial de los del-
fines Dusky y Commerson, respectivamente. Alrededor del 70% de toda la cap-
tura parcial del delfín Dusky eran hembras. El 50% de la muestra de hembras
89
eran maduras (50% de ellas estaban preñadas). La presa más importante de
los delfines Commerson eran las merluzas pequeñas (ni capturadas ni des-
echadas de la pesquería), mientras que los delfines Dusky se dedicaban ma-
yormente a las anchoas y al calamar.
Especie
Captura incidental
anual
León marino austral
(175 a 609)
Delfín Dusky
(69 a 215)
Delfín Commerson
(25 a 171)
Cuadro 13 Tasa estimada de captura anual de leones marinos australes, delfines Dusky y
Commerson por redes de arrastre en las costas patagónicas norte y central entre 1992 y 1994
Fuente: Crespo y otros, 1997. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
En un estudio retrospectivo, Dans y otros (1997) examinaron la repercusión de
la captura incidental de mamíferos marinos por las redes de arrastre camarone-
ras de media agua durante la década del 80 e inicios de la década del 90.
Estimaron que la mortalidad anual de los delfines era cercana al 8% (vale decir
de 442 a 560 ejemplares) del volumen de población estimado entre 1984 y
1986. Los delfines Dusky hembras fueron los que sufrieron la mayor repercu-
sión de este aparejo. Las redes de arrastre camaroneras de media agua se
usaban mucho en la década del 80, y sin embargo desde ese entonces su uso
se ha reducido enormemente. En los últimos años, las tasas de mortalidad de
los delfines (alrededor de 36 delfines por año) se redujeron en forma significati-
va.
En la zona de la Patagonia meridional, Crespo y otros (1994) anotan que hay
muy poca información acerca de las interacciones con los mamíferos marinos.
Goodall y otros (1990) relatan que algunas redes de arrastre a la pesca del
abadejo han capturado delfines Commerson y Peale. En Tierra del Fuego,
Crespo y otros (1994) indican que no hay información registrada acerca de
mamíferos marinos capturados por la flota costa afuera, sin embargo, sospe-
chan que existe solamente una pequeña existencia de mamíferos marinos.
Flota Jigger
Se ha informado acerca de las interacciones entre los poteros y los mamíferos
marinos pero no se han cuantificado (Crespo y otros, 1997). Se ha dicho que
los leones marinos australes y los delfines Commerson se han enredado con
las líneas de las máquinas jigging. Se sabe que estas especies se alimentan de
90
cardúmenes de calamar y de calamares dispersos (Crespo y otros, 1997). Tan-
to los delfines Dusky como los Commerson se alimentan de calamar de tamaño
no comercial mientras que los leones marinos se alimentan de calamar de ma-
yor tamaño (tanto de los comerciales como de los no comerciales).
Flota de palangreros
Hay una información muy limitada acerca de las interacciones de los mamíferos
marinos con las operaciones de palangreros. Sin embargo, se ha informado
que en las vecindades de Tierra del Fuego, las orcas (Orcinus orca) y las balle-
nas (Physeter macrocephalus) han tomado las carnadas y las capturas de los
palangreros. . Se informa que a las ballenas les atraen las operaciones de los
palangreros y que se les ha visto siguiendo los barcos durante varios días. Se
considera que esta especie se alimenta de, o muy cerca de los palangres; sin
embargo, no se ha identificado la medida de la interacción. Aunque estas inter-
acciones no se han cuantificado, no hay evidencia de una mortalidad incidental
importante de los cetáceos (Ashford y otros, 1996).
Aves marinas
La costa patagónica cuenta con amplias comunidades de aves marinas que se
distribuyen en toda su extensión. Se sabe que más de 16 especies se reprodu-
cen en la zona mientras que otras 40 especies emigran a o se alimentan en la
plataforma continental. Pese a esta riqueza, el interés acerca de las interaccio-
nes con las operaciones de pesca ha surgido sólo en forma reciente.
La actividad pesquera puede causar mortalidad directa de las aves marina por
enmalle en ates de pesca desechadas y captura incidental den redes o pala
gres
En el mar argentino, las especies mayormente capturadas en buques palan-
greros fueron el Petrel Barba Blanca y el albatros de ceja negra, mientras que
otras 11 especies fueron capturadas generalmente en porcentajes menores al
10%. (ej. Albatros errante, Albatros real del sur, albatros real, petrel gigante
del sur, pardela oscura, petrel plateado). Las tasas de captura promedio en el
mar argentino resultan inferiores a las observadas en regiones adyacentes y
sus valores varian entre 0.07 y 0.0014 aves /1000anzuelos entre los años 1998
y 2000.
Sin embargo, teniendo en cuenta los bajos números poblacionales
que presentan muchas de la especies de albatros y petreles, se podría consi-
derar que incluso un bajo números de individuos capturados podría afectar
significativamente a las poblaciones. La importante asociación de los albatros
y petreles ocurre tanto durante las actividades de calado (lance) como virado
(recuperación ) del palangre. Esta asociación no solo puede provocar la morta-
lidad de ejemplares sino también lesiones que afecten la supervivencia. (Fave-
ro y Gandini, 2007)
La captura incidental en pesquerías de arrastre, también forma parte de una
importante causa de mortalidad aves marinas en diferentes océanos. Se estima
que entre 13 y 23 especies de aves estàn asociadas a barcos arrastreros en el
91
mar argentinos y entre el 40 y 70% de estas especies fueron capturadas inci-
dentalmente. (Gonzalez Cevallos et al 2007) entre las cuales cabe mencionar
al Albatros de ceja negra, albatros real pingüino de Magallanes, petrel barba
blanca, cormorán imperial, A pesar de que un gran número de especies colisio-
nan con cables no todas mueren y el grado de vulnerabilidad depende de la
especie. (Favero y Gandini, 2007)
Las interacciones entre las aves y los barcos poteros no han sido adecuada-
mente analizadas en el mar argentino solo se conoce un trabajo preliminar rea-
lizado en al flota potera que opera en el Golfo San Matías, en donde se registro
la ocasional captura incidental de Albtros de ceja negra. (SAvigny et al 2005)
Tiburones
Hay información muy limitada acerca de la captura parcial de los tiburones.
Una de las pocas excepciones es el trabajo de Van der Molen y otros (1998) en
el que analizaba la actividad de la flota costera utilizando la base de datos del
biólogo a bordo, hallando que los tiburones se encontraban en el 58% de los
arrastres estudiados y demostró que en las zonas de pesca septentrional y
central (paralelos 41°30'S a 44°S), el gatuzo (M. schmitti), el tiburón ángel (S.
argentina), y el tiburón espinoso (S. acanthias) fueron las especies que se atra-
paban en forma más frecuente. En los campos de pesca meridionales (parale-
los 45°S a 51°S), S. bivius fue la especie que se atrapó en forma más común,
especialmente al sur del paralelo 45°S.
A diferencia de otros lugares (tales como el Golfo de San Matías, la Isla Escon-
dida, el Golfo de San Jorge y la Bahía Grande), en Bahía Engaño la mayoría de
los tiburones (mayormente ejemplares recién nacidos o jóvenes) se descarta-
ron muertos. Bahía Engaño es el único campo de arrastre costero cubierto en
la Patagonia (principalmente langostinos) y es una zona importante de cría pa-
ra varias especies tales como el gatuzo, tiburón ángel y tiburón espinoso. Ade-
más de la flota costera, se sabe que los pescadores artesanos atrapan varias
especies de tiburón lo que comprende N. cepedianus, S. acanthias, G. galenus,
y m schmitti.
9.4.7
Efectos de la pesca sobre la biodiversidad genética
Todas las prácticas de recolección, en una mayor o menor medida, seleccionan
por tamaño, edad, madurez sexual, y en algunos casos por sexo.
La explotación intensa puede ocasionar impactos profundos en la estructura de
la población y los rasgos de historia vital de las poblaciones explotadas. Sin
embargo, detectar los efectos selectivos que ocasiona la recolección puede ser
problemático dado que existen fluctuaciones naturales en el ambiente, lo que
normalmente cambia los rasgos de la historia de vida de las poblaciones salva-
jes. También hay respuestas compensatorias a las tasas de explotación en
aumento. Las mayores tasas de crecimiento y la edad menor en la madurez
92
tienden a compensar por el aumento de las tasas de mortalidad de la pesca.
Estos efectos que dependen de la densidad a menudo enmascaran efectos
genéticos (Rodhouse y otros, 1998).
Sin embargo, la presión excesiva de la recolección puede modificar la biodiver-
sidad genética en una cantidad de formas.
Primero, pescando las existencias a una tasa más alta que la otra puede resul-
tar en la pérdida de otra especie menos productiva sin poner la especie misma
en peligro. Las existencias de calamar de aleta corta (Illex argentinus) se carac-
terizan por niveles bajos de diversidad genética, y sin embargo tienen diferen-
cias de población marcadas dentro del alcance geográfico de la especie (Car-
valho y otros, 1992). Por ende, las tasas elevadas de explotación reducen po-
tencialmente la diversidad genética del calamar Illex llevando a los alelos raros
a o cerca de la extinción (Rodhouse y otros, 1998). En segundo lugar, la explo-
tación localizada también podría reducir la variabilidad genética de la poblacio-
nes a un "estrangulamiento de población", que ocurre cuando los niveles actua-
les de diversidad genética se limitan a unos pocos sobrevivientes.
9.4.8
Desechos marinos
Las grandes cantidades de materia orgánica que resultan del desecho o del
procesamiento en el mar (desechos), puede ocasionar cambios en la estructura
y en la diversidad de las comunidades marinas, lo que favorece la proliferación
de las especies de carroña y de rapiña. El arrojo de grandes cantidades de de-
sechos también puede ocasionar impactos negativos en las comunidades bén-
ticas tales como la menor concentración de oxígeno.
93
10 BIODIVERSIDAD DEL MAR ARGENTINO
La mayor parte de la biodiversidad marina se encuentra integrada por especies
que habitan los fondos oceánicos (unas 200.000 especies descriptas hasta la
actualidad: Zenkevitch, 1960; Briggs, 1996), en su gran mayoría invertebrados,
y en mucho menor medida por organismos planctónicos (unas 10.000 espe-
cies: Sournia et al., 1991; Boltovskoy et al., 2003
En cuanto a los vertebrados, la biodiversidad íctica del Mar Argentino y aguas
adyacente entre los 34 y 55S estaría compuesta por unas 449 especies de pe-
ces (Cousseau y Denegri, 1995; Cousseau y Perrota, 2000). De éstas, alrede-
dor de 60 son relativamente comunes y 40 son capturadas con fines comercia-
les (siete representan mas del 70 % de las capturas totales).
Uno de los componentes de la biodiversidad del Mar Argentino menos conocido
y al que se le dedica menos atención se relaciona con los reptiles marinos. Las
costas argentinas albergan tres de las siete especies de tortugas marinas del
mundo: la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga cabezona (Caretta caret-
ta) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) (Frazier, 1984).
Entre el sur de Buenos Aires y el estrecho de Magallanes nidifican 16 especies
de aves marinas (dos especies de pingüinos, el petrel gigante del sur, cinco
especies de cormoranes, tres de gaviotas, tres de gaviotines y dos especies de
skúas), distribuidas en aproximadamente 260 colonias (Yorio et al., 1998; Yorio
et al., 1999; Yorio y Quintana, 2005; Quintana y Frere, 2007).
La mayoría de estas aves se alimenta en aguas costeras y otras, como el pin-
güino de Magallanes, lo hacen también en zonas más alejadas de la costa o en
zonas de plataforma media o el borde del Talud como el caso del petrel gigante
del sur (Quintana y Dell'Arciprete, 2004; Quintana et al., 2005; Copello 2007).
Algunas especies de aves marinas son muy abundantes. Entre las costeras se
destaca la gaviota cocinera (Larus dominicanus) que nidifica en por lo menos
104 colonias y tiene una población reproductiva de aproximadamente 75.000
parejas (Yorio et al., 2005; Quintana y Frere, 2007). Entre las pelágicas, el pin-
güino de Magallanes es el ave marina más abundante y de mayor rango de
distribución en la costa de la Patagonia. Una población aproximada de 950,000
parejas reproductivas se distribuye en 63 colonias. Punta Tombo, la colonia de
mayor tamaño, congrega aproximadamente 175.000 parejas reproductivas
(Schiavini et al., 2005; Quintana y Frere, 2007). Otras especies tienen peque-
ñas poblaciones endémicas. La gaviota de Olrog (Larus atlanticus) tiene un
rango de distribución reproductiva que se restringe a sólo dos áreas distantes
700 km entre sí: el sur de la provincia de Buenos Aires y el norte del Golfo San
Jorge. En 1995, la población reproductiva total era de aproximadamente 2.300
parejas, de las cuales un 95% reproducía en Buenos Aires y sólo el 5% restan-
te en el Golfo San Jorge. Casi el 40% de la población total se concentraba de-
ntro del estuario de Bahía Blanca (Yorio et al., 2005; Quintana y Frere, 2007)
94
Además de las especies residentes, numerosas aves marinas visitan estacio-
nalmente el Mar Argentino. La proveniencia puede llegar a ser de áreas tan
distantes como las islas Georgias del Sur, Diego Ramírez, Tristan da Cunha y
Gough, o incluso de Nueva Zelanda. Desde las colonias reproductivas de las
Georgias del Sur llegan predadores tales como el albatros errante (Diomedea
exulans), el petrel barba blanca (Procellaria aequinoctialis), el petrel gigante del
sur y el del norte (Macronectes halli), que se alimentan en aguas patagónicas
en forma estacional o durante todo el año (Croxall and Word, 2002; Favero y
Silva, 2005; Quintana y Frere, 2007). Los estudios de telemetría satelital mues-
tran que algunas de estas especies tienen rangos de distribución que abarcan
varios millones de kilómetros cuadrados, esto es varias veces el tamaño del
Mar Argentino, y viajes de migración de miles de kilómetros lineales. El albatros
errante visita el borde de la plataforma y las aguas adyacentes, sin ingresar en
aguas de la plataforma continental excepto en las cercanías de las islas Malvi-
nas, en viajes migratorios que superan los 3.000 kilómetros.
En cuanto a los mamíferos marinos, las aguas costeras y oceánicas forman
parte del área de distribución de 14 especies de delfines, delfines picudos, y
marsopas, dos de cachalotes y siete de las 11 especies de ballenas existentes
(Harris 1998). Entre ellas, una de las poblaciones de la ballena franca austral
elige las aguas costeras de la Península de Valdés para reproducirse. Tres es-
pecies amenazadas de ballenas del género Balaenoptera visitan las aguas de
la plataforma y el talud durante sus migraciones hacia las áreas de alimenta-
ción antárticas: la ballena azul (B. musculus), la fin (B. physalus) y la sei (B.
borealis).
Los pinnípedos se encuentran representados por tres especies que reproducen
localmente: el lobo marino sudamericano, Otaria flavescens, el lobo peletero
sudamericano, Arctocephalus australis, y el elefante marino del sur, Mirounga
leonina. La población total del lobo marino sudamericano en la costa argentina
se estima cercana a los 100.000 individuos aunque el conocimiento disponible
es mayor en la zona de Península Valdés y el Golfo San Matías donde se cal-
cula que habitan unos 45.000 lobos marinos (Dans et al., 2004). En el sur de
Chubut en la zona de islas al norte del Golfo San Jorge habitan unos 35.000
(Reyes et al., 1999) mientras que en Santa Cruz y Tierra del Fuego se estima
que habitan 22.000 lobos marinos (Schiavini et al., 2004). Existen diez aposta-
deros del lobo peletero en la Argentina y una población estimada de 20.000
individuos (Enrique Crespo, comunicación personal). La mayor concentración
en el Mar Argentino se encuentra en Isla Rasa (Chubut), donde en verano se
asientan unos 12.000 individuos, seguida por otras dos concentraciones impor-
tantes que se encuentran en la Isla de los Estados (Tierra del Fuego) e Isla Es-
condida (Chubut). La única agrupación continental de elefantes marinos del sur
se encuentra en la Península de Valdés y congrega cerca de 50.000 individuos.
95
11 AVES MARINAS
11.1
Introducción
La costa Argentina desde Bahía Blanca (39°06'S) hasta el Canal Beagle
(55°04'S) comprende aproximadamente 3.700 kilómetros y presenta una gran
variedad de ambientes apropiados para la reproducción de las aves marinas.
Éstas constituyen un grupo de gran relevancia ecológica, por su distribución,
diversidad y biomasa (Yorio et al., 1998a). La elaboración de una estrategia de
conservación y manejo de las aves marinas requiere del conocimiento de la
distribución y abundancia de las poblaciones de las distintas especies a una
escala regional.
Las especies consideradas como aves marinas (ver Yorio et al., 1998a) que
nidifican en nuestras costas pertenecen a las familias Spheniscidae (Pingüi-
nos), Procellariidae (Petreles), Phalacrocoracidae (Cormoranes), Laridae (Ga-
viotas y Gaviotines) y Stercorariidae (Escúas) y son:
· Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus)
· Pingüino de Penacho Amarillo (Eudyptes chrysocome)
· Pingüino Papúa (Pygoscelis papua)
· Petrel Gigante del Sur (Macronectes giganteus)
· Cormorán Imperial (Phalacrocorax atriceps)
· Cormorán Cuello Negro (Phalacrocorax magellanicus)
· Cormorán Guanay (Phalacrocorax bougainvillii)
· Cormorán Gris (Phalacrocorax gaimardi)
· Biguá (Phalacrocorax olivaceus)
· Gaviota Cocinera (Larus dominicanus)
· Gaviota Austral (Larus scoresbii)
· Gaviota de Olrog (Larus atlanticus)
· Gaviotín Sudamericano (Sterna hirundinacea)
· Gaviotín Pico amarillo (Sterna eurygnatha)
96
· Gaviotín Real (Sterna maxima)
· Escúa Aantártico (Catharacta antarctica)
· Escúa Chileno (Catharacta chilensis)
Pingüinos
En las costas de Argentina reproducen tres especies de pingüinos, el Pingüino
de Magallanes (Spheniscus magellanicus), el Pingüino Penacho Amarillo (Eu-
dyptes chrysocome chrysocome) y el Pingüino Papúa (Pygoscelis papua). Las
tres especies que reproducen en la Patagonia Argentina se encuentran actual-
mente asignadas a alguna categoría de amenaza de conservación por la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza y BirdLife International.
Cormoranes
A lo largo de la costa de la Argentina nidifican cinco especies de cormoranes, el
Cormorán Imperial (Phalacrocorax atriceps), el Cormorán Cuello Negro (Ph.
magellanicus), el Cormorán Gris (Ph. gaimardi), el Cormorán Bigua (Ph. Oliva-
ceus) y el Cormorán Guanay (Ph. bougainvillii). Las colonias de nidificación de
las diferentes especies de cormoranes se encuentran ubicadas desde la Pro-
vincia de Río Negro hasta el Canal Beagle incluyendo la Isla de los Estados y
las de Año Nuevo (Frere et al., 2005). Cada una de las especies del grupo difie-
re en su abundancia y distribución reproductiva, por lo tanto también se en-
cuentran sometidas a diferentes amenazas y efectos de distintas actividades
humanas a lo largo de la costa argentina.
Gaviotas
En la Argentina reproducen seis especies de gaviota (género Larus), cinco de
las cuales frecuentan o dependen de ambientes marinos. Tres de las mismas
se reproducen en el litoral marítimo Argentino: la Gaviota Cocinera (Larus do-
minicanus), la Gaviota de Olrog (L.atlanticus) y la Gaviota Austral (L. scoresbii).
Las otras dos especies, la Gaviota Capucho Café (L. maculipennis) y la Gaviota
Cabeza Gris (L. cirrocephalus) se reproducen mayormente en cuerpos de agua
continentales (Yorio et al., 2005), por lo que no serán tratadas en el presente
informe.
Gaviotines y Escúas
En el litoral marmtimo argentino nidifican anualmente tres especies de gavioti-
nes: el Gaviotmn Sudamericano (Sterna hirundinacea), el Gaviotmn Pico Ama-
rillo (S. eurygnatha) y el Gaviotín Real (S. maxima) y dos especies de escúas:
el Escúa Antártico (Catharacta antarctica) y el Escúa Chileno (Catharacta chi-
lensis) (Yorio, 2005).
97
Albatros y Petreles
El Petrel Gigante del Sur es la única especie documentada del grupo de los
procelariformes (albatros, petreles y pardelas) que nidifica en la costa Argenti-
na, a excepción de las Islas Malvinas donde reproducen otras nueve especies
de este grupo: un albatros, Thalassarche melanophris; un petrel, Procellaria
aequinoctialis; dos priones, Pachyptila belcheri y P. turtur; dos pardelas, Puffi-
nus griseus y P. gravis; dos petreles de las tormentas, Oceanites oceanicus y
Garrodia nereis y un petrel zambulidor, Pelecanoides urinatrix (Quintana et al.,
2005).
11.2
Aves marinas presentes en el Mar Argentino que no reproducen
en su litoral
Además de las 17 especies que se crían en la costa de Argentina, otras 46 uti-
lizan el Mar Argentino para alimentarse fuera de la costa durante su reproduc-
ción o durante la etapa no reproductiva (Favero y Silva, 2005). La plataforma
argentina es utilizada por al menos 37 especies de aves marinas Procelariifor-
mes, representando las cuatro familias del grupo. Otras especies de aves no
Procellariiformes que reproducen fuera de la plataforma argentina hacen un
uso intensivo de sus aguas durante la temporada no reproductiva (Favero y
Silva, 2005).
98
Argentina
1
fr entesubtropi acl
2
talud continental
3
frente subantártico
Fig.25 Principales frentes costeros y pelágicos presentes en la plataforma argentina y áreas de
mayor concentración de aves indicadas sobre una escala arbitraria de intensidad creciente. 1:
frente del Río de la Plata, 2: frente de mareas de Península Valdés, 3: frente Atlántico Patagó-
nico (tomado de Favero y Silva, 2005). (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
99
Nombre científico
Nombre vulgar
Distribución
Población
reproductiva
reproductiva
DIOMEDEIDAE
Diomedea exulans
Albatros Errante
A P I
8.500
Diomedea dabbenena
Albatros de Tristan
1.000
Diomedea epomophora
Albatros Real del Sur
P
8.500
Thalassarche cauta
Albatros Corona Blanca
P I
12.000
Thalassarche
Albatros Ceja Negra
A P I
600.000
melanophrys
Thalassarche
Albatros Pico fino
A I
37.000
chlororhynchos
Thalassarche
Albatros Cabeza gris
A P I
92.000
chrysostoma
Phoebetria fusca
Albatros Oscuro
A I
¿
Phoebetria palpebrata
Albatros Manto claro
A-P I
22.000
PROCELLARIIDAE
Macronectes giganteus
Petrel Gigante del Sur
A P I An
?
Macronectes hally
Petrel Gigante del
A P I
11.500
Norte
Fulmarus glacialoides
Petrel Plateado
A An
?
Daption capensis
Petrel Damero
A P I An
250.000
Pterodroma lessonii
Petrel Cabeza blanca
P I
+ 200.000
Pterodroma incerta
Petrel Alas negras
A
?
Pterodroma macroptera
Petrel Pardo
A P I
300.000
Pterodroma mollis
Petrel de Collar Gris
A P I
?
Halobaena caerulea
Petrel Azulado
A P I
?
Pachyptila desolata
Petrel Ballena de Pico
A P I An
75.000
ancho
Pachyptila turtur
Petrel Ballena chico
A P I
1.000.000
Pachyptila belcheri
Petrel Ballena de Pico
A P I
+ 1.000.000
delgado
Pachyptila vittata
Petrel Ballena Pico de
A P
?
pato
Procellaria cinerea
Petrel Gris
A P I
?
Procellaria
Petrel Negro
A P I
?
aequinoctiallis
Procellaria conspicillata
Petrel de Antifaz
A
1.000
Calonectris diomedea
Pardela Cenicienta
NA
+ 500.000
Puffinus gravis
Pardela Capucho negro
A
?
Puffinus griseus
Pardela Negra
A P
?
100
Nombre científico
Nombre vulgar
Distribución
Población
reproductiva
reproductiva
Puffinus assimilis
Pardela Chica
A P I
?
Puffinus puffinus
Pardela Común
NA
250.000
PELECANOIDIDAE
Pelecanoides urinatrix
Petrel Zambullidor
A P I
106
Pelecanoides magellani
Petrel Zambullidor
A
?
Magallánico
OCEANITIDAE
Oceanites oceanicus
Petrel de las
A I An
106
Tormentas de Wilson
Garrodia nereis
Petrel de las
A P I
100.000
Tormentas gris
Fregetta grallaria
Petrel de las
A P I
?
Tormentas de vientre
blanco
Fregetta tropica
Petrel de las
A P I An
?
Tormentas de vientre
negro
Pelagodroma marina
Petrel de las
A P I
104
Tormentas ojeroso
Cuadro 14 Principales especies de Procellariiformes presentes en la plataforma argentina (no
se incluyen especies vagrantes u ocasionales) con información sobre su distribución reproduc-
tiva, tamaño poblacional y tendencia, estatus de conservación y principales amenazas. Distri-
bución reproductiva: A: Océano Atlántico Sur, AN: Océano Atlántico Norte, P: Océano Pacífico,
I: Océano Indico, An: Mares Antárticos y Subantárticos. Población reproductiva expresada en
número de parejas nidificantes. Adaptada de Favero y Silva (2005). (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
101
Nombre científico
Nombre vulgar
Distribución
Población
reproductiva
reproductiva
SPHENISCIDAE
Aptenodytes forsteri
Pingüino Emperador
An
c. 150.000
Pygoscelis antarctica
Pingüino de Barbijo
An
6.500.000
STERCORARIDAE
Catharacta
Skúa Antártico
An
c. 6.500
maccormicki
Stercorarius
Skúa (Salteador)
Ar
c. 100.000
parasiticus
Chico
Stercorarius
Skúa (Salteador) Cola
Ar
104
longicaudus
larga
Stercorarius
Skúa (Salteador)
Ar
104
pomarinus
Pomarino
STERNIDAE
Sterna hirundo
Gaviotín Golondrina
HN
c. 500.000
Sterna paradisea
Gaviotín Ártico
Ar, HN
c. 500.000
Sterna vittata
Gaviotín Antártico
An
c. 50.000
Cuadro 15 Principales especies de aves migratorias no Procellariiformes que utilizan la plata-
forma Argentina como área de forrajeo durante la temporada no reproductiva (no se incluyen
especies vagrantes). Distribución reproductiva: A: Océano Atlántico Sur, AN: Océano Atlántico
Norte, P: Océano Pacífico, I: Océano Indico, An: Antártica, Ar: Artico, HN: Hemisferio Norte.
Población reproductiva expresada en número de parejas nidificantes. Adaptada de Favero y
Silva, 2005. (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP)
La distribución de aves marinas a lo largo de la plataforma continental Argenti-
na no es homogénea y las áreas de mayor concentración corresponden a sec-
tores con características oceanográficas que promueven mayor abundancia de
presas. Favero y Silva (2005), destacan que un gran número de individuos se
observan agregados principalmente cerca de frentes con gradientes de tempe-
ratura horizontales. Las abundancias son mayores cuando el gradiente de tem-
peratura coincide con el talud como por ejemplo a lo largo del borde noroeste
de la corriente de Malvinas.
En términos generales puede destacarse el área de influencia de la convergen-
cia subtropical y dentro de ésta, la región vecina al talud continental como una
de las más importantes en términos de biomasa de aves marinas (Jehl, 1974;
Brown et al., 1975; Veit, 1995). Otras regiones que se destacan son el Este de
la plataforma frente al Golfo San Jorge y las aguas alrededor de las Islas Mal-
vinas, fuertemente explotadas durante el período de cría de pichones por las
especies que reproducen en este archipiélago (Croxall y Wood, 2002; Huin,
2002) (ver figura).
Algunas especies que reproducen en las Islas Malvinas (e.g. Albatros Ceja ne-
gra) o en Georgias del Sur (e.g. Albatros Errante) usan como área de forrajeo
102
la plataforma argentina y su talud entre los 60°S y hasta los 35°S frente al Río
de la Plata en cercanías de la confluencia Brasil-Malvinas (ver Favero y Silva,
2005). Otras especies que reproducen en áreas alejadas también visitan la pla-
taforma durante la temporada no reproductiva. Aves que se reproducen en Tris-
tan da Cunha e Isla Gough -como el Petrel de Collar Gris, el Petrel de Alas Ne-
gras y la Pardela de Capucho Negro- visitan ocasionalmente el Sur de la Plata-
forma argentina aunque son más abundantes al Norte sobre el área de
influencia de la Corriente de Brasil. Adicionalmente, importantes números de
Albatros de Tristan, Albatros de Pico fino y Petrel de Antifaz utilizan el norte de
la Plataforma extendiéndose hacia Uruguay y Sur de Brasil (Neves y Olmos,
1998; Olmos et al., 1995, 2000; White et al., 1998). Varias especies Antárticas
como el Petrel Plateado y el Petrel Damero o los Petreles de las Tormentas, al
igual que dos especies de albatros de Nueva Zelanda, también pasan el invier-
no en aguas Patagónicas (White et al., 1998).
103
12 MAMÍFEROS MARINOS
12.1
Introducción
El litoral marino de la Argentina, y muy especialmente de la Patagonia, consti-
tuye un recurso de alto valor económico y estético, importante de ser conser-
vado y mantenido en niveles aceptables de condición y estabilidad. En estas
costas reproducen por lo menos doce especies de mamíferos marinos, sin con-
tar aquéllas de distribución cosmopolita cuyas poblaciones locales las utilizan
para su alimentación o como ruta migratoria (Crespo, 2002).
De los múltiples lugares con concentración faunística del litoral argentino, la
Península Valdés trascendió en el plano internacional. La gran diversidad y
abundancia de fauna superior marina concentrada en la Península Valdés ha
dado lugar a que fuera designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
en diciembre de 1999. Aquí los mamíferos marinos son las especies convocan-
tes del ecoturismo (Rivarola et al., 2001; Coscarella et al., 2003), actividad con
la que interactúan. También interactúan con la actividad pesquera de diversas
formas (Crespo et al., 1994, 1997b, 2000; Dans et al., 1997, 2003a,b) o resul-
tan afectados por la contaminación producida por el desarrollo industrial en
áreas puntuales (Marcovecchio et al., 1990), o en menor medida por derrames
de petróleo.
En la actualidad, las especies de mamíferos marinos se encuentran protegidas
por leyes internacionales, nacionales y provinciales, pero se enfrentan a otros
problemas de índole global como el uso de recursos marinos compartidos y la
destrucción creciente de hábitat costeros por actividades humanas (Beddington
et al., 1985; Nielsen, 1986; Perrin, 1988; Crespo, 2002).
Entre las especies más abundantes y de biología más conocida, y sobre las
que se volcaron mayormente los estudios en nuestro país, incluyen los pinní-
pedos, la ballena franca austral y varias especies de pequeños cetáceos.
Esencialmente incluyen al elefante marino del sur (Mirounga leonina Carnivora,
Phocidae), el lobo marino común y el lobo marino de dos pelos o lobo fino (Ota-
ria flavescens y Arctocephalus australis Carnivora, Otariidae), el delfín oscuro y
la tonina overa (Lagenorhynchus obscurus y Cephalorhynchus commersonni
Cetacea, Delphinidae), la franciscana (Pontoporia blainvillei Cetacea, Pontopo-
riidae) y la ballena franca austral (Eubalaena australis Cetacea, Balaenidae).
En menor medida el delfín común (Delphinus delphis) y el defín nariz de botella
(Tursiops truncatus) también han sido estudiados.
12.2
Evaluación de principales amenazas
Esencialmente, los efectos negativos más importantes registrados tienen que
ver mayormente con la pesca y en menor grado con la contaminación.
104
La interacción con el turismo no es considerada una amenaza para las pobla-
ciones aunque existe un riesgo potencial de exclusión espacial y temporal de
algunas poblaciones locales en situaciones no controladas (Coscarella et al.,
2003).
Cuadro 16 Clasificación de las especies registradas en aguas del Atlántico Sudoccidental
Orden Carnivora
Superfamilia Pinnipedia
Familia Otariidae
Otaria flavescens (Lobo marino de un pelo)
Arctocephalus australis (Lobo fino sudamericano)
Arctocephalus gazella (Lobo fino antártico)
Arctocephalus tropicalis (Lobo fino subantártico)
Familia Phocidae
Mirounga leonina (Elefante marino sudamericano)
Lobodon carcinophagus (Foca cangrejera)
Hydrurga leptonyx (Foca leopardo)
Leptonychotes weddellii (Foca de Weddell)
Superfamilia Fissipedia
Familia Mustelidae
Lutra felina (Nutria marina o chungungo)
Orden Cetacea
Suborden Mysticeti
Familia Balaenidae
Eubalaena australis (Ballena franca austral)
Familia Neobalaenidae
Caperea marginata (Ballena franca pigmea)
Familia Balaenopteridae
Balaenoptera musculus (Ballena azul)
Balaenoptera physalus (Ballena de aleta)
105
Balaenoptera borealis (Ballena Sei)
Balaenoptera edeni (Rorcual tropical)
Balaenoptera acutorostrata (Ballena Minke enana)
Suborden Odontoceti
Balaenoptera bonaerensis (Ballena Minke antártica)
Megaptera novaengliae (Ballena jorobada)
Familia Physeteridae
Physeter macrocephalus (Cachalote)
Familia Kogiidae
Kogia breviceps (Cachalote pigmeo)
Kogia simus (Cachalote enano)
Familia Ziphiidae
Berardius arnuxii (Zifio de Arnoux)
Ziphius cavirostris (Zifio de Cuvier)
Hyperodon planifrons (Zifio nariz de botella austral)
Tasmacetus shepherdi (Zifio de Shepherd)
Mesoplodon grayi (Zifio de Gray)
Mesoplodon hectori (Zifio de Héctor)
Mesoplodon layardii (Zifio de Layard)
Familia Delphinidae
Orcinus orca (Orca)
Globicephala melas (Delfín piloto de aleta larga)
Pseudorca crassidens (Falsa orca)
Feresa attenuata (Orca pigmea)
Lagenorhynchus obscurus (Delfín oscuro)
Lagenorhynchus cruciger (Delfín cruzado)
Lagenorhynchus australis (Delfín austral)
Grampus griseus (Delfín gris)
106
Tursiops truncatus (Delfín nariz de botella)
Stenella attenuata (Delfín moteado pantropical)
Stenella coeruleoalba (Delfín listado)
Delphinus delphis (Delfín común)
Lagenodelphis hosei (Delfín de Fraser)
Lissodelphis peronii (Delfín liso)
Cephalorhynchus commersonii (Tonina overa)
Familia Phocoenidae
Phocoena dioptrica (Marsopa de anteojos)
Phocoena spinipinnis (Marsopa espinosa)
Familia Pontoporiidae
Pontoporia blainvillei (Franciscana)
107
13 ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD MARINA
Considerando sólo el primer componente de la biodiversidad, las especies, la
UICN reportó el estado de conservación de 1.371 especies de animales mari-
nos en su Libro Rojo de Especies Amenazadas de 2006 (www.iucnredlist.org). De
ellas, 16 están extinguidas y 369 se encuentran en alguna categoría de amenaza
(63 en amenaza crítica, 89 amenazadas y 217 vulnerables; ver marine-
bio.org/Oceans/RedListSpecies.asp). Entre las extinguidas se encuentran algu-
nos mamíferos marinos, como la vaca marina de Steller, Hydrodamalis gigas, y
más recientemente, la foca monje del Caribe, Monachus tropicalis. Otra foca
monje, la del Mediterráneo, Monachus monachus, está críticamente amenaza-
da (el más alto riesgo de extinción), al igual que la vaquita del Golfo de Califor-
nia, Phocoena sinus, y el delfín del río Yangtzé, Lipotes vexillifer.
13.1
Estado de la biodiversidad del Mar Argentino
Poco menos de 100 especies han sido evaluadas para el Mar Argenti-
no/Atlántico sudoccidental según los criterios de UICN, de las cuales 40 se en-
cuentran bajo alguna categoría de amenaza (cinco cetáceos, 14 aves y 21 pe-
ces). Algunas especies son relativamente bien conocidas: el albatros de ceja
negra, Thalassarche melanophrys, el petrel gigante del sur, Macronectes gigan-
teus, y los pingüinos de penacho, Eudyptes chrysocome y Eudyptes chrysolop-
hus. Entre los peces cartilaginosos, el pez ángel, Squatina argentina, el cazón,
Galeorhinus galeus y el gatuzo, Mustelus schmitti.
13.2
Un sistema de Areas Marinas Protegidas (AMPs) para el Mar Ar-
gentino
Tomando elementos de la CDB y de UICN, un área de conservación o manejo
oceánica a los efectos de una definición de trabajo- podría ser entendida co-
mo "una superficie de mar, definida geográficamente, que incluye al lecho, el
subsuelo y el espacio de las aguas suprayacentes, afectada al manejo susten-
table a través de medios jurídicos u otros medios eficaces, con el propósito de
protegerla y de mantener su diversidad biológica así como los recursos natura-
les y culturales asociados"
13.3
AMP bajo consideración: Golfo San Jorge
En el año 2006 se firmó un acuerdo entre Parques Nacionales, el Gobierno de
la Provincia de Chubut, Wildlife Conservation Society y la Fundación Patagonia
Natural para la creación de un AP en la zona norte del Golfo San Jorge de la
Provincia de Chubut, que comprende 250 km de costa. Esta zona es uno de los
sectores costeros más relevantes en términos de diversidad biológica y produc-
108
tividad, desarrollándose diferentes actividades económicas en la misma y sin
protección formal alguna.
La productividad de las aguas del Golfo San Jorge y la gran diversidad de am-
bientes, incluida la presencia de islas e islotes, hacen que este litoral sea apro-
piado para el desarrollo de una diversidad de macroalgas (Piriz y Casas, 1996),
de comunidades de invertebrados bentónicos (Herrera, 1997), para el desove y
crianza de peces (Caille et al., 1997) y para la reproducción de aves y mamífe-
ros marinos. Por ejemplo, en las islas del golfo San Jorge reproducen 13 de las
16 especies de aves marinas que reproducen en la costa argentina (Yorio et
al., 1998), y se encuentra aproximadamente el 12% de la población de lobo
marino de un pelo (Otaria flavescens) (Reyes et al., 1999). El área posee una
gran importancia económica ya que es uno de los principales caladeros de lan-
gostino.
También opera en la zona la flota costera y algunos fresqueros de altura que
pescan principalmente merluza (Caille et al., 1997; Caille y González, 1998;
Crespo et al., 1998; Pettovello, 1999). Esta iniciativa representa el primer es-
fuerzo conjunto de varios sectores gubernamentales y no gubernamentales en
la creación de un área marina protegida.
La designación de este sector como Área Marina Protegida Provincial permitiría
cumplir también con dos de las principales razones de creación de áreas mari-
nas protegidas: (1) proteger la diversidad biológica y la productividad del mar,
ambas importantes en el mantenimiento de la salud de los ecosistemas mari-
nos, y (2) mantener la productividad biológica, lo cual contribuye enormemente
a la calidad de vida de las poblaciones humanas que habitan la región.
13.4
Potenciales áreas de interés
El Mar Argentino no posee montes submarinos, respiraderos hidrotermales,
arrecifes tropicales de coral o manglares, ambientes que hoy concentran la
atención mundial en cuanto a biodiversidad y su conservación. Sin embargo,
posee algunas áreas de la plataforma y el mar profundo que merecen particular
atención: (a) el Banco Burdwood, (b) los cañones submarinos del borde de la
plataforma continental y (c) el área de interfase entre la ZEE argentina y el Alta
Mar a la se ha llamado "Agujero Azul".
Banco Burdwood . Se trata de una meseta submarina que tiene una superficie
poco menor a la Provincia de Tucumán (aproximadamente 17.000 km2 medidos
según la isobata de 200 m), ubicada a 150 km al este de la Isla de los Estados.
La profundidad de la meseta varía entre 50 y 200 m. Geológicamente forma
parte de un arco cuyos restos son la Isla de los Estados, el Banco Burdwood,
las Islas Aurora(Rocas Cormorán y Negra), las islas Geogias, Sandwich, Orca-
das y Shetland del Sur.
El banco Burdwood y las islas Malvinas interrumpen el flujo de aguas de la co-
rriente circumpolar antártica en su desplazamiento hacia el Norte generando
circulaciones locales que resultan en aguas altamente productivas. Es área de
109
reproducción y desove de especies críticas en la cadena trófica de la platafor-
ma continental sur. Se alimentan en sus aguas una decena de aves marinas
pelágicas.
Por el momento, es identificado por su valor pesquero y estratégico, principal-
mente para la explotación petrolera. Sin embargo, el relativo aislamiento que le
confieren las aguas profundas que rodean a la meseta, sugiere una importancia
particular en cuando a endemismos de especies bentónicas de hidrocorales,
gorgonarios y esclerectinias que sufren el impacto de la pesca de arrastre.
Figura 26 El Banco Burdwood, batimetría de las inmediaciones. (de Atlas de Sensibilidad Am-
biental, PMP 2007)
Cañones submarinos del talud. En el talud continental se han descrito cañones
transversales, que crean una topografía con alta energía de relieve, donde tie-
ne asiento una compleja dinámica hidrográfica, con profundas consecuencias
biológicas. Estos cañones se localizan entre las isobatas de 200 y 1.000 m,
desde el límite norte de la plataforma hasta los 48°S, y representa posiblemen-
te un área importante para los ambientes del mar profundo. Se continúan al
este de Malvinas y del Banco Burdwood con fondos duros. Por estas escotadu-
110
ras o cortes de la plataforma avanzan sedimentos procedentes de la plataforma
hacia el talud y se acumulan en abanico conformando la elevación continental.
Por las características topográficas serían áreas de alta importancia para la
biodiversidad bentónica.
El "agujero azul" .Algunas áreas del océano importantes para la diversidad o
la actividad pesquera son particularmente interesantes porque involucran juris-
dicciones diversas, como las áreas de Alta Mar y las ZEEs. El ciclo de vida de
algunas especies transcurre dentro y fuera del límite de las 200 millas de un
estado ribereño, por lo que se las denomina especies transzonales. Se trata de
poblaciones que realizan extensas migraciones entre ZEE y alta mar o que
atraviesan múltiples ZEEs. Para garantizar la sostenibilidad de las especies
transzonales explotadas por las pesquerías se requiere mecanismos de orde-
nación de alcance local, regional, y mundial.
El Mar Argentino tiene un límite extenso con el Alta Mar .La condición de la ex-
tensa plataforma continental (en algunos sectores más allá de las 200 millas)
crea situaciones inusuales y permite que existan poblaciones transzonales de-
mersales, además de neríticas. Una de las especies transzonales que relaciona
el Mar Argentino con el Alta Mar es el calamar Illex argentinus. Se estima que
entre el 11 y el 35% de la biomasa total de esta población está concentrada en
la zona correspondiente a la plataforma y talud patagónicos, más allá del límite
de las 200 millas.
111
Figura 27 El "Agujero Azul". (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
En la parte meridional del área estadística 41 de la FAO, la plataforma y el ta-
lud patagónicos se extienden más allá del límite de las 200 millas. En conse-
cuencia, oceanográficamente y funcionalmente el área pertenece a la platafor-
ma y jurisdiccionalmente al Alta Mar. A los fines prácticos, y a falta de otro
nombre, se llamó a éste área "Agujero Azul". El núcleo del agujero azul tiene
una superficie de aproximadamente 6.300 km2 (aproximadamente el tamaño de
la Península Valdés) y se enmarca en un rectángulo comprendido entre las lati-
tudes 45°11' y 46°50'S y las longitudes 60°57' y 60°12'W.
El Agujero Azul es también un caladero adyacente a la ZEE que captura cala-
mar Illex. La especie atraviesa en sus migraciones diversas zonas jurisdiccio-
nales y debería por lo tanto encontrarse comprendido dentro de la Convención
para la Conservación de Especies Migratorias.Argentina es signataria de la
CEM y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable es la autoridad de
aplicación. Los países signatarios de la CEM reconocen la necesidad de adop-
tar medidas a fin de evitar que una especie "que franquea cíclicamente y de
manera previsible, uno o varios límites de jurisdicción nacional" se encuentre
amenazada por acciones de aprovechamiento. Las especies migratorias tam-
bién se encuentran consideradas en el Acuerdo de las Naciones Unidas sobre
112
Poblaciones Transzonales y Especies Altamente Migratorias, que no ha sido
ratificado por la Argentina por razones de política exterior. Se trata de una
herramienta que se utiliza en los casos que se requiera la cooperación entre el
Estado ribereño y otros Estados que capturan recursos que son fundamental-
mente residentes de ZEEs pero que regularmente las "desbordan" hacia el Alta
Mar o viceversa.
113
14 LEGISLACIÓN E INSTITUCIONES
La Constitución de la República Argentina (CN) reconoce para el Estado el sis-
tema federal de organización, lo que conlleva tres niveles políticos diferencia-
dos: el federal, el provincial y el municipal. Con arreglo a este sistema, los te-
mas vinculados al ambiente se gestionan localmente en el ámbito más bajo de
organización, o sea el municipal. Sin embargo, toda vez que las cuestiones
ambientales no reconocen fronteras políticas ni administrativas, el ordenamien-
to jurídico de la Argentina distribuye entre las jurisdicciones citadas responsabi-
lidades de distinta naturaleza, tal como históricamente lo venían planteando las
constituciones provinciales, y expresamente en el ámbito nacional, a partir de
1994. En efecto, con la reforma de la Constitución Nacional de 1853/1860 pro-
ducida en agosto de 1994, además de reconocerse de manera expresa el do-
minio original de los recursos naturales a la provincias donde se encuentran
(art. 124 CN), se le asignó al Estado Nacional el dictado de los presupuestos
mínimos de protección ambiental, y a los Estados Provinciales las normas
complementarias (art. 41 CN).
La Constitución también establece que cada provincia debe tener su propia
Constitución garantizando la autonomía de las municipalidades. Las constitu-
ciones provinciales establecen que la flora y la fauna son el patrimonio natural
de las provincias y estas regulan su conservación, uso y gestión tal como lo
hacen en el caso de los minerales, hidrocarburos, recursos hídricos, étera. Las
municipalidades son responsables de la protección del ambiente y del patrimo-
nio natural y cultural de su área de jurisdicción.
En muchos ecosistemas marinos, los límites ecológicos funcionales abarcan
áreas bajo una o más jurisdicciones políticas en reemplazo de humanas -. El
Gobierno Nacional es la jurisdicción - en reemplazo de ente competente en
relación a los asuntos internacionales, comprendiendo la negociación, firma,
ratificación y aplicación de tratados, y convenios con otros Estados y entes con
personería jurídica reconocida en ámbito internacional, a través del Pode Eje-
cutivo, Legislativo o Judicial según corresponda constitucionalmente.
En ese contexto también resulta de competencia nacional la regulación de to-
das las actividades en la Zona de Soberanía Económica (ZSE), tales como
pesquerías, prevención y lucha contra la contaminación, defensa, entre otros
temas estratégicos.
En todas las provincias, las reparticiones responsables de la aplicación de la
normativa sobre conservación de la biodiversidad, pesquerías y protección am-
biental, se encuentran integradas por pequeños grupos de personas con esca-
so presupuesto, lo que dificulta un eficiente cumplimiento del rol del estado
asignado en la materia.
La sección siguiente presenta primero las instituciones con responsabilidades
en materia de pesquerías, y en segundo lugar las competentes en materia am-
biental incluyendo la prevención y control de la contaminación.
114
· Ley del Mar de las Naciones Unidas
· Conferencia de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Compartidas y Al-
tamente Migratorias de Peces
· Convenio para la Promoción del Cumplimiento con las Medidas Internacio-
nales de Conservación y Gestión de Palangreros
· Acuerdo para la Conservación de Albatros y Petreles ( ACAP)
· Convención de la Biodiversidad
· CITES
Tratados multilaterales y convenios de alcance restringido
· Tratado Antártico
· Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos de la An-
tártida (CCAMLR)
· Convención sobre las Focas de la Antártida
Tratados y convenios bilaterales
· Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo
· Acuerdo sobre Asuntos Pesqueros entre la Argentina y la Unión Europea
· Comisión de Pesca del Atlántico Sur
Convenios internacionales de cooperación y asistencia
· Organismo Japonés de Cooperación Internacional (JICA)
· Fundación de Cooperación Pesquera de Ultramar (OFCF)
· Centro de Investigación de Recursos Marinos Pesqueros del Japón
(JAMARC)
Cuadro 17 Tratados y convenios multilaterales de alcance mundial
115
14.1
Zonificación según las jurisdicciones .Legislación Internacional
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que para la
Argentina entró en vigor el 31 de diciembre de 1995, distingue seis zonas del
océano que en algunos casos se superponen geográficamente, aunque la dis-
tinción conceptual plantea diferencias con relación a las potestades del Estado
Ribereño y los demás Estados:
Mar Territorial (MT). Es la franja de mar adyacente al Estado ribereño,
hasta las 12 millas marinas medidas conforme a las pautas que estable-
ce la Convención. En el MT rige el principio de soberanía, el que se ex-
tiende al espacio aéreo sobre el mar, y al lecho y subsuelo del mismo.
Zona Contigua (ZC). Es la franja o área adyacente al MT, hasta las 24
millas marinas medidas conforme a las pautas que establece la Conven-
ción. Sin perjuicio de que actualmente la ZC se encuentre subsumida en
la ZEE por encontrarse dentro de las 200 millas marinas adyacentes al
MT, la CONVEMAR prevé facultades de fiscalización para el estado ribe-
reño en esta zona, en relación a la prevención y sanción de las infrac-
ciones a sus normas fiscales, aduaneras, inmigratorias y sanitarias, que
se cometan en su territorio o en su MT.
Plataforma Continental (PC). Es el área conformada por el lecho y el
subsuelo submarino que se extiende más allá del MT del estado ribere-
ño, todo a lo largo de su territorio hasta el borde exterior del margen con-
tinental, o hasta las 200 millas marinas cuando el margen continental no
alcanza esa distancia. El estado ribereño se encuentra facultado para
establecer el límite exterior de su PC, conforme un procedimiento espe-
cial, y con el límite máximo de las 350 millas marinas.
Alta Mar (AM). Son los espacios no susceptibles de ejercicio de la sobe-
ranía o derechos de soberanía por parte de ningún Estado. Comprende
el 64% del océano o un equivalente a la mitad de la superficie del plane-
ta.
La Zona. Constituida por los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo
fuera de los límites de la jurisdicción nacional, la cual es considerada
como "patrimonio común de la humanidad".
116
Fig.26 Jurisdicciones marinas (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
Los intereses ambientales expresados internacionalmente se han convertido en
origen de controversias políticas que hoy ocupan primeros lugares en las
agendas de discusión entre países y entidades multilaterales como la ONU, el
Banco Mundial, la Organización mundial de Comercio, .,. La fuente de estos
intereses reside, por una parte, en las repercusiones transfronterizas de ciertos
procesos de deterioro ambiental, o en los problemas de acceso y manejo de los
recursos comunes globales del planeta (biodiversidad, aguas internacionales,
equilibrio climático, capa de ozono, .). Por otro lado están las preocupaciones
que los habitantes de un número creciente de países, sobretodo de los indus-
trializados, manifiestan por el destino de determinados sistemas ambientales,
especies o ecosistemas, aunque éstos se ubiquen fuera de sus territorios.
Si bien la República Argentina participa activamente por ante los foros interna-
cionales, y ha aprovechado buena parte de los frutos de la cooperación exter-
na, reafirmando su firme decisión de asumirse como Estado responsable en el
cumplimiento de los compromisos contemplados en los más relevantes acuer-
dos y tratados internacionales ambientales, resulta imperativo actuar con mayor
117
empeño en las instancias de fortalecimiento institucional y nuevas y más efica-
ces modalidades de cooperación internacional.
Esta mayor comunicación y presencia internacional del país también permite
ampliar la influencia en resoluciones y acuerdos internacionales que pueden
tener un importante peso en la definición y ejecución de políticas internas, en
una matriz internacional definida por nuevos bloque de intereses y necesidades
de cooperación, incluyendo a las instituciones multilaterales, los organismos no
gubernamentales y las empresas multinacionales, a los fines de aprovechar
oportunidades de cooperación bilateral y multilateral, privilegiando en esta es-
trategia los compromisos y oportunidades surgidos de convenios internaciona-
les en materia ambiental.
Compromisos internacionales (prevención y control de la contaminación
marina y la gestión de la biodiversidad).
Ley 24.543, promulgada el 17 de octubre de 1995. Convención de Naciones
Unidas sobre el Derecho del Mar, adoptada por la Tercera conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Después de mas de una década y a pesar de la activa participación de la Re-
pública Argentina en su extensa negociación, el 25 de octubre de 1995 fue pu-
blicada la Ley 24.543 que aprobaba la Convención de las Naciones Unidas so-
bre el Derecho del Mar, adoptada por la Tercera Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Derecho del Mar de abril de 1982.
Es evidente que los principios plasmados en esta Convención han ejercido una
notable influencia aún en aquellos países que rechazan su ratificación o ad-
hesión. La Convención, constituye una codificación en materia ambiental muy
completa que integra aspectos de contaminación de fuente marina, terrestre y
atmosférica, del desarrollo económico de los recursos vivos y no vivos de los
océanos y el equilibrio entre los derechos de las naciones y sus obligaciones,
incluidas la protección del ambiente marino y sus recursos.
En su artículo 1. (Términos empleados y alcance), inciso 4): define la contami-
nación marina como "la introducción por el hombre, directa o indirectamente, de
sustancias o de energía en el medio marino incluidos los estuarios, que pro-
duzca o pueda producir efectos nocivos tales como daños a los recursos vivos
y a la vida marina, peligros para la salud humana, obstaculización de las activi-
dades marítimas, incluidos la pesca y otros usos ilegítimos del mar, deterioro
de la calidad del agua de mar para su utilización y menoscabo de los lugares
de esparcimiento".
En el mismo artículo inciso 5) define al "vertimiento" como la evacuación delibe-
rada de desechos u otras materias desde buques, aeronaves, plataformas u
otras construcciones en el mar así como su hundimiento deliberado, dejando a
salvo aquéllas evaluaciones que resulten directa o indirectamente de las ope-
raciones normales, consecuencia del tratamiento de desechos u otras materias
en esos buques, aeronaves, plataforma o construcciones.
118
La Convención en su Parte XII (PROTECCION Y PRESERVACION DEL
MEDIO MARINO), establece la Obligación General de los Estados de "proteger
y preservar el medio marino" (art. 192), de tomar medidas en forma individual o
colectiva para prevenir, reducir y controlar todas las fuentes de contaminación
marina, utilizando e estos efectos los medios más viables de que dispongan
para lograr ese fin.
Establece los derechos y deberes de los Estados ribereños en la zona econó-
mica exclusive y en el área adyacente y contiene disposiciones generales para
la protección de los mares.
Reconoce el derecho soberano de los países para explotar los recursos natura-
les con arreglo a la propia política en materia ambiental (art. 193), pero garanti-
zando que se tomarán las medidas necesarias para que las actividades se rea-
licen bajo su jurisdicción o control se realicen de forma tal que no causen per-
juicios por contaminación a otros Estados y a su ambiente y que la
contaminación causada por accidentes o actividades bajo su jurisdicción o con-
trol no se extienda mas allá de las zonas donde ejercen derechos de sobera-
nía, todo ello dentro de la obligación general que establece la Convención del
Mar (art. 194, inc 2).
El inciso 3) de este mismo artículo preceptua que dichas medidas se referirán a
"todas las fuentes de contaminación", tales como la evacuación de sustancias
tóxicas, perjudiciales o nocivas, especialmente las de carácter persistentes,
desde fuentes terrestres, desde la atmósfera o a través de ella, o por vertimien-
to; la contaminación causada por buques, incluyendo en particular medidas
para prevenir accidentes y hacer frente a casos de emergencia; la contamina-
ción procedente de instalaciones y dispositivos utilizados en la exploración y
explotación de los recursos naturales de los fondos marinos y su subsuelo y de
toda otra instalación o dispositivo que funcione en el medio marino con el mis-
mo fin.
Los incisos 4) y 5) del artículo 194 se refieren a la necesidad de tomar medidas
para proteger y preservar los ecosistemas raros o vulnerables, así como el habi-
tat de las especies y otras formas de vidas marinas amenazadas o en peligro.
Dentro de esta misma Parte XII, la Convención establece la obligación por par-
te de los Estados del deber de no transferir daños o peligros de un área a otra
o transformar un tipo de contaminación en otro; la de evitar la introducción in-
tencional o accidental de especies extrañas o nuevas que puedan causar, en el
medio marino, cambios considerables o perjudiciales.
Establece las bases para la cooperación regional y mundial de programas de
investigación para la reducción de la contaminación marina formulando reglas,
estándares, prácticas y procedimientos.
Impone a los países desarrollados la obligación de asistir a los países en vías
de desarrollo de asistencia técnica y económica para la preparación de evalua-
ciones ecológicas para reducir los efectos de los incidentes que puedan causar
una grave contaminación.
119
Obliga a todos los Estados a observar, medir, evaluar y analizar los riesgos de
contaminación del medio marino o sus efectos, en particular los vinculados a
las actividades que autoricen o realicen, debiendo presentar a las organizacio-
nes internacionales competentes los análisis efectuados para ponerlos a dispo-
sición del resto de los Estados partes.
Impone a los Estados ribereños el deber de dictar leyes y reglamentos internos
con arreglo a los estándares de carácter internacional, procurando armonizar
sus políticas internas con el plano regional a efectos de prevenir, reducir y con-
trolar la contaminación del medio marino resultante directa o indirectamente de
las actividades relativas a los fondos marinos sujetas a su jurisdicción.
También los Estados ribereños deberán dictar normas y reglamentos y proce-
dimientos internacionales para prevenir, reducir y controlar la contaminación del
medio marino resultante de actividades en la Zona. Se entiende por "Zona" y
según la definición de la propia Convención a "los fondos marinos y oceánicos
y su subsuelo fuera de los límites de la jurisdicción nacional; leyes y reglamen-
tos para prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino por
vertimiento.
Los Estados parte a través de organizaciones internacionales competentes o
de conferencias diplomáticas establecerán reglas o estándares de character
internacional para prevenir, reducir y controlar la contaminación marina causa-
da por buques, creando un sistema de ordenación del tráfico destinado a redu-
cir al mínimo el riesgo de accidents que puedan provocar la contaminación del
medio marino, incluido el litoral, o afectar adversamente por efecto de la con-
taminación los intereses conexos de los Estados ribereños. Tales reglas y es-
tándares deberán ser reexaminados periódicamente.
La Convención codifica la materia ambiental por primera vez y establece un
regimen omnicomprensivo del ambiente marino, constituyendo un medio idó-
neo y eficaz para la protección ambiental en función de los usos que se le da al
mar en especial la navegación.
Incorpora un sistema de uso sustentable de los océanos a través de la conser-
vación de los recursos y la protección del ecosistema marino, fomenta el desa-
rrollo de la ciencia y la tecnología marina como así también su transferencia a
los países en vías de desarrollo.
Constituye un modelo para la evolución del derecho ambiental internacional al
incorporar nuevos principios tales como la polución transfronteriza, el requeri-
miento de realizar estudios de impacto ambiental previo, la protección de los
hábitats y ecosistemas, la consideración integral de las distintas fuentes de
contaminación y el establecimiento de planes de contingencia contra las emer-
gencias ocasionadas por contaminación.
Ley 21.353, promulgada el 15 de julio de 1976. Convenio Internacional para
prevenir la contaminación de la aguas por hidrocarburos. OILPOL 54.
120
Es el primer instrumento internacional destinado a la prevención de la contamina-
ción de las aguas del mar por hidrocarburos y fue denominado Convención OIL
POL 54 y sólo se aplicaba a los buques matriculados en estados contratantes.
El objetivo de esta Convención fue enfrentar la contaminación resultante de las
operaciones ordinarias de los buques tanque y de la descarga de los desechos
oleosos de las espacios de máquinas que eran los causantes principales de la
contaminación por los buques. En los años 1962, 1969 y 1971 se aprobaron
enmiendas.
Ley 24.089, promulgada el 03 de junio de 1992. Convención para la Preven-
ción de la Contaminación por Buques. MARPOL 73/78.
Este Convenio data de 1973 y fue modificado por el Protocolo de 1978. El de-
sarrollo del transporte marítimo de hidrocarburos y las dimensiones cada vez
mayores de los buques tanque, así como el aumento del transporte de produc-
tos químicos por vía marítima y la reciente preocupación por el ambiente, hicie-
ron pensar a muchas naciones que el Convenio OIL POL 54, a pesar de las
distintas enmiendas que se le habían hecho estaba desactualizado.
En 1973, la Asamblea de la OMI (Organización Marítima Intergubernamental)
decidió convocar a una conferencia que se celebró en Londres. Se adoptó un
convenio que es considerado el más ambicioso de los tratados internacionales
en materia de contaminación del mar, ya que no sólo se ocupa de la contami-
nación producida por los hidrocarburos sino que abarca a todo tipo de contami-
nación marina.
Las medidas de carácter técnico están contenidas en cinco anexos que tratan
de los siguientes temas:
Anexo I: hidrocarburos.
Anexo II: sustancias nocivas líquidas transportadas a granel.
Anexo III: sustancias perjudiciales transportadas en bultos (tanques y contene-
dores).
Anexo IV: agua sucia de los buques.
Anexo V: basuras de los buques.
El Convenio MARPOL 73 tuvo un proceso de ratificación muy lento en virtud de
las dificultades técnicas que ofrecía fundamentalmente los Anexos I y II.
En el año 1978 se celebró una conferencia internacional donde se adoptaron
modificaciones al Anexo I y se permitió a los estados contratantes diferir la im-
plementación del Anexo II hasta tres años después de la entrada en vigor del
Protocolo, momento en que se suponía estarían superadas las dificultades téc-
nicas de ese momento.
121
La fecha de entrada en vigor de este Protocolo fue el 02 de octubre de 1986. El
Convenio MARPOL y su Protocolo se conocen como un solo instrumento, nor-
malmente llamado MARPOL 73/78.
Las enmiendas realizadas en 1984, 1985, 1987, 1989, 1990, 1991 y 1992 ten-
dieron fundamentalmente a perfeccionar disposiciones existentes y ofrecer so-
luciones practices para los problemas surgidos de la implementación de las
disposiciones de cada uno de los anexos.
El MARPOL 73/78 establece un base jurídica idónea, ya que la responsabilidad
por el cumplimiento de sus normas recae sobre los gobiernos, los propietarios,
las empresas explotadoras y las dotaciones. Lamentablemente quedó planteada
una excepción en cuanto no regula a las instalaciones de recepción en puerto.
Convenio de cooperación entre la República Oriental del Uruguay y la Re-
pública Argentina.
Este Convenio firmado en Buenos Aires en 1987 y ratificado en la ciudad de
Montevideo en octubre de 1993 tiene por objeto prevenir y luchar contra inci-
dentes de contaminación en el medio acuático producidos por hidrocarburos y
sustancias perjudiciales. Prevé una serie de medidas para desarrollar y fortale-
cer la capacidad conjunta como forma de intensificar la cooperación entre los
dos países.
Ley 21.947. Convenio sobre la prevención de la contaminación del mar por ver-
timiento de desechos y otras materias, promulgada el 06 de marzo de 1979.
La Ley 21.947, aprueba el Convenio adoptado por la Conferencia Interguber-
namental para el convenio sobre vertimiento de desechos en el mar, reunida en
Londres en los meses de octubre y noviembre de 1972 y abierto a la firma en
diciembre de 1972 en Londres, México, Moscú y Washington.
El convenio establece el compromiso de las partes contratantes de controlar
todas las fuentes de contaminación del medio marino y la obligación de evitar la
contaminación del mar por el vertimiento de desechos y otras materias que
puedan constituir un peligro para la salud humana, la vida marina y las posibili-
dades de esparcimiento así como para otros usos legítimos del mar.
Define el concepto de vertimiento en su Artículo III como "...toda evacuación
deliberada en el mar de desechos y otras materias efectuada por buques, ae-
ronaves, plataformas y otras construcciones en el mar..." y a "...todo hundimien-
to deliberado en el mar de buques, aeronaves, plataformas u otras construccio-
nes en el mar..." y deja de lado a aquéllas evacuaciones que resulten propias
de las operaciones normales de los buques, aeronaves, ., o que deriven de sus
equipos.
Sienta el principio general de prohibir verter al mar sin permiso previo sustan-
cias que signifiquen un peligro para la contaminación, salvo en caso de fuerza
mayor y en los casos en que constituya peligro para la vida humana o la segu-
ridad de los buques y que el vertimiento sea el único medio para evitar ese pe-
ligro y sus consecuencias sean de todos modos menores.
122
Obliga a las partes contratantes a la aplicación de las medidas previstas, para
lo cual deberán designar la autoridad competente para expedir lo permisos y
llevar registros sobre la naturaleza, cantidad y métodos del vertimiento y aplica-
rá el convenio a todos los buques y aeronaves de su bandera como así tam-
bién a todas aquellas unidades que carguen desechos destinados a ser verti-
dos o se encuentren bajo su jurisdicción.
Propicia la concertación de acuerdos regionales y exhorta a las partes a brindar
asistencia científica y técnica recíproca, subrayando la necesidad de coopera-
ción internacional dentro de los organismos especializados, para hacer frente a
la contaminación causadas por operaciones marítimas, desechos radiactivos y
petróleo o cargamentos peligrosos.
Ley 24.292. Convenio sobre la preparación, respuesta y cooperación en mate-
rial de contaminación por hidrocarburos. O.P.R.C. 90.
Este Convenio fue firmado en Londres el 30 de noviembre de 1990, ratificado
por la Ley 24.292 y tiene como fundamentos:
· La necesidad de preservar el medio humano en general y el medio marino
en particular;
· La importancia de tomar medidas de precaución y de prevención;
· La necesidad de hacer preparativos eficaces para luchar contra los sucesos
de contaminación por hidrocarburos y el papel fundamental que en este as-
pecto adquieren los sectores petrolero y naviero;
· La importancia de la asistencia mutua y la cooperación internacional en te-
mas como información, investigación y desarrollo. Asimismo, considera fun-
damental fomentar la cooperación internacional y mejorar los medios exis-
tentes a escala nacional, regional para la preparación y lucha contra la con-
taminación
por
hidrocarburos
teniendo
en
cuenta
las
necesidades
especiales de los países en desarrollo y en particular la de los pequeños es-
tados insulares.
El Convenio fue firmado por 10 países, que representan el 6.07 por ciento del
tonelaje mundial, y debe ser adoptado por 15 estados para su entrada en vigor,
lo que aún no se ha producido.
Sin embargo, el Convenio fue aplicado con gran eficacia para proteger zonas
ecológicamente sensibles, amenazadas por el derrame ocurrido en el Golfo
Pérsico en 1991.
Ley 23.456, sancionada el 29 de octubre de 1986.
Aprueba el Convenio Internacional relativo a la intervención en alta mar en ca-
so de accidentes que causen contaminación por hidrocarburos.
La Ley 23.456 aprueba el Convenio relativo a la intervención en alta mar en
caso de accidentes que causen contaminación por hidrocarburos, suscripto en
123
Bruselas el 29 de noviembre de 1969 y que entró en vigor en el mes de mayo
de 1975, bajos los auspicios de la Organización Marítima Internacional (OMI).
La República Argentina hizo expresa reserva respecto al rechazo a la extensión
de la aplicación de este Convenio a las islas Malvinas, Georgias del Sur y
Sandwich del Sur y al Sector Antártico Argentino.
El Convenio exhorta a las partes firmantes a tomar todas las "...medidas nece-
sarias para prevenir, mitigar o eliminar todo peligro grave o inminente contra su
litoral o intereses conexos, debido a la contaminación o amenaza de contami-
nación de las aguas del mar por hidrocarburos, resultante de un accidente ma-
rítimo u otros actos relacionados con ese accidente, a los que sean razonable-
mente atribuibles consecuencias desastrosas de gran magnitud" (Articulo I).
Establece que cuando un Estado ribereño haga uso de las facultades que le
otorga el Artículo I, deberá consultar con los otros Estados afectados por el ac-
cidente y especialmente con aquéllos cuyos pabellones enarbolen los barcos
accidentados y notificará de las medidas que se propone tomar.
Establece como forma de solucionar controversias entre las partes en relación
a las medidas tomadas en caso de accidentes la conciliación y el arbitraje.
Ley 24.375, promulgada el 03 de octubre de 1994.
Aprueba el Convenio sobre la Diversidad Biológica, adoptado y abierto a la fir-
ma en Río de Janeiro el 05 de junio de 1992.
Nuestro país ha ratificado mediante Ley 24.375 el Convenio sobre la Diversidad
Biológica, adoptado y abierto a la firma en la ciudad de Río de Janeiro el 05 de
junio de 1992.
Los objetivos de este convenio según lo indica su artículo 1 son la conserva-
ción de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y
la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utiliza-
ción de los recursos, mediante un adecuado acceso a los recursos y a las tec-
nologías apropiadas.
El Preámbulo del Convenio establece que "...la conservación de la diversidad
biológica es interés común de toda la humanidad...", elemento que caracteriza
la naturaleza jurídica de los recursos ubicados en los fondos marinos y oceáni-
cos más allá de las jurisdicciones nacionales, y al mismo tiempo reafirma que
"...los Estados tienen derechos soberanos sobre los propios recursos biológi-
cos...", proclamando a su vez que, es responsabilidad de éstos la conservación
de la biodiversidad y la utilización sostenible de lo sus recursos.
El principio de patrimonio común de la Humanidad parece razonable respecto
de recursos suceptibles de valuación económica en zonas que no pertenecen a
ningún Estado, pero no resulta aplicable para los recursos existentes dentro de
la soberanía territorial.
Esto que a priori parecería contradictorio tiene su fundamento en que los recur-
sos de la biodiversidad están bajo la soberanía del Estado en cuyo territorio se
124
encuentran y que, además, tiene la responsabilidad de su conservación y de su
utilización sustentable. Esta responsabilidad constituye una obligación erga
omnes del Estado territorial ya que tales recursos son interés común de la
Humanidad.
Los conceptos, patrimonio e interés común de la Humanidad son principios
emergentes del derecho internacional general, que demuestran una realidad
cada vez más significativa por las creciente magnitud de los intereses comuni-
tarios y la interdependencia de los estados fundamentalmente en materias co-
mo la presente.
Otros de las pautas fundamentales que se enuncia en el Preámbulo del Con-
venio es la prevención, que no sólo debe entenderse como previsión de inci-
dentes que puedan afectar la diversidad biológica sino como el principio pre-
cautorio para poder tomar todas aquellas medidas necesarias para acotar al
mínimo la amenaza de reducción o pérdida sustancial de diversidad biológica.
El artículo 3 (principio) consagra textualmente el Principio 21 de la declaración
de Estocolmo: derecho soberano de los estados, según la Carta de las Nacio-
nes Unidas y el derecho internacional, para explotar los propios recursos según
la propia política ambiental, y obligación de asegurar que las actividades bajo
su jurisdicción o control no perjudiquen el ambiente de otros estados o de zo-
nas colindantes con las jurisdicciones nacionales.
El artículo 5 (cooperación), establece la obligación de cooperar, precedida de
un condicionamiento importante "...en la medida de lo posible y según proce-
da...", esto es válido tanto en jurisdicción propia como en cuestiones de interés
común para la conservación y utilización sostenida de la diversidad biológica.
El artículo 6 (cooperación) sostiene que cada parte debe elaborar planes na-
cionales para la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica,
e integrar, en la medida de lo posible, la conservación y la utilización sostenible
de dicha diversidad.
El artículo 7 (identificación y seguimiento) establece que cada parte deberá
identificar los componentes de la biodiversidad que sean importantes para su
conservación y su utilización sostenible, identificar los procesos y categorías de
actividades que tengan efectos perjudiciales importantes en la conservación y
realizar un monitoreo periódico de dichos componentes y procesos.
El artículo 8 (conservación in situ) menciona que las partes deberán establecer
un sistemas de áreas protegidas como una de las medidas tendientes a con-
servar la diversidad biológica; reglamentará el uso de los recursos naturales;
promoverá la protección de ecosistemas y hábitats naturales; promoverá un
desarrollo ambientalmente adecuado en las zonas adyacentes a las áreas pro-
tegidas; rehabilitará y restaurará ecosistemas degradados y promoverá la recu-
peración de especies amenazadas; establecerá medios para regular, adminis-
trar o controlar los riesgos derivados de la utilización y la liberalización de orga-
nismos vivos modificados como resultado de la biotecnología; impedirá que se
introduzcan, controlará o erradicará las especies exóticas que sean una ame-
naza para la biodiversidad local; respetarán y fomentarán los conocimientos y
125
prácticas de las comunidades indígenas con arreglo a la legislación nacional
que entrañen estilos tradicionales de vida pertinentes para la conservación y
utilización sostenible de la diversidad biológica, y establecerá las normativas
que fueran necesarias para la protección de los recursos.
La Convención establece pautas para la conservación de la diversidad biológi-
ca y la utilización sustentable de sus componentes, así como la participación
justa y equitativa de los beneficios de los recursos genéticos y establece como
medios idóneos para obtenerlos el acceso adecuado a los recursos de biodi-
versidad biológica, la transferencia de tecnologías pertinentes mediante una
financiación apropiada.
La Convención define su ámbito jurisdiccional en dos aspectos perfectamente
diferenciados, por un lado se refiere aquellos componentes de la diversidad
biológica dentro de los límites de la jurisdicción nacional, esto es dentro de su
territorio terrestre, las aguas interiores y el espacio aéreo subyacente y también
menciona zonas en las que el Estado no tiene soberanía plena pero que ejerce
alguna forma de jurisdicción como en el mar territorial y su fondo marino, en la
zona contigua, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental.
Por otro lado, la Convención se refiere a las actividades que realizan los Esta-
dos parte en las zonas más allá de toda jurisdicción estatal. Aquí el fundamento
no es territorial, sino jurisdiccional. El ejemplo es el de un buque en alta mar
que está sujeto a la jurisdicción del país cuya bandera enarbola. Si por la acti-
vidad de ese buque se afecta la diversidad biológica, el Estado es responsable
en virtud de las obligaciones de la Convención, principalmente por lo estableci-
do en el artículo 3.
Las actividades bajo jurisdicción o control de un Estado que se lleven a cabo
dentro de la jurisdicción de otro Estado se rigen por acuerdo bilateral entre los
dos estados y en principio este tipo de actividad no esta alcanzado por los tér-
minos de la Convención.
La Convención también otorga prevalencia a convenios anteriores sobre estos
temas, salvo que el cumplimiento de estas obligaciones ponga en peligro la
diversidad biológica o le cause graves daños. En la segunda parte del artículo
22 sostiene que con respecto al medio marino, tiene prioridad los "derechos y
obligaciones de los estados con arreglo al derecho del mar. Esta salvedad de-
be interpretarse como una clara prevalencia de la Convención de las Naciones
Unidas sobre el derecho del mar como así también de otros convenios celebra-
dos en su consecuencia.
La Convención establece para los Estados partes algunas obligaciones genera-
les, entre las que se podrían nombrar:
La evaluación de impacto ambiental cuya obligatoriedad se ha plasmado en
muchos instrumentos sobre actividades peligrosas o sospechadas de peligro-
sas.
Promueve la notificación, intercambio de información y consultas respecto de
actividades bajo jurisdicción nacional que pudieran afectar a otros.
126
Establece procedimientos de emergencia para cuando en un Estado se origine
un peligro inminente o grave para la diversidad biológica transfronteriza.
Impone a la Conferencia de las Partes examinar el tema de la responsabilidad
internacional por daños a la diversidad biológica transfronteriza. Si bien es cier-
to que en lo relativo al daño ambiental y en particular al daño a la diversidad
biológica no está aún definida en el derecho internacional, lo cierto es que en
esta materia se vislumbra una creciente preocupación, ya que el mismo se va
incorporando en las nuevas convenciones o recomendaciones.
En este tema es importante distinguir entre el daño causado a las personas o a
sus bienes, del daño causado al ambiente mismo. En el primer caso es un típi-
co caso de daño suceptible de una reparación en especie o por su equivalente
indemnización pecuniaria.
En cuanto al daño al ambiente mismo existe un problema de legitimación para
reclamar. En principio el único que puede hacerlo es el Estado afectado y lo
que quedaría por dilucidar es si esa reparación podría ser pecuniaria, tema de
difícil solución si sólo se toma en cuenta el daño mismo o si la reparación fuera
para el costo de las medidas razonables de restauración del ambiente.
Establece para las partes obligación de elaborar estrategias, planes, programas
nacionales para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica, o
adaptarlas a las ya existentes a esos fines y siempre con arreglo a las condi-
ciones y capacidades particulares de cada Estado.
Enuncia directivas respecto de la conservación in situ para que las partes esta-
blezcan sistemas de áreas protegidas, protegiendo ecosistemas y habitats na-
turales, así como un desarrollo ambiental adecuado y sotenible en zonas adya-
centes a esas áreas protegidas.
Consagra en varios artículos la previsión de incentivos económicos y sociales
para efectuar investigaciones y capacitación de personas que puedan contribuir
a los fines del Convenio, así como la conciencia pública de la importancia de
dichos fines.
Reconoce los derechos soberanos del Estado sobre sus recursos naturales
como así también la facultad de regular el acceso a los mismos y sostiene al
mismo tiempo que, en caso de facilitarlos, no podrá imponer restricciones con-
trarias a los objetivos de la Convención.
Con respecto a la transferencia de tecnología, la Convención estableció limita-
ciones a la obligación de los países desarrollados de hacerlo en virtud de que
la misma, en general, se encuentran en manos privadas, por lo tanto, tal trans-
ferencia se deberá realizar por acuerdo común de las partes, tomando medidas
legislativas, administrativas o de políticas adecuadas de manera tal que el ac-
ceso y la transferencia sea compatible con las posibilidades de los países apor-
tantes de recursos genéticos.
Los recursos financieros están directamente relacionados con la capacidad de
cada parte, estableciéndose para los países desarrollados la obligación de
127
hacer aportes de fondos nuevos y adicionales para financiar los costos incre-
mentales que signifiquen para los países en vías de desarrollo la aplicación de
medidas a que se obliguen en virtud del Convenio.
14.2
Legislación Nacional
Ley 22.190, sancionada y promulgada el 11 de marzo de 1980.
Régimen de prevención y vigilancia de la contaminación de las aguas u otros
elementos del ambiente por agentes contaminantes provenientes de buques y
artefactos navales. (Deroga la Ley 20.481).
Esta ley prevé un adecuado sistema de vigilancia, determina las competencias
y jurisdicciones de los órganos de control, establece las obligaciones que de-
ben cumplir los buques tales como llevar el libro de registro de hidrocarburos,
informar de las descargas propias y de terceros buques y artefactos navales
como así también de las manchas que constaten.
Los buques deben poseer equipos y utilizar sistemas, medios y dispositivos
para la prevención y lucha contra la contaminación, observar las reglas de di-
seño pertinentes y las reglas operativas para la prevención y lucha contra la
contaminación.
Además, establece multas e incorpora normas procesales de garantía y dispo-
ne de aportes económicos para el equipamiento de la Prefectura Naval Argen-
tina.
En su artículo 3°, autoriza al Poder Ejecutivo Nacional a incorporar al presente
Régimen a cualquier otro elemento o agente contaminante de las aguas o del
ambiente que tenga origen en la actividad de los buques o artefactos navales.
Ley 24.093. Ley sobre privatización de puertos, promulgada el 24 de junio de
1992. Decreto 769/93, reglamentario de la Ley 24.093.
La Ley 24.093, regula la materia portuaria, derogando las leyes 16.971, 16.972,
21.892. 22.080, el Decreto 10.059/43 ratificado por la Ley 13.895 y toda otra
norma legal que contraríe las disposiciones de la presente ley.
En su artículo 7 clasifica a los puertos en: según la titularidad del inmueble en,
nacionales, provinciales, municipales y de los particulares; según su uso en, de
uso público y de uso privado; según su destino en, comerciales, industriales y
recreativos en general.
En cuanto a la administración y operatoria portuaria establece en el TITULO III
Consideraciones Generales, artículo 11, que a solicitud de las provincias y/o
de la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires se hará la transferencia de
los mismos a título gratuito del dominio y/o administración portuaria.
En materia de jurisdicción y control sostiene que todos los puertos comprendi-
dos en esta ley están sometidos a los controles de las autoridades nacionales
128
competentes, conforme lo determine la legislación respectiva, incluida la legis-
lación laboral, de negociación colectiva y las normas referentes a la navegación
y el transporte por agua, y sin perjuicio de las competencias de las constitucio-
nes locales.
La realidad es que la problemática que ofrece esta ley es muy compleja en vir-
tud de la concurrencia de facultades y en su caso del desdoblamiento de las
mismas. Ello es así en virtud de que si bien algunos puertos pasan a jurisdic-
ción provincial, el manejo operative queda en manos privadas.
En materia de legislación sobre higiene y seguridad, navegación y seguridad en
el transporte es de aplicación la legislación nacional, sin perjuicio de las facul-
tades locales.
A su vez, los operadores portuarios deben instrumentar un servicio de control
de la contaminación ambiental y en este caso la autoridad de aplicación es la
Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables.
Los puertos bajo dominio provincial tienen la misma problemática ya que para
toda cuestión originada como consecuencia de la navegación u operaciones
derivadas del transporte se aplica la legislación nacional, mientras que, para
actividades tales como la recolección de residuos en el ámbito portuario están
sujetos al contralor provincial de los organismos competentes.
Ley 24.051. Ley de Residuos Peligrosos Generación, manipulación, transpor-
te y tratamiento, promulgada el 17 de diciembre de 1991. Decreto reglamenta-
rio 831/93.
La Ley 24.051, el Decreto reglamentario 831/93 y las resoluciones de la autori-
dad de aplicación (SRN y DS) establecen los presupuestos básicos de protec-
ción al ambiente en materia de residuos peligrosos.
A esta ley se la puede adjudicar un triple carácter: en primer lugar, es una ley
local porque se aplica en la Capital Federal y en aquellos lugares sujetos a ju-
risdicción federal; en segundo lugar, es una ley federal porque se aplica excep-
cionalmente en todo el territorio nacional de conformidad con lo preceptuado
por el artículo 1 y su decreto reglamentario, y, en tercer lugar, es una ley co-
mún porque el régimen de responsabilidad que surge de ella es de aplicación
en todo el territorio de la República.
La adhesión provincial a esta norma es facultativa y por lo tanto cada provincia
puede dictar sus propias normas fijando distintos criterios ambientales de pro-
tección y administrar sus propios sistemas de registros generadores, lo que
implica conflictos jurisdiccionales, cada una de ellas con normativa propia y con
un nivel de exigencia distinto.
Con la sanción de esta ley se estableció un riguroso régimen de control de los
procesos de generación, transporte y operación de residuos peligrosos obli-
gando a todas las personas físicas o jurídicas que realizan tareas de esa natu-
raleza a inscribirse en un registro especial, habilitado al efecto, regulando deta-
lladamente los procedimientos y recaudos a los que deben sujetarse.
129
A su vez, el Decreto reglamentario 831/93 extendió el alcance de la norma a
aquellos residuos susceptibles de ser transportados de una provincia a otra,
aún por medios accidentales como puede ser la acción del viento u otros fenó-
menos de la naturaleza y obliga a toda persona que genere residuos a verificar
si los mismos deben ser calificados como peligrosos, de conformidad con el
procedimiento que al efecto determine la Secretaria de Recursos Naturales y
Desarrollo Sustentable de la Nación.
Con la sanción de la ley 25.612 de Presupuestos Mínimos de Protección Am-
biental sobre la Gestión Integral de Residuos de origen industrial y de activida-
des de servicios, se procuró superar algunas de las dificultades normativas
apuntadas, pero al día de la fecha no ha sido reglamentada y sostiene la auto-
ridad de aplicación (la SAYDS) que hasta que se dicte dicha norma comple-
mentaria no se aplica, manteniendo su vigencia la ley 24.051 comentada.
Ley 17.319. Ley de Hidrocarburos
El régimen de los hidrocarburos líquidos y gaseosos en la República Argentina
está regulado por la Ley Nacional 17.319, es de aplicación en todo el territorio
nacional, pudiendo las provincias dictar sus propias regulaciones si éstas se
ajustan a aquélla, estándoles vedadas la posibilidad de regulaciones más per-
misivas.
La Ley 17.319 fue sancionada en el año 1967, derogando la Ley 14.773. Man-
tiene el criterio de ésta última respecto de la nacionalización de los hidrocarbu-
ros ya que de acuerdo a su artículo primero los yacimientos de hidrocarburos
líquidos y gaseosos pertenecen al dominio público del Estado Nacional.
Cabe recordar que, conforme con el Código de Minería (1886), los hidrocarbu-
ros eran minerales de primera categoría y, como tales, pertenecían al dominio
privado del Estado nacional o provincial de acuerdo en el lugar en el que se
hallaren.
Desde 1907 y a partir del descubrimiento de hidrocarburos en Comodoro Riva-
davia, el Estado nacional interviene en la actividad petrolera modificando los
principios del regalismo tradicional.
A través de las reservas que se decretaron y la creación de YPF, se instauró un
regimen totalmente diferente que debía legalizarse.
Así se sancionó en 1935, la Ley 12.161, que fue agregada al Código de Minería
como Título XVII. Sin embargo, siguió el régimen de dominio establecido por el
Código.
En 1958, la Ley 14.773 estableció un nuevo régimen para los hidrocarburos,
por el cual los yacimientos de hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos de la
República Argentina, inclusive los de la plataforma, eran bienes exclusivos, im-
prescriptibles e analienables del Estado Nacional, criterio que repite la ley vi-
gente.
Conforme la Ley 17.319 que está hoy vigente y regula el régimen de los hidro-
carburos líquidos y gaseosos, la política nacional debe tener como objetivo
130
principal la de satisfacer las necesidades del país con el producido de sus ya-
cimientos, y además, mantener las reservas que aseguren esa finalidad.
Las actividades contempladas por la ley, que están a cargo de empresas esta-
tales, privadas o mixtas, son las de exploración, explotación, industrialización,
transporte y comercialización.
El Estado Nacional es el que otorga permisos para la exploración y concesio-
nes para la explotación y transporte.
La Ley 17.319 establece plazos para la exploración y explotación en virtud de
que al ser los yacimientos del dominio público del estado, resulta imposible
otorgarlos a perpetuidad.
En el año 1967, los legisladores previeron la necesidad de proteger el ambiente
y los recursos naturales y establecieron en el artículo 69 de la Ley 17.319 una
serie de obligaciones para los permisionarios y concesionarios. En tal sentido,
las operaciones de exploración y explotación deben realizarse observando las
técnicas más modernas, racionales y eficientes, para lo cual los permisionarios
y concesionarios deben adopter todas las medidas necesarias para evitar si-
niestros y daños, y, en su caso, deben responder por los perjuicios causados.
En el año 1989 mediante los decretos 1055, 1212 y 1589, se desreguló la acti-
vidad hidrocarburífera y en el año 1992 se dictó la ley 24.145 de Federalización
de Hidrocarburos.
La norma incluyó también, la transferencia de los yacimientos del Estado Na-
cional a las provincias.
La tan ansiada federalización plasmada en la ley, no se ha concretado aún,
pues la misma deberá perfeccionarse a través de una nueva ley que reemplace
a la 17.319, conforme surge de lo preceptuado de los artículos 1 a 22 de la Ley
24.145.
Es evidente que la nueva ley de hidrocarburos deberá terminar con la superpo-
sición existente en cuanto al transporte de hidrocarburos gaseosos, regulados
tanto por la Ley 17.319 como por la Ley 24.076 del año 1992, que establece un
régimen aplicable al transporte de gas natural.
Además deberá establecer un régimen acorde con la desregulación operada en
1989 y deberá perfeccionar la transferencia de los yacimientos de hidrocarbu-
ros de la Nación a las provincias conforme lo establecido en la Ley 24.145.
En 1994, el Poder Ejecutivo Nacional y las provincias productoras de petróleo
firmaron el Pacto Federal de Hidrocarburos y solicitaron al Congreso Nacional
la sanción de una nueva ley de hidrocarburos que ordene, adapte y perfeccione
la Ley 17.319, que ya tiene media sanción del H. Senado de la Nación.
De conformidad con lo establecido en la Ley 17.319, el poder de policía es
ejercido por la Secretaría de Energía, Comunicaciones y Transporte de la Na-
ción, y sin perjuicio de lo establecido por la Ley 24.145 en cuanto al reconoci-
miento de la propiedad originaria de los yacimientos a las provincias.
131
En este sentido e algunas provincias, como Santa Cruz, mediante la Ley 2285
ratificaron el convenio con la Secretaría de Energía de la Nación para controlar
las actividades hidrocarburíferas.
La Provincia de Chubut mediante el Decreto 10/95 estableció un regimen espe-
cial para los residuos generados por la industria petrolera que excluye de su ley
provincial 3742 de Residuos Peligrosos. La Autoridad de Aplicación es la Di-
rección Provincial de Medio Ambiente.
La provincia de Rio Negro a través de la Ley 2342 y de su Decreto Reglamen-
tario 1511/92, regula sobre la evaluación del impacto ambiental y en particular
considera incluidos los proyectos relacionados con la explotación, extracción,
transporte e industrialización de hidrocarburos y sus derivados.
La Ley 2391 establece un Régimen de Control de Calidad y Protección de Re-
cursos Hídricos provinciales y su Decreto Reglamentario prohibe el vuelco o
descarga de efluentes, aguas residuales industriales y/o hidrocarburos de todo
tipo a cualquier receptor hídrico producto de la explotación y/o exploración de
hidrocarburos sin previo tratamiento, así como también su vuelco en el suelo o
subsuelo cuando las características de los mismos permitan la contaminación
de los recursos hídricos.
La Resolución del Departamento Provincial de Aguas define cuáles son consi-
derados efluentes y/o aguas residuales industriales y/o hidrocarburos capaces
de contaminar directa o indirectamente los recursos hídricos. Establece cuál es
la calidad que los mismos deben tener para su vuelco en aguas provinciales y a
través de la Resolución 378/97 indica los parámetros y límites permisibles de
vuelco en cada cuerpo receptor.
La Secretaría de Energía como autoridad de aplicación nacional ha dictado una
serie de resoluciones sobre protección al ambiente por la actividad hidrocarbu-
rífera.
Resolución Secretarían de Energía 105/92
Son normas y procedimientos que regulan la protección ambiental durante las
operaciones de exploración y explotación de hidrocarburos, obligatorias para
todas las empresas, concesionarios, permisionarios u operadores de cualquier
naturaleza jurídica cuya actividad esté sujeta a jurisdicción nacional.
Exige la preparación de estudios ambientales previos, así como el monitoreo
de obras y tareas, regula todo lo relativo a campamentos, accesos, picada, ex-
plosivos, manejo de desechos, fluidos de perforación, plantas de almacenaje,
embarque, .
Resolución S.E 419/93
Crea el Registro de Empresas Auditoras de Seguridad en almacenamiento,
bocas de expendio de combustible, plantas de fraccionamiento y refinerías de
petróleo.
132
Resolución S.E 404/94
Ordena el texto de la Resolución 419/93.
Resolución S.E 54/96
Establece especificaciones que deberán cumplir todos los combustibles que se
comercialicen para consumo en el territorio nacional en lo referente a la calidad
del aire.
Decreto 962/98, reglamentario de la Ley 24.292, promulgado el 14 de agosto
de 1998.
Crea el Sistema Nacional de Preparación y Lucha contra la Contaminación
Costera, Marina, Fluvial y Lacustre por Hidrocarburos y otras Sustancias Noci-
vas y Sustancias Potencialmente Peligrosas, que será administrado por la Pre-
fectura Naval Argentina, dependiente del Ministerio del Interior.
En el marco del régimen vigente, además de las tradicionales previsions lega-
les relativas a requisitos de procedimientos en casos de emergencias ambien-
tales, contenidas en las regulaciones sobre hidrocarburos, ciclo de vida de re-
siduos químicos, peligrosos y otras tantas actividades riesgosas, incluyendo el
transporte de mercancías peligrosas especificadas en el Decreto 779/95 regla-
mentario de la Ley 24.449, en cumplimiento de la Ley 24.292, el Decreto
962/98 reglamenta el Sistema Nacional de Preparación y Lucha contra la Con-
taminación Costera, Marina, Fluvial y Lacustre por Hidrocarburos y otras Sus-
tancias Nocivas y Sustancias Potencialmente Peligrosas, designado como au-
toridad nacional competente responsable a la Prefectura Naval Argentina.
En el marco de este Sistema, dicho organismo quedó obligado a confeccionar
un Plan Nacional de Preparación de Lucha para Contingencias.
En virtud de ello, la Ordenanza 8-98 de la Dirección de Protección al Medio
Ambiente y atento a que la República Argentina ha aprobado a través de la Ley
24.292 el Convenio Internacional sobre Cooperación, Preparación y Lucha co-
ntra la Contaminación por Hidrocarburos,1990 (OPRC-90), se crea el Plan Na-
cional de Contingencia (PLANACOM) mencionado por el artículo 807.0103 del
REGINAVE.
El objetivo del PLANACOM es definir un sistema nacional de preparación y lu-
cha contra la contaminación por hidrocarburos y otras sustancias nocivas y
sustancias potencialmente peligrosas provenientes de la actividad de buques,
artefactos navales, plataformas de exploración y explotación, puertos, instala-
ciones portuarias de manipulación de hidrocarburos y otras sustancias nocivas
y sustancias potencialmente peligrosas, terminales petroleras y quimicas, mo-
noboyas y oleoductos costeros, de manera que exista una reacción rápida y
eficaz, como así también una coordinación de esfuerzos y medios por parte de
los organismos públicos y empresas privadas, cuando deban afrontarse emer-
gencias originadas por derrames de dichos elementos.
La Ley 22.190 es el marco jurídico aplicable en materia de contaminación origi-
nada por la actividad de buques y artefactos navales y establece que la Autori-
133
dad de Aplicación es la Prefectura Naval Argentina, todo ello, de conformidad
con Ley 18.398 (Ley General de la Prefectura Naval Argentina) que en su Título
I, Capítulo IV, Artículo 5 inciso a) apartado 23, establece que dicho organismo
es la Policía de Seguridad de la Navegación y debe entender en todo lo relativo
a "...las normas que se adopten tendientes a prohibir la contaminación de las
aguas marítimas, fluviales y lacustres por hidrocarburos u otras sustancias pe-
ligrosas, y verificar su cumplimiento".
La jurisdicción de la Prefectura Naval Argentina involucra a todas las aguas
navegables de la Nación que sirven al tránsito y comercio interjurisdiccional.
Esta situación ha sido ratificada en los decretos reglamentarios Nº 1886/83 y Nº
230/87.
La Ley 24.089 que aprueba el Convenio Internacional para Prevenir la Conta-
minación por los Buques, también establece que la Autoridad de Aplicación de
este Convenio es la Prefectura Naval Argentina.
La Ley 24.292 que aprueba el Convenio Internacional sobre Cooperación, Pre-
paración y Lucha Contra la Contaminación por Hidrocarburos establece en su
artículo 2º que la Autoridad de Aplicación de este Convenio es la Prefectura
Naval Argentina.
Por lo tanto y a la luz de la legislación vigente es la Prefectura Naval Argentina
quien tiene la responsabilidad de la planificación, desarrollo y ejecución del
Plan Nacional de Contingencias (PLANACON), como así también la verificación
del cumplimiento de lo preceptuado en el Anexo 2 de la Ordenanza Nº 8/98.
El objetivo del Anexo 2 es la presentación, aprobación y entrada en vigencia de
los Planes de Emergencia que deben poseer todos los buques que enarbolen
Pabellón Nacional, los armadores, propietarios o fletadores de buques petrole-
ros y quimicos bajo cualquier título que fuere, y también las unidades mar
adentro dedicadas a operaciones de exploración y explotación de hidrocarbu-
ros, los puertos, las instalaciones portuarias de manipulación de hidrocarburos
y otras sustancias nocivas y sustancias potencialmente peligrosas, las termina-
les petroleras y quimicas, las monoboyas y oleoductos costeros y subacuáticos.
La Dirección de Protección del Medio Ambiente de la Prefectura Naval Argenti-
na tiene a su cargo la función aprobar los Planes de Emergencia presentados.
Esta tarea tiene dos etapas perfectamente diferenciadas, en primer término
debe analizar la documentación o cuerpo del Plan acompañado y luego de su
aprobación debe realizar un ejercicio de campo que demuestre las estrategias
implementadas y de los medios disponibles para atender una situación de
emergencia real.
Los plazos de entrada en vigor de los planes de emergencia es la siguiente: los
buques de matrícula nacional, las unidades acogidas en los Decretos 1772/91,
1493/92, 343/97 y 1091/97 y todas aquellas embarcaciones que en el futuro se
incorporen bajo alguna forma con derecho a ser consideradas como de bande-
ra nacional, de arqueo bruto igual o superior a 150 unidades deberán poseer un
134
Plan de Emergencia de Abordo en Caso de Contaminación acorde a las directi-
vas establecidas, con vigencia a partir del 30 de junio de 1999, debiendo pre-
sentar el cuerpo de Plan antes del 31 de marzo de 1999.
Los armadores, propietarios o fletadores bajo cualquier título de buques petro-
leros y quimiqueros deberán poseer Plan de Emergencia por Contaminación de
acuerdo a alas directivas establecidas cuya fecha de entrada en vigor es a par-
tir del 29 de octubre de 1999, y antes del 30 de julio de 1999 deberán acompa-
ñar el cuerpo de Plan.
Las unidades mar adentro dedicadas a operaciones de exploración y explota-
ción de hidrocarburos, las empresas a cargo de monoboyas, oleoductos coste-
ros y subacuáticos deberán poseer Plan de Emergencia por Contaminación
acorde a las directivas establecidas cuya entrada en vigor es a partir del 31 de
agosto de 1999, debiendo antes del 28 de mayo de 1999 presentar su cuerpo
de Plan.
Las empresas a cargo de instalaciones portuarias de manipulación de hidro-
carburos y otras sustancias nocivas deberán poseer su Plan de Emergencia
por Contaminación de acuerdo a las directivas establecidas con fecha de en-
trada en vigor el 30 de noviembre de 1999, debiendo presentar su cuerpo de
Plan antes del 28 de mayo de 1999.
Todos estos Planes de Emergencia tienen una vigencia de 5 años y están suje-
tos a convalidación anual mediante la realización de un ejercicio de simulación
de derrame y su neutralización.
Ley 24.922 publicada en el B.O. 12/01/98. Régimen Federal de Pesca. Decreto
Reglamentario 748/99, publicado en el B.O. 19/07/99.
La reglamentación de la actividad pesquera comercial en el mar territorial cons-
tituye hoy una de las áreas hacia las que los gobiernos locales tratan de exten-
der sus competencias, con el propósito de participar de alguna manera en las
utilidades de la actividad empresarial.
Tomando como fuentes disposiciones constitucionales (nacional y provincia-
les), y normas complementarias, y priorizando la necesidad de proteger la ri-
queza ictícola sujeta a la amenaza depredatoria de las flotas extranjeras -,
tanto el Gobierno Nacional como los de las provincias ribereñas fueron regu-
lando su explotación cada uno mediante una legislación cuya superposición no
deja de suscitar conflictos de competencia en la Administración nacional y las
provincias.
La Ley 24.922, morigeró esta situación extendiendo la franja costera sujeta a
jurisdicción local hasta la distancia de las doce millas marinas desde las líneas
de base y asignó a los Estados locales ribereños la jurisdicción a las fines de la
exploración, explotación, conservación y administración de esos recursos (art.
3°).
135
En cuanto a los recursos existentes en las aguas de la zona económica exclu-
siva argentina y en la plataforma continental argentina a partir de las doce mi-
llas, los declaró de dominio y jurisdicción exclusivos de la Nación (art. 4°).
Esta tendencia legislativa descentralizadora encontró un definido respaldo en la
reforma constitucional de 1994, que incorporó al texto del nuevo artículo 124 en
su segundo párrafo un reconocimiento expreso al dominio originario de las pro-
vincias sobre los recursos naturales que se encuentren dentro de su territorio
con alcance a los existentes en el mar.
De manera entonces, que de acuerdo a la normativa vigente se desprende que
las provincias ribereñas ejercen el dominio exclusive de los recursos marinos
vivos existentes en las aguas comprendidas dentro de las doce millas marinas
y ejercen también, en principio, jurisdicción sobre las actividades vinculadas a
la explotación de los recursos.
Sin embargo, la pesca marítima está estrechamente relacionada con otras acti-
vidades tales como la navegación y el comercio y que según las modalidades
que éstas adquieran, deberán encuadrarse en la esfera de las competencias
locales o federales. Por ello en el derecho argentino hay materias que se en-
cuentran sujetas a un complejo régimen de policía, pues contemplan por un
lado aspectos estrictamente locales, suceptibles de reglamentación provincial y
por el otro, aspectos que escapan a la reserve del artículo 121 de la Constitu-
ción Nacional y que, por consiguiente, competen al Gobierno Federal.
De acuerdo a este criterio todo lo relativo a la navegación y al tráfico interjuris-
diccional es de competencia federal (art. 75, inc. 10 de la Constitución Nacional
y artículo 8º de la Ley 20.094, Ley de Navegación). Idéntica afirmación corres-
ponde para el caso de comercio pesquero interprovincial con fundamento en el
inciso 13 del artículo 75 de la Constitución Nacional.
El Estado Nacional ejerce, en las aguas de la zona económica exclusive argen-
tina y en la plataforma continental a partir de las doce millas marinas, jurisdic-
ción exclusiva sobre la navegación y el comercio interjurisdiccional; dicta las
normas sobre protección de los recursos naturales, incluidas las reservas ictí-
colas, y es titular del dominio sobre los recursos vivos (artículo 4º de la Ley
24.922).
También el Estado Nacional tiene una jurisdicción exclusiva en materia de na-
vegación; comercio interjurisdiccional y protección de los recursos naturales,
incluidos los ictícolas, dentro del ámbito de las doce millas marinas, pero al no
corresponderle el dominio de los recursos vivos existentes en esa zona, carece
de facultades para reglamentar o conceder su explotación y administración, por
ser atribución exclusiva de los gobiernos de las provincias ribereñas.
Por su parte, las provincias del litoral marítimo gozan de facultades exclusivas
para regular la explotación pesquera; para conceder la explotación de los re-
cursos del mar territorial dentro de las doce millas costeras; para otorgar permi-
sos de pesca y reglamentar la aplicación en esa área de las normas dictadas
por la Nación para la conservación de esos recursos.
136
Uno de los avances mas significativos que ha hecho la Ley 24.922 en aras de
resolver de alguna manera los problemas que la materia pesquera ofrece, es la
creación del Consejo Federal Pesquero que está integrado por el Secretario de
Pesca que ejercerá la Presidencia del Consejo en representación de la Autori-
dad Nacional de Aplicación, - conforme al Decreto 214/98 que fija a la Secreta-
ría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Ministerio de Economía
y Obras y Servicios Públicos tal carácter -, un representante por cada una de
las provincias con litoral marítimo, un representante de la Secretaría de Recur-
sos Naturales y Desarrollo Sustentable, un representante del Ministerio de Re-
laciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, dos representantes desig-
nados por el Poder Ejecutivo Nacional.
El Consejo Federal Pesquero tiene como funciones establecer la política pes-
quera nacional, la política de investigación pesquera, deberá establecer la Cap-
tura Máxima Permitida, las cuotas de captura anual, aprobará los permisos de
pesca comercial y experimental, asesorará a la Autoridad de Aplicación en ma-
teria de negociación internacional, planificará el desarrollo pesquero, fijará las
pautas de coparticipación en el Fondo Nacional Pesquero, dictaminará sobre
pesca experimental, establecerá los derechos de extracción y fijará los cáno-
nes, modificará los porcentajes de distribución de fondos del Fondo Nacional
Pesquero y reglamentará el ejercicio de la pesca artesanal entre otras funcio-
nes.
Con fecha del 19/07/99 se publicó en el B.O., el Decreto 748/99 que reglamen-
ta la Ley 24.922, Régimen Federal Pesquero que incluye previsiones respecto
de la naturaleza y facultades del Consejo Federal Pesquero
Una recopilación de normas provinciales puede ser bajada de Internet en la
página del proyecto:
http://www.ambiente.gov.ar/gef
137
15 EL PROYECTO MARINO PATAGÓNICO
Sobre la línea de base identificada en los capítulos anteriores, un conjunto de
acciones estructuradas en forma sistemática dieron forma al Proyecto Marino
Patagónico. Este proyecto transformó positivamente las tendencias que mos-
traban los diversos procesos asociados con la conservación de la biodiversi-
dad, la contaminación y la gestión de los recursos naturales.
El Proyecto Marino Patagónico con alcance a las provincias que poseen juris-
dicción sobre el Mar Argentino en la patagonia (Rio Negro, Chubut, Santa Cruz
y Tierra del Fuego) actuó a diversas escalas generando planes y políticas, for-
taleciendo las estructuras de control, equipando a los organismos técnicos de
control y generando mayores niveles de concientización en autoridades, fun-
cionarios, técnicos y la población.
Las tres provincias primero mencionadas no tienen límites con otros países y
en el caso de Tierra del Fuego el Canal de Beagle es límite austral a lo largo de
unos 180 km de mar. Esta es la única situación real de aguas compartidas en
una extensión de varios miles de km que presenta la plataforma continental
argentina.
Los resultados del Proyecto Marino Patagónico son el insumo necesario para
comprender los impactos positivos que se esperaban obtener y que hoy refle-
jan este cambio en las tendencias antes mencionado.
El Proyecto fue estructurado en un conjunto de Componentes y Subcomponen-
tes los cuales tuvieron diversas actividades y tareas asociadas. Se despliegan
algunos de los resultados más emblemáticos para reforzar la relación entre la
línea de base con sus impactos asociados y las modificaciones surgidas de la
implementación del Proyecto.
1. Componente Prevención de la Contaminación
Éste componente estuvo dirigido a la prevención de amenazas y mitigación de
impactos negativos que pudieran afectar el ambiente marino patagónico origi-
nado por contaminación desde buques y derrames de petróleo.
La diversidad biológica marina a lo largo de la costa argentina está amenazada
principalmente por:
· el impacto de las descargas operativas de los buques mercantes y pes-
queros;
· los potenciales derrames de las plataformas costa afuera, de los oleo-
ductos submarinos, de las boyas o mangueras de carga y de los buques
que transportan hidrocarburos, sustancias perjudiciales y sustancias po-
tencialmente peligrosas y por
· la contaminación de origen terrestre, que generan las actividades antró-
picas, especialmente las urbanas e industriales.
138
En el primer caso, la contaminación es generada por las descargas indebidas
de residuos de cualquier tipo que realizan los buques por razones operativas,
ya sean las aguas de sentina contaminadas por hidrocarburos, las descargas
de lastre sucio contaminado con hidrocarburos o productos químicos, las aguas
sucias provenientes de baños y cocinas y los residuos sólidos originados en la
rutina diaria de abordo (víveres, papel, vidrio, cartón, plásticos, madera, .). Esta
contaminación se visualiza menos, sin embargo esto no implica que tenga me-
nos importancia, ya que la producen todos los buques, en mayor o menor me-
dida y se produce diariamente.
Dentro de las descargas operativas de los buques, también deben considerarse
aquellas producidas por las operaciones de las flotas pesqueras derivadas de
los descartes de dicha actividad by catch o captura incidental. Su deshecho se
realiza frecuentemente en el mar y no en los puertos. Este aspecto fue analiza-
do en particular en el Componente 2.
En el segundo caso, la contaminación tiene su origen en accidentes sufridos
por los buques en sus tanques de carga o en los tanques de combustible, por
los oleoductos, por las mangueras o boyas de carga o por plataformas costa
afuera. En este caso, los volúmenes de hidrocarburos o sus derivados, son no-
toriamente mayores pero su ocurrencia es mucho más esporádica. En el caso
de la contaminación por derrames, si bien es porcentualmente de menor volu-
men global, el impacto en el medio acuático y su repercusión en la sociedad es
mucho mayor.
La Prefectura Naval Argentina (PNA) tiene asignada por ley la competencia
de prevenir y luchar contra la contaminación proveniente de buques, como así
también de la contaminación por hidrocarburos y sustancias peligrosas que
afecten al medio acuático provenientes de terminales marítimas, boyas petrole-
ras y plataformas costa afuera.
En cuanto a la investigación científica en aspectos oceanográficos del mar ar-
gentino, tiene competencia el Servicio de Hidrografía Naval y el Instituto de
Investigación y Desarrollo Pesquero para los aspectos biológicos. En forma
complementaria, los Institutos de investigación dependientes del CONICET
(CENPAT y CADIC), Universidades Nacionales y el Instituto de Biología
Marina y Pesquera Almirante Storni, también realizaron investigaciones so-
bre diversos aspectos vinculadas al desarrollo de este proyecto. Cabe destacar
que los organismos ambientales provinciales y municipales también tienen
competencias específicas en sus respectivas jurisdicciones.
En tercer lugar, también afecta a la diversidad biológica marina la contamina-
ción de origen terrestre, que resultara de inadecuadas o inexistentes instalacio-
nes para el tratamiento de desagües cloacales, de los efluentes de las indus-
trias radicadas en la franja costera, con particular importancia las industrias del
petróleo, del aluminio y del procesamiento de pescado. Otro foco de contami-
nación es la disposición inadecuada de los residuos domiciliarios en basurales
a cielo abierto.
El Proyecto GEF "Gestión de la Contaminación" desarrolló a través del compo-
nente Gestión de la Contaminación Municipal y Regional en Patagonia un dia-
139
gnóstico ambiental integral, enfatizando el problema de residuos sólidos y los
efluentes líquidos, promoviendo la participación pública, la educación ambiental
formal e informal, fortaleciendo el monitoreo y control ambiental y adquiriendo
equipamiento especializado para monitoreo y pruebas. Por esta razón, y con el
fin de evitar solapamientos y esfuerzos duplicados, este Componente sólo
abarcó los aspectos de contaminación de origen marítimo.
Resultó necesario fortalecer las capacidades que existían en los organismos
públicos competentes, mediante mecanismos y procesos que reforzaran el co-
nocimiento del estado de los recursos, de la gestión operativa de los sistemas
de respuesta a derrames y que minimizaran la posibilidad de generar contami-
nación por siniestros marítimos.
Durante la etapa de preparación del proyecto se realizó una evaluación prelimi-
nar de la capacidad de respuesta instalada a nivel país y del sistema de gestión
de los planes de emergencia para actuar en casos de derrames de hidrocarbu-
ros, con el fin de poder establecer los alcances de todo este subcomponente.
Como conclusión de esta consultoría surgió la necesidad de fortalecer el siste-
ma de gestión de los planes de contingencia y emergencia, de capacitar al per-
sonal de las Estaciones SIPA (Salvamento Incendio y Protección Ambiental) y
del sector privado y de dotar a la PNA de herramientas de gestión modernas
para una mejor administración de los recursos ya existentes.
Los objetivos generales de este componente fueron los siguientes:
· Fortalecer el sistema de prevención de la contaminación del mar por los
buques y por las actividades de explotación petrolera costa afuera, a fin
de mejorar las acciones de control de derrames.
· Reducir los riesgos a la navegación marítima a través del desarrollo de
nuevas tecnologías de información electrónica marina.
En base a estos objetivos generales, se desarrollaron los siguientes Subcom-
ponentes:
1.1 Subcomponente de control de la contaminación de origen marítimo
Consideraciones generales
Este subcomponente fue dirigido al fortalecimiento de la capacidad de la PNA,
en dar respuesta a la prevención de la contaminación generada por buques y
actividades relativas a la explotación de petróleo costa afuera.
Los objetivos generales de este subcomponente fueron:
·
Fortalecer a la PNA en la lucha contra la contaminación por hidro-
carburos y otras sustancias nocivas y sustancias potencialmente
peligrosas.
140
· Mejorar el cumplimiento de las normas establecidas por el Conve-
nio MARPOL 73/78 sobre régimen de descargas de hidrocarburos,
productos químicos, aguas sucias y basuras
Y los objetivos específicos:
A. Fortalecer el sistema de gestión de los planes de contingencia administrados
por la PNA.
B. Capacitar al personal de la PNA para dar respuesta a derrames de hidrocar-
buros en el mar.
C. Determinar el equipamiento adicional para control de derrames de hidrocar-
buros del Centro de Capacitación Patagónico.
D. Implementar un sistema de predicción del comportamiento de derrames.
E. Fortalecer el sistema de registro y control de las normas del MARPOL sobre
descargas de residuos para permitir la planificación de su manejo y diseñar
instalaciones de recepción de residuos para su futura implementación en los
puertos patagónicos.
F. Establecer un sistema de control para la derrota de los buques petroleros.
1.1. A Fortalecimiento del sistema de gestión de los planes de contingen-
cia y de emergencia
El Decreto 962/98 le otorga a la PNA la competencia para administrar el Siste-
ma Nacional de Prevención y Lucha contra la Contaminación por Hidrocarburos
y otras Sustancias Nocivas y Sustancias Potencialmente Peligrosas. La admi-
nistración de dicho sistema se basa en la Ordenanza Nº 8/98 de PNA. En cum-
plimiento de la misma, las empresas de los sectores petrolero, naviero y por-
tuario han debido emitir sus respectivos planes de emergencia.
Cada uno de estos planes debe ser analizado y aprobado por la Dirección de
Protección al Medio Ambiente (DPMA), tanto a nivel de gabinete como en el
posible escenario de la contingencia. Por otra parte, cada plan de emergencia
debe cumplir con muchos requisitos que impone la Ordenanza Nº 8/98 que,
por lo minuciosos y abundantes, generan planes muy voluminosos que aten-
tan contra el rápido tramite de los mismos.
El personal de la División Planes de la DPMA, ha sido reforzado,y dotado de
mecanismos de gestión adecuados. Asimismo, se trabajó en la sistematiza-
ción de los recursos, tanto humanos como de equipamiento, existentes en ca-
da punto de la costa para hacer frente a derrames de hidrocarburos.
También se capacitó a un grupo de oficiales en las técnicas específicas de la
planificación de contingencias, con el fin de permitir un paulatino recambio de
personal en estas funciones, siguiendo los cánones de la Institución que prevé
la rotación del personal superior cada dos años aproximadamente.
La creación de una base de datos georeferenciada permite en forma rápida
141
conocer todos los recursos humanos y de equipos a nivel nacional, zonal y
local, tanto públicos como privados para la lucha contra derrames de hidrocar-
buros.
Actividades
Actividad a. Fortalecer la capacidad de análisis de los planes de emergencia
del sector privado y realizar las inspecciones correspondientes.
Tarea a.1 Contratar consultores especializados en planificación de contingen-
cias con el fin de analizar más rápidamente los planes del sector privado.
Actividad b. Aumentar la eficiencia y eficacia del sistema de gestión de planes
de contingencia y emergencia.
Tarea b.1 Gestionar la capacitación y entrenamiento de un grupo de oficiales
jefes y subalternos de la PNA en la gestión de los planes de contingencia.
Actividad c. Desarrollar una base de datos georeferenciada para incorporar la
información de los recursos humanos y materiales para la lucha contra derra-
mes en el mar del sector público y privado.
Tareas
c.1 Contratar el personal dedicado a la tarea de incorporar la información ob-
tenida de los planes de contingencia en una base de datos georeferenciada
que provea una ilustración gráfica acerca de cada incidente de derrame de
petróleo en el mar.
c.2 Adquirir una workstation, 12 PC y sistema de base de datos con soporte
GIS para incorporar la información obtenida de los planes de contingencia y
provea una ilustración gráfica acerca de cada incidente de derrame de petró-
leo en el mar.
Indicadores
Disminución del tiempo de tramitación de los planes de emergencia privados.
Cantidad de personal capacitado en planificación de contingencias.
Porcentaje de datos de recursos humanos y de equipos, correspondientes a
planes de contingencia y de emergencia, incorporados a la base de datos.
Resultados
Se han capacitado ocho Auditores en la Dirección de Protección Ambiental
radicados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además se cuenta con
personal capacitado, cuarenta (40) efectivos que con acto administrativo podrí-
an incorporarse a las tareas efectivas correspondientes.
La capacitación para la utilización del Sistema de Gestión Administrativa de los
planes de emrgencia y contingencia se dictó entre los días 4 y 7 de Diciembre
142
de 2006, en la ciudad de Buenos Aires, con la concurrencia de 23 asistentes
representados por los Jefes de las Estaciones de Servicio de Salvamento, In-
cendio y Protección Ambiental (SIPA)
de los 11 puertos patagónicos y perso-
nal de nivel central afectado a las tareas vinculadas a Sistemas.
Instituciones involucradas
· Prefectura Naval Argentina.
· SAyDS
1.1.B Capacitación de personal para respuesta a derrames de hidrocarbu-
ros en el mar Primera Etapa
Consideraciones generales
La PNA ha promovido el desarrollo del sistema de respuesta a derrames de
hidrocarburos del sector privado mediante la Ordenanza N° 8/98. Para mejorar
la eficiencia de este sistema, se desarrolló un plan de capacitación y adiestra-
miento del personal que integra los grupos de respuesta que podrían interac-
tuar durante una emergencia.
La PNA, como organismo competente en la materia, debe organizar y dirigir
este sistema de capacitación y adiestramiento, tanto para su propio personal
como para el sector privado, para las administraciones provinciales y las áreas
nacionales de energía y puertos.
Si bien la PNA ha capacitado en el pasado a personal de la Institución, por la
envergadura del actual desarrollo del tema, resultó necesario incrementar este
proceso. Para ello, se previó que personal superior de la PNA realizara cursos
de perfeccionamiento sobre control de derrames en Gran Bretaña (OSRL) y
alternativamente en Francia (CEDRES) o en Estados Unidos (A&M University
y CCC). Posteriormente, dicho personal tendrá por función desarrollar cursos
similares en el país, para ser dictados a personal de la PNA, de las empresas
privadas y de la administración pública.
Con el fin de desarrollar este sistema de capacitación de personal de la PNA,
del sector estatal y del sector privado se previó el establecimiento del Centro
de Capacitación Patagónico (CCP), el cual dependerá, orgánica y técnicamen-
te, del Servicio de Salvamento, Incendio y Contaminación (SERSICO), ubica-
do en la ciudad de Puerto Madryn en la provincia del Chubut.
La PNA ha desarrollado, desde hace muchos años, el SERSICO el cual tiene
un despliegue operativo en los principales puertos del país mediante Estacio-
nes SICO. Dichas estaciones tienen personal especializado acorde con las
tareas a realizar.
Actividades
Actividad a. Capacitar a doce (12) oficiales jefes y subalternos, en el OSRL y
143
alternativamente en el CEDRES o en Estados Unidos.
Tareas
a.1 Seleccionar el personal que participará en los cursos.
a.2 Seleccionar y contratar los cursos específicos en centros de excelencia
como el OSRL o el CEDRES o en Estados Unidos.
a.3 Tramitar los correspondientes viajes y per diem en los institutos referidos
de forma de poder capacitar a 4 oficiales por año en el transcurso de tres
años.
Actividad b. Establecer un Centro de Capacitación Patagónico (CCP) en la
ciudad de Puerto Madryn, Chubut, para brindar adiestramiento a personal de
la PNA y de los sectores público y privado.
Tareas
b.1 Generar y organizar los cursos correspondientes a partir de la capacitación
lograda por los oficiales enviados a Gran Bretaña y Francia.
b.2 Adquirir el equipamiento específico (barreras, colectores de superficie y ma-
teriales conexos), y acondicionar el CCP para un funcionamiento adecuado.
b.3 Mantener un sistema georeferenciado de información, evaluación y regis-
tro de personal y equipamiento preparado para utilizar en la prevención y lu-
cha contra la contaminación por hidrocarburos, utilizando el sistema imple-
mentado en el punto (Actividad 1.1.A.c.).
b.4 Mantenimiento del equipo considerado en la Tarea b.2. de este subcom-
ponente.
Actividad c. Capacitar a oficiales, suboficiales y personal de la actividad públi-
ca o privada en el CCP para mejorar la capacidad y eficacia para dar respues-
ta a potenciales derrames de hidrocarburos.
Tareas
c.1 Seleccionar el personal que participará en los cursos.
c.2 Organizar y tramitar los correspondientes viajes y per diem (cuando co-
rresponda) en el CCP de forma de poder capacitar un mínimo de 30 personas
al año.
Actividad d. Mantener un sistema de evaluación y registro del personal que
realiza los cursos, con el fin de integrar dicha información a la base de datos
georeferenciada (ver subcomponente 1.1.A).
Tarea d.1 Incorporar la información resultante de los cursos en la base de da-
tos georeferenciada del Subcomponente 1.1.A
144
Indicadores
· Cantidad de personal adiestrado en el exterior sobre respuesta a de-
rrames de hidrocarburos.
· Equipamiento específico en uso en la capacitación.
· Centro de Capacitación Patagónico en funcionamiento.
· Cantidad de cursos realizados en el país.
· Cantidad de personal de PNA capacitado en el país en respuesta a de-
rrames de hidrocarburos.
· Porcentaje de personal capacitado del sector público y privado que in-
tegra los grupos de respuesta.
· Porcentaje de registros de cursos efectuados incorporados a la base de
datos georeferenciada.
Resultados
Se capacitaron catorce (14) Oficiales Jefes de la PNA, y Oficiales en AZTI-
CEDRE (San Sebastián/España Brest/Francia). Algunos de ellos han sido
designados como Jefes de Estaciones Salvamento Incendio y Protección Am-
biental en Dependencias patagónicas y otros tendrán a cargo la formación de
instructores que dictarán los cursos en el Centro de Capacitación.
Para el logro de la excelencia académica, la Prefectura Naval Argentina creó
un Centro de Capacitación en la ciudad de Puerto Madryn (Provincia de Chu-
but), que permite un primer nivel educativo en cursos relacionados con la pre-
vención y lucha contra la contaminación de las aguas y gestión en el manejo de
mercancías y residuos peligrosos, destinada a los sectores públicos como pri-
vados. La capacitación está a cargo de los Oficiales y suboficiales capacitados
en el marco del proyecto y en algunos casos con la asistencia de instructores
extranjeros. Se encuentra en funcionamiento desde principios de Abril de 2006.
En el Centro de Capacitacón Patagónico se dictaron (siete) 7 cursos durante el
año 2006. Tres referidos a "Control de derrames de hidrocarburos y mercancí-
as peligrosas Nivel I operador"; Tres referidos a "Control de derrames de
hidrocarburos y mercancías peligrosas Nivel II supervisor"; Uno destinado a
"Formadores de instructores del curso de
Control de derrames de hidro-
carburos y mercancías.
Se realizaron un total de setenta (70) capacitaciones (Total de aprobados, dado
que los cursantes fueron aún mayores).
De los asistentes a los cursos han aprobado su capacitación 122 personas de
las cuales el ochenta y cinco por ciento (85,4 %) corresponde a la PNA, mien-
tras que el catorce por ciento (14,6%) corresponden a profesionales y becarios
del sector privado.
145
Aparte de los Cursos dictados en el 2006, entre el 23 y el 29 de abril de 2007
se realizó el Curso Operador que estuvo a cargo de Instructores de
PREFECTURA NAVAL ARGENTINA (PNA). El mismo fue realizado a través de
sus agentes capacitados, equipamiento provisto y del material editado por el
Proyecto, sobre Control de Derrames de Hidrocarburos y Mercancías Peligro-
sas en el Centro de Capacitación Patagónico (CCP) en Puerto Madryn, Provin-
cia de Chubut. La actividad descripta fue una iniciativa compartida entre la PNA
y el Proyecto, y refleja un beneficio extra de los resultados esperados del mis-
mo.
A partir del pedido realizado por los Puntos Focales Provinciales, y la capacita-
ción ya proporcionada a los agentes de la PNA por el Proyecto, se replicaron
los siguientes cursos en el Centro de Capacitación de Puerto Madryn sobre
Control de Derrames de Hidrocarburos y Mercancías Peligrosas:
1. Curso Operador Nivel I, 27 y 31 de Agosto del año 2007 (POA
2007/08 Act. 1.1.B-07/3.2.71-TALL 707/06).
2. Curso Supervisor Nivel II, 3 y 7 de septiembre del año 2007
(POA 2007/08 Act. 1.1.B-07/3.2.71-TALL 707/07).
El Taller identificado en el POA 1.1.F.22 TALL 701/07 se realizó el 17 de Ma-
yo de 2007, de manera conjunta con el de Legislación Costera Marina Patagó-
nica Actualización de herramientas jurídicas (Act. 3.1.68 TALL 711/07) por
afinidad temática, habiéndose expuesto la normativa vigente sobre el control de
derrotas de buques tanque.
Instituciones involucradas
· Prefectura Naval Argentina.
· Sector privado (naviero, petrolero y portuario).
· Sector público nacional y provincial (energía y puertos).
1.1. C Planificación y gestión del equipamiento para control de derrames
de hidrocarburos del Centro de capacitación patagónico
Consideraciones generales
La Prefectura Naval Argentina es el organismo responsable a nivel nacional de
la lucha contra derrames en el mar provenientes de buques, plataformas, ter-
minales portuarias o boyas de carga.
En el Subcomponente 1.1.B se había previsto el desarrollo del Centro de Ca-
pacitación Patagónico para la lucha contra derrames de hidrocarburos en la
región patagónica, el cual contaría con equipamiento específico necesario para
el adiestramiento del personal de la PNA y de los sectores público y privado.
Esta segunda etapa comienza con una consultoría internacional complementa-
ria que permitió un mejor conocimiento de la evolución sufrida por todo el sis-
tema de respuesta. Especial énfasis se ha puesto en el sector privado y en el
equipamiento para el Programa de Modernización de Puertos. .
146
Actividades
Actividad a. Evaluar la evolución de la capacidad de respuesta a derrames de
petróleo a nivel nacional.
Tarea a.1 Contratar los consultores internacionales para obtener la información
complementaria necesaria para establecer la capacidad de respuesta a derra-
mes de petróleo.
Actividad b. Determinar el equipo complementario necesario para el mejorar la
capacidad de respuesta de la PNA ante derrames de hidrocarburos y otras sus-
tancias peligrosas.
Tareas
b.1 Convocatoria a una LPI para la compra del equipo complementario destina-
do lucha contra derrames de hidrocarburos y otras sustancias peligrosas para
incorporar al CCCP.
b.2 Mantenimiento del equipamiento adquirido en la Tarea b1.
Indicadores
· Evaluación internacional realizada.
· Material para la lucha contra derrames adquirido, entregado y disponible
para su uso por parte de la PNA o quien ella disponga.
Resultados
Los cursos y los manuales con que se brindaron las capacitaciones cuentan
con Nivel OMI. Los mismos fueron en parte dictados (Formador de Instructo-
res) y presenciados por dos (2) instructoras de Londres del ITOF, siendo una
de ellas la Directora de Contingencias.
El material para la lucha contra derrames adquirido, fue entregado yestá dispo-
nible para su uso por parte de la PNA o quien ella disponga
Instituciones involucradas
· Prefectura Naval Argentina.
· International Tanker Owner Pollution Federation Ltd.
1.1. D Implementación de un sistema de predicción del comportamiento
de derrames
147
Consideraciones generales
Los modelos de dispersión de derrames son una moderna herramienta que
permite, al producirse la contingencia de un derrame de hidrocarburos, predecir
el comportamiento dispersivo de la mancha y tomar decisiones más acertadas
para su control, tanto en lo que respecta al tipo de respuesta como a la ubica-
ción en que debe posicionarse el equipamiento.
Este tipo de herramienta es de fundamental importancia, tanto para las autori-
dades nacionales como para los operadores petroleros y/o navieros.
Algunos operadores costa afuera cuentan, en la actualidad, con modelos por
simulación numérica del comportamiento de un eventual derrame en zonas lo-
calizadas.
Los modelos de simulación numérica para lograr la predicción del comporta-
miento de los hidrocarburos son dos y se complementan. (a) un primer modelo
de circulación del agua de mar que permite obtener información sobre el siste-
ma hidrodinámico y (b) un segundo modelo que simula el comportamiento am-
biental del hidrocarburo, tanto en lo que respecta a su trayectoria en superficie,
influenciada por corrientes y vientos, como a su evaporación y a su dilución en
columna de agua.
Este segundo modelo necesita del primer modelo de circulación de aguas para
poder simular la trayectoria del derrame de hidrocarburos, el cual está descrito
en el Objetivo Específico 2.1.A de Implementación de un modelo matemático
para predecir las corrientes marinas oceánicas y costeras.
Ambos modelos están desarrollados sobre programas de computación que
permiten obtener información dinámica de las corrientes de mareas en tiempo
real, simulaciones de derrames y seguimientos en tiempo real, con cambio ins-
tantáneo de cualquiera de las variables ambientales y del tipo de crudo.
Los programas de computación de simulación de derrames deben ser alimen-
tados con valores precisos de las variables ambientales trascendentes (corrien-
tes de marea y vientos), que se ven influenciados por el relieve del fondo en
zonas costeras muy dinámicas, con corrientes intensas de marea y viento y
muy controladas por la batimetría.
Estos modelos de simulación permiten en cuestión de minutos modificar el es-
cenario geográfico, la grilla de corrientes asociada a ese escenario y el resto de
las variables (tipo de crudo, volumen derramado, duración del derrame, tempe-
ratura del agua de mar, intensidad y dirección del viento, hora de la pleamar, .)
pudiendo trabajar con cualquier tipo de crudo, tanto de producción nacional
como crudos de otros orígenes.
Asimismo, este tipo de software, que ha sido adoptado por las mayores petrole-
ras en todo el mundo, permite obtener no sólo la trayectoria del hidrocarburo
sino también la evolución del mismo, obteniendo porcentajes de evaporación,
dilución en columna de agua, cantidad en superficie y volumen arribado a la
costa. También permite diagramar la ubicación de barreras y analizar su efecti-
148
vidad. Estos productos presentan una gran versatilidad, ya que una vez gene-
rado un escenario con toda la información correspondiente, el archivo magnéti-
co obtenido puede ser enviado por correo electrónico a otra computadora don-
de puede representarse nuevamente.
El programa de computación de seguimiento de derrames permite no sólo co-
nocer en tiempo real la trayectoria de un derrame, sino que también permitirá
realizar diferentes tipos de simulaciones para establecer a priori la posible tra-
yectoria de la mancha. En particular, el programa de computación de segui-
miento de derrames posee la capacidad de realizar corridas estocásticas que
indican porcentualmente hacia donde se dirigirá el derrame en condiciones
normales de viento y corrientes, acorde con los datos estadísticos registrados
para cierto sector de costa.
El modelo matemático es un insumo para la predicción de corrientes marinas
del Subcomponente 2.1.A.
Este software de seguimiento de derrames tiene una íntima vinculación con la
base de datos georeferenciada que se mencionó en el Objetivo Específico
1.1.A, ya que al representar un derrame debe poder acceder en forma instan-
tánea a información sobre el personal adiestrado y al equipamiento disponible
en la zona del derrame.
Actividades
Actividad a. Implementar el programa de computación de seguimiento de de-
rrames, realizando simulaciones en cada una de las zonas de detalle.
Tareas
a.1 Adquirir un de programa de computación para seguimiento de derrames en
el mar, incluyendo la capacitación de personal en el manejo del mismo.
a.2 Contratación de consultores para la incorporación de la información obteni-
da de los modelos hidrodinámicos, tipos de crudo que se transportan en los
puertos patagónicos y otra información relevante a la base de datos del pro-
grama de computación de seguimiento de derrames.
a.3 Adquisición de PC adecuada para soporte del programa de computación,
con dedicación exclusiva.
Actividad b. Identificar las zonas de impacto posibles para las zonas de detalle,
en base a las simulaciones estocásticas.
Tarea b.1 Realización de las simulaciones estocásticas y de trayectoria de de-
rrames a través del programa adquirido.
Indicadores
· Modelos hidrodinámicos (datos de corrientes de marea y de corrientes
oceánicas) incorporados al programa de computación de seguimiento de
derrames.
149
· Cantidad de simulaciones estocásticas (probabilísticas)y de trayectoria
realizadas.
· Cantidad de cursos realizados y cantidad de personal adiestrado sobre
simulación de derrames con el programa de computación adquirido.
Resultados
La información se compone a través de datos brindados por el SHN que se
incorporan al programa OILMAP más dos programas desarrollados por PNA,
además, dicha institución ha adquirido otros programas que permiten realizar
la búsqueda y rescate de productos y personas caídos al mar, y otros que faci-
lita la búsqueda retrospectiva, es decir partiendo desde una mancha poder
determinar el origen de la misma.
Se realizó un ejercicio conjunto de suceso contaminante con la participación de
la Prefectura de la República Oriental del Uruguay, acorde lo diagramado con
la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP),
Se han desarrollado cursos de capacitación y adiestramiento de OILMAP al
instalar el Software a 30 personas. Luego se han dictado nuevos cursos por
personal propio, destinado a los principales Centros de Control de Trafico de la
Institución, a los fines de tomar conocimiento del modelo informático que efec-
túa el seguimiento de diferentes hidrocarburos derramados acorde con las va-
riables meteorológicas y además a más de cien personas correspondientes a la
escuela superior y de cadetes de la PNA.en la que se permitió poner en prácti-
ca el OILMAP y visualizar las bondades que ofrece.
Instituciones involucradas
· Prefectura Naval Argentina
· Empresas privadas que participen en la generación de simulaciones pa-
ra seguimiento de derrames en el mar.
1.1.E Fortalecimiento del sistema de registro y control de las normas del
MARPOL sobre descargas de residuos para permitir la planificación de su
manejo
Consideraciones generales
El Convenio internacional para prevenir la contaminación por buques (MARPOL
73/78) establece las normas a las cuales deben atenerse los buques mercantes
para realizar descargas al mar de los residuos que se producen diariamente a
bordo, con motivo de sus operaciones rutinarias. Entre ellas se pueden nom-
brar los achiques de sentina, las descargas de mezclas de lastre sucio, ya sea
con hidrocarburos o con productos químicos, las aguas sucias provenientes de
cocinas y baños y las basuras (alimentos, papel, cartón, vidrio, metales, plásti-
cos, cabuyería, .).
150
Acorde con el tipo de buque, su tamaño, la distancia a la costa y su velocidad,
el MARPOL ha establecido distintos estándares que deben ser cumplidos. La
autoridad competente del Estado costero tiene la facultad de ejercer el control
de policía de tales descargas. En nuestro país, tal competencia recae en la
PNA.
El resultado perseguido es lograr un mayor control de todos los buques que
amarren a puertos nacionales, mediante inspecciones a sus libros de registro
(Diario de Navegación, Diario de Máquinas, Registro de Hidrocarburos, Regis-
tro de Basuras), a los sistemas instalados en el buque y a los residuos rema-
nentes a bordo antes de zarpar.
El personal de la PNA ya posee estudios sobre el tema y lo que se propuso fue
la actualización de conocimientos mediante cursos especializados dictados por
personal superior especialmente adiestrado a tal fin.
Un segundo aspecto fue la generación de un sistema de registro de informa-
ción del movimiento de los buques mercantes en puertos argentinos y la ges-
tión de sus residuos, que resultará luego útil para el proceso de toma de deci-
siones de las autoridades portuarias patagónicas y del Programa de Moderni-
zación de Puertos.
Tal como se expresó anteriormente, existen normas estrictas que deben ser
cumplidas por los buques respecto a las descargas permitidas de desechos
líquidos y sólidos al mar; como contrapartida, los Estados costeros tienen obli-
gaciones que cumplir, que consisten en la provisión de instalaciones de recep-
ción de residuos en los puertos.
En la Argentina muy pocos puertos pueden cumplir con tales obligaciones . El
diseño y tamaño de las instalaciones de recepción depende del tipo y tamaño
del buque, de la potencia de máquinas, del consumo de combustible, de la car-
ga transportada, de los días de navegación anterior a su arribo y posterior a su
zarpada.
La información estadística recopilada, es un insumo para diseñar las instalacio-
nes de recepción de residuos que resulten necesarias para los puertos de la
Patagonia , adaptándolas acorde con los volúmenes que se manejen en cada
puerto.
Por otra parte, en lo atinente a la recepción de residuos, existe una interfase
entre el buque y el puerto, en la cual se relacionan la PNA y las autoridades
portuarias y ambientales provinciales. Con motivo de dicha interfase, resultó
necesario establecer mecanismos de coordinación entre todos los actores, con
el fin de evitar superposiciones o vacíos, tanto en la normativa como en el con-
trol.
Actividades
Actividad a. Capacitar de forma teórica y práctica al personal superior de la
PNA que realiza control de descargas de residuos en puertos patagónicos, en
cumplimiento del Convenio MARPOL.
151
Tareas a.1 Desarrollo de un sistema de capacitación específico para personal
superior de la PNA para control de descargas de residuos de los buques.
Actividad b. Registrar, en las planillas correspondientes, de las inspecciones
realizadas a los buques para control de descargas de residuos durante un año.
Tareas
b.1 Confección de planillas de registro de datos para el control de descargas de
residuos de buques que toquen puertos argentinos durante un año.
b.2 Asignación de personal entrenado de la PNA al registro de los datos para
su consignación en las planillas diseñadas.
Actividad c. Generar una base de datos con las planillas de registros confec-
cionadas y de las inspecciones realizadas.
Tareas
c.1 Contratación de una consultoría para incorporar los registros de las planillas
confeccionadas.
Actividad d. Diseñar sistemas de recepción de residuos para cada puerto pata-
gónico en base a las estadísticas recopiladas.
Tareas
d.1 Contratación de una consultoría para diseñar los sistemas de recepción de
basuras en los puertos identificados como prioritarios.
Actividad e. Coordinar entre PNA y las autoridades portuarias el control de la
descarga de residuos en puerto.
Tareas
e.1 Realización de un taller para determinar las medidas de coordinación para
el traspaso de los residuos entre distintas jurisdicciones.
Indicadores
· Porcentaje de buques amarrados a puerto e inspeccionados por la PNA
para control de descargas de residuos.
· Porcentaje de registros de las inspecciones realizadas incorporadas a la
base de datos ad-hoc.
· Cantidad de diseños de instalaciones de recepción de residuos para
puertos patagónicos.
· Taller sobre medidas de coordinación y control realizado.
Resultados
152
La PNA para un mayor control de todos los buques, que amarran a puertos na-
cionales, realiza inspecciones de los libros de registro (Diario de Navegación,
Diario de Máquinas, Registro de Hidrocarburos, Registro de Basuras). Es decir
que formaliza una inspección documental de dichos registros. Los mismos aún
no han sido incorporados a la base de datos que se ha elaborado junto a las
planillas respectivas para la recolección de la información. Además de las ins-
pecciones permanentes de carácter documental, que representan el ciento por
ciento de los buques amarrados a puerto se realizan en forma aleatoria verifi-
caciones presenciales de las instalaciones y operaciones respectivas.
Solo en Caleta Paula existen instalaciones de recepción en puerto, en el resto
de los puertos se hace en tanques de recepción para tratamiento por terce-
ros en instalaciones fuera del puerto, o en el caso de terminales de empresas
petroleras donde se realiza la recepción por ducto independiente para su in-
corporación en un proceso de recuperación
Se realizó en el mes de Diciembre de 2006 el Taller sobre medidas de coordi-
nación y control
Instituciones involucradas
· Prefectura Naval Argentina.
· Autoridades Portuarias y Ambientales Provinciales
· Subsecretaría de Transporte Ferroviario, Fluvial y Marítimo (Programa
de Modernización de Puertos).
1.1. F Sistema para el control de derrotas de petroleros
Actividades
Actividad a. Elaborar un instrumento jurídico que promueva la implementación
que obligue a los buques tanque a tener un sistema de control de derrotas.
Tareas
a.1 Contratación de una consultoría para elaborar un sistema jurídico específi-
co que obligue a los buques tanque a tener un sistema de control de derrota.
Actividad b. Adoptar el sistema MONPESAT, o crear un sistema nuevo compa-
tible, más simple y dedicado a los petroleros, para determinar la derrota de bu-
ques tanque.
Tareas
b.1 Contratación una consultoría para evaluar la adopción del sistema
MONPESAT al seguimiento de los buque tanque o adoptar uno nuevo.
Indicadores
· Sistema normativo en vigor.
153
· Porcentaje de buques petroleros utilizando el sistema de control de de-
rrotas.
Resultados
Este subcomponente no fue concretado dado que se reasignaron sus fondos
para la adquisición de mayor cantidad de software y conectividad del tipo de
banda ancha para la dependencia de la PNA en Rawson, la cual ya cuenta con
la aprobación del BM.
Instituciones involucradas
· PNA: por su competencia sobre los buques mercantes.
· ARA: por sus funciones de Comando Naval de Tránsito Marítimo.
· SAGPyA: por su competencia en el sistema MONPESAT (eventual).
154
DOCUMENTACIÓN DE EJERCICIOS PARA CONTROL DERRAMES DE
HIDROCARBUROS:
Durante el año 2004 y dentro del marco del Plan Nacional de Contingencia
(PLANACON), se realizaron más de treinta (30) Ejercicios de Control de De-
rrames, en el ámbito de aplicación del proyecto (desde el Puerto San Antonio
Oeste hacia el sur). Asimismo, en el transcurso del presente año se llevaron a
cabo dieciocho (18) ejercicios del mismo tenor contándose con la participaron y
supervisión del personal que fueron capacitados bajo el programa del citado
proyecto.
Entre las empresas que participaron de los mismos se encuentran las siguientes:
· Administración portuaria de Comodoro Rivadavia.
· Zona Común Caleta Olivia).
· REPSOL YPF Pto. Deseado Río Gallegos.
· Petrolera Puna Quilla.
· Pan American Energy- Río Grande.
· Petrobras Pta. Loyola.
155
En el desarrollo de dichos ejercicios se simuló un derrame en muelle, monobo-
ya y/o lugares donde operan las empresas, activándose en forma inmediata el
Plan Local de Contingencia con despliegue de material y equipamiento especí-
fico para la contención, recolección y almacenamiento como así también las
coordinaciones necesarias para la disposición final del producto virtualmente
derramado.
La ejecución de los mismos fue supervisada por Personal Superior de la Direc-
ción de Protección Ambiental y de la Estación SIPA local (Estación de Salva-
mento, Incendio y Protección Ambiental), pudiéndose evaluar y constatar el
grado de preparación de los participantes, como así también el correcto mante-
nimiento y funcionamiento del equipamiento utilizado.
156
Cabe mencionar, que entre los días 24/MAY/05 y el 11/JUN/05 permaneció va-
rado en el puerto de Quequén un Buque de Bandera Chipriota, cargado con
27.560 Toneladas de trigo. Ante el potencial riesgo de derrame existente, se des-
tacó Personal Superior y de otras áreas de la Institución, quienes tuvieron a su
cargo la supervisión de las tareas de prevención de la contaminación desarrolla-
das por las Empresas Prestadoras de Servicios a Terceros. Asimismo se fiscali-
zaron las tareas de la limpieza del trigo derramado que impactó en la costa.
Por otro lado, durante el período comprendido entre los días 07/SET/05 y el
07/OCT/05, en el Área Magallanes (costa Este de la Provincia de Tierra del
Fuego), se produjo un incidente contaminante debido a una pérdida de produc-
to en un oleoducto que vincula dos plataformas. Las tareas de recolección y
157
recuperación estuvieron a cargo de la empresa en cuestión, siendo supervisa-
das por Personal Superior.
En estos dos últimos acontecimientos, se ejecutó la proyección del programa
OILMAP, permitiendo de esta forma obtener una herramienta más para el se-
guimiento dinámico de los sucesos.
EJEMPLO DE UTILIZACIÓN DEL SOFTWARE DE SIMULACIÓN OILMAP:
Se realizó un ejercicio conjunto de suceso contaminante con la participación de
la Prefectura de la República Oriental del Uruguay, acorde lo diagramado con la
Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), en la que se permitió poner
en práctica el programa de mención y visualizar las bondades que ofrece.
Asimismo, este soporte fue expuesto en distintas conferencias realizadas en la
Sala de Situación del Servicio de Tráfico Marítimo a diferentes autoridades na-
cionales y extranjeras, Institutos de formación de la propia fuerza, Escuela de
Oficiales de Gendarmería Nacional, en el evento llevado a cabo por la Cámara
Argentina de Constructores de Embarcaciones Livianas (CACEL) y en la Expo-
sición de Comercio Exterior que contó con la visita de un número importante de
personas, destacándose la del Señor Vicepresidente de la Nación, entre otros.
158
De esta manera, la actividad desarrollada mencionada permite alimentar una
de las estrategias fijadas por la Institución, la de evitar daños ambientales, la
degradación y depredación de los recursos naturales en puertos y aguas de
jurisdicción nacional, preservando de esta manera el patrimonio nacional.
CURSOS DE CAPACITACIÓN:
Para el logro de la excelencia académica, la Prefectura creó un Centro de Ca-
pacitación en la ciudad de Puerto Madryn (pcia. de Chubut), que con apoyo del
Proyecto Marino Patagónico, se prevé la provisión adicional de equipos que
permitan un primer nivel educativo en cursos relacionados con la prevención y
lucha contra la contaminación de las aguas y gestión en el manejo de mercan-
cías y residuos peligrosos, capacitación que contará en algunos casos con la
presencia de instructores extranjeros.
Con respecto a los ocho Oficiales de la Institución que fueron capacitados a
través del Proyecto, en AZTI- España y CEDRES Francia, se informa que
algunos de ellos han sido designados como Jefes de Estaciones Salvamento
Incendio y Protección Ambiental en Dependencias patagónicas y otros tendrán
a cargo la formación de instructores que dictarán los cursos en el Centro de
Capacitación
Por otro lado, la Prefectura realizó un "Taller para la Planificación Integral de
Contingencias en Zonas Costeras" y un Curso sobre el "Fortalecimiento de la
Gestión Ambiental" .
159
1.2 Subcomponente de reducción de los riesgos a la navegación
Consideraciones generales
El desarrollo tecnológico de las últimas dos décadas permite conocer con gran
detalle y una mínima incertidumbre aspectos de los fondos marinos que ante-
riormente no podían ser precisados con exactitud. En aguas internacionales
muy cercanas a las costas argentinas, ocurrió en febrero de 1997 un siniestro
marítimo en el cual un buque tanque encalló en una "aguja" que no velaba y
produjo el mayor derrame de petróleo de esta zona del Atlántico.
El posicionamiento con gran precisión de los buques también ha generado una
mayor confiabilidad, lo cual permite navegar con mayor seguridad y menor in-
certidumbre.
Objetivos generales
· Reducir los riesgos propios de la navegación marítima mediante la utili-
zación de tecnologías modernas que permitan un mayor conocimiento
de la condición hidrográfica de la zona navegada y de la posición de los
buques.
Objetivos específicos
A. Realizar relevamientos hidrográficos en zonas críticas mediante la utilización
del sistema de barrido completo.
B. Mejorar el sistema de cartas electrónicas.
1.2. A Relevamientos hidrográficos en zonas críticas utilizando sistemas
de barrido completo
Consideraciones generales
Los sistemas de barrido completo, se basan normalmente en sondas de múlti-
ples haces dirigidos, distribuidos uniformemente en un plano perpendicular a la
línea de crujía del buque. Mediante estos sistemas se pueden relevar en forma
completa, mediante una sola pasada, un corredor centrado en la derrota del
buque, con un ancho que depende de las características del equipo y las pro-
fundidades del lugar. Con las sondas hidrográficas tradicionales solo es posible
relevar una línea batimétrica en vez de un corredor.
Relevando corredores con una cierta superposición, se puede garantizar que
en el área no existen discontinuidades u obstrucciones en el fondo, que repre-
senten peligro para la navegación.
La sonda multibeam o multihaz, transmite desde arreglos de transductores,
múltiples pulsos o pulsos secuenciales, de energía acústica que forman como
un abanico perpendicular a la dirección de avance del buque. La reflexión de
estas señales en el fondo proviene desde toda el área acústicamente ilumina-
da, generando luego de una etapa de procesamiento, un corredor cuya anchu-
160
ra mantiene generalmente una relación de siete veces respecto a la profundi-
dad.
De esta manera cada pulso de energía transmitido genera un alto numero de
sondajes, no solo de puntos ubicados debajo del buque, sino también de pun-
tos alejados de la vertical de la embarcación, generando el denominado corre-
dor que es básicamente un área "barrida" por el abanico de sonido en la direc-
ción de avance.
En forma preliminar se pueden producir planos batimétricos en tiempo cuasi-
real; sin embargo, para la producción de estos planos con precisión en dos y
tres dimensiones se necesita realizar una secuencia de post-proceso, abordo y
en ocasiones también en tierra, sobre los datos colectados.
El sonar de barrido lateral emite pulsos acústicos en forma de un único haz a
cada lado del transductor, dirigido hacia el fondo. Cada haz tiene forma de ló-
bulo muy angosto en sentido de avance del buque y ancho según el plano per-
pendicular a la trayectoria del buque. El procesador de la sonda realiza una
comparación de fase de pulsos reflejados en el fondo y recibidos simultánea-
mente en dos transductores separados una distancia pequeña. Calcula las di-
recciones de donde vienen los pulsos reflejados y obtiene una imagen de la
morfología del fondo.
Actividades
Actividad a. Realizar un estudio comparativo de los equipos disponibles comer-
cialmente.
Tareas
a.1 Contratación de una consultoría para determinar las características técnicas
de los equipos a adquirir.
a.2 Conformar las especificaciones técnicas y condiciones que deberán cum-
plir, para ser incorporadas en la LPI.
Actividad b. Adquirir un equipo "multibean" o multihaz y de una sonda de barri-
do lateral y ponerlo en funcionamiento.
Tareas
b.1 Convocatoria a LPI para la adquisición, instalación y puesta en servicio
(cláusula llave en mano), de una sonda "multibean" o multihaz y de una sonda
de barrido lateral.
b.2 Capacitación del personal que operará el instrumental y el asesoramiento
inicial indispensable para su operación.
b.3 Mantenimiento del equipo adquirido.
Actividad c. Relevar zonas críticas, especialmente corredores de tránsito, acce-
sos a puertos y canales.
161
Tareas
c.1 Realizar un taller entre SHN, y la UEP para determinar las zonas críticas a
relevar.
c.2 Relevamiento, con la sonda adquirida, de los puntos críticos determinados.
c.3 Procesamiento de los datos obtenidos.
Actividad d. Mejorar el acceso a la información obtenida por parte del personal
navegante.
Tarea
d.1 Incorporación de la información a la cartografía náutica y al derrotero argen-
tino por el personal especializado del SHN.
Indicadores
· Informe del estudio comparativo.
· Equipo adquirido e instalado.
· Accesos portuarios y corredores marítimos relevados.
· Cartografía náutica y derrotero actualizados con la nueva tecnología.
Resultados
El Estudio Comparativo fue realizado a los efectos de comparar los equipos
disponibles comercialmente, por una consultoria para determinar las caracteris-
ticas técnicas de los equipos a adquirir.
La adquisición se concretó con un equipo "multibean" o multihaz y de una son-
da de barrido lateral.
El equipo adquirido se instaló en el Buque ARA Comodoro Rivadavia (Hidrográ-
fico) Existian previamente sondas monohaz de anterior tecnologia. Los que re-
presentaban equipos similares (dos unidades).
Existiria la posibilidad de instalar más equipos de similares caracteristicas en
unidades semejantes como por ejemplo el Buque Oceanográfico ARA Puerto
Deseado.
Se.realizaron.los relevamientos correspondientes zonas criticas, especialmente
corredores de tránsito, accesos a puertos y canales pero resta realizar la cam-
paña de San Antonio que por demoras en reparaciones que se efectúan en el
Buque quedan pendientes estimativamente para el mes de Febrero de 2007.
162
Cartografia náutica con derroteros actualizados de acuerdo a la nueva tecnolo-
gia.
Previo al Proyecto la cartografia náutica argentina correspondia al formato de
papel, no digitalizada.
Cantidad de cartas náuticas existentes en la nueva tecnologia previo al proyec-
to: Existian Cartas digitales RASTER y algunas Cartas Náuticas Electrónicas
(S-57) Correspondientes a los Puertos de Comodoro Rivadavia y Caleta Paula.
A través de la ejecución del proyecto se completa información de las cartas
mencionadas y se desarrollan nuevas cartas.
Cantidad de cartas náuticas con la nueva tecnologia (S-57) después de la eje-
cución del proyecto: 5 (Cinco). Corresponden a los Puertos de: Rio de la Plata,
Mar del Plata, Ria de Bahia Blanca, Comodoro Rivadavia, y Caleta Paula.
Las CNE certificadas por la IHO al final del proyecto son las de Comodoro Ri-
vadavia y Caleta Paula. Se encuentran en ejecución las correspondientes a
Ushuaia y Puerto Deseado.
Instituciones involucradas
· SHN y SAyDS
1.2. B Fortalecer el sistema de cartografía electrónica
Consideraciones generales
La cartografía digital permite la introducción de actualizaciones y modificacio-
nes más rápidamente. Los sistemas de cartografía más avanzados incluyen la
posibilidad en forma simultánea al buque propio en la carta a través de los da-
tos de navegación y aun superponer datos radar a los datos de la carta electró-
nica. Toda la secuencia de eventos queda almacenada digitalmente para futu-
ras auditorias, entrenamiento de personal, análisis de la performance, .
Algunos sistemas de bajo costo presentan cartas de navegación raster (versio-
nes escaneadas de las cartas de papel) y permiten la interconexión con los da-
tos de navegación para presentar la posición del buque propio. Las cartas de
navegación electrónicas [ENC], presentan la información en forma de "capas" o
"layers" que contienen datos de diferentes tipo, por ejemplo boyas, balizas, en-
filaciones, puntos notables, información batimétrica, corrientes, tipo de fondos, .
Un punto central en la cartografía de navegación electrónica, es la referencia-
ción de la información. Para superponer datos de diferentes fuentes, es nece-
sario que estén en un mismo sistema. Debe tenerse en cuenta que los navega-
dores satelitales, principalmente GPS, suelen emplear como sistema de refe-
rencia el WGS-84. Por ello, la OHI a través de la Norma S-57 establece que las
cartas de navegación electrónica deben estar en WGS 84. El desarrollo de car-
tografía náutica electrónica se ve generalmente limitada por la disponibilidad de
cartas con información adecuada.
163
Con el propósito de generar cartografía náutica electrónica de alta calidad los
países desarrollados han realizado un esfuerzo significativo en nuevos releva-
mientos batimétricos, de las líneas de costa y de todos los elementos de ayuda
a la navegación. Dichas tareas implican grandes inversiones de tiempo y dinero
a las que suelen no tener acceso los países menos avanzados.
En Argentina, el SHN es el responsable de la edición y mantenimiento de la
cartografía náutica del país. El SHN ha iniciado un programa de automatización
de procesos de generación de cartas. Parte de este esfuerzo permitió la adqui-
sición de un sistema de producción de cartas de navegación muy difundido a
nivel internacional: CARIS [Computer Assited Resource Information System].
Además se han formado los recursos humanos necesarios para la operación
de este moderno sistema.
Sin embargo, debido a graves limitaciones presupuestarias, este programa
evoluciona lentamente y la producción de cartografía de navegación electrónica
de alta calidad no será posible hasta tanto se realicen nuevos relevamientos
hidrográficos, que se ajusten a las nuevas normas internacionales (OHI-S-44).
En la actualidad, la provisión de cartas raster no cubre la región patagónica
para la que solo se cuenta con cartas convencionales (impresas en papel).
La cartografía de navegación electrónica, representa un desarrollo deseable,
que contribuirá a la seguridad de la navegación, especialmente en los puertos y
sus aproximaciones. Sin embargo, existen una cantidad de condiciones previas
necesarias, de dificultosa implementación, tales como los relevamientos aerofo-
tograméricos e hidrográficos con el apoyo geodésico adecuado, para lo cual el
SHN aun no cuenta con una capacidad razonable de producción.
Este objetivo especifico esta previsto para una segunda etapa del Proyecto
GEF cuando se haya avanzado en el desarrollo de otras tecnologías comple-
mentarias, tales como batimetría por sistema de barrido completo.
Actividades
Actividad a. Determinar los componentes del sistema de cartas electrónicas
que se deberán fortalecer para incorporar las cartas de las zonas críticas del
proyecto.
Tarea a.1 Determinación de los componentes.
Actividad b. Implementar, para las zonas críticas determinadas por el proyecto,
el desarrollo de nuevas cartas electrónicas.
Tareas
b.1 Adquisición del equipo informático necesario.
b.2 Adiestramiento de personal para la realización de las cartas a través de la
contratación de consultores.
b.3 Contratación de consultoría para la realización de las cartas electrónicas de
las zonas críticas.
164
b.4 Publicación de las cartas electrónicas marinas para su utilización por parte
de los buques petroleros y de gran porte.
Indicadores
· Cartas náuticas electrónicas implementadas.
· Porcentaje de buques petroleros que usan cartas electrónicas.
Resultados
Las cartas se han implementado mediante la adquisición de insumos informáti-
cos, y la capacitación del personal, 3 (tres) personas, restando la recepción de
elementos de conectividad y el sistema nuevas licencias del sistema CARIS. A
fines de Octubre se recibió la No Objeción para realizarla adquisición, restando
aún la recepción de dichos elementos.
Personal capacitado previo al proyecto 2 (dos)
Personal capacitado después del proyecto 3 (tres) Total 5
Puestos de trabajo previos al proyecto 2 (dos)
Puestos de trabajo después del proyecto 5 (cinco).
Personal dedicado a la actividad 5 (cinco) personas, todos capacitadosen
CARIS. El proyecto generó una superación de la capacidad operativa del
167%, al incorporara tres nuevos operadores capacitados sobre dos existentes.
Se adquirió Hardware (CP 207/07), y Software para Cartografía Electrónica
(Act. 1.2.B-31) por Compra directa a CARIS UNIVERSAL SYSTEMS,
Instituciones involucradas
· SHN
2. Componente de Conservación de la Diversidad Biológica
Antecedentes
El Mar Argentino ha sido definido como una eco- región oceánica y dividido en
dos subregiones: la "Litoral o Costera" y la "Oceánica Atlántica o Plataforma
Exterior".
La zona costera patagónica, definida al sur del Río Colorado, comprende una
franja de costa que conforma un ecosistema muy influenciado por el mar, la
actividad biológica y la dinámica sedimentaria, con una alta diversidad en tér-
minos biológicos y ambientales. Alberga condiciones favorables para el asen-
165
tamiento reproductivo de la mayor parte de aves y mamíferos marinos dela Ar-
gentina.
La subregión Oceánica Atlántica comprende la plataforma continental y se ex-
tiende hasta los 380 km desde las líneas de base y su pendiente es de 60 me-
tros en 200 km. Las corrientes del Brasil y de las Malvinas limitan el ecosistema
de la plataforma continental en la cuenca oceánica del Atlántico sur. Este eco-
sistema está caracterizado por una alta productividad biológica constituyendo la
zona de cría, alimentación y reproducción de numerosas especies.
Estas dos subregiones conforman ecosistemas con una serie de características
muy importantes, entre las que se destacan: las colonias de aves y mamíferos
marinos, las áreas de cría de cetáceos (ballenas y delfines), los sitios de rele-
vancia internacional para el descanso y alimentación de especies migratorias,
importantes áreas de concentración reproductiva de peces y crustáceos y pra-
deras de algas y bancos submareales de moluscos.
La elevada productividad costero - marina determina que la plataforma conti-
nental argentina, ubicada entre las más grandes del mundo (más de un millón
de km2), sea una zona de gran relevancia para la conservación y para las eco-
nomías regionales y locales.
El desarrollo de las actividades antrópicas en forma inadecuada han ocasiona-
do y pueden ocasionar, tanto a nivel local como regional, serios inconvenientes
para la conservación de la Diversidad Biológica.
Entre las principales amenazas se pueden mencionar:
· La contaminación por hidrocarburos, efluentes urbanos e industriales,
residuos sólidos, metales pesados y organoclorados.
· La sobreexplotación pesquera, capturas incidentales, generación de
descartes, competencia por recursos entre pesquerías y vertebrados su-
periores, entre las más importantes.
· El deterioro de ambientes críticos: alteración de costas y efectos de la
pesca por utilización de artes de arrastre de fondo.
· La sobreexplotación de algas y/o guano.
· La inadecuada actividad turística y recreativa.
· La introducción de especies exóticas en forma accidental o intencional
· La escasa valoración de los ambientes costero-marinos por parte de la
comunidad, considerándolos como una fuente inagotable de recursos.
· El cambio climático global e incremento de radiación ultravioleta.
166
La información específica sobre Diversidad Biológica marina es todavía muy
incompleta. Como resultado de esto, existe un conocimiento limitado de la es-
tructura y de las funciones de los ecosistemas, lo cual limita la capacidad para
implementar una gestión apropiada para la conservación y el uso de los ele-
mentos vivos y no vivos.
Una de las metas más importantes es generar los mecanismos necesarios para
que las instituciones científicas orienten la investigación marina hacia la vincu-
lación apropiada de los procesos ecológicos y oceanográficos, diseñando un
sistema de monitoreo integral que suministre información valiosa, con un acce-
so rápido e integrado a las fuentes de información disponibles que resulte
esencial como soporte de los procesos de toma de decisiones para el manejo y
gestión de los recursos naturales y ambientales.
En resumen, el conocimiento de los elementos de la diversidad biológica de la
zona costero marina patagónica, de la condición y dinámica poblacional de
las especies, de las relaciones entre ellas, de los procesos que los mantienen y
de su interacción con actividades antrópicas resulta fundamental a la hora de
elaborar estrategias para su manejo sustentable.
Objetivos generales
Los objetivos generales planteados para este Componente fueron los siguientes:
· Ampliar los procesos de obtención de datos de la plataforma continental
· Promover la preservación de la diversidad biológica marina en la pata-
gónica
· Promover la participación regional en la investigación aplicada y la inno-
vación tecnológica para profundizar el conocimiento sobre la prevención
de la contaminación, la gestión de la Diversidad Biológica marina y coste-
ra y el uso sustentable de los recursos marinos en la región patagónica.
Los objetivos generales dieron origen a los tres Subcomponentes siguientes:
2.1 Subcomponente Sistema de Obtención de Datos de la Plataforma Con-
tinental Patagónica
Introducción y antecedentes
Existen ciclos naturales en la circulación oceánica que afectan marcadamente
la productividad primaria del mar y en consecuencia toda la cadena trófica. La
obtención de información y el monitoreo sostenido de las condiciones marinas
tienen una importancia central en la gestión sustentable de la Diversidad Bioló-
gica.
Los antecedentes de medición de parámetros ambientales en la plataforma
continental patagónica por períodos prolongados son escasos. Las series con-
tinuas de tiempo de corrientes y temperatura más largas en aguas abiertas son
de 10 meses de duración y datan de 1991 y 1992. Debido a las escalas de va-
riación espacio-temporales del océano, series de esta duración sólo son útiles
167
parcialmente para describir el estado básico o promedio. Fluctuaciones natura-
les de escalas temporales mayores al año pueden producir un impacto signifi-
cativo en el ambiente y en la Diversidad Biológica.
En zonas costeras existen mediciones de marea de larga duración y algunas
estaciones mareológicas. También existen observaciones puntuales de olas,
corrientes y mareas, normalmente asociadas al diseño y construcción de obras
de infraestructura portuaria. En los últimos años se ha notado una merma en la
cantidad y calidad de los datos.
Las estaciones mareológicas y meteorológicas costeras son el único sistema
de monitoreo ambiental continuo y automático en la región patagónica. Las es-
taciones mareológicas registran datos de mareas a fin de ajustar los algoritmos
de predicción de mareas y son operadas por el Servicio de Hidrografía Naval
de la Armada (SHN).
La determinación precisa de la concentración de compuestos químicos en
muestras marinas y costeras es un elemento fundamental para la correcta eva-
luación del ambiente. Hasta el momento, los laboratorios químicos que operan
en el país basan su producción de datos en esfuerzos individuales que no han
sido cotejados entre sí, ya sea desde el punto de vista del dato propiamente
dicho, como del método de análisis utilizado.
Objetivo general
· Obtener información ambiental de la plataforma continental a través del
control sistemático de parámetros físicos y químicos.
Objetivos específicos
Con el objeto de dar cumplimiento a los objetivos generales se establecieron
los siguientes objetivos específicos:
A. Implementar un modelo matemático para predecir las corrientes marinas
oceánicas y costeras.
B. Obtener información por medio de una boya oceanográfica costera y otra
oceánica.
C. Obtener información por estaciones oceanográficas convencionales desde
buque.
D. Obtener información mediante sensores remotos satelitales
E. Elaborar el Atlas de sensibilidad ambiental del mar y de las costas
F. Estandarizar la información intercalibrando laboratorios químicos
2.1. A Implementación de un modelo matemático para predecir las co-
rrientes marinas oceánicas y costeras
Consideraciones generales
168
Es necesario formular e implementar un modelo matemático hidrodinámico ge-
neral de la región patagónica, con el fin de predecir las corrientes marinas
oceánicas y mareológicas, realizar modelos de circulación superficial en las
principales zonas de interés del litoral patagónico y alimentar un modelo de se-
guimiento de derrames de hidrocarburos.
Este modelo simula la propagación de la onda de marea, que avanza de sur a
norte a lo largo de la costa, la circulación general producida por las corrientes
oceánicas en la plataforma continental y el efecto del viento. Proveerá las con-
diciones de contorno para modelos locales tales como los cargaderos de petró-
leo, zonas donde operan plataformas de perforación o producción de petróleo y
derrotas tradicionales de los buques petroleros.
Los modelos locales deberán ser calibrados con mediciones in-situ de corrien-
tes, mareas y vientos. Estas mediciones deberán abarcar un período lunar de
un mes completo en cada sitio y podrán ser realizadas en forma económica con
la participación de los institutos existentes.
En áreas abiertas pero de gran tránsito de buques pueden estudiarse las co-
rrientes mediante boyas de deriva que permiten conocer con más detalle la di-
námica de la masa de agua en esa zona.
Actividades
Actividad a. Recopilar la información de base.
Tarea a.1 Búsqueda, procesamiento y digitalización de la información existente
en las instituciones participantes y proponer zonas de interés para incorporar
información de detalle necesaria para alimentar los modelos hidrodinámicos.
Actividad b. Adquirir los datos por medio del instrumental específico.
Tareas
b.1 Adquisición de los mareógrafos, correntómetros y estaciones meteorológi-
cas.
b.2 Efectuar las mediciones de mareas, corrientes y meteorológicas durante un
mínimo de 30 días en cada uno de los lugares que requieran modelos de detalle.
Actividad c. Adquirir un programa de circulación hidrodinámica, desarrollar el
modelo y capacitar personal.
Tareas
c.1 Adquisición del programa de circulación hidrodinámica.
c.2 Contratación de un especialista para optimizar el desarrollo del modelo.
c.3 Capacitación del personal encargado de correr el modelo.
169
c.4 Operación del programa para la obtención de los modelos hidrodinámicos
regional y locales.
c.5 Incorporación de los datos de salida de los modelos regionales y locales al
sistema de predicción de derrame (Subcomponente 1.1.D).
Indicadores
· Mediciones de marea y corrientes efectuadas.
· Modelos hidrodinámicos desarrollados.
· Cursos realizados y personal adiestrado sobre uso del programa ad-
quirido.
Resultados
Mediciones de marea y corrientes efectuadas.
Se realizaron en tres zonas determinadas por el Proyecto de las denominadas
Zonas Criticas, además en otras zonas como por ejemplo en Necochea, Rio
Grande, Canal Beagle. Estos modelos no estaban disponibles previo al proyec-
to ya que previamente se desarrollaban mediciones de olas, mediante oligrafos,
sin brindar información tan completa como la de un modelo hidrodinámico.
Modelos hidrodinámicos desarrollados.
En este contexto, se ha adquirido el Software WQmap (modelo de simulación
numérica), equipamiento informático y equipamiento para la medición de las
condiciones meteorológicas de la superficie marina in situ (mareógrafo, corren-
tómetro y CTD). Esta actividad está estrechamente vinculada a las tareas que
realiza la Prefectura Naval Argentina como co- ejecutor del Proyecto, alimen-
tando con datos de corrientes el modelo de trayectoria de hidrocarburos:
OILMAP, que simula su comportamiento, tanto en lo que respecta a su trayec-
toria en superficie, influenciada por corrientes y vientos, como a su evaporación
y a su dilución en columna de agua.
Han sido desarrollados y en pleno funcionamiento en el Servicio deHidrografia
Naval habiéndose realizado ejercicios de modelado en: Canal Beagle, Estre-
cho de Magallanes, Bahia San Sebastián, Golfo San Matias y Puerto Desea-
do. Resta resolver la provista de un sistema de Banda Ancha entre los ope-
rantes del sistema, como asi también, la concreción de un convenio con la PNA
y con el Servicio Meteorológico Nacional a los efectos de brindar validez juridi-
ca a la información por parte de los organismos correspondientes
Se ha capacitado a 4 (cuatro) personas en el uso del programa adquirido, lo
que representa el 100 % del personal dedicado a la materia. Además participó
del curso personal de PNA, luego cuando PNA realizó el curso de adiestra-
miento de Oilmap participó el personal de SHN. Estas capacitaciones tuvieron
170
como objetivo articular y protocolizar las acciones a llevar a cabo por las insti-
tuciones involucradas
Instituciones Involucradas
· Servicio de Hidrografía Naval
2.1. B Obtención de información por medio de boya oceanográfica costera
y oceánica
Consideraciones generales
La experiencia internacional en programas de monitoreo ambiental demuestra
que la obtención de datos en series temporales extensas y continuas son fun-
damentales para disponer de un sistema de información ambiental efectivo.
Estos datos pueden ser obtenidos a través de instrumental específico como
son las boyas oceanográficas y costeras. Por otra parte, para mantener este
sistema funcionando correctamente es necesario disponer de un equipo técnico
dedicado y capacitado bajo la dirección de uno o más especialistas con el fin
de realizar, en forma continua y rutinaria, un control exhaustivo de los datos
obtenidos.
Las boyas oceanográficas oceánicas y costeras tienen la capacidad de medir
parámetros tales como: temperatura del aire y del agua, dirección y velocidad
del viento, humedad relativa, precipitación, presión atmosférica, conductividad,
nutrientes, oxígeno disuelto, fluorometría, dirección y velocidad de la corriente y
olas direccionales. Cuentan con un sistema de teletransmisión de los datos vía
satélite que posibilita la recepción de los datos registrados y almacenados en la
plataforma de observación en un centro de control ubicado en tierra, a interva-
los de 4 horas. Tiene además, un sistema de alerta por pérdida de la ubicación.
Actividades
Actividad a. Proponer a la UEP las áreas geográficas en el Mar Argentino y la
costa para instalar las boyas oceanográfica y costera.
Tarea a.1 Selección de las áreas propuestas por el SHN.
Actividad b. Determinar las especificaciones técnicas para las boyas, incluyen-
do
cantidad
y
tipo
de
sensores,
sistema
de
almacenamiento,
pre-
procesamiento y transmisión de la información.
Tarea b.1 Preparación de las especificaciones técnicas correspondientes.
Actividad c. Adquirir e instalar las boyas
Tareas
c.1 Convocatoria a licitación pública internacional para la adquisición de las
boyas.
171
c.2 Instalación de las boyas oceanográficas oceánica y costera en los sitios
seleccionados y puesta en funcionamiento.
Actividad d. Diseñar el sistema de control y mantenimiento (preventivo y correc-
tivo) de las boyas.
Tarea d.1 Sistema de inspecciones a las boyas, comunicaciones, control y
mantenimiento.
Actividad e. Diseñar el sistema receptor de los datos, incluyendo su procesa-
miento y difusión.
Tarea e.1 Recepción, procesamiento, difusión y almacenamiento de los datos
obtenidos por los sensores de las boyas y su integración al Sistema de Infor-
mación Ambiental.
Actividad f. Implementar un programa de desarrollo de sensores acústicos.
Tarea f.1 Investigación de la tecnología y desarrollo de los sensores y adquisi-
ción de insumos para el desarrollo de sensores acústicos.
Actividad g. Procesar la información obtenida.
Tarea g.1 Adquirir el equipamiento informático para el procesamiento de datos.
Indicadores
· Diseños técnicos de las dos boyas y del sistema de transmisión, alma-
cenamiento y difusión de datos realizados.
· Orden de compra de las dos boyas oceanográfica gestionada.
· 2 Boyas oceanográficas instaladas y funcionando.
· Mantenimiento preventivo realizado.
· Datos difundidos.
· Gestión sustentable de las boyas más allá del Proyecto GEF resuelta.
· Sensores acústicos desarrollados y probados.
Resultados
Se ha realizado el diseño técnico de las dos boyas y del sistema de transmi-
sión, almacenamiento y difusión de datos realizados y se dispuso la orden de
compra de las dos boyas oceanográfica .
De las dos boyas una en este momento ha sido retirada por daños sufridos
como consecuencia de actos de vandalismo. La costera estuvo 6 (seis) meses
172
en San Antonio Oeste brindando servicios, luego fue trasladada a Rio Deseado
el 20/12/2005, en mayo perdió el mástil por el accionar de un buque pesquero,
actualmente espera reparación
La Boya Oceánica en una primera etapa tuvo problemas de energia. Una vez
subsanado el inconveniente, y puesta nuevamente en funciones, luego de 3
semanas fue dañada por una red de pesca. Luego de reparada se repitió el
incidente, dejándola fuera de servicio. Aún faltan los repuestos de los sensores
pero igual fue reinstalada al Sur Este de Mar del Plata altura del paralelo 41º y
57º de latitud sur aproximadamente.
Considerando el equipo de apoyo necesario, y la disponibilidad de tiempo
para la instalación, control, y mantenimiento seria necesario contar con por lo
menos una boya por cada una de las zonas de influencia de las cinco zonas
criticas definidas y se debe coordinar con los relevamientos de la zonda Mul-
tihaz. Los relevamientos de esta forma podrian lograr datos anuales y no so-
lamente estacionalizados.
El mantenimiento preventivo fue realizado. Este es relativo dado que no existia
experiencia en la zona, se han encontrado inconvenientes propios de las latitu-
des y caracteristicas maritimas aún más exigentes que las del Mar del Norte.
Los datos han sido recabados y procesados por el SHN restando resolver la
disponibilidad de los mismos en un sitio web de la SAyDS o bien del Proyecto.
Resta realizar el taller final previsto para el POA 2007/2008 conjuntamente con
el cierre del proyecto.
Instituciones Involucradas
· SHN, centros de investigación, organismos provinciales y SAyDS
2.1. C Obtención de información por estaciones oceanográficas conven-
cionales desde buque Consideraciones generales
El Servicio de Hidrografía Naval ha sido la institución que más ha impulsado la
exploración oceanográfica del mar argentino. Sin embargo, existe un déficit
notable en su conocimiento. La carencia de presupuestos para el desarrollo de
campañas embarcadas en el buque Puerto Deseado han afectado su operativi-
dad con la consecuente falta de datos.
Por otro lado, el INIDEP, institución orientada a la investigación y control de la
pesca comercial, posee tres buques de investigación pesquera: el Dr. Eduardo
Holmberg, el Capitán Oca Balda y el Cánepa. De estos buques, los dos prime-
ros navegan 200 días al año, en campañas orientadas a los recursos pesque-
ros. El Cánepa, que es un buque menor, es empleado para campañas costeras
y navega del orden de los 100 días anuales.
Como consecuencia de un convenio entre instituciones, el SHN puede utilizar
un buque del INIDEP para tareas de su competencia durante 30 días al año,
173
normalmente en oceanografía física y en cumplimiento de convenios interna-
cionales como el WOCE (World Ocean Circulation Experiment).
La experiencia del SHN y de las instituciones involucradas permite prever un
mínimo de campañas semestrales para cubrir unas 100 estaciones oceanográ-
ficas en el Mar Argentino. Las estaciones oceanográficas deberán monitorear
los parámetros normales de la oceanografía física. Adicionalmente se pueden
medir algunos parámetros indicativos de la productividad primaria, como clorofi-
la y cantidad de biomasa e hidrocarburos.
Actividades
Actividad a. Diseñar y planificar las campañas, el uso de buques, instrumental y
personal.
Tarea a.1 Realización de siete talleres para diseñar y planificar las campañas,
la utilización de buques, instrumental y personal.
Actividad b. Muestrear sistemáticamente los parámetros físicos y químicos
desde un buque oceanográfico cubriendo la plataforma continental.
Tareas
b.1 Adquisición de equipamiento para las estaciones oceanográficas tales co-
mo salinómetro, CTD, rosetas.
b.2 Muestreo sistemático de parámetros físicos y químicos en el mar, desde un
buque oceanográfico, semestralmente, durante tres años, sobre una red de 100
estaciones oceanográficas, cubriendo la plataforma continental argentina y el
talud continental, entre los 41º y los 55º de latitud Sur. Seis campañas en total.
Actividad c. Procesar y publicar los datos para uso de la comunidad.
Tarea c.1 Incorporación de los datos obtenidos a un Sistema de Información
Ambiental disponible en Internet.
Indicadores
· Campañas cumplidas, con porcentaje de parámetros analizados.
· Informes de campañas publicados.
· Datos incorporados al Sistema de Información Ambiental (Internet).
Resultados
Se tenian previstas 6 (seis) campañas pero por razones de reasignaciones
operacionales y presupuestarias se cumplieron 3 (tres) con lo cual se han
cumplido los objetivos planteados. Esas reasignaciones dieron origen al sub-
componente 2.4 Fortalecimiento de la Gestión de Pesquerias
174
En la primera campaña con 81 estaciones se analizaron 15 (quince) variables
con cuatrocientos cuarenta y cinco (445) toma de muestras para realizar un mil
quinientos cuarenta y nueve (1549) muestras.
En la segunda campaña con un total de 83 estaciones oceanográficas dispues-
tas sobre 9 secciones transversales a la costa y una sección costera en las
proximidades del Golfo San Matias, se analizaron 15 (quince) variables con
cuatrocientas ochenta y tres (483) toma de muestras para realizar setecientas
noventa y siete (797) muestras.
En la tercera campaña realizaron un total de 57 estaciones oceanográficas dis-
puestas sobre 7 secciones transversales a la costa. Se analizaron 13 variables
con cuatrocientas una (401) toma de muestras para realizar ochocientos dieci-
nueve (819) muestras.
En cada estación se realizó un perfil vertical casi continuo de profundidad (pre-
sión), temperatura y conductividad (CTD). Simultáneamente con los perfiles de
CTD se obtuvieron muestras de agua a niveles seleccionados empleando una
roseta marca General Oceanics de doce botellas Niskin de 5 litros cada una.
Las muestras de agua se emplearon para la determinación a bordo de oxigeno
disuelto y salinidad. Durante toda la navegación se registraron en forma auto-
mática la temperatura y salinidad a 3 m de profundidad, tomándose también
muestras de agua. En navegación se realizó un muestreo continuo y automáti-
co de temperatura, salinidad, presión parcial de CO2 (pCO2) atmosférico y
oceánico en superficie, fluorescencia (como estimador de biomasa fitoplanctó-
nica), humedad relativa, temperatura del aire e irradiancia en el espectro visi-
ble, utilizando un sistema integrado de medición de infrarrojo. También en su-
perficie y en niveles y estaciones seleccionadas se realizaron determinaciones
de concentración total de CO2 (TCO2) alcalinidad y pH mediante un sistema
potenciométrico semiautomático.
La información que se está procesando será cargada primariamente en el por-
tal del SHN, para luego ser migrada o compartida con el portal del Sistema de
Información Ambiental, SIA
A partir del requerimiento formulado en la reunión de Comisión Consultiva de
Marzo/2007, el Proyecto ha contratado un servicio de Banda Ancha para el
SHN, para facilitar la comunicación y poner a disposición de la PNA los datos
obtenidos por el SHN on line. Se espera la incorporación sucesiva en el Presu-
puesto institucional del área beneficiaria una vez finalizado el Proyecto
Instituciones Involucradas
· SHN, CENPAT, SAyDS, INIDEP, institutos, universidades y Estados
provinciales.
175
2.1 D Obtención de información mediante sensores remotos satelitales
Consideraciones generales
Desde hace más de 25 años se emplea información de sensores remotos sate-
litales para estudios oceanográficos. Una variedad de sensores satelitales, ta-
les como LANDSAT, Seawif, Radarsat, Spot, entre otros, brindan información,
que convenientemente procesada e interpretada, es muy útil para las metas del
presente Proyecto.
La obtención de imágenes del Mar Argentino en forma periódica, en especial
las zonas de mayor valor ambiental, permitiría contrastar la información con la
obtenida por medio de las boyas o por las campañas de monitoreo desde bu-
ques oceanográficos. Dichas imágenes podrían ser obtenidas mediante un
convenio con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), sin
intervención de agencias extranjeras.
Actividad a. Generar un convenio con la CONAE a fin de obtener las imágenes
satelitales.
Tarea a.1 Firma del convenio con la CONAE para la adquisición de las imágenes.
Actividad b. Capacitar a procesadores e intérpretes de imágenes.
Tarea b.1 Contratación de consultores para la capacitación de procesadores e
intérpretes de imágenes.
Actividad c. Obtener y analizar información a través de la interpretación de
imágenes para las zonas costeras patagónicas.
Tareas
c.1 Adquisición del equipo informático de procesamiento de imágenes (restitu-
ción, georeferenciación).
c.2 Interpretación y análisis de las imágenes satelitales.
c.3 Difusión de la información obtenida a todas las instituciones involucradas en
la temática.
c.4
Incorporación de la información obtenida al Sistema de Información Am-
biental (Internet).
Indicadores
· Convenio firmado con la CONAE
· Cantidad de personal adiestrado en procesamiento e interpretación de
imágenes.
· Porcentaje de imágenes interpretadas e incorporadas al SIA.
176
Resultados
El Convenio con la CONAE fue firmado el 27 de Enero de 2004 por un periodo
de 4 años, prorrogables por 2 periodos en forma automática
Se han capacitado 30 personas de los Gobiernos Provinciales como asi tam-
bién de instituciones involucradas.
El SHN continua con la capacitación para el manejo de software e interpreta-
ción de Datos satelitales. El objetivo principal de la capacitación es transmitir
los procedimientos para el manejo de los productos derivados del procesamien-
to de imágenes satelitales, y las herramientas necesarias para realizar dicha
tarea. El consultor capacitador desarrolla el curso hasta diciembre de 2007 y
los agentes capacitados son 5 profesionales pertenecientes al SHN
Instituciones involucradas
· SHN, CONAE y CENPAT.
2.1. E Atlas de sensibilidad ambiental del mar y de las costas
Introducción y antecedentes
La región patagónica marina es un ambiente único y frágil. Las actividades an-
trópicas que se desarrollan en ella (navegación, turismo, pesca, urbanización)
ocasionan interferencias que pueden generar importantes impactos sobre los
diferentes componentes del ambiente costero - marino.
El Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) inició un proyecto, con la
colaboración del INIDEP y del SHN, para confeccionar un atlas de sensibilidad
ambiental completo, el cual debía abarcar todo el margen continental argentino,
o sea desde la costa hasta el talud continental. Se recopiló la información exis-
tente, pero las cartas finales, que debían ser impresas en papel, nunca pudie-
ron ser editadas debido a que ni el IAPG ni los organismos oficiales dispusieron
de los fondos necesarios.
Un antecedente importante constituye la confección, por parte de la empresa
petrolera TOTAL AUSTRAL, operadora de áreas offshore en el mar al Nordeste
de Tierra del Fuego, de cartas de sensibilidad ambiental. Las cartas abarcan el
área costera desde Cabo Espíritu Santo hasta proximidades de Río Grande.
Estas cartas fueron confeccionadas usando computadoras PC comunes, con
un SIG (sistema de información geográfica), sobre la base de digitalizaciones
de las cartas náuticas de la zona.
La realización del Atlas de Sensibilidad Ambiental en un soporte SIG, permitirá
determinar áreas sensibles ante las posibles perturbaciones antrópicas y pre-
sentar los resultados a la comunidad de forma tal que puedan ser rápidamente
asimilados para la toma de decisiones.
177
Los gobiernos provinciales deberían participar decididamente en las áreas cos-
teras de su jurisdicción brindando la información que posean.
El proyecto del Atlas es factible de hacer en un plazo definido por un equipo de
profesionales que recopile la información, la evalúe y la vuelque en un sistema
de información geográfica soportado por un sistema de computación de uso
común. Las cartas bases podrán ser las del Servicio de Hidrografía Naval,
transformadas a formato digital mediante vectorización.
Debe asegurarse tener los recursos futuros para su actualización periódica, a
medida que aumente el conocimiento sobre la Diversidad Biológica marina.
El Atlas de Sensibilidad Ambiental presenta diversos usos, los que pueden re-
sumirse en los siguientes:
· Sistema de transporte de hidrocarburos para actuar en caso de incidente
de contaminación.
· Sistema científico para incorporar y actualizar todos los datos recopila-
dos por el sector de ciencia y tecnología
· Sistema educativo para difundir el conocimiento de las especies que
habitan el Mar Argentino, como así también el sistema económico (pes-
ca, transporte marítimo, petróleo, puertos y turismo) que interactúan en
dicha área.
Uno de los objetivos del Atlas de sensibilidad es el mapeo de toda la costa ar-
gentina. Si fuera posible, dentro de los costos reales del proyecto, podría in-
cluirse además el mapeo de la costa de la provincia de Buenos Aires.
Actividades
Actividad
a. Realizar el Atlas de Sensibilidad Ambiental.
Tarea
a.1 Contratación de consultores especializados en biología marina y oceano-
grafía.
a.2 Recopilación y procesamiento de la información biológica y oceanográfica
existente del Mar Argentino.
a.3 Digitalización de las cartas náuticas del litoral patagónico y generar la car-
tografía digital.
a.4 Incorporar la información de la base de datos georeferenciada biológica y
oceanográfica a la cartografía digital.
178
a.5 Desarrollar una base de datos georeferenciada con la información de los
recursos naturales y con los datos oceanográficos que permita ser incorporada
a las cartas náuticas digitales.
a.6 Incorporar el Atlas de Sensibilidad Ambiental al Sistema de Información
Ambiental.
a.7 Compra de un software para recopilar la información existente.
Indicadores
· Cantidad de información compilada.
· Porcentaje de áreas relevadas.
· Información incorporada a la base de datos georeferenciada.
· Cantidad de cartas náuticas digitalizadas.
· Porcentaje de zonas de la costa patagónica cubierta por las cartas náu-
ticas digitalizadas.
· Porcentaje de información de la base de datos incorporada a las cartas
digitales.
· Porcentaje de zona costera patagónica estudiada.
· Procedimiento para la actualización del atlas, implementado. Determina-
ción de plazos, por ejemplo bianualmente, para incorporar la nueva in-
formación generada por las instituciones que realizan monitoreos e in-
vestigación ambiental.
· Atlas de Sensibilidad Ambiental incorporado al Sistema de Información
Ambiental.
Resultados
· Se han alcanzado la casi totalidad de los resultados esperados con in-
formación biológica y oceanográfica de las costas y del mar argentino
recopilada y procesada.
· El Atlas de sensibilidad ambiental se encuentra en fase final de ajuste,
en un soporte informático SIG.
· Su implementación permite identificar áreas de sensibilidad de la costa
patagónica a derrames de hidrocarburos
Instituciones Involucradas
179
· SHN, INIDEP, IADO, CENPAT, CADIC, IBMPAS.
· Organismos provinciales
· FPN, FVSA y otras ONG's.
· Empresas privadas
2.1. F Estandarización de la información (intercalibración de laboratorios
químicos)
Consideraciones generales
Actualmente la intercalibración entre laboratorios es de uso habitual a escala
regional y mundial. Estos ejercicios se utilizan como una herramienta para eva-
luar la calidad de los datos ambientales, y son realizados rutinariamente por
organismos intergubernamentales como el Laboratorio de Medio Ambiente Ma-
rino de la Agencia Internacional de Energía Atómica (MEL), la Comisión Ocea-
nográfica Internacional y organismos gubernamentales tal como el Nacional
Institute of Standards and Technology (NIST) dependiente del Departamento
de Comercio de los EEUU. Además de organizar los ejercicios de intercalibra-
ción, varios de estos organismos suministran material de referencia, esencial
para el control interno del laboratorio.
En Argentina existen varios laboratorios que participan en ejercicios de interca-
libración respondiendo a los más altos estándares internacionales de calidad.
Entre otros, el Centro Nacional Patagónico y el Servicio de Hidrografía Naval
han participado conjuntamente en ejercicios de intercalibración de pesticidas, y
el laboratorio de química de este último participa rutinariamente en ejercicios
del MEL y del NIST.
Por razones presupuestarias, los laboratorios dependientes de organismos es-
tatales han encontrado, en general, serias dificultades para participar rutinaria-
mente en intercalibraciones a través de los sistemas de referencia internaciona-
les. Esta situación es grave dado que impide verificar los protocolos, las meto-
dologías y la calidad de los análisis.
Deben considerarse los análisis de contaminantes de mayor importancia en el
ambiente marino y estuarino en agua, en tejidos de organismos bioacumulado-
res y en sedimentos. Los parámetros a evaluar fueron: metales (Plomo, Cad-
mio, Cobre, Hierro, Cinc, Mercurio, Cromo), hidrocarburos, pesticidas, herbici-
das, PCBs y nutrientes (Nitratos, Nitritos, Fosfatos, Silicatos).
Actividades
Actividad a. Determinar cuáles son los laboratorios que tienen capacidad ope-
rativa y de análisis, con legítimos intereses en programas de monitoreo de
aguas marinas patagónicas.
180
Tarea a.1 Realización de un taller para determinar las capacidades operativas y
de análisis de los laboratorios interesados.
Actividad b. Estandarizar los procedimientos físicos, químicos y biológicos.
Tareas
b.1 Estandarización de los procedimientos.
b.2 Contratación de un consultor para asesorar sobre la adopción de procedi-
mientos estándar.
Actividad c. Elaborar y poner en marcha un programa de control y seguimiento
de la calidad para todos los parámetros de interés para el Proyecto GEF para la
totalidad de los laboratorios participantes durante la ejecución del proyecto.
Tarea
c.1 Puesta en marcha e implementación del programa de control y seguimiento
de la calidad para todos los parámetros de interés de proyecto.
Indicadores
· Cantidad de laboratorios que participan del programa de intercalibración.
· Porcentaje de laboratorios que logran estándares de calidad de nivel in-
ternacional.
· Sustentabilidad del programa de intercalibración a posteriori del Proyec-
to GEF.
Resultados
Los laboratorios identificados para participar del proyecto, en el primer ejerci-
cio de intercalibración fueron 12 (doce), y realizaron 50 (cincuenta) análisis
de diferentes hidrocarburos alifáticos y aromáticos, plaguicidas y clorados,
bifenilos policlorados, y metales pesados.
En un segundo ejercicio de intercalibración participaron 9 (nueve) laboratorios
realizando un total de 59 (cincuenta y nueve) muestras
La evaluación de exactitud de los resultados reportados por los laboratorios se
realizó en base a los Z-scores, mientras que la precisión de los resultados por
los P-scores descriptos por la IUPAC (Unión Internacional de Quimica Pura y
Aplicada. Estos indices han sido utilizados por el evaluador para comparar el
desempeño de los laboratorios
para ayudar a la auto- evaluación de cada uno
de los participantes del ejercicio.
Al no existir antecedentes en la Argentina de ejercicios de intercalibración, para
dicho ejercicio, el consultor responsable menciona que se adoptaron los criterios
181
minimos de exactitud y precisión establecidos para el proyecto QUASIMEME,
que tienen como objetivo principal asegurar la calidad de la información de moni-
toreo del ambiente marino en Europa. Siendo el mencionado proyecto uno de los
programas de control de calidad de datos más completos en la última década.
La evaluación critica por parte de cada laboratorio deberia ser el paso inicial para
corregir deficiencias en la calidad de los resultados reportados. La exactitud de
los datos cobra relevancia particular según la aplicación de los mismos sea para
detectar una zona con contaminación o bien para realizar un seguimiento de lar-
go plazo de un contaminante en particular.
Se concluye en la necesidad de establecer programas de control de calidad inte-
grado en la metodologia de cada laboratorio con el fin de asegurar la calidad de
los datos producidos. Destacandose que los ejercicios de intercalibración sirven
como indicadores ocacionales de la calidad de los resultados y representan solo
un aspecto del control de la exactitud y precisión del método.
Por distintos motivos no todos los laboratorios pudieron cumplir con las metas
comprometidas aunque la participación se mantuvo en un nivel aceptable (60%)
y similar a la respuesta obtenida durante comparable etapa del primer ejercicio
de intercalibración (68%).
Instituciones Involucradas
· SHN, CENPAT y laboratorios a determinar.
2.2 Subcomponente de Preservación de la Diversidad Biológica Marina
Los objetivos de este subcomponente fueron:
· Promover la conservación de ecosistemas marinos con alto valor bioló-
gico y a la gestión adecuada de los mismos.
· Contribuir a la reducción de la mortalidad incidental de aves y mamíferos
marinos.
2.2. A Protección de áreas marinas con alto valor en diversidad biológica
Introducción y antecedentes
En la actualidad existen más de treinta áreas protegidas marinas y costeras en
la Patagonia (Yorio et al. 1998b). Los objetivos, a nivel global, de las áreas pro-
tegidas son conservar la diversidad biológica, mantener procesos ecológicos y
asegurar el uso sustentable de los recursos. Del análisis de la situación de las
actuales áreas protegidas del litoral surgen algunos puntos que permiten eva-
luar la efectividad en el sistema de protección e identificar los principales pro-
blemas:
182
· las actuales áreas protegidas costeras abarcan mayormente ambientes
terrestres, destacándose
· la carencia de áreas protegidas marinas.
· las áreas protegidas costeras cubren una proporción relativamente baja
de la superficie del litoral argentino. Además la superficie de muchas
áreas protegidas es demasiado pequeña.
· las áreas protegidas costeras se encuentran distribuidas a lo largo de
toda la costa, formando parte de la mayoría de las unidades biogeográfi-
cas. Sin embargo, dada la poca superficie destinada a las reservas cos-
teras y la carencia de áreas protegidas marinas, es altamente probable
que el actual sistema no sea suficiente para lograr la protección efectiva
de la diversidad biológica marina y costera. Generalmente, no se han te-
nido en cuenta criterios relevantes al momento de decidir la protección
legal de sectores de costa, tales como representatividad biogeográfica,
ambiental o taxonómica, riqueza y diversidad, importancia funcional de
procesos costeros, fragilidad de los ecosistemas y presencia de ende-
mismos y/o especies raras.
· falta un enfoque ecosistémico en la creación de áreas protegidas coste-
ras. Muchos de los factores que pueden amenazar la conservación de
los recursos de interés pueden actuar fuera de los límites de las áreas
protegidas y, en algunos casos, a distancias considerables.
· falta un enfoque regional e internacional en el sistema de áreas protegi-
das costeras. Muchas de las especies que se encuentran protegidas
cumplen parte de su ciclo anual fuera del ámbito de las reservas, des-
plazándose a lo largo de las jurisdicciones de diferentes provincias o, in-
cluso, traspasando límites internacionales.
· existe una desigualdad en el grado de protección de especies relevan-
tes. Para la mayoría de las especies de aves y mamíferos coloniales so-
bre las cuales se posee muy buena información poblacional no existe un
análisis exhaustivo sobre su grado de protección. Por otro lado, se des-
taca la falta de información en términos de distribución y abundancia de
otros grupos representativos del litoral, o la falta de análisis en los casos
que dicha información exista. Sin embargo, dada la escasa superficie
protegida de las aguas costeras, es evidente que muchas especies de
vegetación, invertebrados y vertebrados marinos se encuentran aún sub-
protegidas.
· en muchos casos las medidas de protección y control en las reservas no
se encuentran debidamente implementadas. Algunas reservas carecen
de personal, infraestructura, equipamiento y planes de manejo o no se
encuentran actualizados.
Zonas prioritarias para la conservación de la Diversidad Biológica costero marina.
183
Varios sectores del litoral Atlántico de gran relevancia ambiental carecen de
protección legal como área protegida costera. Tal como se detallaba anterior-
mente, la poca superficie destinada a las reservas costeras y la carencia de
áreas protegidas marinas siguiere que el actual sistema no sea suficiente para
lograr la protección efectiva de la diversidad biológica marina y costera.
Algunas de estas zonas, caracterizadas por una relativa alta diversidad biológi-
ca o alta productividad, se hallan también sujetas a actividades de desarrollo. A
continuación se presentaun listado de zonas prioritarias en base a información
suministrada en FPN (1996), Blanco y Canevari (1998), Yorio (1998) y M. L.
Piriz (1998). Los sitios o zonas listadas se caracterizan por ser áreas de des-
ove, crianza y retención de juveniles de peces e invertebrados, sectores con
bancos importantes de macroalgas, sitios de reproducción de aves y mamíferos
marinos, y sitiosde descanso o alimentación de aves migratorias.
A continuación, se describen las zonas prioritarias para la conservación, esta-
blecidas por los Estados provinciales patagónicos a través del COFEMA (Con-
sejo Federal de Medio Ambiente) y la autoridad ambiental nacional, sin embar-
go, cabe aclarar que el listado incluye solamente aquellas zonas que todavía
no están incluidas en alguna área protegida:
Chubut
Complejo Insular Norte del Golfo San Jorge y mar jurisdiccional provincial. ( ya
incorporado al sistema nacional de áreas protegidas)
Punta Lobería, Islote Cumbre y aguas marinas adyacentes.
Isla Escondida y zonas marinas adyacentes (Zona de importancia de cría de la
merluza).
Río Negro
Desembocadura del Río Negro y aguas adyacentes.
Santa Cruz
Punta Buque (Incluye la Punta, islas, islotes y aguas marinas adyacentes).
Ría Santa Cruz (Comprende el área localizada entre los 50° S y 50° 23´S, don-
de se incluyen la
Ría Santa Cruz, Punta Entrada y aguas marinas adyacentes).
Monte León (Incluye desde Pico Quebrado y aguas marinas adyacentes. ( ya
incorporado al sistema nacional de áreas protegidas)
Estuario del Río Gallegos (Sector que comprende las desembocaduras de los
ríos Gallegos y Chico en el Océano Atlántico y las aguas marinas adyacentes).
Bahía San Julián Península El Rincón (Si bien ambos sectores se encuentran
actualmente protegidos bajo diferentes categorías - Reserva Provincial en el
184
caso de Península el Rincón y Área de Uso Limitado Bajo Protección Especial,
Disp. Prov. N° 015, C.A.P., en el caso de la Bahía - es conveniente que se
constituya una única área protegida que unifique toda la zona).
Tierra del Fuego
Canal Beagle Oeste (54° 52´S, desde 68° 05´W a 68° 28´W)
La gran conexión entre la franja terrestre costera y el mar hacen necesaria la
creación de áreas protegidas con un manejo integrado de los ambientes terres-
tres y marinos. La creación de áreas protegidas marinas y la incorporación de
sectores de mar a la mayoría de las actuales reservas surge como una necesi-
dad urgente para lograr una protección efectiva para muchas especies exclusi-
vamente marinas o que dependen en gran medida del mar en alguna parte de
su ciclo anual.
Las áreas protegidas marinas constituyen una herramienta de gran relevancia
para lograr la conservación a largo plazo. Sin embargo, debido a las caracterís-
ticas de los ambientes marinos, es necesario complementar dicha herramienta
con el manejo integrado de las áreas adyacentes.
La conservación y el manejo de los ambientes marinos de la Argentina presen-
ta una serie de desafíos debido a la falta de información, alta diversidad, com-
plejidad de los procesos marino- costeros y problemas de escala. Son necesa-
rias acciones que tiendan a ordenar y sintetizar la información existente, como
una herramienta para el establecimiento de zonas marinas prioritarias para la
conservación de la Diversidad Biológica, tomando en cuenta no sólo las carac-
terísticas del ecosistema natural sino su interrelación con los aspectos socioe-
conómicos locales y regionales.
Objetivos específicos
· Contribuir a la protección de áreas marinas con alto valor para la diversi-
dad biológica y áreas protegidas marinas y costeras de patagonia.
Actividad
a. Detectar y priorizar zonas principalmente marinas que requieran ser conser-
vadas y sugerir medidas de manejo para su implementación, teniendo en cuen-
ta todas las variables ambientales (diversidad biológica, actividades producti-
vas, aspectos socioculturales, .).
Tareas
a.1 Realización de talleres con referentes y especialistas en biodiversidad, as-
pectos productivos y sociales y oceanografía física y química para la prepara-
ción del diagnóstico de situación de los recursos en el mar argentino.
a.2. Contratación de un consultor internacional y consultores nacionales para la
elaboración de un documento donde se identifiquen las zonas marinas y/o ma-
185
rino-costeras que requieran ser conservadas, justificando su priorización y sugi-
riendo medidas de manejo para su implementación.
Actividad b. Capacitar al personal responsable del manejo sobre gestión de las
áreas protegidas.
Tarea b.1 Realización de cursos de capacitación para el manejo de áreas pro-
tegidas.
Indicadores
· Personal responsable del manejo de las áreas protegidas provinciales
capacitado.
· Documento síntesis que refleje la información de base acerca de las di-
ferentes variables medioambientales involucradas en la conservación
marina.
· Talleres y/o reuniones de trabajo con especialistas o referentes en las
temáticas involucradas y los documentos resultantes realizados.
· Listado priorizado de zonas marinas y costeras para la conservación de
la diversidad biológica, con la debida justificación y sugerencias de ma-
nejo.
Resultados
Talleres de "Evaluación de la efectividad del manejo de las áreas protegidas
Marino Costeras de la Argentina". Participaron 14 (catorce) Representantes
Provinciales Patagónicos, 2 (dos) de la Provincia de Buenos Aires 3 (tres)
Representantes de Parques Nacionales, 1 (uno) de la SAyDS, y 9 (nueve) de
otras organizaciones (FPN, FVS, FREPLATA, Aves Argentinas). Trabajo con-
junto de GEF ARG02018, FPN, y FVS.
"Capacitación teórica-práctica en la elaboración de una planificación y gestión
sustentable de las actividades turisticas desarrolladas en los ambientes mari-
no-costeros de las áreas protegidas y zonas prioritarias para la conserva-
ción" Provincia de Chubut, 20 (veinte) participantes. Además el capacitador
del Curso, impartió charlas abiertas, dirigidas al sector privado de la región a
la cual asistieron 137 (ciento treinta y siete) participantes.
Se capacitaron 11 (once) Integrantes del Organismo Provincial de Turismo
(OPT), de la Provincia de Chubut, y 1 (uno) del INTA en la evaluación de los
impactos ocasionados por las actividades turisticas desarrolladas en los am-
bientes marino - costeros de las áreas protegidas y zonas prioritarias para la
conservación.
La superficie continental de las APs marino-costeras representa el 55,13% y la
porción marina el 44,87% del total de las áreas existentes, esto surge del cálcu-
lo de superficie sobre 35 APs del litoral atlántico argentino tanto de jurisdicción
186
nacional como provincial (se excluyen las AP municipales, privadas y las re-
cientemente creadas que no poseen el dato de superficie).
La superficie total con algün grado de protección de los ecosistemas marinos y
costeros representa alrededor del 0,79% de la superficie total de estos ambien-
tes en la Argentina, es decir 792.708 has aproximadamente. Esta superficie
puede verse incrementada si se consideran las áreas de veda pesquera que, a
pesar de no haber sido concebidas como APs, cumplen funciones similares en
cuanto a la protección estricta de especies y manejo sustentable de algunos
recursos bajo explotación.
De las 44 APs existentes, los 2 parques nacionales están creados por Ley Na-
cional, Isla de los Estados (Tierra del Fuego) está creada por Constitución Pro-
vincial y de las restantes APs provinciales 24 están creadas por ley, 8 por de-
creto, 1 por resolución y 3 por disposición. En el contexto municipal 4 APs es-
tán creadas por ordenanza. Existe 1 AP privada manejada por una ONG.
La situación de las APMC de la Argentina corresponde a: 2 % con plan de ma-
nejo desactualizado, 2% Con plan Operativo Anual, 7% con lineamientos gene-
rales de manejo, 14% con planes de manejo, 36% en proceso de planificación,
39% sin plan de manejo, POA, ni lineamientos de manejo, ni en proceso de
planificación.
De las evaluaciones realizadas surge que el 19,4 % de las APM-C considera-
das poseen un manejo medianamente satisfactorio, el 52,8 % un manejo poco
satisfactorio y el 27,8 % un manejo insatisfactorio. Esto implica que el 80,6 %
de las APM-C no poseen o tienen escasos recursos para satisfacer el manejo
básico, representando esta situación un serio riesgo para su permanencia y
viabilidad a largo plazo.
Se realizó además el Taller Regional sobre Humedales Patagónicos entre el 2
y 3 de Julio de 2007, conjuntamente con el Grupo de Trabajo de Recursos
Acuáticos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (POA 2007/08
Act. 2.2.A 55 TALL 714/07), al que asistieron 47 profesionales entre los parti-
cipantes nacionales y extranjeros. El resultado del evento quedó plasmado en
un documento que incluye el estado de situación de los Humedales en la Re-
gión
Instituciones involucradas
· SAyDS y Administraciones provinciales (Autoridades de Aplicación)
· Fundación Patagonia Natural
· ONG's ambientalistas
· Centros de investigación regionales (CENPAT-CADIC-IBMP)
· Universidades Nacionales
187
· Organismos Internacionales vinculados al manejo de los recursos marinos
2.2. B Reducción de la mortalidad incidental de reptiles, aves y mamíferos
marinos
Introducción y antecedentes
La mortalidad incidental es aquella producida por las pesquerías sobre orga-
nismos capturados pero no comercializados o utilizados para consumo perso-
nal, incluyendo los descartes por razones económicas o regulatorias. Los orga-
nismos capturados incluyen a todas las especies de peces, moluscos, crustá-
ceos y otras formas marinas animales o vegetales incluyendo aves, mamíferos
marinos y tortugas.
La pesca de altura puede tener un impacto sobre la fauna debido a la mortali-
dad por enmallamiento y uso de palangres. Las especies de mamíferos mari-
nos más afectadas son el lobo marino de un pelo (Otaria flavescens), el delfín
oscuro (Lagenorhynchus obscurus) y la tonina overa (Cephalorhynchus com-
mersonii). El lobo marino de un pelo es capturado en artes de pesca de arrastre
en operaciones tanto diurnas como nocturnas, estimándose la captura entre el
1 y 2 % del total poblacional por año en el sur de Chubut. Tanto el delfín oscuro
como la tonina overa son especies que han sido registradas muertas en redes
de arrastre, mayormente durante los arrastres nocturnos.
Si bien la información acerca de mortalidad incidental sobre aves marinas es
escasa, ésta indica que existe captura de al menos cuatro especies en las flo-
tas que operan con artes de arrastre y en
las maniobras de pesca con palangre. La especie más frecuentemente enma-
llada es el pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus), seguida en im-
portancia por la pardela oscura (Puffinus griseus), mientras que el cormorán
imperial (Phalacrocorax atriceps) y albatros ceja negra (Diomedea melanoph-
rys) son sólo capturados ocasionalmente.
Por otro lado, las flotas costeras de Patagonia no tienen aparentemente un im-
pacto significativo sobre los mamíferos y aves marinas. Las operaciones de
arrastre no generan mortalidad importante entre la fauna superior, salvo la cap-
tura esporádica en redes de pesca de lobos marinos de un pelo y de algunas
aves, tales como el pingüino de Magallanes, el cormorán imperial y la pardela
cabeza negra (Puffinus gravis). Los pequeños cetáceos, como la tonina overa,
pueden también ser capturados esporádicamente en redes de pesca artesanal
en algunos sitios de Patagonia. En las pesquerías artesanales con redes de
costa en Tierra del Fuego se ha registrado la captura incidental de tonina ove-
ra, delfín austral (Lagenorhynchus australis), marsopa de anteojo (Australop-
hocaena dioptrica), marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis) y delfín liso (Lis-
sodelphis peronii).
No existe información precisa acerca de la dimensión de esta problemática en
todo el Mar Argentino Patagónico. Ante la elaboración e implementación de un
188
Plan de Acción tendiente a la reducción de la captura incidental de mamíferos y
aves marinas, es necesario conocer la magnitud de la problemática a nivel glo-
bal.
Actividades
Actividad a. Diagnosticar la magnitud y naturaleza de la pesca incidental de
aves, mamíferos marinos y tortugas.
Tarea a.1 Consultoría nacional para la elaboración de un diagnóstico sobre la
pesca incidental.
Actividad b. Evaluar la magnitud y naturaleza de la pesca incidental de aves,
mamíferos marinos y tortugas, proponiendo medidas concretas para disminuirla.
Tareas
b.1 Realización de dos talleres para la discusión del diagnóstico elaborado por
el consultor contratado.
b.2Generación de planes específicos en los casos que se consideren nece-
sarios.
Actividad c. Elaborar un Plan de Acción Estratégico para la mitigación de la
pesca incidental de aves, mamíferos marinos y tortugas.
Tareas
c.1 Consultoría Internacional/Nacional para elaborar el Plan de Acción Estraté-
gico.
c.2 Realización de un taller específico para la discusión del Plan de Acción Es-
tratégico (PAE).
Indicadores:
· Información específica de la pesca incidental (flota pesquera, técnicas,
esfuerzo y zona de pesca).
· Estado de las poblaciones de aves, mamíferos marinos y tortugas en el
Mar Argentino.
· Captura anual total cuantificada.
· Medidas de mitigación vigentes y su eficacia para reducir las capturas
incidentales de aves y mamíferos marinos.
· Programas de vigilancia de capturas incidentales.
189
Resultados
Si bien esta actividad no se ha desarrollado
de acuerdo a lo previsto han
surgido actividades que explican algunos o parte de los indicadores requeri-
dos por el proyecto. Es una actividad que se desarrollará concomitantemente
con el subcomponente 2.4 "fortalecimiento de la gestión de pesquerias"
Se han desarrollado actividades desde la SAyDS, desde el Instituto de Biologia
Marina, Alte. Storni, como asi también en las VI Jornadas de Ciencias del Mar
La actividad 3.1 de la Provincia de Chubut ha realizado el relevamiento de los
estados poblacionales de aves y mamiferos marinos en los ambientes costeros
y marinos de la provincia donde se han analizado los estados poblacionales y
se han descrito recomendaciones de manejo, protección e investigación.
Los subproyectos competitivos : A-B-14; B-B-27 abordan de alguna manera la
temática planteada en este indicador.
Los proyectos PNUD ARG 02/G31 "Consolidación e Implementación del Plan
de Manejo De la Zona Costera Patagónica para la Conservación de la Biodi-
versidad" ejecutado por la Fundación Patagonia Natural y el "Programa Marino,
Ecoregión Patagonia y Atlántico Sudoccidental", ejecutado por la Fundación
Vida Silvestre Argentina, la Fundación Aves Argentinas, y el IBM Alte. Storni,
trabajan en la temática planteada por éste indicador.
El Programa de Biólogos Observadores a Bordo (del Instituto de Biologia Mari-
na Alte. Storni, Provincia de Rio Negro), obtiene información sobre presencia y
abundancia numérica de todas las especies capturadas en caladeros de pesca
del Golfo S. Matias por las distintas artes de pesca y flotas y releva información
sobre capturas y mortalidad incidental de aves y mamiferos marinos en opera-
ciones de pesca comercial.
Instituciones involucradas:
· INIDEP, SAyDS e instituciones científicas.
· Empresas pesqueras.
· Consejo Federal Pesquero (CFP).
2.3 Subcomponente de subproyectos competitivos de innovación
tec-
nológica e investigación aplicada
Introducción y Antecedentes
Este subcomponente contempla la aplicación de un programa participativo y
competitivo de investigación aplicada e innovación tecnológica. Su finalidad es
integrar a los sectores público, privado y a la sociedad civil en un esfuerzo co-
mún con vistas a mejorar la prevención de la contaminación y la conservación
de la Diversidad Biológica en la región patagónica.
190
El mismo surge de dos talleres realizados en el marco de la preparación del
presente proyecto. El primero en la ciudad de Ushuaia en agosto de 1999 y el
segundo en Puerto Madryn en setiembre del mismo año. En dichos talleres se
discutió y se manifestó la necesidad de conformar un sistema competitivo de
donaciones para propuestas cuyos objetivos generales y específicos se encua-
draran dentro del área geográfica y las temáticas que se desarrollarán en el
proyecto.
Como resultado fundamental se espera que a partir de la ejecución de estas
propuestas se manifieste un incremento importante en el conocimiento de la
región, lo que permitirá aportar herramientas adecuadas para la prevención de
la contaminación y el manejo sustentable de los recursos marinos y costeros.
Por otro lado, la SAyDS se consolida como punto focal de información y como
catalizador de acciones en forma coordinada con las respectivas autoridades
ambientales provinciales.
Cabe destacar que los gobiernos provinciales y municipales se verán benefi-
ciados al lograr el fortalecimiento de sus programas de manejo de los recursos
a través del incremento en el conocimiento y el intercambio con la comunidad
científica nacional.
Asimismo, el público en general obtendrá beneficios directos e indirectos a tra-
vés de la información disponible y la aplicabilidad efectiva de los resultados,
conduciendo finalmente al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes
de la región.
Por último y de manera global, el consabido alcance sobre la comunidad inter-
nacional, haciendo efectiva la práctica sustentable en el manejo de los recur-
sos, garantizando su disponibilidad para las generaciones venideras.
Objetivo general
El objetivo general de este subcomponente es:
· Promover la participación regional en la investigación aplicada y la inno-
vación tecnológica para profundizar el conocimiento sobre la prevención
de la contaminación, la gestión de la Diversidad Biológica marina y coste-
ra y el uso sustentable de los recursos marinos en la región patagónica.
Objetivos específicos
· Incrementar la comunicación y coordinación de esfuerzos de investiga-
ción en la región patagónica sobre el uso de los recursos costeros y ma-
rinos y los efectos de la contaminación sobre la Diversidad Biológica;
· Utilizar la investigación como una herramienta educacional destinada a
desarrollar recursos humanos;
· Aumentar la interacción entre la comunidad científica y los decisores po-
líticos en la gestión de los recursos marinos y costeros;
191
· Posibilitar el acceso del público en general a la información científica ge-
nerada por este subcomponente;
· Innovar o probar nuevas tecnologías y prácticas de uso de los recursos
para establecer futuras políticas de uso y conservación de los recursos
marinos y costeros.
Indicadores
Participación regional en la investigación aplicada y la innovación tecnológica
para profundizar el conocimiento sobre la prevención de la contaminación, la
gestión de la diversidad biológica marina y costera, y el uso sustentable de los
recursos marinos en la región patagónica.
Creación de un ámbito académico interdisciplinario que favorezca la discusión
sobre la biodiversidad marino costera patagónica desde un enfoque integrado y
regional y su vinculación con las áreas responsables de la administración am-
biental de las mismas.
Este subcomponente fue desarrollado mediante un sistema de selección trans-
parente de subproyectos presentados, con acceso a una asignación de fondos
basada en el mérito. El proceso de selección fue coordinado por la Unidad de
Ejecución del Proyecto (UEP) con la participación de la Comisión Consultiva
(CC).
Resultados
Creación del Sistema de Metadatos de Biblioteca para la gestión de indicado-
res de los 47 subproyectos Competitivos, al que tienen acceso además de los
investigadores los Puntos Focales Provinciales y los co ejecutores del Proyec-
to.
Vinculación directa de la base desde la página en Internet de la SAyDS, encon-
trándose en desarrollo la localización de las fuentes en el servidor de la citada
Secretaría.
Entre los días 20 y 23 del mes de noviembre de 2007, se desarrolló el Taller de
avance de los Subproyectos, al que fueron convocados también los Organis-
mos co ejecutores y Puntos Focales Provinciales (autoridades ambientales lo-
cales) (POA 2007/08 Act. 2.3.63 TALL 704/07).
Posteriormente se continuaron desarrollando talleres específicos de capacita-
ción a los potenciales usuarios del SICOM, incluyendo los profesionales de las
áreas ambientales provinciales, co ejecutores del proyecto, investigadores de la
región, entre otros actores involucrados con la biodiversidad. Se ha invitado a
cotizar en el mes de octubre a varias empresas para la adquisición de hardwa-
re y software para 12 nodos, que serán localizados en puntos estratégicamente
ubicados.
En el año 2007 se han llevado adelante los siguientes talleres del SICOM:
192
Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 14 de Agosto.
Pto. Madryn, CENPAT (Chubut): 30-31 de Agosto.
Mar del Plata INIDEP (Buenos Aires): 13 y 14 de Septiembre.
Viedma (Río Negro): 18 y19 de Octubre.
Río Gallegos (Santa Cruz): 6 y 7 de Noviembre.
Ushuaia CADIC (Tierra del Fuego): 8 y 9 de Noviembre.
Bahia Blanca IADO (Bs.AS.);12y 13 de diciembre.-
El resultado de los Proyectos Competitivos estará disponible en una Base de
Datos .
2.4. Subcomponente Fortalecimiento de la Gestión de Pesquerías.
Este componente no estaba incluido dentro del Manual Operativo, y que fue
propuesto durante la Misión de Medio Término (realizada entre los dias 27 de
Junio y 1 de Julio de 2005), y luego de lograr la No Objeción fue incorporado
en el POA 2006.
Durante el año 2006 se acordaron las actividades y tareas que podían ser eje-
cutadas a través del Consejo Federal Pesquero, pero ante obstáculos de pro-
cedimiento planteados por el PNUD, se interrumpió la tramitación.
El hecho apuntado ocasionó que, a partir de la reformulación propuesta por la
UEP en la reunión de Comisión Consultiva de 2-3 de Julio de 2007, la PNA y
las provincias beneficiarias plantearan distintas alternativas tendientes a la
conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento institucional provincial,
asociadas a la gestión de las pesquerías.
De las propuestas recibidas, se seleccionaron las actividades y tareas que, en
función del tiempo que demandaría su ejecución y el presupuesto estimado se
podrían llevar adelante en el escaso tiempo de vigencia del Proyecto.
En el Ayuda Memoria de la Misión de Supervisión del Banco Mundial realizada
entre el 12 y 19 de noviembre de 2007, fueron expuestas las distintas activida-
des reformuladas.
A febrero de 2008 se están definiendo las especificaciones técnicas de distintos
elementos y equipos que ha solicitado la PNA para mejorar el control de la flota
pesquera, procurando disminuir la captura incidental de peces, aves y reptiles,
todo ello procurando la conservación de la biodiversidad.
En tanto en el ámbito provincial se encuentran en trámite distintos procesos de
adquisiciones y contrataciones, todo ello según el siguiente detalle
193
PNA:
Adquisición de equipamiento fotográfico, embarcación, elementos de apoyo y
equipamiento para el control de pesca
Chutut:
Adquisición de embarcación y equipamiento para la realización de monitoreos
en actividades de maricultura, calidad de aguas y protección de la biodiversi-
dad.
Río Negro:
Sistema de Monitoreo Pesquero y Oceanográfico (SIMPO) - INVAP - IBMP
Alte. Storni
Río Negro:
Desarrollo de dispositivos acústicos para la reducción de mortalidad de mamí-
feros marinos
Santa Cruz:
Análisis y diagnostico del vertido de efluentes para la industria pesquera - Puer-
to Deseado - Santa Cruz
Tierra del Fuego:
Diagnostico y evaluación de la sustentabilidad de la pesquería artesanal en el
canal de Beagle
Provincias beneficiarias:
Impresión/reimpresión de documentos técnicos, bibliografía y folletería de di-
vulgación en la materia objeto del Proyecto
Provincias beneficiarias:
Adquisición de equipamiento informático y de comunicación para el fotaleci-
miento de la gestión de pequerias
SAYDS GTRA:
Diseño e impresión de documentos de divulgación
194
3. Componente Implementación del Proyecto y Fortalecimiento Institucional
Antecedentes
Este componente establece las bases para el funcionamiento de la Unidad Eje-
cutora del Proyecto (UEP), los mecanismos para su integración con la estructu-
ra funcional de la SAyDS y otras entidades, los procedimientos para la adquisi-
ción de bienes de capital, desembolsos y consultorías y la interrelación con
otros proyectos localizados en la región.
Además implementará políticas y acciones en los distintos ámbitos jurisdiccio-
nales, incluyendo actividades de difusión y divulgación del proyecto, capacita-
ción técnica a organismos provinciales, nacionales y ONG´s mediante cursos
de entrenamiento y talleres, asistencia técnica legal, financiera y política a or-
ganismos provinciales y nacionales, gestión e integración de la información de
la Diversidad Biológica marina.
Este componente creará y mantendrá actualizada una base de datos que cons-
tituya el Sistema de Información Ambiental (SIA), que servirá a nivel nacional,
provincial e internacional, como referencia para todo lo relacionado con la pre-
vención de la contaminación y el manejo de los recursos naturales en la región
marino-costera patagónica.
Objetivo general
Crear los mecanismos para el adecuado funcionamiento del proyecto, fortale-
cer las instituciones provinciales con litoral atlántico patagónico y crear y man-
tener el Sistema de Información Ambiental a través de Internet.
Objetivos específicos
Los objetivos específicos de este componente son:
1. Establecer los mecanismos para el funcionamiento adecuado del proyecto.
2. Fortalecer las instituciones provinciales de las provincias patagónicas vincu-
ladas al proyecto.
3. Generar y mantener actualizado un Sistema de Información Ambiental a tra-
vés de Internet.
3.1 Subcomponente de Implementación del Proyecto
Consideraciones generales
En este subcomponente se establecen las bases para el funcionamiento de la
Unidad Ejecutora del Proyecto (UEP), los mecanismos para su integración con
la estructura funcional de la SAyDS y otros organismos (COFEMA - Gobiernos
de las provincias de la región, INIDEP, CENPAT, CADIC, IBMPAS, SHN, PNA,
UNPA, UNPSJB, UNLP, FPN, empresas privadas, entre otros), los procedi-
195
mientos para la adquisición de bienes de capital, desembolsos y consultorías
según las pautas establecidas por el BIRF y la interrelación con otros proyectos
en la región (Proyecto GEF de Gestión de la Contaminación, Fase II del PMZC,
.).
Objetivo general
Establecer los mecanismos para el funcionamiento adecuado del Proyecto.
Objetivos específicos
· Establecer las bases para el funcionamiento de la Unidad Ejecutora del
Proyecto (UEP).
· Generar los mecanismos necesarios para la integración del proyecto con
la estructura funcional de la SAyDS y otros organismos.
· Fijar los procedimientos para la adquisición de bienes de capital, des-
embolsos y consultorías según las pautas establecidas por el BIRF.
· Dinamizar la relación con otros proyectos en la región.
· Fortalecer la capacidad institucional de las áreas técnicas de la SAyDS
para la ejecución del Proyecto.
Gestión y coordinación del proyecto
El Proyecto requerirá la coordinación de sus actividades a nivel nacional y pro-
vincial, como así también con los institutos de investigación científica, las
ONG's y las empresas privadas que intervienen en el mismo. Asimismo, este
Proyecto deberá mantener una coordinación con los restantes Proyectos que
actualmente se desarrollan en la Patagonia (Manejo de la Zona Costera Fase
II, Gestión de la Contaminación y Río de la Plata y su Frente Marítimo) con el
fin de evitar interferencias mutuas y superposiciones de esfuerzos.
A tal fin se deberá instrumentar una Unidad Ejecutora del Proyecto (UEP) ca-
paz de coordinar a todos los intereses y estrategias de los organismos respon-
sables de los subproyectos que se ejecutarán en la región patagónica y otros
actores involucrados. La UEP también tendrá vínculos con la Comisión Consul-
tiva que se formará con los representantes de cada una de las provincias ante
el COFEMA.
El Director Nacional del Proyecto es designado por Resolución de la SAyDS.
La responsabilidad de Director Nacional es la de velar porque el Proyecto cum-
pla con los propósitos, metas y procedimientos oportunamente convenidos.
La UEP será el enlace entre la SAyDS y el BIRF en aspectos relativos a las
características técnicas y operativas del Convenio de Donación y podrá contar
196
con el apoyo de consultores contratados al efecto para el caso de las tareas
puntuales, coyunturales y/o especializadas.
La contratación del personal para conformar la UEP se realizará siguiendo las
Normas de Selección y Contratación de Consultores por Prestatarios del Banco
Mundial. Las Cartas de Invitación, los Criterios de Selección y modelos de Con-
tratos obran en la UEP y serán, en cada caso, remitidos al Banco Mundial. Los
comprobantes de desembolsos por honorarios se archivarán en el área admi-
nistrativa contable de la UEP.
La SAyDS firmará los acuerdos necesarios para la implementación conjunta
(AIC) con otros organismos nacionales y provinciales, con los cuales pondrá en
práctica los componentes del proyecto.
Actividad
a. Conformar la Unidad Ejecutora del Proyecto constituida por un Coordinador
General, un Especialista en contaminación marina, un Especialista en manejo
de la diversidad biológica marina, un especialista en contrataciones y adquisi-
ciones, un especialista en aspectos contables, un especialista en aspectos le-
gales e institucionales y un asistente administrativo.
Indicadores
Numero de informes de actividades
Numero de talleres realizados
Numero de consultas realizadas acerca del funcionamiento del proyecto
Tarea:
a.1 Contratar al personal para la conformación de la UEP.
La UEP será responsable del gerenciamiento y coordinación de los componen-
tes del proyecto y asistirá a la SAyDS en la implementación del mismo.
Instituciones involucradas
· SAyDS
Resultados
Elaboración de 7 FMR, Informes de Revisión de Medio Término, y resúmenes
ejecutivos de actividades del Proyecto.
Desde el inicio del Proyecto, se realizaron numerosos talleres sintetizados por
año:
197
-2003; 4 talleres.
2004: 15.
2005: 13 talleres.
2006: 8 talleres; y
2007: 15 talleres.
Se realizaron 98.158 consultas a través la página web del Proyecto durante el
año 2006, y durante el año 2007
3.2 Subcomponente de Fortalecimiento Institucional Provincial
Consideraciones generales
Las provincias patagónicas involucradas en el proyecto manifestaron, a través
de sus representantes ante el COFEMA, la necesidad de ver fortalecidas algu-
nas áreas específicas y la necesidad de construcción de capacidades que per-
mitan un mejor desarrollo de las funciones administrativas.
Objetivo general
Fortalecer las capacidades de áreas específicas para el proceso de implemen-
tación de políticas y acciones en los diferentes ámbitos jurisdiccionales con re-
lación a la temática ambiental.
Objetivos específicos
· Mejorar la capacidad para el cumplimiento de las misiones y funciones
de los organismos ambientales provinciales y la SAyDS.
Indicadores
Numero de personas capacitadas en la SAyDS
Numero de personas capacitadas por provincia
Adquisición de importante y moderno equipamiento
Actividades desarrolladas para lograr la capacitación
Actividad a. Capacitar al personal de los organismos ambientales de las provin-
cias y nación de acuerdo con los requerimientos que los mismos presenten du-
rante la ejecución del Proyecto.
Tarea a.1. Capacitación del personal técnico de los organismos ambientales
provinciales.
198
Actividad b. Contratar consultores par que desarrollen actividades en los orga-
nismos ambientales de las provincias y nación de acuerdo con los requerimien-
tos que los mismos presenten durante la ejecución del Proyecto.
Tarea b.1. Contratar consultores técnicos idóneos para la resolución de los re-
querimientos solicitados.
Resultados
Se capacitó a 4 profesionales del Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos de
la SAyDS
Se capacito a un gran número de técnicos, y personal administrativo de las dis-
tintas reparticiones públicas provinciales, personal municipal, agentes maríti-
mos, personal de la administración portuaria, instituciones y personas de la so-
ciedad civil. Se detallan los números de agentes por provincia:
Chubut: 101 (ciento una) capacitaciones de Técnicos y Administrativos de la
Administración Provincial de las áreas sustantivas. 51 (cincuenta y una) perso-
nas de otras instituciones y 137 (ciento treinta y siete) participantes del sector
privado del turismo.
Santa Cruz: 10 (diez) técnicos de las áreas sustantivas del Gobierno y a 15
(quince) personas de otros sectores.
Río Negro: 16 (dieciséis) técnicos de las áreas sustantivas del Gobierno, y 60
(sesenta) personas de otros sectores.
Tierra del Fuego: 24 (veinticuatro) capacitaciones de Técnicos y Administrati-
vos de la Administración Provincial, y 120 (ciento veinte) personas de otros
sectores.
A través de los talleres de educación ambiental se han capacitado aproxima-
damente 500 docentes provinciales. Entrenamiento en la tramitación de pro-
gramas externos, generación de capacidades locales.
Talleres, cursos, maestrías y postgrados a los actores claves de la administra-
ción provincial, en temáticas relevantes a sus funciones.
Mejoramiento de la calidad de trabajo con la incorporación de diversos equipa-
mientos modernos en áreas sustantivas.
3.3 Subcomponente Sistema de lnformación Ambiental
Consideraciones generales
El acceso e intercambio de la información ambiental de las costas y el mar ar-
gentino posee un interés global y es una herramienta esencial para la preven-
ción de la contaminación y el manejo adecuado de los recursos acuáticos vi-
vos. Para garantizar el acceso, en tiempo y en forma, a la información, la mis-
ma deberá estar disponible en Internet.
199
El componente financiará el desarrollo de veinte nodos distribuídos en la
SAyDS y en cada una de las cuatro provincias en las que se desarrolla el pro-
yecto. Los nodos provinciales estarán ubicados en el organismo ambiental co-
rrespondiente. Proveerá financiamiento para el entrenamiento de funcionarios
de la SAyDS y provinciales y otras organizaciones públicas y privadas (univer-
sidades, ONG's y usuarios) y equipamiento básico para extender la red en el
contexto nacional e internacional. La información será difundida por Internet y
estará vinculada al Sistema de Información Ambiental Nacional (SIAN) de la
SAyDS.
Objetivo general
Sistematizar la información relevante para la toma de decisiones relacionada
con la conservación y uso sustentable de la diversidad biológica marina.
Objetivos específicos
· Establecer un sistema que capture y sistematice la información relacio-
nada con la contaminación del mar, las costas y la gestión de los recur-
sos marinos.
· Crear una cantidad mínima de nodos que garantice la comunicación en-
tre los organismos nacionales y provinciales y la accesibilidad a la infor-
mación.
· Fortalecer la capacidad de la SAyDS para almacenar, recuperar y publi-
car datos e información confiable acerca de la Diversidad Biológica ma-
rina en la Patagonia.
Actividades
Actividad a. Crear y mantener actualizada una base de datos que constituya el
Sistema de Información Ambiental.
Tareas
a.1 Adquirir servidores y programas para la instalación de 20 nodos.
a.2 Diseño y la puesta en funcionamiento de la base de datos.
Actividad b. Obtener la información de base para alimentar el Sistema de In-
formación Ambiental.
Tarea b.1 Obtención e incorporación de la información.
Actividad c. Capacitar al personal de los organismos nacionales y provinciales
para el uso y mantenimiento de los nodos del Sistema de Información Ambiental.
Tarea
c.1 Realización de 2 talleres regionales y 4 locales.
200
Los avances en el diseño y la página en Internet elaborada, serán supervisados
por la UEP y estos serán destacados en los informes semestrales y anuales.
Los progresos en las tres fases previstas para la adaptación y actualización de
las bases de datos existentes en la SAyDS y en otros organismos y que serán
implementados por consultores externos, se supervisarán desde la UEP, se
reportarán a la SAyDS y al Banco Mundial. Cada una de las bases identificadas
y actualizadas, serán vinculadas al Sistema de Información Ambiental de este
Proyecto y al SIAN.
Indicadores
· Número de instituciones participantes del subcomponente
· Número de citas bibliográficas relevadas
· Porcentaje de información procesada
· Porcentaje de información incorporada a la base de datos
· Número de consultas a la página Web
Resultados
· Sistema de información de base disponible
Instituciones involucradas
· SAyDS, organismos provinciales, organismos de ciencia y tecnología,
ONG's y científicos independientes.
201
16 ANÁLISIS DE CAUSA EFECTO FUTUROS ESCENARIOS Y
RECOMENDACIONES PARA EL PLAN DE ACCIONES ESTRATÉGICAS
Algunas consideraciones identificadas en los capítulos anteriores dan cuenta
de aspectos del medio natural que son relevantes para identificar como los im-
pactos de las actividades humanas actúan sobre una matriz natural que ya po-
see situaciones complejas y que desde el punto de vista social y humano mar-
can las tendencias que en los próximos decenios el mar y las costas van a
soportar.
· Para la totalidad de la costa argentina, y teniendo en cuenta que la in-
fluencia del Río de la Plata no es significativa en plataforma al quedar la
mayor parte de sus sedimentos retenidos en el delta, se verifica el pre-
dominio del aporte de sedimentos por erosión costera antes que por la
llegada de materiales por vía fluvial.
· La Sub-región Litoral-Costera es una franja de costas hasta la profundi-
dad de 40 m, con aguas verticalmente homogéneas por acción del vien-
to y las mareas.La costa incluye los ecosistemas marinos comprendidos
en el infra, meso y supralitoral. El área supralitoral es la franja nunca cu-
bierta por el agua pero influenciada por el mar, donde ocurre la nidifica-
ción y reproducción de la mayor parte de las aves y mamíferos marinos
de la costa.
· La Sub-región de la plataforma exterior se extiende desde los 40 m has-
ta los 200 m, con un estrato superior de mayor temperatura entre prima-
vera y otoño y una marcada estratificación vertical. Esta subregión se
encuentra bajo los efectos de los sistemas de corrientes de Brasil y Mal-
vinas.
· El principal frente estable del ecosistema marino es el del borde de la
plataforma (o talud), y debe su predictibilidad espacial a su dependencia
de la batimetría. Los frentes costeros son más inestables y dependen de
mareas y vientos.
· Existe una íntima relación entre frentes de alta productividad y las áreas
de reproducción y alimentación de los predadores tope. Los sistemas
frontales generan una alta producción biológica, ofrecen habitats tróficos
y/o reproductivos para peces, calamares, aves y mamíferos marinos, ac-
túan como áreas de retención para las larvas de especies bentónicas, y
permiten el establecimiento de densos bancos de invertebrados bentóni-
cos en sus inmediaciones, los que se benefician de la producción orgá-
nica en el frente.
· A pesar de la baja densidad promedio, el crecimiento poblacional en el li-
toral marítimo argentino tiende a aumentar. La variación ínter censal en
la costa marítima de la provincia de Buenos Aires fue 23,64%, mientras
que en la costa patagónica fue 20,32%. La variación ínter censal de toda
202
la zona costera en su conjunto fue 21,17%, que duplica la observada pa-
ra el resto de la población argentina (10,8%).
· Los mayores problemas de contaminación orgánica en las costas marí-
timas argentinas provienen de actividades y usos urbanos. La contami-
nación de aguas superficiales tiene como origen el funcionamiento de
puertos (Mar del Plata, Quequén, Bahía Blanca), el vertido de aguas
cloacales (Mar del Plata) y los desagües industriales (Mar del Plata, Ba-
hía Blanca). Existen problemas de contaminación en la gran mayoría de
la las localidades urbanas.
· Si bien la erosión natural es un problema recurrente en algunas localida-
des (por ejemplo, Magdalena, San Clemente del Tuyú, Mar Chiquita, Mi-
ramar, Pehuén-Co; existen numerosos problemas de erosión inducida
por emplazamiento incorrecto de infraestructura portuaria y urbanizacio-
nes turísticas Además, las defensas costeras, en particular, las escolle-
ras, incrementan la persistencia de la basura y de la turbidez.
· El cambio de costas naturales a balnearios urbanos ha afectado fuerte-
mente al patrimonio físico y paisajístico del noreste bonaerense debido
al deterioro, la fragmentación y la pérdida de hábitat, y a la introducción
intencional de especies foráneas. La forestación de grandes áreas para
consolidar el terreno (obligatoria en la provincia de Buenos Aires para
áreas urbanizables) y la urbanización han reducido los hábitat naturales
y fragmentado fuertemente el paisaje.
· El turismo tiene un efecto importante sobre la economía local de las zo-
nas costeras de Chubut y Tierra del Fuego y en la zona de atracción de
Río Negro y de Santa Cruz.
· La actividad turística principal que se practica en la zona costera es ob-
servar a las ballenas, aunque hay otras actividades de esparcimiento
importantes tales como observar los pingüinos, las focas, los leones, los
elefantes marinos y los guanacos, hacer buceo acuático, pesca deporti-
va, natación, caminatas, acampar y pasear en motocicleta por las dunas
de arena. En la actualidad no existe una evidencia clara de cuáles son
las repercusiones en las ballenas de su observación en la zona.
· Algunos temas clave a ser considerados en el sector de turismo son:
-
Pérdida de hábitat costeros tales como dunas, estuarios, zonas
de cría y esteros salados
-
Más inundaciones en las zonas costeras por medio de la pérdida
de pantanos
-
Mayor deterioro de la calidad del agua, junto con la urbanización
acelerada por medio de efluentes sin tratar, carga elevada de se-
dimentos, eliminación inadecuada de desechos sólidos, .
-
Aumento del consumo de agua en las zonas áridas
-
Remoción de arena y piedra de las zonas costeras para propósi-
tos de edificación sin regulaciones
203
-
Ausencia de procedimientos estandardizados y contenidos para
las EIA
-
Planificación estratégica inadecuada
-
Integración no apropiada de la planificación económica, costera y
uso de la tierra
-
Aumento cada vez más rápido de las necesidades de servicios
básicos e infraestructura
-
Necesidad de capacitación y educación de turistas y operadores
de turismo
· La instalación de servicios no está respondiendo a la demanda que el
aumento poblacional requiere, en especial en lo que concierne específi-
camente al tratamiento de líquidos cloacales, drenajes pluviales, efluen-
tes industriales y residuos sólidos urbanos. Las consecuencias previsi-
bles y observables son: el vertido al mar de efluentes cloacales e indus-
triales con poco o ningún tratamiento y la generación de cantidades cada
vez más importantes de residuos sólidos urbanos de diverso tipo que se
dispersan en la zona marítima adyacente lo cual afecta la fauna o flora
marinas y genera tanto dificultades en la navegación como problemas
sanitarios y estéticos en zonas balnearias.
· Entre las actividades humanas que utilizan los recursos del mar como
fuente de materia prima con fines económicos, están la pesca, las ex-
tracciones de algas, guano y áridos y aquellas actividades relacionadas
con los usos no consuntivos como el turismo.
· Estas acciones generan residuos sólidos y líquidos tales como: el des-
carte pesquero tanto de especies no blanco, es decir aquellas que se
descartan por carecer de valor económico.
· También los procesos de eutroficación cultural (el aporte de nutrientes
en exceso en las zonas costeras) que se encuentran amplificados aún
más por el incremento del turismo, los residuos sólidos los cuales termi-
nan en el mar interfiriendo actividades marítimas de todo tipo (transpor-
te, pesca, acuicultura y uso balneario de la costa entre otros) y el polvo
en suspensión generado en las ciudades o los efluentes gaseosos origi-
nados desde la industria.
· Otras actividades emplean el mar o sus costas para transporte de pro-
ductos manufacturados o no. Sus impactos principales se relacionan con
problemas potenciales de su propia carga o por el transporte involuntario
de sustancias y/u organismos que pueden afectar al ambiente mediante
invasión de especies exóticas. Estos organismos pueden instalarse en
los tanques de lastre o bien sobre los cascos de los buques, esperando
un momento y calidad de agua propicia para su desarrollo.
· En la mayoría de las ciudades costeras de la República Argentina, los
efluentes urbanos sometidos a alguno o ningún tratamiento, terminan en
204
el mar o en el río, generando problemas de eutroficación creciente en el
entorno a las mismas.
· En general los basurales de la costa reciben residuos provenientes de la
ciudad (basura doméstica) y de la industria. Aquellos basurales prove-
nientes de la actividad pesquera, se caracterizan por atraer todo tipo de
organismos (aves marinas y terrestres, roedores, insectos, .), que apro-
vechan la disponibilidad de alimento.
· Los basurales donde se deposita descarte pesquero mostraron abun-
dancias mayores que los exclusivamente urbanos (Yorio et al., 1996).
Constituyen fuentes alternativas de alimento muy atractivas para las po-
blaciones de gaviota cocinera de la región. Se ha observado a través del
análisis microbiológico de las fecas de las gaviotas cocineras, que entre
el 80 y el 100% de los casos analizados, dieron resultados positivos de
enterobacterias (Yorio et al., 1996).
205
Provincia
Ciudad
Lat. S
Long. W
Máximo
Vertido
Población
Impactosobre
tratamiento
el río o sobre
la costa
Buenos Aires
Villa Gesell
37°14,3'
56°57,3'
Primario
Al mar
24.282
Medio
Buenos Aires
Mar del Plata
38°2'
57°31'
Primario
Al mar
564.056
Medio
Buenos Aires
Miramar
38°15'
57°50'
Primario
Al mar
34.391
Medio
Buenos Aires
Necochea
38°44'
58°44'
Primario
Al mar
89.096
Medio
Buenos Aires
Monte Hermoso
38°59,5'
61°16'
Primario
Al mar
5.602
Medio
Buenos Aires
Bahía Blanca
38°54'
62°6'
Primario
a la Ría
284.776
Alto
Buenos Aires
Carmen de
41°3'
62°48'
Primario
Al río
27.938
Medio
Patagones
Rio Negro
Viedma
41°3'
62°48'
Secundario
Al río
47.437
Medio
Rio Negro
San Antonio Oeste
40°34'
64°50'
Sin tratamiento
Al mar
16.966
Alto
Chubut
Puerto Pirámide
42°35'
64°17'
Sin tratamiento
Pozos negros
429
Bajo
Chubut
Puerto Madryn
42°44'
65°1'
Secundario
Reuso agua
57.791
Medio
Chubut
Trelew
43°21'
64°55'
Sin tratamiento
A lagunas
89.547
Bajo
Chubut
Rawson
43°21'
65°3'
Secundario
Al río
26.183
Medio
Chubut
Langostinos
44°33'
65°22'
Sin tratamiento
Pozos negros
1.079
Bajo
Chubut
Comodoro
45°52'
67°28'
Sin tratamiento
Al mar
137.061
Alto
Rivadavia
Chubut
Rada Tilly
45°57'
67°28'
Secundario
Al mar
6.208
Bajo
Santa Cruz
Caleta Olivia
46°25'
57°29'
Secundario
Al mar
36.077
Alto
Santa Cruz
Puerto Deseado
47°46'
65°54'
Secundario
Al mar
10.237
Medio
Santa Cruz
San Julián
49°18'
67°43'
Secundario
Al mar
6.143
Medio
206
Provincia
Ciudad
Lat. S
Long. W
Máximo
Vertido
Población
Impactosobre
tratamiento
el río o sobre
la costa
Chubut
Luis Piedra Buena.
50°7'
68°0'
Secundario
Al río
4.176
Bajo
Santa Cruz
Puerto Santa Cruz
50°7'
68°15'
Primario
Al río
3.397
Bajo
Santa Cruz
Río Gallegos
51°37'
69°13'
Primario
Difusor Al río
79.144
Medio
Tierra del Fuego
Río Grande
53°47'
67°42'
Primario
Al mar
55.131
Medio
Tierra del Fuego (1)
Ushuaia
54°49'
68°19'
Primario
Difusor Al mar
45.785
Medio
Cuadro 3 Contaminación generada por las ciudades sobre su entorno marino. Efluentes cloacales. Datos poblacionales según censo 2001 (INDEC). (1) el
impacto es alto cuando el difusor submarino en bahía Golondrinas no esta en servicio (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007)
207
· Como la mayoría de los residuos sólidos industriales y líquidos de sen-
tina corresponden a buques pesqueros, el retiro de estos residuos en
puerto ha repercutido positivamente en las áreas de pesca, que se ven
así liberadas de un impacto por contaminantes de todo tipo los cuales
afectan directa o indirectamente las pesquerías.
· La vulnerabilidad del sector costero está relacionada con la geografía del
lugar, las condiciones oceanográficas o fluviales, el tipo de tratamiento
de efluentes líquidos o RSU y los volúmenes descargados. Costas abri-
gadas, con volúmenes significativos de agua tratada o sin tratamiento,
generarán un importante impacto por eutroficación; mientras que en zo-
nas abiertas, con gran amplitud de mareas o flujos importantes de ríos y
caudales de efluentes bajos, sus impactos serán mínimos. De esta ma-
nera se podrían estimar en general, tres grados de impacto. A juzgar por
el conocimiento existente (Commendatore et al., 1997) las ciudades in-
cluidas en cada grupo serían:
Ciudades con impacto
Ciudades con impacto
Ciudades con impacto
ambiental alto
ambiental medio
ambiental bajo
Buenos Aires
Villa Gesell
Puerto Pirámide
La Plata
Mar del Plata
Langostinos
Bahía Blanca
Miramar
Rada Tilly
San Antonio Oeste
Necochea
Luis Piedra Buena
Puerto Madryn
Monte Hermoso
Puerto Santa Cruz
Comodoro Rivadavia
Carmen de Patagones
Caleta Olivia
Viedma
Ushuaia
Trelew
Rawson
Puerto deseado
Puerto San Julián
Río Gallegos
Río Grande
Cuadro 4 Susceptibilidad de ciudades costeras a la contaminación (de Atlas de Sensibilidad
Ambiental, PMP 2007)
208
Area
Latitud
Longitud
Hidrocarburos
Hidrocarburos
Fuente
alifáticos totales
aromáticos totales
Río Colorado
40°0'S
62°20'W
0.50 0.57
0.50 0.90
1
Río Negro
41°0'S
62°40'W
1.70 3.30
0.60 0.80
1
San Antonio Oeste
40°43.5'S
64°56.2'W
33.38 138.85
5.20 25.30
1
Río Chubut
43°18'S
65°5'W
3.10 458.00
2
Provincia del Chubut
42°44'S a 44°33'S
65°1'S a 65°22'W
0.01 3.33
0.20 1.50
1, 3, 6
Faro Aristizábal
45°9'S a 45°13'S
66°28'S a 66°35'W
1.76 1304.70
12.20 737.60
1, 3
Golfo San Jorge
45°13'S a 46°25'S
66°31'S a 57°29'W
10.70 106.30
8.90 107.80
1, 3
Provincia de Santa Cruz
47°46'S a 51°37'S
65°54'S a 69°13'W
2.10 5.40
4.60 41.60
1, 3
Costa Atlántica Tierra del
52°40'S a 54°18.5'S
68°36.7'S a 66°41.9'W
0.01 6.01
4, 5
Fuego
Canal Beagle
54°53.1'S a 54°52'S
67°22.7'S a 68°33.6'W
0.37 4.63
4, 5
Bahía Ushuaia
54°47.6'S a 54°49.1'S
68°17.6'S a 68°19.9'W
6.32 93.26
4, 5
Isla de Los Estados
54°39.5'S a 54°50.9'S
68°3.3'S a 68°52'W
0.05 1.03
5
Cuadro 6 Concentración de hidrocarburos en sedimentos superficiales (0-6 cm) en varios puntos de la costa argentina. (Cada uno de los rangos presentados
está basado sobre varias (2 a 23) muestras). Fuentes: 1: Commendatore et al. (2000); 2: Commendatore y Esteves (2004); 3: Esteves y Commendatore
(1993); 4: Esteves et al. (2001); 5: Esteves et al. (2006a); 6: Massara Paletto (2003). (de Atlas de Sensibilidad Ambiental, PMP 2007).
209
· Desde el año 2003, hubo un crecimiento sostenido de la actividad. petro-
lera.
· La introducción de especies exóticas se ha reconocido como una ame-
naza importante a la biodiversidad costera y marina.Estas introducciones
pueden presentar una amenaza seria dado que pueden repercutir sobre
los organismos en el ecosistema, las especies y/o el nivel genético.
· Los ejemplos de especies exóticas introducidas por accidente en la Pa-
tagonia comprenden a wakame (Undaria pinnatifida), introducida por ac-
cidente en Puerto Madryn mediante las descargas de agua de balasto
de los buques extranjeros y al cangrejo verde (Carcinus magnas).
· La mayoría de las introducciones intencionales documentadas en la Pa-
tagonia han sido para las operaciones de acuicultura. La ostra del Pací-
fico (Crassostrea gigas), el salmón chinook (O. tshawystcha) y la trucha
arco iris (O. mykiss) son las especies principales que se utilizan en la
Patagonia. Aunque actualmente no se piensa que la acuicultura sea una
amenaza a la biodiversidad marina, podría convertirse en eso si estas
especies pudieran mezclarse con existencias salvajes que podrían intro-
ducir nuevos patógenos y por medio de la reproducción entre ellas redu-
cir la diversidad genética. Las costas expuestas de la Patagonia hacen
improbable que se lleven a cabo pronto las operaciones de acuicultura
lejos de la costa en gran escala.
· Siete de los 46 humedales identificados en el litoral marino patagónico
(de acuerdo con los criterios Ramsar ) se encuentran en puntos de ries-
go de contaminación por actividades mineras y 13 en puntos de riesgo
de contaminación por hidrocarburos. Es decir que el 30% de los hume-
dales costeros de importancia para la preservación de la biodiversidad y
como refugio de aves migratorias se encuentra en sitios de riesgo de
contaminación por hidrocarburos por la presencia de boyas de carga y
descarga de petróleo en sus cercanías.
· El riesgo de contaminación derivado de las actividades agropecuarias es
localizado y baja debido a que la aplicación de agroquímicos es muy ba-
ja.
· Los puntos de riesgo de ingreso de agroquímicos al mar son pocos, es-
pecialmente en la Patagonia. Probablemente los puntos más críticos se
encuentren en la Provincia de Buenos Aires, por la mayor superficie
sembrada y, en la desembocadura del río Colorado, por ser el valle de
este río un importante productor de frutales y hortalizas, ambos con con-
sumos comparativamente grandes de agroquímicos.
· En las costas patagónicas no se encontró contaminación generalizada
por plaguicidas organoclorados (empleados en las producciones frutihor-
tícolas de las cuencas de los ríos Colorado, Negro y Chubut) en aves;
los valores mayores, que son muy bajos, se encontraron en el pingüino
de Magallanes, que es una especie migratoria; en la gaviota cocinera,
210
que es una omnívora de basurales urbanos y de industrias pesqueras y
en algunos de los mamíferos marinos estudiados (Gil et al., 1996). Aún
cuando las concentraciones actuales de estos plaguicidas en los tejidos
de animales clave en la red trófica son bajos, la existencia de ellos alerta
acerca de la existencia de un riesgo asociado a la extensión de los culti-
vos y a la tasa de aplicación de los agroquímicos. En cuanto a los fertili-
zantes, su uso es escaso en las áreas de cultivos y no hay datos que
demuestren contaminación por estos productos.
· Las actividades mineras incluyen la explotación de petróleo, su industria-
lización y transporte y la explotación de minerales. A diferencia de lo que
ocurre con la contaminación agrícola, las zonas de mayor riesgo se en-
cuentran en la costa patagónica.
· El derrame a la costa marina de los desechos mineros se produciría en
la desembocadura de los ríos. Los sitios de actividad minera ubicados
en los departamentos costeros son los de mayor riesgo de contamina-
ción por su cercanía a la costa.
· En síntesis, en la costa patagónica (terrestre) se ha detectado contami-
nación localizada por hidrocarburos y por metales. La primera se asocia
a sitios de actividad petrolera y, excepcionalmente en áreas alejadas
probablemente por transporte por las corrientes marina (Commendatore
et al., 1996). En el caso de los metales, no se ha detectado contamina-
ción generalizada y el estado de las costas es bueno excepto en la ba-
hía de San Antonio, donde se vincula con la actividad minera (Commen-
datore et al., 1996; Gil et al., 1996a).
Tal como se senaló al inicio los tipos de amenazas a la biodiversidad en el lito-
ral patagónico no son muy diferentes a aquellas de la mayoría de las áreas
costeras del mundo y pueden ser agrupados en 1: exceso de explotación, 2:
cambios materiales, 3: contaminación marina y terrestre, 4: introducción de es-
pecies exóticas y 5: el cambio atmosférico en el mundo.
Exceso de explotación
Pesca excesiva, lo que ocasiona una disminución importante en las fuentes
de alimento para el resto de la fauna (aún no hay consenso acerca de este
aspecto)
Interacción con las pesquerías, pesca incidental de invertebrados y de pe-
ces y captura accidental de mamíferos y de pájaros
Descarte de especies no comerciales
Alteraciones del medio físico
Actividades mineras en la costa
Desarrollo urbano y costero (puertos, caminos.)
211
Degradación del substrato ocasionada por los arte de pesca de pesca y el
desarrollo costero
Erosión costera
Instalaciones turísticas
Contaminación
Fuentes de contaminación de origen terrestre de casi todos los municipios
de las áreas costeras, lo que ocasiona eutroficación en ciertas zonas
Contaminación de petróleo proveniente de barcos, instalaciones en el mar e
instalaciones de carga y descarga
Residuos originados en las embarcaciones, provenientes de pequeños bu-
ques pesqueros, tanques petroleros, barcos de turismo y embarcaciones
para cruceros
Introducción de especies exóticas
Balasto y sedimento de los buques
Cultivo de organismos marinos en su medio
Fenómenos mundiales
Adelgazamiento de la capa de ozono
Calentamiento global
Aumento de la población
Globalización
Cambios climáticos
Turismo
Alteraciones en la fauna
Destrucción de las áreas de alimentación
Y cuando se vinculan las causas raíz con las consecuencias inmediatas se
puede identificar los impactos negativos sobre los ecosistemas y la sociedad.
En el Cuadro 18 se organiza este análisis para sistematizar su interpretación:
212
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre ell
Impactos negativos
Acciones prioritarias
inmediatas
ecosistema
sobre la sociedad
AUMENTO
Aumento del volumen de
Aumento
de
mortalidad
Peligro de intoxicación por
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
POBLACIONAL
residuos
(en
particular
y/o enfermedades en es-
contacto directo con agua
ganismos involucrados.
(ESCALA
efluentes urbanos)
pecies sensibles
contaminada
MUNDIAL
Y
LOCAL)
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Pa
Acumulación de las sus-
Peligro de intoxicación por
tancias tóxicas en las
consumo de especies con-
ticipación organizada de la sociedad civil.
cadenas tróficas
taminadas
Planes de gestión integrada de la zona costera.
Alteración del compor-
Pérdida del uso recreativo y
tamiento
reproductivo
disminución del valor econó-
y/o migratorio de espe-
mico del agua contaminada
Sistemas de información integrados o coordinados.
cies sensibles
Planes de capacitación de funcionarios públicos y privados.
Conflictos entre jurisdiccio-
Disminución de la produc-
nes y de competencias
ción primaria y/o secunda-
ria del ecosistema
Estrategias para la aplicación de los instrumentos jurídicos internacionaless
vigentes.
Alteración de caracterís-
Disminución en la pesca de
ticas físicas y químicas
especies acuáticas
del agua y sedimentos
Programas de fortalecimiento institucional.
Pérdida de calidad de agua,
Aumento de la frecuencia
Programas de monitoreo y alerta ambiental, y calidad de agua. Ma-
biota y sedimentos
de episodios de floracio-
nes algales nocivas
pas de sensibilidad ambiental.
213
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre ell
Impactos negativos
Acciones prioritarias
inmediatas
ecosistema
sobre la sociedad
AUMENTO
Aumento de la presión
Ambientes
costeros
Conflictos de usos
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
POBLACIONAL
poblacional
sobre
los
modificados/
deterio-
en el espacio
ganismos involucrados.
(ESCALA
espacios costeros
rados
MUNDIAL
Y
LOCAL)
Disminución de la calidad
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
Aumento de la erosión
ambiental
costera
ticipación organizada de la sociedad civil.
Planes de gestión integrada de la zona costera. Siste-
Disminución de ambientes
mas de información integrados o coordinados.
naturales y/o deterioro de
Desvalorización del
áreas protegidas
ecosistema
Planes de capacitación de decisores públicos y privados.
Programas de fortalecimiento institucional.
Cambios en la biodiversi-
Pérdidas en el sector
Mapas de sensibilidad ambiental.
dad y composición de es-
turístico
pecies
Políticas de ordenamiento territorial.
Alteración de
hábitat
(disminución, fragmenta-
ción)
Estrategias de biodiversidad para el área de estudio. Planes de manejo
de especies en riesgo.
Programas de turismo sustentable.
Mecanismos de gestión participativa local y territorial
214
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre el
Impactos
negativos
Acciones prioritarias
inmediatas
ecosistema
sobre la sociedad
DESARROLLO
Aumento del volumen
Alteración de hábitat
Deterioro de calidad estéti-
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
SOCIOECONÓMICO
de residuos (en parti-
ca y desvalorización de
ganismos involucrados.
cular residuos sólidos)
espacios
Impacto sobre la salud
de las especies
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
Incremento de costos de
limpieza
ticipación organizada de la sociedad civil.
Planes de gestión integrada de la zona costera. Siste-
Incremento de costos en el
sector pesquero artesanal
mas de información integrados o coordinados.
por deterioro de equipos
Planes de capacitación parafuncionarios públicos y privados.
Alteración en la pesca
artesanal
Estrategias para la aplicación de los instrumentos jurídicos internacionales
vigentes.
Programas de fortalecimiento institucional.
Mapas de sensibilidad ambiental.
Políticas de ordenamiento territorial.
Estrategias de gestión ambiental y monitoreo de residuos urbanos e in-
dustriales.
215
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre el
Impactos
negativos
Acciones prioritarias
inmediatas
ecosistema (*)
sobre la sociedad
DESARROLLO
Aumento de la presión
Ambientes costeros
Conflictos de uso de la
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
SOCIOECONÓMICO
económica sobre
los
modificados/ deterio-
tierra
ganismos involucrados.
espacios costeros
rados
Disminución de la calidad
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
Aumento de la erosión
ambiental
costera
ticipación organizada de la sociedad civil.
Alteración en la pesca
Planes de gestión integrada de la zona costera. Sistemas
Pérdida de biodiversidad
artesanal
de información integrados o coordinados.
Planes de capacitación para funcionarios públicos y priva-
Alteración de los
Desvalorización del
componentes de
ecosistema
dos.
los ecosistemas
Programas de fortalecimiento institucional.
Mapas de sensibilidad ambiental. Polí-
ticas de ordenamiento territorial.
Estrategias de biodiversidad para el área de estudio. Planes de mane-
jo de especies en riesgo.
Programas de turismo sustentable
216
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre el
Impactos negativos so-
Acciones priorita-
inmediatas
ecosistema (*)
bre la sociedad
rias
ACTIVIDAD
Aumento del volumen
Aumento del ingreso pun-
Riesgos para la salud
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y
INDUSTRIAL( inclu-
(y cambios en la com-
tual o difuso de contami-
humana
organismos involucrados.
ye minería , hidro-
posición) de residuos
nantes orgánicos e inor-
carburos y actividad
industriales
gánicos
en
el
medio
pesquera)
acuático
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad.
Participación organizada de la sociedad civil.
Límites al desarrollo sus-
Aumento de mortalidad
tentable
y/o
enfermedades
en
especies sensibles
Planes de gestión integrada de la zona costera.
Deterioro de la calidad de vida
Acumulación de las sus-
Sistemas de información integrados o coordinados.
tancias tóxicas en las
cadenas tróficas
Conflictos en el uso del es-
Planes de capacitación de funcionarios públicos y priva-
pacio
dos. Programas de fortalecimiento institucional.
Alteración del comporta-
miento reproductivo y/o
migratorio
Reordenamiento territorial,
Programas de monitoreo y alerta ambiental, y calidad de agua.
Conflictos de intereses entre diferen-
tes sectores de la sociedad en cuan- Criterios internacionales ( binacionales con Chile) de calidad de agua-
to a la explotación de los recursos y
Disminución de la produc- los usos del medio acuático.
ambiente y sedimentos. Sistemas de alerta temprana de floracio-
ción primaria y/o secun-
daria del ecosistema
nes algales nocivas.
Pérdida de valores ecológicos
Estrategias de gestión ambiental y monitoreo de residuos urbanos e
Aumento de la frecuencia
industriales.
de episodios de floracio-
nes algales nocivas
Programas de información y difusión de resultados de monitoreo
ambiental.
217
Variables raíz
Consecuencias
Impactos negativos sobre el
Impactos
negativos
Acciones prioritarias
inmediatas
ecosistema (*)
sobre la sociedad
ACTIVIDAD
Sobreexplotación de los Alteración del compor-
Pérdida de valores ecológicos
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
INDUSTRIAL ( Pes-
recursos
pesqueros
e tamiento
reproductivo
ganismos involucrados.
querias)
introducción de especies y/o migratorio de espe-
exóticas para acuicultura
cies sensibles
Disminución en el rendimiento
de las pesquerías, transfe-
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
rencia del esfuerzo de pesca
Disminución de la produc-
a otras especies e impacto de
ticipación organizada de la sociedad civil.
ción primaria y/o secun-
la pesca sobre especies aso-
daria del ecosistema
ciadas
Planes de gestión integrada de la zona costera. Siste-
mas de información integrados o coordinados.
Alteración en la biodiver-
Reducción de las fuentes de
sidad
trabajo en el sector pesquero
Planes de capacitación de funcionarios públicos y privados.
Cambios en productivi-
Alteración de la actividad
dad y/o biodiversidad
pesquera
Estrategias para la aplicación de los instrumentos jurídicos internacionales
de ecosistemas
vigentes.
Crisis en el sector pesquero
Alteración de las inter-
Estrategias sobre la introducción y control de especies exóticas.
relaciones interespecí-
ficas del ecosistema
Estrategias de gestión integral y monitoreo de los recursos pesqueros. Re-
forma sectorial sustentable en el sector pesca.
218
Variables raíz
Impactos negativos sobre el
Impactos
negativos
Acciones prioritarias
ecosistema (*)
sobre la sociedad
Consecuencias
inme-
diatas
TRANSPORTE
Aumento del riesgo de
Aumento de mortalidad
Peligro de intoxicación por
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
(cargas, turismo,
vertimientos y derra-
y/o
enfermedades
en
contacto directo con agua
ganismos involucrados.
.)
mes
especies sensibles
contaminada
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Pa-
ticipación organizada de la sociedad civil.
Acumulación de las sus-
Peligro de intoxicación por
tancias tóxicas en las
consumo de especies con-
cadenas tróficas
taminadas
Planes de gestión integrada de la zona costera.
Sistemas de información integrados o coordinados.
Alteración del compor-
Disminución del valor eco-
tamiento
reproductivo
nómico y/o recreativo del
y/o migratorio de espe-
agua contaminada
Planes de capacitación de funcionarios públicos y privados.
cies sensibles
Estrategias binacionales para la aplicación de los instrumentos jurídicos in-
ternacionales vigentes.
Conflictos
entre
Disminución de la produc-
jurisdicciones y de
Programas de fortalecimiento institucional.
ción primaria y/o secun-
competencias
daria del ecosistema
Programas de monitoreo y alerta ambiental, y calidad de agua. Ma-
pas de sensibilidad ambiental.
Programas de información y difusión de resultados de monitoreo am-
biental.
Instrumentos para aumentar la colaboración público-privada. Campa-
ñas de información y sensibilización dirigidas a lossectores marítimo y por-
tuario.
219
Variables raíz
Consecuen-
Impactos negativos sobre el
Impactos
negativos
Acciones prioritarias
cias
inme-
ecosistema (*)
sobre la sociedad
diatas
TRANSPORTE
Invasión de espe-
Cambios en pro-
Alteración en la actividad
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
cies
exóticas por
ductividad y/o bio-
pesquera
ganismos involucrados.
(cargas,turismo,
agua de lastre y
diversidad de eco-
.)
fouling
sistemas
Deterioro de materiales y
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
estructuras mecánicas
ticipación organizada de la sociedad civil.
Alteración
de
las
relaciones
interes-
pecíficas del ecosis-
Planes de gestión integrada de la zona costera.
tema
Aumento de costos de man-
tenimiento y operación e in-
fraestructura de potabiliza-
ción
Sistemas de información integrados o coordinados.
220
CAMBIO CLIMÁTICO
Aumento
Aumento de erosión
Pérdida de espacio e
Marcos jurídicos coordinados entre las diferentes jurisdicciones y or-
del nivel del
costera
infraestructura costera
ganismos involucrados.
mar
Estrategia de educación ambiental e información a la sociedad. Par-
Alteración y pérdida de
Deterioro de calidad estéti-
ticipación organizada de la sociedad civil.
ecosistemas
ca y desvalorización de
espacios
Adelaga-
Planes de gestión integrada de la zona costera. Siste-
zamiento
de la Capa
mas de información integrados o coordinados.
Derretimiento de glacia-
de Ozono
res
Programas de monitoreo ,alerta ambiental, y calidad de agua.
Aumento
de la Tem-
peratura de
Políticas de ordenamiento territorial.
laTierra
Cuadro 18. Causa Raíz Impactos y Acciones Prioritarias
221
16.1
Conclusiones
El litoral marino patagónico es un área de valor estratégico para la argentina y
el mundo por su biodiversidad la cual esta siendo amenazada por las presio-
nes derivadas del incremento en la demanda mundial de alimentos, bienes y
servicios.
La caracterización y el conocimiento del estado de los recursos del mar, de sus
ambientes y de las interacciones con las actividades humanas de diversa natu-
raleza y escala es una fortaleza que ha permitido identificar y diseñar acciones
a nivel de planificación estratégica, ordenamiento territorial, fortalecimiento ins-
titucional, sistemas de información, estudios globales y sectoriales, proyectos
de innovación y transferencia tecnológica y mecanismos para la difusión y la
concientización de los actores.
El Proyecto Marino Patagónico ha sido la herramienta de transformación de la
línea de base de la cual se partió mediante las acciones arriba mencionadas y
su impacto ha sido medido a lo largo de el período de su ejecución pero por la
naturaleza de dichas acciones sus resultados podrán ser mensurados con un
horizonte de tiempo mayor.
Las causas raíz de los problemas ambientales en la región han sido claramente
identificadas asi como los grandes lineamientos para la definición de las accio-
nes prioritarias las cuales deberán ser identificadas a mayor nivel de detalle y
discutidas localmente con los actores involucrados para generar el Programa
de acciones estratégicas al cual este análisis provee la información de soporte
para su mejor discusión.
222
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263
18 AUTORES DE LOS CAPÍTULOS DEL ATLAS DE SENSIBILIDAD
AMBIENTAL QUE FUERON INCLUIDOS EN ESTE ESTUDIO
Geología y geomorfología de los ambientes costeros y marinos
José Luis Cavallotto
Servicio de Hidrografía Naval, Av. Montes de Oca 2124, 1271 Buenos
Aires
Aves marinas
Flavio Quintana
Centro Nacional Patagónico (CONICET), Blvd. Brown 3500, 9120, Puerto Ma-
dryn, Chubut, Argentina.
Wildlife Conservation Society, 2300 Southern Blvd., Bronx NY 10460, New
York, USA.
Esteban Frere
Centro de Investigaciones Puerto Deseado, Universidad Nacional de la Pata-
gonia Austral, CONICET. Av. Lotufo S/N (9050), Puerto Deseado, Santa Cruz,
Argentina.
Wildlife Conservation Society, 2300 Southern Blvd., Bronx NY 10460, New
York, USA.
Mamíferos marinos
Enrique A. Crespo ; Néstor A. García; Silvana L. Dans; Susana N. Pedraza
Laboratorio de Mamíferos Marinos, Centro Nacional Patagónico (CONICET),
Blvd. Brown 3600, 9120 Puerto Madryn, Chubut
Pesquerías de peces
E. Marcelo Acha
Departamento de Ciencias Marinas, Universidad Nacional de Mar del Plata;
INIDEP; CONICET
María Berta Cousseau
Profesor Emérito, Universidad Nacional de Mar del Plata
Oceanografía
Alberto Piola
264
Servicio de Hidrografía Naval
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Meteorología
Inés Camilloni
Regionalización y suelos
Silvia D. Matteucci
GEPAMA, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Bue-
nos Aires; CONICET
Aspectos Socioeconómicos
José R. Dadon
CONICET; Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo y Facultad de Cien-
cias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires
Silvia D. Matteucci
CONICET; GEPAMA, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universi-
dad de Buenos Aires
El mar desprotegido: zonificación y conservación de la biodiversidad
El Mar zonificado
Biodiversidad y el Mar
Estado de conservación de la biodiversidad marina
Un sistema de AMP's para el Mar Argentino: proyección de futuro
Claudio Campagna
Centro Nacional Patagónico (CONICET), 9120 Puerto Madryn, Argentina
Valeria Falabella
Wildlife Conservation Society (WCS), Proyecto Modelo delMar/Sea&Sky, NY
10460
Alicia Tagliorette
Fundación Patagonia Natural (FPN), 9120 Puerto Madryn, Argentina; Universi-
dad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA-UACO)
Alexandra Sapoznikow
265
Centro Nacional Patagónico (CONICET), 9120 Puerto Madryn, Argentina; Wild-
life Conservation Society (WCS), Proyecto Modelo del Mar/Sea&Sky, NY 10460
Flavio Quintana
Centro Nacional Patagónico (CONICET), 9120 Puerto Madryn, Argentina
Contaminación costera marina
Actividades principales en los puertos en la zona costera
Zonas de protección especial
Contaminación generada por las ciudades sobre su entorno marino
Residuos industriales generados en el mar
Vulnerabilidad
Aspectos legales
José Luis Esteves
Centro Nacional Patagónico (CONICET), Blvd. Brown 3500,
9120, Puerto Madryn, Chubut, Argentina
Coordinación Atlas de Sensibilidad Ambiental
Demetrio Boltovskoy
266
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